Psicoterapia gestalt y meditación compasiva

MEDITACIÓN COMPASIVA COMO UN ENTRENAMIENTO PARA   EL DESARROLLO DEL CONTACTO, LA EMPATÍA Y ECUANIMIDAD COMO HABILIDADES BÁSICAS DEL TERAPEUTA EN EL PROCESO DE LA PSICOTERAPIA GESTALT

Por: Psic. Karina Suárez Fernández es alumna de la Universidad Gestalt y estudia su maestría en psicoterapia gestalt (http://www.gestalt.mx)

INTRODUCCIÓN

En alguna ocasión leí que uno de los principales secretos  para mejorar la comunicación radica en el hecho de hablar el lenguaje de la persona con quien se está hablando. Pero, ¿cuál es aquél lenguaje que todos entendemos, aquel lenguaje genuino y auténtico en el que podemos confiar? Ante esta incógnita viene a mi mente la leyenda de la Torre de Babel.

Cuenta la leyenda que en una época de nuestra historia,  todo el mundo hablaba una misma lengua y empleaba las mismas palabras. Y cuando los hombres emigraron desde Oriente, encontraron una llanura en la región de Senaar y se establecieron allí. Entonces se dijeron unos a otros: “¡Vamos!, Fabriquemos ladrillos y pongámoslos a cocer al fuego”.

Y usaron ladrillos en lugar de piedra, y el asfalto les sirvió de mezcla. Después los hombres decidieron construir una gran torre cuya cúspide llegara hasta el cielo, desafiando todos los límites que poseían.

Entonces Dios descendió para ver el trabajo de los hombres, y al ver la edificación despertó su ira, De ese modo, decidió confundir a los hombres en sus lenguas, para que no pudieran entenderse. Así los dispersó de allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. El nombre de dicha ciudad fue Babel (que es el nombre bíblico de Babilonia), porque Dios confundió allí el lenguaje de toda la tierra. (Génesis 11, 1-9)

La Torre de Babel representa la difusión de las más de 7000 lenguas existentes en el mundo y el inicio de la comunicación como un fenómeno humano persistente hasta la actualidad.  Babel significa ‘Puerta de Dios’. Es una torre helicoidal y dibuja un camino entre la realidad y lo  concreto (la tierra), entre  lo trascendente y utópico (el cielo). La leyenda de Babel se encierra en una metáfora que significa la curiosidad del hombre por conocer a Dios (Robles 2013).

Así pues, la historia de la humanidad parece estar plagada  de misterios e hilos negros.  El uso de la metáfora  en los textos antiguos  y el uso de simbolismos codificados  en cada logia que ha existido, transforman los mensajes en claves difíciles de descifrar. Y es que al parecer,  el momento histórico transformó al  conocimiento y a la sabiduría en un riesgo latente ya que quien lo poseía necesitaba rodearlo de cortinas de humo para  poder llevarlo  a la perpetuidad  y así poder transmitirlo y heredarlo.

Desde la perspectiva de  Braden (2010)  la ruptura del conocimiento se dio en dos momentos rotundos en la historia: “la quema de la biblioteca de Alejandría en el siglo I y la orden de Constantino para los reajustes de las escrituras sagradas”. Ante esto, pareciera ser que el devenir del conocimiento universal se  ha dado de manera  inversa, es decir “del  orden al caos”. Como si lanzáramos un libro al aire y las hojas comenzaran a dispersarse por todo alrededor y en donde la labor es reordenarlo y acomodarlo de acuerdo  al principio natural.

Sin embargo y pese a ser considerada una   leyenda antigua que pudo haber formado o no parte de la historia de la humanidad,  cierta o no, es un punto de partida para comprender los procesos de la comunicación como un momento  de segmentación que complica el entendimiento y la comprensión entre los unos y los otros. De acuerdo a Tag Powel (1996) para comunicarnos efectivamente con un Francés, debemos hablar idioma Francés, ya que el francés es la forma en la cual esa persona procesa los datos;  suena muy complejo ¿no es así? , me pregunto si tendría que aprender todos los idiomas y descubrir todas las formas de comunicación corporal para poder comprender a la persona que tengo frente a mí o, ¿tendría que elegir el camino de ser selectiva de acuerdo a  mi capacidad para poder entender  a los otros?

Como terapeuta y principalmente como ser humano, aprender  las formas de como comprender autentica y genuinamente a los otros seres, se convierte en un reto importante ante la creación de vínculos necesarios para el fortalecimiento de la salud en  cada una de nuestras  áreas de vida (física, mental, emocional, espiritual) y esto se da  como un proceso de retroalimentación con el medio (me fortalezco en la medida que te fortalezco y te fortalezco en la medida que me fortaleces). TODOS SOMOS UNO.

El cultivo del equilibrio emocional individual se convierte en el cultivo del equilibrio emocional del otro y por lo tanto de la humanidad entera, y como sucede con la mayoría de las habilidades, esto  se desarrolla con la práctica, con la experiencia y vivencia. Dicha práctica requiere el encuentro físico-mental-emocional -espiritual con  el sentimiento genuino e incondicional, requiere de aquello que Mark Grenber llama la educación del corazón. Por lo tanto el logro de  la empatía, la compresión, la compasión y el entendimiento hacia el otro,  son parte del aprendizaje necesario para dar y recibir. Por todo lo anterior,  creo que ese lenguaje del que hablaba en un principio de esta introducción va más allá de los conceptos, formas, teorías  y estructuras occidentales  conocidas. Luego entonces, reordenar el caos podría manifestarse en  la regeneración y actualización de los conocimientos antiguos en un ensamble con la ciencia y el conocimiento actual, la perfecta mezcla entre subjetividad y objetividad: cielo y tierra, idealización y manifestación. Entonces quizá, ese lenguaje es: “El lenguaje de los sentimientos”. Así pues, en el  presente trabajo se pretende  el planteamiento de la unificación  desde la ciencia y las tradiciones orientales antiguas en un método como propuesta de entrenamiento a los terapeutas para el desarrollo auténtico de la empatía y la compasión necesarias para el establecimiento de la relación genuina en el proceso de terapia.

Compasión  y el Proceso Terapéutico en la psicoterapia  Gestalt

Todo terapeuta puede servirse de jugar el papel de varios personajes como por ejemplo, Buda que puede contemplar sin juzgar (Héctor Salama)

En el libro Psicoterapia Gestalt, el Dr. Héctor Salama (2007) hace referencia al proceso terapéutico como un intercambio comunicacional, definiéndolo como  todo aquello que sucede dentro del conjunto de sesiones que se necesitan para que un paciente haga cambios convenientes a su yo y a su entorno.

Los elementos para que este proceso ocurra son:

  • Aceptación por parte del paciente de que algo anda mal en él y desea cambiarlo (conciencia de la enfermedad)
  • Necesidad de que un experto le facilite el cambio hacia el bienestar
  • Aceptación del encuentro inicial con el experto y que haya confianza por parte de ambos
  • Contacto, respeto y disponibilidad para efectuar ejercicios vivenciales
  • Aceptación de los valores gestálticos básicos, que son la Honestidad, el Amor, el Respeto y la Responsabilidad por parte de ambos.
  • El compromiso por parte de ambos hacia la relación y el proceso

Desde mi perspectiva, los valores gestálticos se practican desde la autenticidad y  dicha autenticidad requiere pensamientos, emociones y sentimientos genuinos y congruentes  que necesitan ser desarrollados y hasta cierto punto “entrenados” para que la labor terapéutica  resulte en una relación que fomente el crecimiento mutuo.

Ante esto, me permito introducir el tema de la compasión como un eje importante de la relación, como un aspecto que  desde mi punto de vista es imprescindible para desarrollar, sobretodo basado en el valor del amor y el respeto, logrando el acercamiento real y el contacto genuino con esa persona. Por otro lado, la necesidad de ecuanimidad va de la mano ya que desde la perspectiva budista esta está relacionada con el justo medio entre la aversión y el apego. Lo cual implica desde mi punto de vista el desarrollo de la capacidad de ser objetivos y no juzgar.

Jean Clark Juliano, menciona en el libro De persona a persona  ( Salama, 2008) que cuando el cliente llega a pedir ayuda psicoterapéutica, habitualmente lo único que queda claro es la necesidad de deshacerse del dolor. Ante lo anterior, considero importante comprender y sentir el dolor del otro para poder facilitarle el camino al equilibrio.

La palabra compasión proviene del latín cumpassio que significa sufrir juntos. Es un sentimiento humano que se manifiesta a partir del sufrimiento de otro ser, es decir, describe el entendimiento del estado emocional del otro y es combinada con frecuencia con un deseo de aliviar o reducir su sufrimiento. Es decir,  mirar al  otro y  sentir que es lo que afecta su existencia para  manifestarnos de forma positiva, ayudándolo a remover  los obstáculos, “eso es compasión”.

Un procedimiento utilizado tradicionalmente por el budismo consiste en contemplar a cualquier persona como si se tratara de nuestra propia madre ya que eso puede evocar naturalmente el sentimiento de afecto, aprecio, amabilidad y gratitud. Y el ejercicio  sostenido acaba estableciendo un hábito que modifica el sistema de circuitos cerebrales hasta conseguir que la ecuanimidad o la compasión acaben convirtiéndose en una realidad.

Es posible que al comienzo la evocación de la compasión exija un esfuerzo deliberado y se experimente como algo un tanto artificial pero en la medida que la práctica va madurando, la compasión acaba brotando de manera natural y espontanea sin necesidad de realizar esfuerzo alguno.

Si bien es cierto que la meta principal  dentro del proceso terapéutico es facilitar el logro del auto soporte en el paciente, también es cierto que como seres sociales necesitamos  de apoyo para poder llegar a la autonomía. Y es aquí donde el papel del terapeuta requiere congruencia para el establecimiento de la relación logrando así  llegar a la Fase de intimidad o colaboración en donde surge la pauta para llegar al contacto auténtico.

Un estudio realizado por científicos estadounidenses ha revelado que los adultos pueden ser entrenados para ser más compasivos, del mismo modo que se entrenan para desarrollar habilidades físicas o académicas. En la investigación se pidió a un grupo de voluntarios que practicaran durante 30 días una técnica de meditación budista conocida como “meditación compasiva”. Tras este periodo de tiempo, se constató que las personas se habían vuelto más altruistas y que, además, sus cerebros habían sufrido cambios en regiones vinculadas con la empatía, la regulación de las emociones y las emociones positivas (Martínez 2013). El entrenamiento en la compasión aumentó la actividad neuronal en la corteza pre frontal dorso lateral  y en la medida en que esta área se comunica con el núcleo accumbens. Estas regiones del cerebro están vinculadas a la regulación de las emociones y a las emociones positivas.

La meditación compasiva es una meditación popular en los círculos budistas donde el objetivo se centra en abrir el corazón y la mente. Es una técnica que consiste en visualizar el sufrimiento de otros e interiorizarlo con la respiración, para luego realizar una exhalación visualizando que se proporciona bienestar. Imaginar un momento en el que alguien sufre y “desear” que ese sufrimiento desaparezca.

PASOS

  • Lo más importante en esta meditación es la honestidad (Valor Gestáltico),  si el practicante no es sincero en su compasión, se vuelve superficial y difícil de expresar,  eso también se convierte fácilmente en una falsa compasión. Para los principiantes, se recomienda que al principio solo se concentren en cosas con las cuales puedan ser sinceros, hasta que la compasión vaya creciendo sin límites.
  • Buscar un lugar tranquilo y silencioso para meditar.
  • Concentra tu mente hacia aquellos que ha visto sufrir, o sabe que han pasado por alguna desgracia.
  • A través de la imaginación poco a poco ponte en su lugar y asume su propio punto de vista y sus sensaciones
  • Siente como te sientes  ante su recuperación, siente su vida feliz y saludable , siente su éxito
  • Conoce las formas falsas o perjudiciales que puede llegar a tener la verdadera compasión. Las trampas más frecuentes son: La idea de que estamos obligados, o de que debemos hacer algo para ayudar a todas las personas, porque existe demasiada infelicidad en el mundo. Ésta es de la trampas más crueles, ya que se basa únicamente en el deseo de querer cambiar la forma en cómo es el mundo. Parece noble, pero el practicante debe preguntarse ¿Puede esto conducir a la libertad o la sabiduría? La compasión nos conduce a la piedad. Los practicantes de este tipo a menudo se imaginan que son alguna clase de santos, o que son un salvador que se sacrifica por los demás. Del mismo modo, tienen la idea de querer que los demás piensen como ellos para que se puedan beneficiar. Éste puede ser muy sutil, pero también del tipo más peligroso. Desearle la compasión a alguien solo con el fin de ganar méritos.

¿Para qué desarrollar la compasión?

El Dalai Lama (2002) considera que  el remedio básico para el sufrimiento anímico, radica en la mente misma y que el potencial para la resolución real de los problemas de la mente existe sólo en el nivel mental. Por consiguiente, aunque necesitamos evidentemente de la ciencia y de la tecnología, también necesitamos de nuestra espiritualidad, del trabajo en el corazón y en la compasión que apuntalan nuestra felicidad esencial.

Muchas veces como seres humanos el contacto es sencillo o complicado, el proceso  de la empatía fluye o no y esto se debe a diferentes variables por lo que  es importante probar esta técnica como una oportunidad para sí mismo y para el paciente,  una oportunidad de trascender los límites y posibles bloqueos  en la relación.

En el terreno de la ciencia encontramos que los efectos en el organismo también sugieren beneficios e impactos   y algunas de las investigaciones que lo demuestran son las siguientes:

En un artículo realizado por la revista científica Tendencias 21(2013), se menciona que  en British Neuroscience Association Festival of Neuroscience de Londres, un equipo de científicos demostró por vez primera, que el ciclo cardíaco influye la manera en que procesamos la información del miedo que sufren otros. Sarah Garfinkel, investigadora de la Brighton and Sussex Medical School del Reino Unido, explicó  que: “La neurociencia cognitiva se esfuerza por comprender cómo los procesos biológicos interactúan para influir en la mente consciente. Mientras que la actividad neuronal del cerebro suele ser el centro de las investigaciones, cada vez hay mayor conciencia de que otros órganos del cuerpo también interaccionan con la función cerebral para dar forma e influir en nuestras percepciones, cogniciones y emociones”. Y puntualiza: “Nosotros hemos demostrado por primera vez que la forma en que procesamos el miedo varía en función de la relación entre imágenes terribles, y el estado de nuestro corazón”. Las conclusiones ante esta investigación  han demostrado que si se ve una cara con expresión de miedo durante la sístole (contracción miocárdica, durante la cual el corazón expulsa la sangre que hay en su interior) se percibe la emoción del rostro de manera más intensa que si se ve la misma cara de miedo durante la diástole (relajación cardiaca, durante el cual el corazón se llena de sangre).

Por otro lado, existe otra investigación realizada en la UCLA por Naomi Eisenberg que demuestra que ayudar a los demás, activa las regiones cerebrales de recompensa (estriado ventral y área septal). Una de las cuales  suele estar activa como respuesta a recompensas simples como el chocolate, el sexo y el dinero. Por lo tanto, el hecho de que el apoyo también active esta región sugiere que pueda ser procesado por el cerebro como un tipo muy básico de experiencia gratificante.

El deseo y la manifestación (un entrenamiento para el amor)

De acuerdo a la postura del físico John Wheeler, el universo es el resultado de lo que hacemos y pensamos, acuñando  el concepto de “Universo participatorio”. Aquel que es el reflejo de las emociones, pensamientos y creencias. Este enfoque, apoya las últimas investigaciones que se han hecho en relación a que   en el mundo existe un campo inteligente de energía que responde profundamente a las emociones humanas, algo que la ciencia llama “Campo nuevo”. Un holograma cuántico  (no importa cuanto estén divididas sus partes, aun la parte más pequeña contiene el todo)  que responde a consecuencia de lo que sentimos.

Ante esto, el terreno de la ciencia ha explorado a través de varios experimentos realizados entre 1993 y 2000, haciéndolo a través de investigaciones científicas y acreditadas que sugieren que estamos conectados a través de un campo de energía, una esencia permeable que lo conecta todo, una esencia que desde  1800 fue denominada “campo etérico”.

CIENCIA Y EL CAMPO DE ENERGÍA

EL ADN FANTASMA

Bladimir Poponin , científico ruso, investigó la relación entre el ADN humano y los fotones y lo hizo en los siguientes pasos:

  • Vació completamente un tubo de vidrio sacando todo el aire y creando vacío hasta dejarlo sin ningún contenido, adentro solo se encontraban los fotones. Midió como estaban distribuidos encontrándolas de forma aleatoria.
  • Se colocó ADN humano dentro del tubo y cuando volvieron a medir los fotones, parecían alineados con la cadena de ADN humano
  • Al remover el ADN de tubo los fotones permanecieron alineados como si el ADN estuviera presente.
  • Conclusión: El ADN tiene efecto sobre las partículas que componen nuestro mundo, se comunica con las partículas que conforman nuestro mundo

EXPERIMENTO MILITAR (Energía no local)

El Dr Clive Baxter, científico norteamericano y colaborador de la CIA, realizó el siguiente experimento

  • Tomó ADN de un trocito de piel de la boca de un donante y lo colocó en un dispositivo que les permitía medir los efectos desde una habitación de un edificio mientras el donante se encontraba en otra
  • Expusieron al donante a la estimulación emocional para que tuviera emociones de alegría, tristeza, miedo, enojo, etc.
  • En el registro de los picos y valles emocionales del donante, el ADN registraba los mismo valores en la otra habitación al mismo tiempo sin existir siquiera un retardo en el tiempo encontrando el efecto simultaneo

EXPERIMENTO (Corazón y magnetismo)

En el Instituto Hearth math en California a principios de los 90, s se llevó a cabo un experimento buscando formas de energía en este órgano del cuerpo y descubrieron que aquí se encuentra el campo magnético más grande del cuerpo y el campo electromagnético que produce se extiende más allá del cuerpo físico ya que alrededor del corazón, existe energía en forma de tubo llamada tubo-toro que se extiendo entre180 y 240 cm fuera del corazón

  • Se tomaron muestras de ADN humano el cual fue aislado y solicitaron a los individuos que expresaran emociones humanas coherentes (amor, odio, compasión, desprecio)
  • Ante emociones de amor, aprecio, compasión y perdón, el ADN se volvía muy relajado o expandido, lo que fortalece el sistema inmunológico, lo que permite que se activen más secreciones como interruptores que se vuelven capaces de conectar
  • En el caso de los sentimientos de odio, temor, celos se comprime y no permite que los interruptores se activen, deprimiendo el sistema inmune.

Conclusión: Las emociones humanas generan un efecto en el ADN, tienen el poder de cambiar su forma.

PENSAMIENTO, EMOCIONES Y SENTIMIENTO

En la antigüedad se consideraba  que solo podemos percibir dos emociones primarias como fuerzas que nos guían en la vida y estas se encuentran en los tres centros inferiores del sistema de los chakras y son el Amor y su opuesto

Las emociones tienen fuerza a través de los pensamientos que son ubicados en  los centros superiores de energía ya que es el que enfoca o da dirección, es decir, un pensamiento sobre un día nublado puede estar enfocado al  amor o miedo-odio entonces esa conexión del poder de la emoción con la dirección del pensamiento se convierte en sentimiento que se ubica en el centro del corazón. Por lo tanto el sentimiento en nuestro corazón es el lenguaje que le habla a este campo que abre la puerta a las posibilidades de creación en nuestro mundo, a esa red que subyace y conecta a toda la existencia a la cual nos comunicamos mediante los sentimientos en nuestros corazones.

El verdadero efecto del entrenamiento en la compasión y empatía consiste en sentir el poder en la intención, no en las palabras y esto se logra evocando intenciones reales ante personas con las que estamos extremamente vinculados para ir ampliando las sensaciones hacia los demás seres que nos rodean hasta progresivamente llegar al sentimiento autentico a todo el universo. Cierro los ojos y evoco el sentimiento de lo que ya está hecho.

Es en este sentimiento que le hablamos a las fuerzas de la creación permitiéndole al mundo responder desde el campo holográfico por lo que hay que dar poder al sentimiento para que nos responda como un espejo.

Conclusión: paz, curación, cooperación, compasión y amor para que el campo pueda reflejarlas.

CIENCIA Y LA MEDITACIÓN MASIVA

  • En 1972  en 24 ciudades  de Estados Unidos se entrenaron personas para evocar un sentimiento de paz y en el momento de llevarlo a cabo, se detectó un descenso en el registro de crímenes durante la semana de la práctica
  • Un proyecto documentado en Journal Conflict Resolution en 1988 denominado “Proyecto Internacional de Paz en Medio Oriente”, se hizo la misma práctica de evocación de sentimientos de paz y amor y las actividades terroristas llegaban a bajar a cero en el momento de la meditación.

IMPOSICIÓN DE MANOS

Una técnica de sanación a través de la energía de campo

El Centro de Medicina Alternativa y Complementaria de los Institutos Nacionales de la Salud (CNMAC) ha clasificado las terapias de medicina energética en dos categorías principales:

  • Terapias de biocampo: influir en los campos energéticos  rodean e interpenetran al cuerpo humano entre las cuales está considerada el Reiki
  • Terapias bioelectromagnéticas. (terapia Alpha pulsatil)

El Reiki es una terapia vibracional  o de energía sutil que generalmente se aplica mediante un toque suave y a la cual se le atribuye la capacidad de equilibrar el biocampo y fortalecer la capacidad del cuerpo de auto curación.

LA CIENCIA Y EL REIKI

Un estudio evaluado por el Dr John Zimmerman y el Dr Becker (investigadores independientes de electro medicina y electro psicología en EU),  encontraron  que existen  campos magnéticos  producidos por las manos de los practicantes de terapia del tacto y curación a través del tacto.

Zimmerman encontró que el campo vibratorio producido por las manos de los practicantes no es constante en frecuencia y varía de momento a momento, moviendo hacia arriba y hacia abajo en el mismo rango de frecuencias que las investigaciones médicas han identificado como siendo efectivas para un empiece del proceso de curación en diferentes tejidos.

Descubrieron que no solamente las ondas cerebrales de un practicante y el paciente sincronizan en el estado Alpha, (estado característico de relajación y meditación), sino además pulsaban en unísono con el campo magnético de la tierra, conocida como la Resonancia Schuman. Durante estos periodos, el campo biomagnetico de las manos del practicante se multiplica por mil en tamaño.

Becker explica que las ondas cerebrales no se limitan al cerebro pero viajan por todo el cuerpo a través del sistema peri neural. Durante tratamientos estas ondas empiezan con poca fuerza en el tálamo del cerebro del practicante y aumentan en potencia a medida que llegan a las extremidades, incluyendo las manos. El mismo efecto es reflejado en la persona que recibe tratamientos, y Becker sugiere que este sistema es el que principalmente controla la reparación de tejidos y los desequilibrios físicos.

Es interesante notar que el Dr. Becker llevo a cabo sus estudios en varias partes del mundo y en diferentes culturas, subrayando el hecho de que Reiki no impone creencias de ningún tipo y puede ser usado por cualquier persona, sin importar sus creencias religiosas ni espirituales. Esta neutralidad lo hace particularmente apropiado para tratamientos médicos.

Los campos biomagnéticos producidos por los practicantes de Reiki pueden inducir flujos de corriente en los tejidos y en las células de los individuos que están en proximidad. Evidencia de que esto puede ocurrir está claramente resumida en el artículo “La electricidad del tacto” y en el libro titulado “La Ciencia del Corazón” publicado por el Instituto Heart/Math en Boulder Creek, California.

TRATAMIENTO TRADICIONAL DE REIKI

El tratamiento de Reiki por imposición de manos se ofrece a través de un toque suave aun receptor completamente vestido, sentado en una silla o recostado en una mesa de tratamiento. Un tratamiento completo normalmente incluye la colocación de las manos en 12 posiciones en la cabeza, y en las partes frontal y posterior del torso.

CURACIÓN A DISTANCIA

La curación a distancia puede ser efectuada por un grupo de sanadores Reiki a la vez, tal como lo hacían los antiguos sanadores en la clínica del Dr Chujiro Hayashi y anteriormente los talantes, los egipcios, los tibetanos y otras civilizaciones que también conocieron el Reiki. Cuando varios practicantes de Reiki se unen, se produce un efecto de acoplamiento del poder luminoso de sus voluntades reunidas. Es por eso una situación maravillosa que merece ser aprovechada para sanar cualquier condición crítica, individual o colectiva. Este sistema tiene unos efectos muy poderosos, ya que se potencia la energía Reiki de cada uno de los sanadores.

HON – SHA – ZE – SHO – NEN

(La sanación a distancia)

A muchos terapeutas se les ha enseñado únicamente que es el Símbolo para la curación a distancia. Lo cual es verdad, pero representa sólo el principio en relación con los múltiples usos de esta poderosa figura.

El Hon-Sha-Ze-Sho-Nen es la Energía que transmite la curación Reiki a través de las distancias de espacio y tiempo. Siempre se emplea en las curaciones a distancia o de personas ausentes, y también en las sesiones de imposición de manos y en la auto-terapia. Alcanza el máximo de intensidad en el modo de curación directa.

PROPUESTA DE INTEGRACIÓN

A partir de los datos expuestos en el presente trabajo, la propuesta  consiste en el entrenamiento para el desarrollo de habilidades de relación (empatía, compasión, ecuanimidad, comprensión) terapeuta- paciente con el objetivo de  que estas  se reflejen en el fortalecimiento del vínculo como un punto de partida desde la relación  para facilitar al paciente  el encuentro con la salud física, emocional, mental y espiritual a través del proceso de terapia.

El procedimiento de entrenamiento en empatía y compasión se propone de la siguiente manera:

  • Practicar la meditación compasiva (individual o en grupo)  para desarrollar la conexión y el vínculo desde el amor, llegando a través del entrenamiento al proceso de la auténtica empatía, sentir lo que siente.
  • Identificar a partir de esto su necesidad para enviar la energía que requiere
  • Enviar al paciente  (De forma individual o  grupal ) energía a través de la técnica de curación a distancia a través de los campos magnéticos producidos por las manos
  • Evocar el sentimiento de lo que “ya está hecho” (el alivio conjunto al dolor o sufrimiento del paciente) con el que le hablamos a las fuerzas de la creación permitiéndole al mundo responder desde el campo holográfico  dando  poder al sentimiento para que  responda como un espejo del equilibrio.
  • Regresar al yo haciendo contacto pleno con el propio cuerpo, con el aquí y ahora.

CONCLUSIÓN

El Dr Salama en su libro Psicoterapia Gestalt (2007) escribe lo siguiente: En Gestalt, como dijimos anteriormente, no se favorece la dependencia con el paciente, con el objetivo de que este logre su auto apoyo. Sin embargo y dependiendo del caso, sí estaremos como terapeutas a disposición del paciente con nuestro afecto, nuestra paciencia e interés por su parte sana en un marco de seguridad y confianza. Todos necesitamos atención, afecto y cuidado. Hasta dónde llegaremos será nuestro reto, compartido con la persona que acude a nosotros para aliviar su dolor. Solo con la seguridad del contexto terapéutico se puede garantizar que se sobrevivirá al contacto con el dolor.

Aquel lenguaje que todos logramos entender es aquel que se comunica con el corazón, “se lo que sientes porque siento lo que sientes”, luego entonces puedo facilitar tu camino hacia el encuentro con tu equilibrio y tu autonomía. Si tu llegas yo también llego porque TODOS SOMOS UNO

La sensibilidad que desarrolla el terapeuta ante la necesidad del paciente requiere el contacto pleno y empático para lograr el adecuado proceso de facilitación que lo lleve al “darse cuenta” y esa sensibilidad surge de LA RELACION. Fomentar un vínculo fuerte en la relación es menester para el logro de dicha labor.

Karina Suárez Fernández, Licenciada en Psicología clínica (UVM), Especialista en Análisis Transaccional en el área de psicoterapia (IMAT), Maestría en Reiki y terapia de cuarzos  (Alianza Española),Diplomada en Biomnémica (Instituto de investigaciones Neuropsiquicas), Diplomada en psicobioenergía y control mental (CEDEK), Instructora de Yoga y Gimnasia psicofísica  (GFU), Estudiante de 4º semestre de la Maestría en Psicoterapia Gestalt en la Universidad Gestalt

FUENTES DE CONSULTA

  • Moraga Rodríguez Antonio, Manual de Primer Grado de Reiki, Asociación Internacional para la sanación con Reikido, Alianza española de reiki, Madrid 1999
  • Salama Penhos Hector, Psicoterapia Gestalt Proceso y metodología, Alfaomega, México 2007
  • foto: http://www.grandrapidscenterformindfulness.com/wp-content/uploads/2012/02/MorningMeditation.jpg

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