Por: Lucila Rodríguez Rueda
Una mirada desde nuestra sociedad actual para reflexionar a manera de premisa
Lucila Rodríguez Rueda
Introducción
Es importante recordar que en toda edad del ser humano, a través de toda su existencia, las diferencias o discapacidades, son en su gran mayoría manifestadas de acuerdo a las vivencias y predisposiciones de salud biológica, genética, psicológica, educativa, económica o sociocultural de las personas, respecto del resto de la población. Y específicamente en el ejercicio de las actividades productivas y laborales, en donde la gente considerada diferente o discapacitada, se discrimina no sólo por sus familiares, sino también y tal vez mucho más, por las instituciones general; ya que para ellas, muchas veces se les ha considerado muchas veces como estorbos o sujetos en los cuales se invierte sin obtener utilidades o ganancias económicas. Llegando así, a desaprovecharse todos sus potenciales humanos y que en realidad son una gran riqueza humana… ¿Influencias debidas a la globalización?… La respuesta está dada en los medios de comunicación y el predominio del galopante neoliberalismo que nos invade a través de la política educativa y sociocultural que más viene y no mucho va, a través de innumerables caminos, entre los cuales destacan las comunicaciones electrónicas, que están ejerciendo su poder en el mismo centro o núcleo de la sociedad: la familia.
Mier, (2002), nos ofrece una gran reflexión sobre las acciones de los medios, respecto a la vejez y la discapacidad; ya que son la exclusión y tolerancia represiva las que predominan en estos tiempos de modernidad en que nos encontramos. Menciona que entre las estrategias de la exclusión y el olvido, junto con la exclusión de la memoria y los saberes acumulados, no convencionales, locales, construidos en el seno de los procesos colectivos, se excluye también a los agentes y los depositarios de esa memoria. (…) Los viejos comparten la violenta exclusión con todos los incapacitados que despliegan sobre su propio cuerpo, no los signos de la incapacidad, sino los signos de la insuficiencia de las normas, del fracaso de las instituciones, de la violencia y la exclusión inherente a todas las políticas normalizantes, concebidas como recurso exclusivo de la vida colectiva y erigidas como forma del control y la cancelación de toda excepcionalidad. Porque la memoria introduce esa excepcionalidad, esa fuerza de creación singular, esa capacidad para invocar y evocar la experiencia acumulada y el fracaso de la dimensión pragmática de las acciones .
Son palabras que nos llegan muy profundamente, puesto que todos tenemos un destino seguro: envejecer… o por algún accidente o enfermedad
convertirnos en discapacitados
; pero los derechos humanos nos dicen que con dignidad, ya que sólo si nos mantenemos en niveles adecuados de salud integral, lo podemos lograr. Llegar a ser adultos mayores o discapacitados con un nivel adecuado en la calidad de vida, con una salud integral que nos permita seguir disfrutando de todo lo que la vida nos ofrece, será no sólo un privilegio, será una consecuencia de un estilo saludable en el vivir anterior, derivado del ejercicio de una atención positiva hacia la conservación del equilibrio saludable de los aspectos biológico y psicológico. Sólo recordemos aquella frase o refrán de la sabiduría popular: Como te ves me vi., como me ves te verás…. Además, es importante que nos detengamos en el camino de la vida, para que observemos la evolución de nuestra institución familiar: hoy ya hablamos de otro tipo de familia puesto que la familia extensa ya no existe, se han perdido o roto los débiles hilos de comunicación que la sostenían hasta hace poco y… ¿qué decir de la familia nuclear?… ¡De ella ni hablar!…, los divorcios y separaciones pululan por doquier, sin contar las uniones libres de casi niños enmarcadas en la irresponsabilidad y la inestabilidad, grupos sociales temporales que se pueden contar entre las tantas construcciones desechables de nuestra sociedad de inicios del siglo XXI.
Asimismo, se lee en periódicos y diferentes medios de comunicación, que un porcentaje muy alto de mujeres actúan como jefes de familias, y ellas sostienen a sus familias, siendo la tendencia creciente; ya que el número de madres solteras es sorprendente, ellas son menores de edad, mujeres abandonadas con uno o más hijos y que tienen que salir a la calle a buscar el sustento para sus hijos e hijas. Son jóvenes madres, casi niñas, sin apoyo y que no pueden acceder a empleos bien remunerados porque tuvieron que abandonar sus estudios. Sujetos víctimas de la desigualdad socioeconómica y cultural, en donde sus familias han caído en el descuido, la incomunicación y la tensión, obteniéndose resultados catastróficos desde la desnutrición de los y las menores hasta la deserción escolar y su callejerización, entorno fácil para la adquisición de hábitos de drogadicción, delincuencia y el desencadenamiento de la violencia intrafamiliar
sujetos convertidos en discapacitados socioculturales
La institución denominada Desarrollo Integral para la Familia (DIF) a través de sus directivas, resalta que la familia, una familia con oportunidades de desarrollo, sigue siendo la base para una sociedad sin tantos problemas. Cuidar a la familia, es cuidar a toda la población, aunque no se trata de volver a los esquemas clásicos o rechazar a las familias diferentes como las monoparentales, sino en darles a todas igualdad social, para que cada uno de sus miembros tenga acceso a la alimentación, la educación y la superación . Por otro lado, a través de este panorama tan sombrío de nuestra sociedad actual, se aprecia en el núcleo familiar una falta casi total de educación sexual, puesto que persisten mitos y restricciones que provocan una vida llena de riesgos. Sin embargo, si nos atrevemos a preguntar: ¿qué pasa? ¿Por qué tanta inestabilidad emocional y social?… La respuesta puede estar dada desde el mismo centro generador y esencial de la sociedad de nuestra patria, no sólo en la visión ya mencionada respecto a las personas diferentes de la gran mayoría y su doble exclusión, al minimizar su memoria como sus cuerpos excepcionales y capacidades; visión que podría ser considerada como el resultado obtenido de la imposición de un sistema autoritario, tanto a nivel Estatal como familiar. Sino en la mirada puesta en la etapa inicial básica de nuestra vida: la infancia y tal vez desde ésta, percibiéndose el origen de tanta problemática social, emocional y de salud en general. ¿Por qué? Porque desde el momento en que la madre percibe que ya tiene una semilla que va germinando, que va creciendo; sus representaciones ante la espera del nuevo ser, sus expectativas, su situación psicosocial, cultural y económica, actúan como aspectos determinantes de la estructuración de los factores biológicos, así como los referentes a la calidad de vida y subjetividad del (la) futuro(a) ciudadano o ciudadana
Desarrollo del potencial humano y su educación
Después del embarazo, vendrá el nacimiento y la influencia de todo el entorno dentro del cual se llevará a cabo la estructuración de la subjetividad, para luego inmediatamente iniciarse, ese período crucial en el desarrollo psicológico del ser humano, llamado desde la teoría psicoanalítica período narcisista. En él se encuentran procesos transitorios básicos que concluyen a través de los primeros años de vida, con reorganizaciones fundamentales para el desarrollo psicoemocional, llegando a establecerse a partir de él los niveles de salud psicológica, niveles que generan la construcción de una autoestima equilibrada y por ende una adecuada subjetividad, derivadas ellas de la percepción del amor de que es objeto el (la) infante a través de su madre, su padre o sus substitutos. En realidad, el equilibrio de esta formación inconsciente es la clave de la determinación de los niveles de capacidaddiscapacidad, de acuerdo a lo que culturalmente está establecido respecto al amor por nosotros mismos y por los demás; es decir, a todo aquello que nos rodea y transforma.
La premisa inicial generada por Freud, en donde a partir de esa relación primaria entre la madre y el o la hijo(a), para el desarrollo humano consiste en que el amor a sí mismo, adecuadamente reorganizado y bien fundamentado; será aquel que también pueda darse a los demás, en el curso de la evolución óptima del sujeto; mientras que si no ocurre de esta manera, se llegará al estado autista o ensimismamiento del yo, perturbación clave en el desarrollo de las formaciones paranoicas y esquizofrénicas. La relación madre – hijo(a), en sus inicios es llamada díada o simbiosis por Lacan y Spitz, pues ambos participantes son uno y a partir de esta primera relación objetal, se puede hablar de determinantes de la enfermedad o salud psicológica del niño o niña, concebida también como discapacidad. El yo y subjetividad infantil aún no existen y será la madre o quien la represente, la responsable de la formación de un yo que estará en plena construcción en los siguientes meses y años de vida del o la menor.
Esta evolución del niño o niña ocurrirá a partir de lo que la madre genere en el (la) infante, actuando como receptor o receptora cuasi-absoluta(o) de la figura materna en su psique, estructurándose las relaciones causales de la personalidad; es decir, los deseos y sensaciones primarias del uno se transfieren al otro: son las relaciones de objeto posibles mediante los rasgos identificatorios del (la) menor o las proyecciones o introyecciones. Por ejemplo, si fue el rechazo el rasgo predominante en la primera socialización del (la) infante, el (la) niño(a) no tendrá un medio al cual asirse para incorporar esa relación subjetiva, pues la primera imagen percibida socialmente, lo (la) rechazó. Se puede concluir pues, que la etapa narcisista es una necesidad que se debe cumplir con toda responsabilidad, amor generoso y auténtico, a través de los cuidados que el nuevo ser requiera, estando en ellos comprometidos quienes lo engendraron, pero en especial la madre o quien realice este rol. En este inicio de vida, la aceptación del individuo por la sociedad comienza por la familia, siendo esencial para el logro de los períodos siguientes, en los planos social, sexual, psicológico y aún físico.
Al considerarse este período narcisista como básico en el desarrollo de la personalidad del individuo y el logro de un alto nivel en la salud psicológica del ser humano, es importante recordar a Schatzman en el análisis realizado por él sobre la persecución del niño en la familia autoritaria, en especial cuando en la actualidad se ha hecho mayor conciencia sobre la existencia del maltrato a infantes y el alto índice de violencia intrafamiliar. Sin embargo, no siempre las huellas de estos aspectos son visibles, o a veces sus huellas físicas se pueden borrar con el tiempo o algún medicamento; es necesario considerar que hay también torturas y violencias crueles, que dejan huellas tal vez invisibles, son heridas profundas, sordas, que en apariencia no sangran, pero van mortificando el psiquismo, su desarrollo equilibrado, heridas que van torturando la esencia del ser, van asesinando el alma, todo en el silencio de la intimidad del hogar, por el bien del (la) infante y bajo la bandera de la disciplina y buena educación…, hasta que en una edad un poco después de la niñez, en la adolescencia o en una edad mayor, aparecen los síntomas de la psicosis… . Son formas de brutalidad más sutiles, bien enmascaradas, en donde el miedo predomina con sus mensajes de rechazo y persecución, formas educativas que van destruyendo la potencialidad humana emocional e intelectual y que se dan en muchas familias nuestras de Latinoamérica, en donde el padre es la máxima autoridad y todos, incluso la madre, deben sujetarse a sus órdenes, pues de lo contrario no lo aman suficientemente.
Enfocando la mirada en el ser humano de una manera holística, y trayendo a colación la teoría psicológica del aprendizaje social, también en ella se aprecia la afirmación mencionada anteriormente; puesto que el papel de los padres y madres de familia es fundamental, ya que mediante la retroalimentación se construye la autoaceptación de hijos e hijas. Clarke citado en Rodríguez Rueda, al hablar sobre la retroalimentación verbal de éstos(as), la clasifica en cuatro tipos, siendo los dos primeros positivos y los dos últimos negativos: Nutricional: se es gentil, cariñoso(a) y tolerante. Se da amor y se permite amar, ser amado, cambiar y obtener éxito en las experiencias diarias de la vida. Estructural: se basa en la ética y tradición. Establece límites, demanda ejecución y brinda herramientas. A su vez, protege, dice cómo hacer las cosas bien, cómo cambiarlas y cómo triunfar. Engolosinador: Es meloso(a) y seductor(a). Expresa su complacencia con aire de superioridad o arrogancia y permite que se falle. Crítico: Es desagradable, perjudicial, censurador, humillador y desalentador. Dice cómo fallar. Asimismo, cabe destacar lo expresado por Branden y Seligman, al discutir el problema de la neurosis y la indefensión, respectivamente: cuando se establece la autoaceptación de manera positiva, el o la adulto se acepta tal como es, investiga la experiencia propia, nunca con aprobación o desaprobación, pero si con el interés del conocimiento para superar sus errores. Dependiendo del estilo de retroalimentación utilizado por la madre o padre, el infante a través de un proceso continuo de aprendizaje y de sincronía entre mente y emociones, desarrollará una auténtica o falsa autoestima, a través de la educación y la evolución de la propia aceptación. Una vez obtenido el sentido de responsabilidad de sí mismo(a), se irá generando el autoconocimiento que permite actuar en base a la realidad percibida. Autoconocimiento reflejado sobre su propia conducta mediante la interrelación con el medio, para producirse o no producirse la convicción, de que se es capaz y valioso para vivir, o sea la aceptación de sí mismo(a) y el sentido de autoestima personal .
Sociedad Actual y Educación Ético-moral
Por otro lado, desde una visión comunitaria, dentro de nuestra sociedad actual, es necesario acentuar el hecho que, al igual que la globalización es un fenómeno que está influyendo en nuestras vidas, y que actualmente nos pone en un constante riesgo ecológico; la creciente desigualdad es el mayor problema que afronta la sociedad mundial, ya que se está gestando en el territorio de nuestro país, una subjetividad propia de una sociedad cosmopolita mundial, estimulada por una mezcla enorme de influencias… y que “la impotencia que (a veces) experimentamos, no es señal de deficiencias personales sino que refleja las deficiencias de nuestras instituciones. Necesitamos reconstruir las que tenemos o crear otras nuevas”…. Instituciones nuestras que van desde la familia, caminando por los aspectos formales e informales de la educación de uno y otro sexo, hasta la política, la comunicación, la democracia y la salud física, emocional, social, laboral, económica… ¡integral!.
Derivado de esto y considerando la multiplicidad de opciones para la búsqueda de una terapia de salud integral adecuada, pero sobre todo dentro de los marcos ideales de ética; es que se ha tenido muy presente lo manifestado por Giddens , cuando él recomienda la autoayuda como un medio de logro de salud, bajo las miradas de “la reflexividad para encauzar una política de vida dentro de un proyecto de existencia en la época de modernidad actual…” y se pregunta: “¿Cómo podemos moralizar de nuevo la vida social sin incurrir en la intolerancia?…”, concluyendo que “si no existen principios éticos entre uno y otro proceso o época histórica, ¿cómo podría la humanidad solucionar los conflictos entre creyentes sinceros sin recurrir a la violencia?…” Recordemos a los fundamentalistas islámicos con su lema guerra santa o a nuestros vecinos norteamericanos con su ideal de justicia infinita o libertad duradera… Una auténtica y eficaz respuesta se requerirá para que reconstruyamos a fondo la política hacia la búsqueda de autonomía y plena emancipación del poder que ata cuerpos y espíritus, así como llevar a cabo serios esfuerzos en el estilo de nuestra vida personal y social.
Igualmente, cabe reflexionar que los momentos decisivos de una vida, suelen marcar períodos de adquisición de nuevas destrezas y capacidades, aún a costa de pasar por los riesgos propios de la modernidad… Son momentos de descanso en el camino, que al margen del análisis del ser humano al configurar la identidad de su yo, le permiten darse cuenta del aquí y el ahora, detectar las nuevas exigencias y posibilidades para evaluarlas y… entonces… ¡a pesar de la diferencia!… ¡obtener el éxito!… Esas decisiones tomadas que nos han permitido trascender el presente, reconfigurarán no sólo el proyecto para las circunstancias futuras, sino también para la identidad del yo por medio de las consecuencias que deriven para el estilo de vida a tomarse… ¡en estos tiempos de modernidad!… Aquí se vale considerar el aprendizaje de los roles que ejercen los adultos sobre las nuevas generaciones, éste se va realizando paulatinamente, a través del contacto cotidiano con los(as) otros(as), del ser humano en formación desde la niñez, pasando por la etapa de la adolescencia, hasta llegar a la edad del adulto maduro.
Derivado de las anteriores reflexiones, se puede decir que es posible considerar que en nuestra sociedad el descrédito de lo afectivo, es un hecho manifestado en nuestra cotidianeidad y que nos conduce a expresar la necesidad de hacer conciencia de que este aspecto humano es un componente propio del sujeto, tanto en el varón como en la mujer de todas las edades: así estaremos dando un paso hacia adelante. Además, la afectividad es una condición necesaria para incrementar o conservar la salud, ya que la esencia de la felicidad y una plena salud integral, consiste en actualizar el pensar y el querer, con el actuar. Si se considera al ser humano (varón y mujer), como un ser cuyo principal interés consiste en lograr un sentido o significado para su propia vida, aún bajo la perspectiva de estar en la vejez, y/o dentro de niveles de salud que los puedan llevar a la discapacidad, o ya se encuentren en ella; la eliminación de la opresión femenina es un deber moral de las mujeres, así como el caso de la lucha contra la explotación humana y la injusticia social que constituyen deberes morales que tocan a todos por igual: hombres y mujeres.
La ética se considera indispensable dentro de la educación integral en la equidad y debe partir de la realidad sociocultural en la cual estamos inmersos: predominio del patriarcado y el machismo, utilización de mitos y hegemonía para controlar la sumisión del otro u otra, el establecimiento de la relación de propiedad sobre una persona, la doble moral para uno y otra, la crónica costumbrista sexual y la confrontación de todo esto con la idea central de Hierro, es continuada así: el medio para realizar el fin ético, en el caso de las mujeres, es la lucha feminista en contra de la ideología patriarcal, no en contra de los hombres concretos… porque ellos han sido incapacitados o minusvalorados por la carencia de una educación autogestiva y con plena libertad de expresión emocional-, la línea de ataque debe partir de una concepción ética que critique la moralidad vigente en las condiciones de género y permita la superación ética.
Este pensamiento es certero en las propuestas de cambio y el papel importantísimo pero solitario, de la mujer -como educadora informal dentro de la familia-, ante la búsqueda de soluciones a las infinitas injusticias sociales que estamos viviendo cada vez más y más… cerca de nuestras propias vidas… Aspecto por el cual, se considera ir directamente a la realidad de nuestra cultura mexicana, enfocando a algunas familias, dentro de las cuales sea posible detectar a sujetos considerados(as) diferentes o discapacitados(as), ya sea desde antes de su nacimiento, en este momento o después de él; al igual que su proceso educativo dentro y fuera de su núcleo familiar, para observar las características y necesidades de ellos(as), la situación de las familias y la comunidad; desde la diferencia o discapacidad, en referencia a la manera como se les está educando, si el entorno pedagógico es propicio para mantener y fomentar la salud, así como sus costos productivos y vitales, asunción de los problemas social, familiar, laboral y académico, junto con su posición profesional en el entramado del proceso educativo, grupal e institucional.
Se vale acentuar el recuerdo en algo de lo expresado anteriormente, sobre el hecho de que la auténtica liberación erótica, tanto de mujeres como de hombres, se debe basar en la oposición ante la humillación del mismo ser humano por el otro, dejar de ser lobos que se atacan unos a otros en esta selva de asfalto en que vivimos, denunciar la corrupción e inmoralidad, levantar nuestras voces y actitudes en contra de la manipulación, del egoísmo y del hecho de denigrar o subvalorar a las personas que se consideran diferentes porque no se ajustan a nuestros estereotipos sociales o porque son mayores de ciertas edades. ¿Se trata de una realidad existencial que permite al hombre y a la mujer, ser personas íntegras con un alto grado de inteligencia racional y emocional, con voluntad propia y que aprecian sus auténticas capacidades humanas? aunque hayan nacido diferentes o en el transcurso de su existencia hayan cambiado, o que su capacidad productiva se haya deteriorado porque la edad se les vino encima o las enfermedades los visitaron a fuerza de dar vida a costa de la propia, o aquel accidente los modificó en forma física, psicológica o social , pero que conscientes de esa realidad, promueven de manera positiva y coherente la salud holística.
Intervención Psicopedagógica para construir un futuro equitativo
Teniendo en cuenta las expectativas ante el futuro y considerando el momento histórico en que nos encontramos, podría decirse que la incertidumbre ante el porvenir es considerada como una forma racional de enfrentar la realidad, con una clara conciencia de las dificultades presentes que no serán fáciles de superar, pero que la voluntad ante la búsqueda de significado permitirá vencer el riesgo de lo inestable, incierto o ignorado; obedeciendo a la intuición, al afinar el oído para escuchar la voz interior propia, tratando de ser tolerantes con quienes nos rodean, y así con toda confianza, padres, madres, abuelos y abuelas, se tornen en sujetos constructores de ambientes saludables y con una actitud positiva y comprometida con su propio entorno, desde las mismas bases cimentadas en la infancia a través de la educación familiar y social, junto con las culturas de prevención de la enfermedad y aceptación natural y positiva de la discapacidad, porque todos somos capacitados-discapacitados…
Se recuerda lo expresado por Frankl, cuando se refiere al significado como un punto de apoyo lo que importa es el reconocimiento de que la vida es algo más que el mundo visible de las cosas (…) y que se concibe como un mundo de sentidos, valores, ideales, metas y fines. Las manifestaciones de este teórico parten del supuesto de que el sujeto social e individual está en posibilidades de encontrar bases para hacer uso de su intuición, poner a prueba su valor y tomar sus propias decisiones . Es decir, se deben combinar los conceptos de las ciencias naturales, las ciencias exactas y las ciencias sociales. De este modo, la educación sería el ancla generadora de la creencia en la habilidad personal, puesto que ésta es cultivada formal e informalmente a través de la cotidianeidad del ámbito familiar, escolar, laboral y social-comunitario. Es el establecimiento de la localización del control interno del comportamiento, el fomento de una autoestima saludable, lo que implica manejar por propia cuenta las actividades en la vida con una personalidad íntegra basada en la fuerza del poder personal .
Asimismo, la descripción analítica y reflexiva que hace Esteinou, despertó sentimientos profundos al revivirse un sin fin de experiencias personales, familiares y laborales; las cuales aparecieron entretejidas en la maraña de la crisis socioeconómica entre los años 92 y 94, derivada de la aplicación del modelo neoliberal en nuestro país. Son palabras de este estudioso: … Estamos observando en nuestra sociedad el reforzamiento de la cultura de la muerte que mina todas las relaciones básicas de convivencia de la persona (ya sea mujer o varón), con su entorno . Es un hecho certero que la salud se acaba y la vida también como una derivación; consecuencias de la profunda crisis de civilización, que se origina en el deterioro de su fundamento ético moral. Por ello, se considera que los padres, las madres, tutores(as), abuelos y abuelas; es decir, cualesquiera de los(as) educadores(as) dentro del seno del grupo base de nuestra sociedad mexicana, -llamada familia u otro nombre o apelativo, utilizado para designar esta institución educativa-, tienen un papel preponderante en una auténtica reforma social educativa. Una reforma educativa que viene desde la célula social y que es propuesta para el rescate de dichos valores ético-morales, considerando el impacto de los diferentes campos del conocimiento, respecto a la educación para y en la salud integral, dentro de la diferencia.
Por otro lado, si se considera al concepto de salud integral, será válido decir que en el estudio de las ciencias sociales, la intervención sociopsicoeducativa se observa permeada por la identidad del investigador o investigadora, fenómeno especialmente presente en estas áreas del conocimiento, en donde el ser humano juega simultáneamente los roles de sujeto y objeto del conocimiento. Tampoco hay que olvidar el problema del poder saber estudiado ampliamente por Foucault, citado en Fernández , puesto que es un obstáculo frecuente en la investigación y en el campo de la planeación prospectiva de la educación, en el desarrollo de la misma acción pedagógica y en su proceso evaluativo.
Resulta fundamental conocer el papel que se le atribuye al (la) educador(a), su capacidad para tomar decisiones y las posibilidades que tiene para obtener una información sin evaluaciones o distorsiones fuera de la realidad. A su vez, si se considera nuestra realidad respecto a la influencia en su percepción, por los medios masivos de comunicación; es necesario mencionar lo expresado por Thompson en su análisis crítico y social, sobre el impacto interaccional de los medios técnicos de comunicación electrónica, es decir, las formas en que la comunicación masiva han transformado y son capaces de transformar, la naturaleza de la interacción social en el momento en que nos encontramos. Dice que al televisarse, la acción adquiere un nuevo tipo de visibilidad que simplemente no era posible antes… Este aspecto de la comunicación de masas fue identificado desde hace mucho tiempo por los individuos interesados en la búsqueda y el ejercicio del poder en las instituciones del Estado: en la era de la comunicación de masas, la política es inseparable del arte de administrar la visibilidad.6
Derivado de esta percepción de la realidad, respecto al momento actual y la construcción del futuro, se considera la importancia de la prospectiva en la interpretación del presente y los procesos para la toma de decisión respecto del futuro. A este tipo de planeación, se define como un producto de la confluencia de valores con aspectos empíricos para enfrentar las dificultades y superarlas. Construir el futuro nos proporciona la oportunidad de satisfacer las necesidades psicosociales profundas y relacionarlas con la organización temporal de nuestra sociedad, o con las imágenes o representaciones colectivas que imprimen congruencia y legitimidad a las acciones individuales. Aquí es importante recordar el axioma de Thomas, citado en Hodara , el cual manifiesta que la realidad tiene un estatuto intersubjetivo sensible a los significados que diferentes autores le imprimen. Así en el campo educativo, la conducta grupal, social o institucional se ve afectada por la conceptualización que los sistemas imponen a la realidad que nos rodea. Es decir, lo que los sujetos del proceso enseñanza-aprendizaje perciben de la realidad, los valores y enjuiciamientos que ellos realizan sobre los datos obtenidos de lo que observan; a su vez hace que enjuicien y modifiquen el razonamiento original realizado por ellos.
Esta interacción entre valores y realidad fluye de la capacidad de aprender y olvidar, así como de nuestra interrelación con los estímulos ambientales. Las imágenes iniciales sobre la realidad y las observaciones realizadas con base en ella, son confrontaciones que se traducen en el diseño de definiciones o significados que organizan las percepciones del mundo externo; tornándose en simbologías sociales. Sin embargo, para la planeación prospectiva es de interés validar cada vez más, las representaciones del futuro tomando como fundamento al modelo presente, acordar decisiones que dependan más de la visión del futuro que de la mirada del pasado. Factores esenciales estos, que nos están hablando sobre la gran necesidad de una urgente intervención sobre los grupos que tienen mayor grado de significación en la estructuración del sujeto y sus características de equidad en la diferencia: la orientación familiar se presenta aquí como un posible camino al logro de mayores niveles de salud. Hoy en día, se habla de la casi nula preparación para esta maravillosa función de construir sujetos individuales y sociales, en donde destaque un entorno colmado de salud: generalmente, se dice que nos preparamos para cualquier profesión, menos para la de ser padres. Por otro lado, la cultura de la prevención hacia la discapacidad, apenas se está iniciando en las instituciones sociales de salud del Estado…
La familia y la comunidad ante la discapacidad
Surge entonces la pregunta crucial: ¿por qué revisar la educación informal desde la perspectiva de la discapacidad? El aprendizaje de los roles adultos a través de toda la vida y aún en la etapa de la vejez, es básico en el desarrollo de la personalidad y subjetividad. La percepción social es uno de los factores que realiza esta acción esencial, puesto que los roles se definen por el sentido común que enmascara el carácter ideológico de la vida cotidiana y los conflictos que se dan en las interacciones sociales; apareciendo estos mecanismos en los espacios pedagógicos, puesto que todo(a) adulto educador(a) dentro del grupo familiar, está inmerso(a) en esa realidad y en la imagen que de ella tiene. Se considera igualmente al lenguaje como un vehículo que transmite el pensamiento, el sentir y el actuar de todos(as) y cada uno de los sujetos, a todos los integrantes del seno de la familia, acción esencial que casi siempre se realiza de manera inconsciente. Esta interrelación de unos y unas con otros y otras, se manifiesta a través de las expresiones verbales, gestuales, entonaciones, junto con sus niveles de oportunidad y asertividad, conformándose así, los llamados estilos educativos que se contemplan en Rodríguez Rueda, al hablar de la realimentación verbal y el fomento de la autoestima, mediante la comunicación de los adultos con los y las infantes y adolescentes. A su vez, la concordancia de esta realimentación verbal entre la pareja educadora es vital en el logro de un nivel adecuado de coherencia educativa, para formar seres con un nivel alto de salud psicológica. No sólo se considera una adecuada autoestima sino también una localización interna del control de la acción conductual; que se reflejan en una buena dosis de seguridad personal y participación social, laboral y política.
Aquí habría que revisar si la comunicación de las y los adultos (padres, madres, abuelas y abuelos) con las chicos(as) y adolescentes, mejora o estimula el pensamiento crítico, la socialización cooperativa, si con ella se valoran sus propias aportaciones culturales, se fomenta la autoestima entre unos(as) y otras(os) y se propicia un ambiente agradable para lograr un desarrollo integral y saludable de la subjetividad: ambiente que se irradie hacia otros entornos en que se muevan los agentes educativos de la familia. La tarea de los(as) adultos como educadores informales, dentro de la célula social o familiar, consistiría en tratar de sistematizar y diseñar formas y maneras de interrelación, dirigidas hacia una superación de equidad del sujeto individual y social. Además, resolver a través de su labor formadora concreta las desigualdades culturales, con el objeto de colaborar en la construcción de una sociedad más armónica, justa y auténticamente democrática, bajo una mirada basada en el respeto a los derechos humanos; considerando que es necesario educar dentro de la igualdad y equidad al incluir la diferencia dentro de la educación para la salud integral y la discapacidad .
Los adultos educadores(as), ya sean padres, madres, tíos(as), tutores(as), abuelos(as), pueden verse afectados también por su propia historia personal, así como el ambiente educativo y social en que desarrollan su labor formadora de futuras(as) ciudadanas(os) y personas productivas integrantes de una nueva sociedad. Por ello, la problematización de las diferencias es esencial a través de la educación familiar, en la construcción del conocimiento dentro de otros ámbitos educativos y su interacción con el desarrollo de la autoestima y la misma salud física, emocional, social y laboral; aspectos por los cuales conviene tener presente los siguientes puntos:
1) Compensación: Tendencia de los adultos, como educadores informales, a ocuparse de las(os) chicas(os) que son observados como poco a menos capaces.
2) Indulgencia: Referente a problemas disciplinarios con niños(as) o adolescentes difíciles.
3) Distribuir o compartir el poder: Compartiendo la autoridad con los(as) niños o adolescentes sobresalientes, asignándoles responsabilidades.
4) Manifestación coherente de las emociones con las actitudes: Tratando de actuar de acuerdo a lo que se dice; es decir, el discurso y la acción congruentes o predicando con el ejemplo.
5) Superación de las diferencias: No habrá auténtica democracia si no se superan las desigualdades o diferencias.
6) Intervenir activamente: Propiciando cambios educativos en este campo, dentro de la comunidad en que se viva.
Por su lado, Fainlhoc expresa algunos conceptos sobre los cuales se deben trabajar algunos cambios en la educación formal, que bien podrían ser aplicados en la educación informal, dentro de la institución familiar de América Latina:
1) Las expectativas socio-institucionales: son necesarias las interrelaciones educativas sostenidas por la reflexión y la concientización acerca de las discriminaciones sutiles en la socialización de la niñez y la juventud. Por ejemplo, interrelaciones entre la familia, la escuela y los medios de comunicación.
2) La potenciación de la realidad pluralista de las personas: los y las adultos educadores serán agentes efectivos para eliminar el currículum (explícito y latente) de los medios de comunicación masiva y de enseñanza, como es el caso de la televisión, radio e Internet, que pueden propiciar desigualdades o discriminaciones.
3) Los supuestos y paradigmas científicos, subyacentes en los contenidos seleccionados y organizados a través de los diferentes medios: como puede ser el caso de la música o los comerciales, que tipifican orientaciones y presionan para mantener la asignación por alguna diferencia observada en la población.
4) La formulación de objetivos dirigidos por los medios de comunicación masiva a la niñez y adolescencia: respecto a los de sus familias, sin respetar las diferencias de pensamiento, sentimiento, capacidad y actuación.
5) La estructura de la familia, desde los puntos de vista dinámico, técnico y estructural-afectivo: considerando el respeto a la diferencia y el propiciar la igualdad de oportunidades para todos.
6) La orientación de los conocimientos en la niñez y adolescencia con criterios valorativos sobre la salud integral en la discapacidad y la productividad: lo cual reclama un cambio de actitud en el (la) educador(a), a través de la sensibilización en la formación individual-grupal y continua, incorporando aspectos transdisciplinarios de igualdad y equidad educativa.
7) Los criterios y prácticas formativo-evaluadoras: cuyas características serán comprehensivas, integrales y realistas, buscando la diversificación en opciones equitativas para las diferencias .
A manera de conclusión es posible decir que la propuesta educativa sobre equidad en la diferencia, desde la familia y para la sociedad, se valora como una misión importantísima que contempla de manera positiva el hecho de que los y las educadores(as) informales no están solos(as), que pueden llegar a tener, si se lo proponen, como aliados a las instituciones escolares y de salubridad; a la comunidad en que se vive, al avance tecnológico y científico; así como a los medios de comunicación que son de mayor interés para las y los hijas(os). Ello, con el objeto de dignificar al ser humano, valorarlo en todas sus áreas y moldearlo paulatinamente, para convertirlo en un ser que vuele, que trascienda las simples dimensiones sensibles, que sea cada vez más solidario y transformador de la humanidad, para que la construcción del saber sea integral, de manera holística, intelectual, social y afectiva; teniendo siempre presente a nuestra cultura, la riqueza de la comunidad en que se nace, se vive, se desarrolla y se muere…
Asimismo, esta laboriosa empresa, es indispensable iniciarla en el mismo seno del hogar, desde la etapa del embarazo o tal vez antes; considerándose como momentos preparatorios para actuar educativamente en las vidas de los(as) hijos(as): desde el nacer, a través de la infancia y durante todas las edades de la vida, ya que todas ellas son cruciales en la existencia, pero en especial en los primeros períodos, porque en ellos se sientan las bases de la salud integral, una salud vista desde todos los aspectos y estando completamente relacionada con las etapas posteriores de la vida, edades todas ellas en las cuales giran valores de un mundo globalizado dentro del cual la novedad ante el avance tecnológico, el mercantilismo y lo desechable son factores que predominan sobre aquella frase que dice: “lo esencial es invisible a los ojos…”
mi comentario|army|army|machs63@hotmail.com.mx|04/12/05 – 20:53:04|En materia de discapacidad siempre se han elaborado este tipo de discursos,que van desde lo idealista hasta el reclamo del abandono de la sociedad. Ver a las personas con discapacidad como personas incompletas no ayuda, hoy en día la filosofia integradora del discapacitado en todas las áreas del quehacer humano (laboral, biopsocosocial, educativo, etc) obliga al mismo discapacitado a ser competente y no limitarse al papel de minusvalia que que se le había impuesto; hoy una buena parte ya no son escondidos, ahora son motivo de una nueva economia del aporta y regala no seas malo, que no te conmueve tanta desgacia; esto en el super, en la calle, en la tv.
Yo creo que es una parte del camino pero aun no se abandona la educación culposa del asunto. Veamoslos desde sus potencialidades, que al fin y alcabo alguna discapacidad en algún momento denuestra vida hemos tenido.

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