Posts Tagged ‘Filosofía Gestalt’

El Olvido: La medicina. 1ª parte.

Published by adriansalama on mayo 29th, 2014

El Olvido: La medicina. 1ª parte.

Por: Psic. Giuseppe Olav Ortiz García.

Coordinador del Área de Humanidades de la Universidad Gestalt.

“…mi cabeza llena de conceptos y técnicas no dejaba espacio para el vacío, para el silencio, aprendí acumulando y al acumular levantaba diques, abría archivos, construía diagramas inútiles, no entendía que la sabiduría se revela en el profundo silencio como un conocimiento del que no se habla mas que a través de la propia vida.” Castillejos (1997:17)

Recientes investigaciones apuntan hacia la realidad de que olvidar es bueno para la salud del cerebro.  A través de esta capacidad, la información innecesaria se elimina y el sistema nervioso mantiene su plasticidad. “Una interrupción de este proceso puede conducir a trastornos mentales graves”, afirman los científicos. Cuando la memoria está saturada de información no queda mucho espacio para nuevos aprendizajes, de tal modo el olvido también facilita a su vez que reaprendamos, así como reactualiza el presente sin ataduras.

Hay cosas que hemos olvidado y que sería bueno que recordáramos, hay otras que recordamos con detalle y que sería bueno que olvidáramos. Cada partícula de recuerdo ocupa un espacio de memoria en nuestra vasta unidad de almacenamiento que se entreteje a través del cableado neuronal, y algunas de estas partículas están acompañadas de tanta energía, que habiendo pasado muchos años después del evento que dejó la huella en la memoria, rememorarla puede producir emociones de tal intensidad, que llegan a seguir estremeciendo la consciencia de quien traiga de las profundidades de su mente, aquellos recuerdos.

Cuando esto sucede vemos la carga energética que aun caracteriza al recuerdo, y que en su aspecto negativo podríamos llamarlo sufrimiento. El dolor es un estímulo que tiene una duración determinada de tiempo, y eventualmente cesa. El sufrimiento es eso a lo que nos aferramos para no olvidar la sensación dolorosa, sin permitirnos reactualizar nuestro presente. El dolor esta a nivel de la sensación, en la zona interna, el sufrimiento se fija tanto a nivel mental, como corporal, en la zona de la fantasía y el continuo de consciencia.

Quizás suene muy ericksoniano, pero es cierto que toda herida sana, si la dejamos cicatrizar. El proceso de crecimiento de las células es constante en su inclinación por integrar a la vida, y se debate con otro impulso de la misma naturaleza que se esmera por desintegrarla.

“Fijarse”, a la usanza gestáltica, bloquea el flujo de la energía que en su curso nace, crece y muere, es decir, se abre, se desarrolla, y se cierra. Desde el reposo o la indiferenciación creativa, se “siente” un estimulo, que se identifica formándose una figura, para movilizar la energía interna estructurando un plan de acción, para ponerlo en marcha en el ambiente, hacia la satisfacción de la necesidad que ya se hizo consciente, y que se verá concretada en el contacto, que es uno, pero que para fines didácticos, en el ciclo de la experiencia lo vemos desarrollado en tres aspectos del mismo: un antes, un durante y un después (un precontacto, un contacto y un postcontacto).

Una vez que la necesidad fue satisfecha, en el mejor de los casos, la energía empleada en esta tiende a regresar al reposo, para volver a ponerse en marcha cuando se ocupe en nuevas acciones. Sin embargo, también lo que ocurre, es que una multiplicidad de bloqueos van minando el flujo de la energía impidiendo su satisfacción plena, o el curso de su desarrollo.

Recuerdos cargados de emoción y resentimiento, se pueden ir acumulando enredando a la persona que los sufre, con cadenas de rosas, en laberintos de aire, como diría Cortázar. Estas fijaciones, ocupan un lugar en el presente de la persona mientras es la vida lo que pasa delante de sus ojos, en lugar de su experiencia inmediata.

En la medida en que honramos estas memorias, crecen como mala yerba contaminando aquello que pudiera nacer en el mismo espacio. Es por eso que se recomienda, como medicina, depurar de vez en cuando estos recuerdos para limpiar la percepción de viejos hábitos. En el centro de aquella purga, hallaremos un vació que es fértil, en donde pueden nacer nuevos brotes de vida fresca.

Soltar a veces no es sencillo, sin embargo es benéfico; sobre todo en un universo en el que nada es para siempre, y todo esta vibrando en constante movimiento. Construir una identidad que lleve por cimiento el ego, es igual a intentar edificar un castillo sobre las nubes, construcción que eventualmente se verá confrontada con una realidad en la que no hay rostros diferentes, sino la luz que se trasluce a través de todos, evaporando toda forma, destilando la nube en agua, y otra vez en nube, y otra vez en agua y otra vez…

(Continuará…)

Giuseppe Olav Ortiz García  es coordinador del área de humanidades de Universidad Gestalt (http://www.gestalt.mx) su correo es gortiz@gestalt.mx

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Enlaces: http://www.jornada.unam.mx/2014/05/13/ciencias/a02n1cie

http://www.eluniversal.com.mx/ciencia/2014/olvidar-bueno-cerebro-85762.html

Bibliografía: Castillejos, Carlos J. Corazón de venado (Mazai Yari) Primer circulo de curación. Siembra Olmeca, D.F. México, 1997.

Ilustración: Alexandra Khitrova, A.K.A. Gaudi Buendia: Elefant Riders.


Facebook, celos y acoso

Published by adriansalama on mayo 28th, 2014

Facestalkeando

(Término inventado, en donde una persona comienza a investigar todo de otra por medio de su facebook)

Algo que puede destruir a cualquier pareja, por más fuerte que estén los cimientos, son los celos y la inseguridad. Esta es una realidad, no hay vuelta atrás cuando una duda entra en la mente de algún miembro de la pareja.

Una manera de mantener nuestra neurosis y alimentar los celos, es a través del acoso por medio del Facebook o cualquier red social en donde aparezca cualquier persona que no conozcamos de nuestra pareja. A este evento se le ha apodado facestalkeando (del anglosajón stalking que significa acosar)

Esta conducta se ha convertido en los últimos años en una de las mayores causas de problemas de pareja y personales que he atendido en sesión. No me dejarán mentir, pero incluso en Inglaterra ya se dio un caso de divorcio justificado por chat del Facebook.

Para ejemplificar aún más mi artículo, quiero explicar cómo se va desarrollando esta conducta. Para que la fórmula funcione, existen dos premisas. La primera es que un miembro de la pareja tenga una disminución de su auto imagen, auto concepto o auto estima. O la segunda opción es que uno de los miembros de la pareja sea tan descarado que por respeto buscarás las evidencias para justificar la ruptura.

En este artículo me basaré en la primera, la disminución de uno de los 3 conceptos mencionados anteriormente.

Digamos que la pareja va caminando y de pronto uno de los miembros comenta que salió con x o z. La parte de la pareja que tiene disminución de su auto estima (para englobar las 3) inmediatamente se aprenderá el nombre y lo guardará en su cajón de celos. Pasaran el tiempo en pareja de una manera casual (si es que no es de esas parejas que te arman problema por cualquier cosa) y en cuanto esté solo(a) su parte neurótica comenzará el trabajo de acoso.

Lo más común es que primero se metan al perfil de su pareja y busquen si dicha persona está o no como amigo o amiga.  Si esto falla buscarán a amigos que ellos consideren pudieron conocer a dicha persona y buscarán en sus perfiles. Si esto aún no basta, entonces lo o la buscarán por el nombre (claro que antes ya averiguaron mucha información). Si de plano tampoco aparecen en Facebook, irán a las herramientas de búsqueda como yahoo, goolge, bing, entre otras y alcanzarán su meta.

La persona que está acosando a la supuesta o supuesto, no se da cuenta que lo único que está haciendo es lastimando aún más su autoestima (para englobar las 3) al estar comparándose y buscando razones por las cuales el o la otra(o) es mejor o peor que el o ella.

Mi recomendación en este tipo de situaciones, es primero fomentar un verdadero auto apoyo, un trabajo interno de las razones por las que yo soy un buen partido y no necesito estar comparándome. Después un trabajo de realización si la pareja con la que estoy me permite un verdadero desarrollo personal y el por qué. Por último, y como en las adicciones, un verdadero auto control sobre el uso y abuso de las redes sociales. En donde la persona que se está auto flagelando lo detenga por completo

Este artículo fue escrito por:

Adrián Salama. Director general de la Universidad Gestalt (http://www.gestalt.mx). Licenciado en psicología humanista, maestro en psicoterapia gestalt, coach de negocios y doctor en psicoterapia gestalt.

Su correo es: adriansalama@gestalt.mx

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El robo en las calles

Published by adriansalama on mayo 27th, 2014

El Robo en las Calles

Luz Angélica Lara Morgan es alumna de la Universidad Gestalt y estudia su maestría en psicoterapia gestalt (http://www.gestalt.mx)

legany@hotmail.com

Leyendo el periódico El Economista, encontré que de acuerdo con datos de la Secretaría de Seguridad Pública, el robo a transeúntes es el delito más común en el DF, se calcula que en promedio se cometen 27 asaltos al día, 14 de ellos con violencia.

Me atrevo a asegurar que todos conocemos a al menos una persona que ha sido víctima de la delincuencia en las calles en una o más ocasiones, ¿pero, qué hay de aquellos a quienes  esto nunca les ha pasado?

Las recomendaciones  generales  son;  no caminar por lugares solitarios, no portar objetos valiosos que pudieran quedar a la vista, evitar andar solo, entre otros, pero… hay asaltos que se comenten a plena luz del día y en lugares concurridos.

¿Cómo elige el asaltante a su víctima? Yo creo que es cuestión de actitud, para ejemplificarlo describiré dos situaciones que ocurrieron a personas que conozco. La primera le sucedió a una mujer, quien nunca había sufrido de algún asalto, sin embargo, experimentaba gran temor a que le sucediera, finalmente, un día le robaron el bolso al salir de su casa; al platicar lo sucedido alguien le preguntó – ¿y cómo llevabas tu bolso? A lo que respondió – lo llevaba abrazado e iba volteando a los lados para asegurarme que nadie anduviera cerca. La otra anécdota sucedió a dos hombres en su auto, buscaban una calle y terminaron en el Barrio de Tepito, cuando se dieron cuenta de dónde se encontraban, pensaron que estaban perdidos, sin embargo a uno de ellos se le ocurrió que actuaran con toda naturalidad, así que bajaron totalmente los vidrios del auto, incluso recargando el antebrazo sobre la puerta y pusieron cara de “normal” uno que otro los miraba mientras trataban de salir de allí, pero nadie siquiera mostró intenciones de acercarse a ellos.

Estas son dos situaciones contrastantes. En la primera, la persona, sin decir una sola palabra parece gritar – ¡mira mi bolso!, en verdad tengo algo valioso allí dentro, ¡llévatelo! En la segunda la actitud de las personas expresa algo del tipo – se bien donde me encuentro, y no tengo nada para ti.

En lo personal me ha funcionado, es por ello que creo que  en gran medida evitar un asalto en la calle es cuestión de actitud.  Salir con miedo no nos va a beneficiar en nada,  lo que sí podemos hacer, es estar atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor.


Detectores de Incongruencias

Published by adriansalama on mayo 26th, 2014

Detectores de Incongruencias

Luz Angélica Lara Morgan es alumna de la Universidad Gestalt y estudia su maestría en psicoterapia gestalt (http://www.gestalt.mx)

legany@hotmail.com

A lo largo de mi experiencia trabajando con niños, he llegado a la conclusión, de que sin saberlo, ellos son los más hábiles detectores de incongruencias.

_ Mi hijo no me obedece, se lamenta una madre. Para empezar, los adultos podríamos tratar de ser más conscientes de nuestro manejo corporal, desafortunadamente, ya la mayoría de nosotros nos hemos puesto tantas máscaras que en ocasiones puede resultar complicado lograr que nuestro discurso vaya acorde con lo que proyectamos corporalmente.

¿Cómo podría un niño hacerme caso, si le estoy hablando a cinco metros de distancia de donde él se encuentra y con un tono de voz lleno de fatiga y desgano?  Podría ser suficiente si me acerco más, ¿pero cómo podría un niño hacerme caso si en el momento en que me aproximo a él lo hago con movimientos desgarbados, los ojos entreabiertos y aplanamiento emocional?

Lo único que los niños comprenden de este tipo de mensajes es, que lo que tengo que decir, es tan poco importante que no es necesario que pongan atención, y que si no cumplen con la petición que estoy haciendo no importa, pues me encuentro tan cansada que no encontraré fuerzas para reprenderlo. Desafortunadamente cuando los padres se desesperan,  llega la frustración acompañada de gritos, en ese momento la petición de los padres pasa a último plano y lo que más recordará el pequeño será la manera en que fue reprendido.

Es comprensible que las diferentes tareas a las que debemos responder a lo largo del día nos dejen exhaustos, sin embargo, para evitar situaciones que dañen a nuestros pequeños, siempre es mejor tomar un respiro y hablarles de forma clara.

El niño no atiende a los gritos, pero si comprende aquello que se le ha dicho en un tono de voz fuerte y pausado, mientras se hace contacto visual con una mirada suave, la forma en que caminamos cuando nos dirigimos hacia ellos es un gran indicador del nivel de energía que estamos manejando en ese momento, un paso firme y a ritmo moderado será mejor recibido, las expresiones en nuestra cara deben ser acordes con el mensaje.

Eliminemos la falsa idea de que los niños no entienden el mundo de los adultos, ellos siempre están aprendiendo y esta frase de la Madre Teresa puede ilustrarlo “No te preocupes porque tus hijos no te escuchen… te observan todo el día”.


La comunicación no verbal cuando hay alguna discapacidad

Published by adriansalama on mayo 23rd, 2014

Vanessa Vargas García es alumna de la Universidad Gestalt y está estudiando la maestría en psicoterapia gestalt

Email: vanessavargasgarcia@yahoo.com.mx

“La comunicación no verbal cuando hay alguna discapacidad”

El cuerpo se adapta a la situación con la que se vive, si alguien no puede ver desarrolla entonces su oído, olfato y tacto. Si no puede oír desarrolla la vista, el olfato y el tacto. Si no tiene brazos, aprende a utilizar los pies. Como estos existen muchos ejemplos, el cuerpo se modifica desde nacimiento o se va adaptando desde el momento en el que la discapacidad se presenta.

Dicha adaptación también modifica la comunicación no verbal de la persona acentuándola en zonas del cuerpo donde la discapacidad no está y desarrollando otros sentidos para el entendimiento del otro.

Por ejemplo, la persona que pierde movilidad en las piernas utilizará más sus brazos, manos, expresión facial y voz. La persona que no puede escuchar la voz del otro, aprenderá a prestar más atención a los movimientos faciales, corporales. La persona que no puede ver la comunicación no verbal de las otras personas, desarrollará el oído para encontrar en la voz esa comunicación “oculta”, e incluso podrá oler como va modificando el humor de la persona.

El cuerpo se autoregula adaptándose a las nuevas situaciones intentando, en la medida de lo posible, recuperar la función perdida o dañada. Todo organismo vivo tiene el instinto de supervivencia y adaptación y bajo ellos nos regimos.

Hablando de comunicación no verbal, la persona con una discapacidad desarrolla otras funciones por medio de las cuales su cuerpo se expresa, utiliza otros canales, desarrolla más expresividad. De alguna u otra forma el cuerpo nos contará lo que está sucediendo en la persona, expresará sus verdaderas intenciones y deseos, no se puede callar a nuestras necesidades.

Por otro lado, el hecho de que una persona tenga alguna discapacidad no significa que carecerá de las herramientas necesarias para estar atento a la comunicación no verbal del otro. De igual modo el cuerpo se autoregula y adapta a las circunstancias, escucha más, percibe más olores, tiene mejor visión.

La comunicación no verbal no se interrrumpe, nosotros mismos encontramos la forma de expresarnos, de liberar un poco de la tensión que se genera por no poder decir lo que sentimos a cada momento (no podemos por creencias inculcadas y/o porque la energía la utilizamos en otras actividades). También encontramos la forma de percibir lo que el otro realmente está expresando.

Las fallas en la comunicación no verbal y la percepción de la misma en realidad se deben a falta de atención y de práctica, no ha una discapacidad física.


La comunicación no verbal y el pavoneo

Published by adriansalama on mayo 23rd, 2014

Vanessa Vargas García es alumna de la Universidad Gestalt y está estudiando la maestría en psicoterapia gestalt

Email: vanessavargasgarcia@yahoo.com.mx

“La comunicación no verbal y el pavoneo”

Se considera el término “pavoneo” como la apertura de plumas y movimientos que realiza el pavo real ante la posibilidad de apareamiento. Luce los colores y longitud de sus plumas, las cuales también mueve suavemente generando un sonido de susurro, todo esto con el afán de conquistar a la hembra.

Tanto hombres como mujeres utilizamos técnicas que podrían denominarse de “pavoneo” y que como en los pavo reales van dirigidas hacia la persona que nos interesa.

Dicho pavoneo en ocasiones es sutil, aunque en la mayoría de los casos es todo lo contrario, principalmente en la generación de un susurro.

Los hombres levantan los cuellos de sus camisas, elevan su cabello, separan los brazos del cuerpo y para sustituir el hecho de no tener plumas que se puedan extender, llaman la atención elevando el volumen de su voz, carcajeando fuertemente (esto difiere del pavo real pero sigue siendo una técnica de look at me).

En general, hacen todo lo posible por llamar la atención de la gente a su alrededor, buscan atraer hembras y demostrar a los demás machos su presencia. En ocasiones pavonean apoyándose en extensiones, por ejemplo un auto costoso, gadgets novedosos, ropa de marca, aromas atractivos y hasta con compañeras exuberantes.

Las mujeres también hacemos lo nuestro para el ejercicio del pavoneo, alborotamos nuestro cabello (en ocasiones hasta lo teñimos), nos maquillamos con colores llamativos (como las plumas del pavo real), utilizamos ropa ajustada y/o con escotes, buscamos la forma de dirigir la atención hacia los senos y cadera, levantando el pecho y contoneándonos al caminar en forma exagerada.

Si con todo esto no es suficiente elevamos el volumen de la voz y carcajeamos escandalosamente. Las extensiones que utilizamos las mujeres son joyas, ropa y accesorios de marca, zapatos con tacón mínimo de 10 cm y en menor medida un auto costoso.

El coqueteo es una de las actividades notorias en las que seguimos conservando nuestro lenguaje animal, se podría decir que sólo lo hemos transformado en algo un poco menos silvestre, sólo un poco.


La comunicación no verbal con nuestro propio cuerpo

Published by adriansalama on mayo 23rd, 2014

Vanessa Vargas García es alumna de la Universidad Gestalt y cursa la maestría en psicoterapia gestalt.

Email: vanessavargasgarcia@yahoo.com.mx

“La comunicación no verbal con nuestro propio cuerpo”

O mejor dicho la forma en la que nuestro organismo (nosotros mismos) nos comunicamos, y nos recordamos constantemente nuestras  necesidades.

Aquellos deseos de realizar algo que son suprimidos por una supuesta educación y concordancia con la sociedad en la que vivimos, seguirán siendo deseos, generarán emociones y sentimientos, se convertirán en una necesidad, y encontrarán una forma de expresarse en nosotros, de recordarnos constantemente que siguen sin ser satisfechos.

Nuestro cuerpo nos habla por medio de enfermedades, malestares (que en ocasiones no tienen una razón orgánica que los justifique), síntomas que hacen presencia de vez en cuando o que sólo se controlan en determinados momentos.

Ese malestar, esa incomodidad, somos nosotros mismos hablándonos por medio de una comunicación no verbal con la finalidad de recordarnos que no hemos satisfecho una necesidad, que hay un tema por resolver. Cada una de las células que nos conforman físicamente, saben lo que verdaderamente deseamos, saben aquello que nuestra razón bloquea. Podemos “controlar” nuestras acciones a través del pensamiento, pero controlar a cada una de las células y sobre todo convencerlas de que lo que están sintiendo y deseando, es imposible, porque ellas siendo nosotros mismos desean lo que deseamos, necesitan lo que necesitamos, simple y sencillamente porque somos cada una de esas células.

Hemos aprendido a controlar nuestras acciones por medio de la razón y a través de la enseñanza de “olvidar escucharnos, olvidar percibirnos”. Afortunadamente nuestras células no han olvidado como comunicarse y jamás olvidarán lo que necesitan porque lo perciben constantemente, así es como ese malestar, o esa enfermedad tiene un recordatorio, un mensaje de y para nosotros mismos sobre lo que necesitamos y hemos bloqueado a través del pensamiento o no hemos encontrado una forma favorable de satisfacer.

En ocasiones la comunicación será muy clara, muy obvia, y en otras ocasiones, debido a que la razón ha bloqueado fuertemente el camino más directo, las células se comunicarán a través de síntomas que al parecer no tienen relación con lo que se necesita; manifestándose en ocasiones por medio de enfermedades incluso mortales, cuando puede ser que simplemente se busca la ganancia secundaria de la enfermedad (atención, cuidados, irresponsabilidad sobre si mismo, apoyo externo).

Con esto en mente nos podemos preguntar ¿qué me dice mi dolor de cabeza?, ¿Qué quiero con estas alergias?, ¿Para qué no me dejo dormir?.


Feliz Día del Psicólogo.

Published by adriansalama on mayo 22nd, 2014

Feliz Día del Psicólogo.

Luisa Daniela Noriega Hurtado

Alumna de 8º. Semestre de la Lic. en Psicología Humanista

wonderwoman_1369@hotmail.com

“Un buen día, echando la vista atrás, se dará usted cuenta de que estos años de lucha han sido los más hermosos de su vida” – Sigmund Freud.

Ser psicóloga, hasta ahora, ha sido el proceso más devastador y maravilloso de mi vida. No es sólo por las metas profesionales y los compromisos éticos, sino por el trabajo con una misma. El camino ha sido largo, y haciendo una retrospectiva, sigo siendo yo, con la misma esencia, con los mismos sueños, pero no me reconocería el día de hoy la persona que entré siendo. El trabajo sobre uno mismo es difícil, hay que tener un gran valor para mirarse de afuera hacia adentro y aceptar que somos imperfectos, que no podemos quedarnos en lo mismo toda la vida y que hay que renovarse.

Entré tratando de compensar de alguna manera lo que había sido mi vida en preparatoria, mi relajo, ml falta de disciplina, mis bajas calificaciones y  mi falta de compromiso conmigo misma. Así es que llegué tratando de ser la  mejor, la más perfecta y sin errores, con todo en orden y guardando mis  sentimientos para mi sesión terapéutica semanal. Tenía 10 cerrado en todo,  pero hubo momentos en los que otros aspectos de mi vida se sacudieron  completamente, y derivó en problemas con mis amistades, con mi novio, pero no  con mis padres que estaban fascinados con que sacara 10 después de 23  extraordinarios en la preparatoria.

De ahí vino mi época de no comer nada, de hacer ejercicio 4 horas al día,  vomitar todo lo que llegaba a ingerir, controlar cada alimento y ocasionarme problemas con todo mi entorno, ahora si, incluyendo a mis padres.

Quería tener todo tan en control y empecé a “dejar atrás” por completo a la  persona que era y que cometió tantos errores que creía que me habían llevado a tantos fracasos y dolor.

Fue un proceso duro, y un día me di cuenta que incluso como psicóloga, estaba permitido tener errores, y a mí me ayudó mucho, me hizo crecer, me hizo recordar que era humana en proceso de crecimiento.

Pude sanar muchas de esas relaciones e incluso mis asuntos inconclusos.

De ahí comencé a encontrar el equilibrio en mi vida, permitiéndome sentir, comer, reír, abrirme, y tropezarme y levantarme.

Estar de los dos lados de la moneda, viviendo todo lo que puedo, me ha hecho una persona más feliz y completa.

He tenido momentos duros, pero me ha ayudado a comprender, mas no justificar a las personas que me rodean, a ser menos dura con ellos y así mismo enriquecer mis relaciones afectivas y con el mundo, a abrirme a nuevas experiencias, a ser vulnerable con consciencia.

De la Gestalt he adoptado la filosofía de ser feliz cada día, en cada momento e integrar cada parte de mi vida, de no irme a dormir insatisfecha de mi día, de apreciar todo lo que hago y de hacer introspección todo el tiempo. No esclavizarme ni racionalizar todo, sino tener consciencia de la libertad que tengo, y de las consecuencias buenas y malas.

La psicología es la profesión mas noble y todos los días despierto convencida de lo que hago. Creo firmemente que a pesar de que la química, la física, la  ingeniería e incluso la gastronomía nos han dado una buena vida y nos ayudan, el ser humano es la materia prima de todo.

Soy una futura psicóloga comprometida, enamorada de su carrera y vida, no soy más ni menos que nadie, no quiero analizar a nadie por conveniencia. Mi experiencia con la psicología es algo que quisiera que muchas personas tuvieran, desde el saberse humanos, a tener un proceso terapéutico y dejar de pensar que estamos locos.

Referencia:

http://www.psicomundo.com/foros/trabajo/freud.htm


¿QUÉ ES SER PSICÓLOGO?

Published by adriansalama on mayo 22nd, 2014

¿QUÉ ES SER PSICÓLOGO?

Por: Francisco Herrera De La Mora

Alumno de 8º Semestre de la Lic. en Psicología Humanista

pakito_delamora@hotmail.com

Ser psicólogo es ser apasionado del saber, del compromiso y de la ayuda al otro, es comprometernos a desarrollar la capacidad para manejarnos de una forma igualitaria, de tú a tú con el cliente, es volver a nuestras raíces y no permitirnos creer que estamos y que vivimos un escalón arriba o que somos más que la persona que se encuentra frente a nosotros.

Decía Carl Rogers “La persona que ofrece más esperanzas en el loco mundo de hoy, el cual podría terminar arrasado, es aquella que utiliza a plenitud su conciencia, es decir, la que conoce mejor que nadie lo que sucede en su interior”

El poder coincidir con personas que estén dispuestas a tener un cambio, merece que nos comportemos a la altura de las circunstancias, merece que hagamos lo posible como psicólogos para brindar una mejor perspectiva, más agradable y empática con el entorno y con uno mismo, podemos lograr que se potencialice el desarrollo de la otra persona e incluso de nosotros.

Tenemos el gran compromiso de prepararnos día a día, de adquirir nuevos conocimientos y sobre todo un nivel de compromiso hacia nuestra persona. “conozca todas las teorías, domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana” Carl Jung.

Me gusta el constante pensar de que a través de la psicología podemos ser personas más centradas en la realidad, que podemos enfrentar problemas sabiendo que existe una solución adecuada, que llegamos a desarrollar una percepción diferente y con estas herramientas, sumadas a nuestras experiencias y juicios propios, podemos llegar a ser individuos con un sentido de vida diferente. Como psicólogos podemos ser ajenos a nuestro contexto dominante, llegamos a ser inconformistas y resistentes a la presión social, somos creativos, espontáneos y originales, entramos en un estado de homeostasis y constantemente estamos en renovación.

En resumen, ser psicólogo nos da la oportunidad de brindar una importante contribución a la sociedad, nos lleva a un cambio constante y a vivir desde una perspectiva muy especial, la ayuda……

“La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste” Victor Frankl.

REFERENCIAS

Roger, Carl; Stevens Barry (2013). Persona a persona. Amarrortu. Madrid España.

Frankl, Viktor (1946). El hombre en busca de sentido. Herder. Alemania.

www.literato.es/carl_jung


Liderear con sentido común

Published by adriansalama on mayo 20th, 2014

Liderear con sentido común

Cuando pensamos en un líder, quiero pensar que para la mayoría, la primera imagen que viene a su mente, es la de una persona que sabe cómo motivar y llevar a su gente del punto A al punto B de la manera más eficiente y más segura.

Aunque parezca un tema muy sencillo de comprender, la responsabilidad que un líder lleva en sus manos, no siempre es entendida como una virtud o un regalo de vida, sino a veces es una carga más.

En mi forma de pensar, sólo existen dos tipos de líderes y sus subcategorías:

1.- Líder que nace

a.- y aprende

b.- no aprende

2.- Líder que se hace

a.- aprende con amor

b.- no aprende (o es obligado)

Es verdad que existen otros líderes, como los emergentes o situacionales y los autocráticos, sin embargo me quiero enfocar en este escrito en una habilidad que, si se desarrolla, no importa el tipo de líder que seas, tendrás éxito.

Liderear con sentido común, no es tarea sencilla. Algunos lo hacen naturalmente inconsciente y otros tienen que hacerlo muy consciente. Liderear con sentido común es saber escuchar lo que el cliente necesita y poder sincronizarlo con el poder de tu equipo. Esta es la prueba más contundente que tiene un líder de equipo (cualquiera que este sea o represente).

Como líder tienes dos presiones constantes: la primera es la de mantener un ambiente de equipo sano y ordenado a cumplir con las metas y objetivos y la segunda fuerza es la del cliente.  Buscar la manera de mantener al cliente feliz y seguro de que su producto y servicio siempre estén al 100 y como fueron prometidos.

Liderear con sentido común en un ambiente de constates cambios es hoy, una de las mejores herramientas que un buen líder puede tener. Lo complicado es mantenerse lo suficientemente centrado como para explotarlo. Si pudiera darte un consejo, sería: “Mantente en constante comunicación con tus dos fuerzas y medita en lo mejor para todos. El buen líder no es el que está dando las órdenes, sino aquél que sabe cuándo entrar al grupo sin buscar el reconocimiento.”

Este artículo fue escrito por:

Adrián Salama. Director general de la Universidad Gestalt (http://www.gestalt.mx). Licenciado en psicología humanista, maestro en psicoterapia gestalt, coach de negocios y doctor en psicoterapia gestalt.

Su correo es: adriansalama@gestalt.mx

Para más artículos visita: http://www.mundogestalt.com

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