Ritual y Gestalt: El Grupo Gestalt en Alto Relieve

Por: Judith R. Brown
Publicado el 07/02/02 a 09:53:31 GMT-06:00

El grupo de terapia Gestalt se centra principalmente en el proceso del
individuo; con facilitar el crecimiento y el auto apoyo de cada participante.

Cuando se considera el proceso del grupo mayor en un contexto social,
parecería que el grupo de terapia Gestalt cumple otra función muy diferente: proporciona a los participantes, de alguna manera, lo que, en las sociedades primitivas, ofrecían las actividades rituales. La mayoría de las ocasiones rituales que ocurren en la mayoría de los estadounidenses de clase media a
alta, están desprovistas de emoción. Las actividades rituales, tanto
religiosas como seculares que en algún momento estaban llenas de una fuerte
emoción ahora con frecuencia son mecánicas y se llevan a cabo con
indiferencia. La necesidad de estar involucrado física y emocionalmente en
situaciones grupales puede ser una de las necesidades más significativas no
expresada ni cumplida en las sociedades tecnológicas avanzadas.

En las sociedades tradicionales el ritual llenaba, entre otras funciones, la
de evocar emociones fuertes, distanciar la emoción lo suficiente para
hacerla aguantable, descargar la emoción y proporcionar alivio y
satisfacción.

(Scheff 1977:1). Los rituales han sido descritos corno “terapéuticos y
sanadores” (Bocock 1974:38), y corno vehículos para manejar lo no-racional.
(p.41) Bocock escribe, “El ritual puede integrar sentimientos corporales y
emociones con propósitos sociales racionales, y de esta manera sanar en
alguna medida las escisiones entre el cuerpo y el intelecto.” (p.37)

La descripción de Scheff de las funciones “llenadas por el ritual en las
sociedades tradicionales: la evocación, distanciamiento y descarga de
aflicción emocional que es reprimida en el curso de la vida diaria” (p.1)
parece tener implicaciones interesantes para mirar el proceso de grupo de
Gestalt en el contexto de la sociedad contemporánea. Cuando son consideradas
desde esta perspectiva, se puede ver claramente que las técnicas Gestálticas
tienen la capacidad y la intención de lograr estas tres actividades.

La Evocación de las Emociones

Fritz Perls escribe que existe “una tendencia innata hacía el ritual,”
(1973:28) una necesidad de identificación social y de contacto con un grupo.
Durante grupos de Gestalt con frecuencia se logra una identificación cercana
entre sus miembros. Este desarrollo le agrega al aspecto ritual de la
experiencia, pues en momentos de identificación cercana se vuelven más
permeables las fronteras del individuo y ocurre algún grado de confluencia
con el ambiente.

Perls dice: “Parte de la razón por la cual el ritual produce un sentido de
exaltación y de intensificación de la experiencia es porque normalmente
sentimos muy claramente la frontera self-otro, y por consecuencia, su
disolución temporal se siente con tremendo impacto.” (1973:38)

Casi todo lo que ocurre dentro de la situación de un grupo de Gestalt
contribuye a la evocación de emociones. El hecho de que un grupo de persona
se junte con la expectativa de ‘Trabajar sobre los problemas” contiene ya un
aspecto ritual. En el arreglo Gestáltico tradicional todo está arreglado
para la acción: Está la silla para el trabajo, con frecuencia lamada “la
silla vacía”, la caja de kleenex (pañuelos desechables) y el cojín o
colchoneta están a la vista. La atmósfera sugiere poderosamente que algo
intenso puede suceder allí. Existe un acuerdo tácito de que “estamos juntos
en esto,” y que podemos confiar unos en otros. Existe también la expectativa
de que la mayoría, si no todos los miembros, participarán activamente en
algún momento, Somos seres humanos, siendo humanos juntos, y ser humano
incluye tener y expresar emociones.

Las intervenciones del terapeuta se dirigen directamente a la evocación de
emociones, al trabajar con las auto-interrupciones del cliente. El neurótico
interrumpe habitualmente su experiencia; ha perdido la habilidad de
discriminar cual de sus necesidades psicológicas en conflicto es la más
imperante en un momento dado, pues se ha alienado de su propio proceso
continuo. (Perls 1973:18) De acuerdo a la teoría de la Gestalt, trabajar con
las interrupciones es una manera de llegar al verdadero self, de lograr la
satisfacción en cualquier actividad. (Perls 1973:54).

“¿Qué experimentas ahora?” “Veo lágrimas en tus ojos” “Te oyes enojada”
“¿Puedes hacer eso más?” “Dilo más fuerte” “Hazlo con todo tu cuerpo” etc.
y miles de otras sugerencias terapéuticas van encaminadas a alentar la
identificación total del paciente con su experiencia del momento. Fritz
Peris tenía algunas frases muy bellas que utilizaba con un tino exquisito:
“¿Confías en mi?” “¿Cuántos años tienes ahorita?”. “¿Cuándo te moriste?” y
su “Aaahhh” de satisfacción cuando el cliente empezaba a derretirse un poco.

La filosofía de que lo “que esté inconcluso emergerá” anima al cliente a
permitir que cualquier cosa se vuelva el foco, particularmente las
sensaciones físicas y las imágenes que acompañan los pensamientos. Cuando
hay memorias el terapeuta puede decir, “Colócate allí ahora. ¿Qué ves?.
¿Hueles?. ¿Escuchas?. ¿Sientes?. Cuéntame en tiempo presente”.
Todas estas intervenciones tienen la intención de hacer que la experiencia
sea lo más completa posible en el momento presente. La importancia de la
totalidad de la experiencia es mencionada una y otra vez en la literatura de la Gestalt.

Perls enfatiza el significado de la “plena participación en el presente”.
(1973.66) El escribe: “El neurótico ha perdido la habilidad… de
involucrarse totalmente en lo que hace,” y más adelante relata la
experiencia de un paciente, “El paciente ha transformado un involucramiento
parcial (dolor de cabeza) en un involucramiento total (llanto). Ha
transformado un síntoma psicosomático en una expresión del self total, ya
que en sus explosiones cortas de desesperación se encontraba total y
completamente involucrado. ” (1973:68)

El terapeuta Gestalt tiene varias metas al animar al cliente a involucrarse
totalmente en su experiencia presente y continua. Primero, le está
demostrando al cliente el significado de identificarse con su self y
expresar su self al fomentar esta experiencia.
Segundo, está facilitando un nivel de actividad que requiere más de la
persona que simplemente pensar o hablar.

Tercero, está enseñando una habilidad que generalmente está ausente en el
neurótico y esa es la habilidad de aislar, una experiencia y ponerle
atención por un lapso de tiempo, Este es un enfoque productivo para
encontrar la claridad en una “confusión no reconocida”, una de las
“características de la neurosis.” (Perls 1973:50)

Como resultado de la atención y la voz del terapeuta se vuelve obvio que las
emociones no solo se permiten sino que se premian, y el participante que
expresa libremente es considerado un verdadero miembro del grupo, valiente,
auténtico y humano; además con frecuencia ayuda y es facilitador para los
demás.

Cuando hablamos de evocar emociones en un grupo Gestalt debemos considerar
los temas de mesmerismo, el poder de la sugestión y la hipnosis y la
influencia que pueden tener. Es difícil determinar en que grado están
presentes y qué parte juegan. Requeriríamos de una definición acertada de la
hipnosis; seguramente puede haber un efecto hipnótico aunque no exista
evidencia de un trance hipnótico convencional, ni la intención de
hipnotizar.

La voz del líder, su personalidad, son factores importantes para considerar
si existe y en qué grado el factor de la hipnosis.

Distanciamiento

¿Cuál es la función que tiene el distanciamiento y cómo se lleva a cabo en un grupo de Gestalt?

Scheff describe el distanciamiento como lo que ocurre cuando la atención se
divide entre “angustia pasada y seguridad presente.”
(p. 12 ) En el contexto del grupo de Gestalt puede ser apropiado redefinir
el distanciamiento como lo que ocurre cuando la atención del cliente se
encuentra dividida entre la fantasía y la realidad del aquí y ahora; Cuando
el cliente simultáneamente, podría parecer, experimenta dos niveles
diferentes, dos categoría separadas de acción. Por un lado la experiencia
del cliente es, “Esto realmente está >sucediendo! ” Al mismo tiempo tiene la
habilidad de desidentificarse de la experiencia por una fracción de segundo
y de darse cuenta de que, “Esto no está sucediendo realmente.” (Ver
discusión en Scheff y también Bateson
1972:177-193)

El distanciamiento le permite al cliente experimentar en forma óptima su
angustia y relajar la tensión. Hace que la experiencia sea manejable, y un
terapeuta con habilidades utiliza muchas técnicas que ponen al cliente a
cargo de sus propias experiencias y proporcionan la relajación de la tensión
y la integración como resultado. Un uso excesivo del distanciamiento priva
al cliente de la oportunidad de experimentar y trabajar ampliamente con su
material. Sin el distanciamiento el terror, el dolor o el enojo pueden
parecer ser más de lo que el cliente y su terapeuta pueden soportar.

La presencia del grupo ayuda a evocar la emoción y además a proporcionar la
distancia. Cuando los clientes completan una experiencia Gestáltica y miran
al grupo, con frecuencia dicen: “Se me había olvidado que estaban aquí.”
Casi siempre parece haber un movimiento rápido alternando entre el darse
cuenta del grupo y el retiro hacía la experiencia privada y personal. En el
lenguaje de la Gestalt, ocurre un cambio entre la figura y el fondo Esto
se observa comúnmente cuando existe una reacción en el grupo, tal como risa
o llanto, al cual el cliente no responde en el momento pero después se
refiere a ella;

“Escuché sonidos en el grupo mientras yo estaba trabajando.”

La voz del terapeuta proporciona un mecanismo de distanciamiento en que
sostiene contacto con la realidad de la situación de terapia. El cliente
puede estar reviviendo una experiencia pero no está sucediendo ahora como
fue en un momento pasado o en un sueño. El terapeuta puede inclusive
recordarle al cliente que eso no está sucediendo, que puede regresar a la
realidad del grupo en cualquier momento si la experiencia o la “pesadilla”
no es soportable. El hecho de que el terapeuta se refiera a la experiencia
del cliente como “pesadilla” también proporciona distanciamiento, sugiriendo
que, por muy real que parezca la experiencia para el cliente, no está
sucediendo realmente.

En sesiones extremadamente intensas el terapeuta puede sugerir que el
paciente vaya y venga de “allá” a aquí, pidiéndole con cierta periodicidad
que “regrese a este salón y al grupo” y establezca algún tipo de contacto.
Un enfoque productivo es que el cliente traiga al salón a algún personaje de
su experiencia de fantasía, o lleve a su experiencia de fantasía a alguien
del grupo. Cualquiera de estas técnicas animaran al cliente a mantener
cierta distancia del dolor y la angustia de la experiencia terapéutica.
Paradójicamente, esto permite mayor involucramiento con la fantasía, así
que, mientras el paciente está tan totalmente sumergido en su experiencia
como le es posible, a otro nivel se está dando cuenta que esta no es la
única realidad del momento. No se “sumerge por tercera vez” en su fantasía
sin poder regresar a la superficie.

El humor en los grupos de Gestalt puede ayudar a que nuestras emociones y
dolor sean soportables. El paciente con frecuencia proporcionará sus propia
tácticas de distanciamiento, guardando un balance entre su inmersión en su
angustia y su distanciamiento del dolor. Con frecuencia puede hacer esto con
el humor, El terapeuta también puede utilizar el humor corno un mecanismo
terapéutico intencional. Fritz Peris mencionaba la alegría como una de las
expresiones auténtica a las cuales podemos llegar. El trabajo productivo no
siempre tiene que ser pesado.

La descarga del dolor emocional

La expresión de las emociones es consistente con las teorías y la filosofía
de la terapia Gestalt y es una actividad esperada en los grupos de terapia
Gestalt. El permiso se concede por el terapeuta y por el grupo, aunque sea
implicitamente. La expresión plena de emociones fuertes se tiene como un
valor positivo, como una fase productiva de la terapia.

Peris define las emociones como “la vida misma,” “el lenguaje del
organismo,”la fuerza básica que energetiza toda nuestra acción.” (1973:23)
El decía que el revivir las situaciones interrumpidas y no simplemente
contarlas, es de importancia primaria para la asimilación de los
sentimientos intensos y la integración de aspectos del self. “No es
suficiente simplemente recordar un incidente pasada, uno tiene que regresar
a él psicodramáticamente.” (1973:65)
El utilizar la situación terapéutica para actuar en fantasía, para expresar
plenamente la experiencia previamente interrumpida, fue visto como Peris, el
concepto básico de la terapia Gestalt, llevando a la auto expresión y a la
acción. Joel Latner mantiene que la fase explosiva a veces es tomada como la
meta de la terapia. Afirma, “La simple expresión física de lo que ha sido
reprimido” ha sido confundido con “la meta final de la terapia, el
funcionamiento libre y espontáneo.” (1973:218)

Numerosas técnicas de la terapia Gestalt facilitan al paciente la expresión
de sus emociones. Todos los métodos mencionados para la evocación de las
emociones también pueden servir para que el paciente exprese con mayor
facilidad sus sentimientos. El terapeuta, además de las sugerencias
mencionadas en la primera sección, con frecuencia le pedirá al paciente que
exagere, que experimente la polaridad, que se enfoque en el cuerpo para
aumentar la conciencia de las sensaciones físicas y las emociones, que emita
sonidos, que utilice el cuerpo entero, o partes de él, todos métodos para
ayudar al paciente a expresar en vez de impresar lo que está sintiendo.

Conclusiones

A examinarlos a la luz del funcionamiento ritual, el grupo de terapia
Gestalt parece lograr la evocación, el distanciamiento y la expresión de
emociones que tanto se reprimen en la vida diaria. Esto al parecer llenaría
una necesidad que existe en la vida de muchas personas hoy en día en
nuestras sociedades tecnológicas de masa. El grupo se ha enfatizado en esta
discusión,y no sólo las técnicas de la Gestalt, porque la presencia del grupo es un aspecto importante de la experiencia total. Rollo May escribe acerca del significado de la comunidad en los rituales de sanación en una sociedad primitiva:

“Debe ponerse un énfasis especial en la importancia del respaldo de los
vecinos, amigos y coterráneos del individuo mientras enfrenta a sus
“demonios.” Es difícil ver como este hombre o joven podría haber juntado el
valor para encontrarse con lo demoníaco si no hubieran tenido la
participación y la aprobación tácita de su grupo, La comunidad proporciona
un mundo interpersonal humanamente confiable en el cual se pueden enfrentar
las fuerzas negativas. (1969:133)

Existe en el grupo Gestalt esta “aprobación tácita.” Los miembros pueden ser
extraños al comienzo pero el sentido de comunidad crece rápidamente al
compartir experiencias personales profundas. Para citar a Bocock, “Sin
rituales la vida se vuelve utilitaria, tecnocrática y fría, desprovista de
emociones humanas.” (1974:37) Claramente el grupo de terapia Gestalt crea
una actividad social importante, una actividad que al parecer llena una
necesidad humana fundamental.

BIBLIOGRAFÍA
Bateson, Gregory. Steps to an Ecology of Mind. New York: Ballantine Books,
1972.

Bocock, Robert. Ritual in Industrial Society. Londons: George Allen/Unwin.
Ltd., 1974.

May, Rolo. Love and Will. New York: W.W. Norton & Co., 1969.

Perls, Fritz. The Gestalt Approach end Eye Witness to Therapy. Palo Alto,
CA:Science and Behavior Books, 1973.

Scheff , Thomas. “Ritual and Emotion: A Theory of Mass Entertainment.” In
Press. The Social Functions of Film and Television. Percy Tannenbaum, Ed.

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