{"id":364,"date":"2023-03-02T16:33:37","date_gmt":"2023-03-02T22:33:37","guid":{"rendered":"https:\/\/mundogestalt.com\/?p=364"},"modified":"2023-03-02T16:33:38","modified_gmt":"2023-03-02T22:33:38","slug":"la-filosofia-gestalt-y-la-muerte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/mundogestalt.com\/?p=364","title":{"rendered":"La Filosof\u00eda Gestalt y la muerte"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Publicado por primera vez el  04\/12\/10<br>Por: \u00a0Dr. Carlos Ricardo Esteve Guti\u00e9rrez.<br><br>La muerte corresponde al estado de la no vida, m\u00e1s no al de la no existencia. Algo muerto necesariamente ha estado vivo en alg\u00fan momento. Entonces aquello que ha dejado de existir no necesariamente implic\u00f3 una vida. Una piedra, por ejemplo, no puede morir, por que nunca ha estado viva, sin embargo, es posible que deje de existir mutando su composici\u00f3n hacia otra forma, despu\u00e9s de todo la materia no se crea ni se destruye, s\u00f3lo se transforma.<br><br>Al organismo vivo le interesa la vida m\u00e1s que ninguna otra cosa, de hecho parecer\u00eda que todo lo que hace y deja de hacer tiene estrecha relaci\u00f3n a conservar su condici\u00f3n de vivo. En cualquier organismo existe un conjunto de fen\u00f3menos que se emplean cotidianamente para conservar esta condici\u00f3n: el hambre, el dolor, el miedo y todos trabajan para conservar la homeostasis. La muerte ser\u00eda entonces la incapacidad org\u00e1nica para mantener el equilibrio. Y es que toda la vida de un organismo consiste en el surgimiento de una necesidad y una acci\u00f3n para lograr nuevamente el equilibrio.<br><br>Pero parece ser que para el ser humano, la relaci\u00f3n vida y muerte trasciende los l\u00edmites de cualquier organismo, es decir, para el ser humano conservar la vida no tiene sentido por s\u00ed misma, sino por lo que \u00e9sta le representa. La homeostasis supera el nivel org\u00e1nico y se centra en el plano de lo psicol\u00f3gico, lo cual a su vez implica creencias, sentimientos y emociones. Sabemos por experiencia que el ser humano es un ser finito, y que todo lo que nace debe morir, no obstante, para el ser humano parecer\u00eda que este paso natural est\u00e1 cargado de juicios, prejuicios, de valores entre otros, y evidentemente todo esto posee una importante carga afectiva. La vida implica expectativas, y la mayor\u00eda de los seres humanos no conciben a la muerte como el final de sus d\u00edas, sino como una mutaci\u00f3n a otro tipo de vida, es decir, existe la expectativa de no morir realmente, algunos ejemplos podr\u00edan ser la reencarnaci\u00f3n, ir al \u0093cielo\u0094, hacerse uno con la naturaleza. Aunque tambi\u00e9n existen creencias que al respecto consideran que la muerte implica necesariamente dejar de existir, lo cual significar\u00eda el aniquilamiento total del individuo. Quiz\u00e1 la raz\u00f3n del por qu\u00e9 esta \u00faltima sea la costumbre menos difundida tendr\u00eda que ver con el hecho de que justamente lo m\u00e1s temido por el ser humano (y en realidad por todos los organismos) es el aniquilamiento.<br><br>Probablemente sin importar mucho la creencia del individuo con respecto a su muerte y a lo que pase despu\u00e9s de \u00e9sta, es la fantas\u00eda de aniquilamiento lo que produce en casi todos los seres humanos una angustia importante frente al hecho irremediable del futuro catastr\u00f3fico: la muerte.<br><br>Sin importar esto, por ahora, para todos lo esencial es trascender, ya sea a trav\u00e9s de sus obras (edificios, libros, m\u00fasica, pensamientos.), a trav\u00e9s de la transmisi\u00f3n de sus genes, valores, creencias, expectativas, teniendo hijos. Incluso trascender a trav\u00e9s de morir, pues por parad\u00f3jico que resulte un motivo por el cual morir y dar la vida implica necesariamente un sentido a la existencia del individuo, o quiz\u00e1 a trav\u00e9s de ir a acompa\u00f1ar a Dios. La meta ser\u00eda entonces trascender y dejar algo en el mundo que hable del individuo despu\u00e9s del individuo, es decir, el objetivo es no morir del todo, porque la aniquilaci\u00f3n total, la muerte es la peor afrenta al narcisismo del individuo. Y es que tememos aquello que no podemos controlar. A pesar de sus posibles semejanzas en lo relativo al estado pasivo e inconsciente entre el sue\u00f1o y la muerte, del sue\u00f1o no tememos, porque sabemos que regresamos, pero de la muerte no se sabe nada.<br><br>En el mundo existen diversas corrientes ideol\u00f3gicas que derivan en patrones culturales de pensamiento sobre determinados fen\u00f3menos y sin duda es la muerte uno de aquellos de los cuales siempre se delimitan socialmente un perfil de comportamiento ante \u00e9ste. As\u00ed, todo lo que pensamos sobre la muerte, en realidad refiere necesariamente a nuestra concepci\u00f3n de la vida, en primer lugar porque no sabemos nada de la muerte y en segundo lugar porque todo lo que podemos ver sobre la muerte, lo vemos desde la vida.<br><br>&#8220;Murallas y puertas componen una casa, pero s\u00f3lo en el vac\u00edo entre ellas encontramos su condici\u00f3n de habitaci\u00f3n.&#8221;<br><br>En el mundo occidental, desde Arist\u00f3teles e incluso antes, se ha concebido al ser humano como un ente de calidad superior frente al resto de los organismos vivientes, de tal suerte que los vegetales y los animales ten\u00edan un alma de naturaleza inferior y por lo tanto la muerte de un ser humano se ha de lamentar.<br><br>Por tanto morir es algo funesto y triste. El dolor por la muerte es una herencia ontogen\u00e9tica, no s\u00f3lo por lo que implica perder al objeto amoroso, sino porque reitera que exactamente eso ocurrir\u00e1 con todos. Todos hemos de morir y estamos educados para sufrir, mientras tanto, la muerte de los dem\u00e1s.<br><br>Posiblemente la \u00fanica forma de no sufrir la p\u00e9rdida de seres queridos (y por lo tanto parte de nosotros) ser\u00eda eliminar los v\u00ednculos sociales y afectivos que nos unen a todos, pero escindir refiere directamente a un estado de ciencia ficci\u00f3n o a un estado absolutamente psic\u00f3tico.<br><br>Evidentemente la mejor opci\u00f3n, lo m\u00e1s sano, es integrar la vida y la muerte como parte de una misma entidad, ya que la escisi\u00f3n de estos fen\u00f3menos antag\u00f3nicos entre s\u00ed pero subsecuentes tambi\u00e9n, genera un hueco existencial en el mejor de los casos.<br><br>El vaci\u00f3 existencial es el centro mismo y el coraz\u00f3n del cambio, por lo que hay que conocer esos espacios en blanco, contactar con ellos y aprender a entrar y salir de los mismos. Esto puede ser comprometedor, ya que representan, como se ha visto, \u0093lo desconocido, la amenaza sin nombre, la fuente de la angustia y del miedo a la desintegraci\u00f3n. Son la nada, el no-ser, la muerte\u0094 (Fritz, 1978, p. 103) o simplemente un caos lleno de posibilidades.<br><br>Todo es un ciclo, una Gestalt, todo lo que nace tiene que morir, es la ley eterna de la vida; diariamente miles de nuestras c\u00e9lulas mueren, por lo cual, la muerte no es algo que est\u00e9 fuera de nosotros mismos, es un estado que nos pertenece ya que empezamos a morir desde el momento en el que nacemos y al no aceptar esto, estamos luchando contra nuestro origen y destino los cuales no hay manera de poder evitar. Entonces si la muerte no llega al final de la vida, sino que es parte de cada uno de nosotros, debemos aprender y prepararnos para morir, en vez de luchar contra el destino.<br><br>Para integrar nuestro ciclo vital y mortal es necesario aprender a conocernos, aprender a responsabilizarse de todos nuestros actos, enfrentar nuestra vida aqu\u00ed y ahora. La vida es el instante conformado por el aqu\u00ed y el ahora, un momento entre dos nadas; el origen y el fin. La muerte es nuestro destino el instante entre lo que sabemos y lo que no sabemos, no obstante, asumirlo con paz, significa que no tenemos cuentas pendientes y que cada momento y cada lugar tuvo su tiempo y su espacio y que ahora que el camino lleg\u00f3 a su fin estamos listos para dejar de ser, dejar de estar, dejar de existir\u0085<br><br>\u0085Ser o no ser, estar o no estar, esta no deber\u00eda ser la cuesti\u00f3n, sino, ser y luego dejar de ser, estar y luego dejar de estar\u0085 dejar de existir\u0085<br><br>Bibliograf\u00eda<br>Apuntes, An\u00e1lisis, Discusiones y Exposiciones de las clases del Doctorado en Filosof\u00eda Gestalt de la Universidad Gestalt de Am\u00e9rica.<br>Perls, F. (1978). Esto es Gestalt. Santiago de Chile: Cuatro Vientos.\u0085<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por primera vez el 04\/12\/10Por: \u00a0Dr. Carlos Ricardo Esteve Guti\u00e9rrez. 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