Psicoterapia, el alivio para la ansiedad

Por: Lic. María Ivett Clark Perla
Publicado el 14 de enero 2011

Cada cultura, cada país, cada persona, tiene una manera determinada de ver el mundo. Esta representación que hace del mundo, esta forma de establecer una relación con la realidad, depende de los filtros que vaya poniendo a lo largo de su vida, a través de la cultura, la educación, las relaciones afectivas, lo que considere éxito o fracaso, entre otras.

Ros (2006), refiere que la ansiedad no es más que una forma que tiene nuestra mente, nuestro pensamiento, de relacionarse con la realidad. Es una manera equivocada, confusa y distorsionada de ver la realidad. Las personas que tienen ansiedad confunden la representación que hace su pensamiento de lo que les ocurre, con la realidad misma.  Ellas “saben” intelectualmente, racionalmente, que esa no es la realidad, pero no pueden evitar “sentir” una realidad inexistente, que les produce miedo y ansiedad.

El término ansiedad, proviene del latín “anxietas”,  que significa congoja o aflicción. Consiste en un estado de malestar físico y psicológico caracterizado por una sensación de inquietud, intranquilidad o inseguridad ante lo que se vivencia como una amenaza inminente y de causa indefinida.

La ansiedad es una emoción normal que se experimenta en situaciones en que el sujeto se siente amenazado por un peligro externo o interno. Diferenciando entre miedo y ansiedad, en el miedo, el sujeto conoce el objeto externo y delimitado que le amenaza y se prepara para responder, en cambio, en la ansiedad, el sujeto desconoce el objeto, siendo la amenaza interna y existiendo una dificultad en la elaboración de la respuesta. Se considera a la ansiedad como anormal cuando es desproporcionada y demasiado prolongada para el estímulo desencadenante, lo que puede llegar a paralizar al individuo.

Ros (2006), menciona que la psicofisiología dice que el cerebro humano está diseñado para orientarnos hacia la acción; para ayudarnos a dar una respuesta adecuada a las dificultades del entorno. Cuando no somos capaces de distinguir lo real de lo imaginario, el cerebro empieza a asociar ideas de forma aleatoria y la relación entre las tres partes de nuestro cerebro (reptiliano, límbico y neocórtex) se convierten en algo anárquico y desorganizado que nos lleva al delirio. Agrega: “cuando me confundo con la realidad, lo que hago es tener pensamientos de yo tengo, yo estoy. Cuando me mantengo a distancia de la realidad sin perder el contacto con ella, mis pensamientos tienen relación con yo soy, yo siento. No soy víctima del mundo que veo, sino del mundo visto por mí”.

La asociación psiquiátrica americana (1995) presenta un panorama estadístico de la ansiedad en México y América latina:

La organización mundial de la salud en 2001, situaba en aproximadamente 450 millones el número de personas aquejadas de algún tipo de trastorno mental en todo el mundo.

Los trastornos de ansiedad son considerados en la actualidad como el trastorno mental más común en los Estados Unidos y México. Se prevé que cerca del 25% de la población, en algún momento de sus vidas experimentará algún tipo de trastorno de ansiedad. Uno de cada ocho norteamericanos entre 18-54 años padece algún tipo de trastorno de ansiedad. Este porcentaje de la población representa a más de 19 millones de personas.

La ansiedad se puede manifestar de muchas formas. Moreno (2010), señala algunas de ellas:

Una persona ansiosa puede sentir tensión muscular, palpitaciones, manos o pies fríos, oleadas de calor o escalofríos. También puede sentir la necesidad de evitar a aquellas personas, lugares o situaciones que le causan miedo o ansiedad.

Otros síntomas frecuentes son la irritabilidad, las náuseas, los vértigos, los temblores, las dudas reiteradas, los mareos y las preocupaciones excesivas. Algunas personas pueden sentir crisis de ansiedad (o ansiedad repentina o muy elevada) cuando se encuentran con determinadas personas o animales. También es posible que ocurra al volar en un avión, subir a un piso elevado o entrar en un espacio muy reducido.

Las repercusiones de padecer un trastorno de ansiedad pueden llegar a ser tan severas, porque además del malestar que ocasiona la ansiedad, ésta en ocasiones se complica con depresión, con abuso de medicamentos tranquilizantes o con el consumo excesivo de alcohol o drogas. También puede alterar nuestro desempeño laboral o académico, nuestras relaciones sociales e incluso impedirnos lograr una pareja.

La gran noticia  es que hoy en día resulta posible superar la ansiedad sin medicaciones y con el pronóstico para una recuperación completa. Para esto existen diversos modelos psicoterapéuticos que más adelante se explicarán.

Si una persona que padece de ansiedad consulta a su médico, quizás éste le diga que tiene en el cerebro un desequilibrio químico y que tendrá que medicarse para corregirlo. Sin embargo, las últimas investigaciones confirman que una persona puede vencer sus miedos sin medicamentos.

Burns (2009), refiere que él ha revisado toda la literatura científica mundial sobre la serotonina cerebral, y no ha encontrado el menor rastro de prueba fiable de que una falta de serotonina o ningún otro desequilibrio químico en el cerebro provocaran la depresión o la ansiedad. Agrega que muchos neurólogos ya no creen en la validez de la teoría del desequilibrio químico para explicar la ansiedad. En vez de ello realizan estudios sobre los circuitos neurológicos del cerebro, sin atender tanto a los equilibrios y desequilibrios químicos. Al fin y al cabo, el cerebro no es un sistema hidráulico, como los frenos de un coche. Por el contrario es un sistema sofisticado y enormemente complejo de procesamiento de información.

Burns considera que la teoría del desequilibrio químico está más alimentada por el marketing de los laboratorios farmacéuticos que por las pruebas científicas sólidas, señala que él como médico, no hace afirmaciones que no pueda apoyar con pruebas documentales. Para ello cita un ejemplo: Cuando una persona se siente fatigada y su médico sospecha que el problema se debe a una anemia por falta de hierro, le ordenará unos análisis de sangre para determinarlo. Si los análisis confirman el diagnóstico, le recetará unos suplementos de hierro y se sentirá mejor al poco tiempo. Pero si le dice que sus crisis de ansiedad son consecuencia de un desequilibrio químico de su cerebro, entonces le está diciendo algo que no se puede probar, pues no existen análisis para determinar el desequilibrio químico del cerebro humano.

Y agrega: ni siquiera se sabe cómo crea el cerebro la conciencia, ni mucho menos los estados anormales de la conciencia tales como la depresión, la ira o un ataque de pánico. Con independencia de la causa de la depresión y la ansiedad, la cuestión práctica es cómo vamos a combatir estos problemas. La mayoría de las personas opinan que el tratamiento más eficaz son los medicamentos, de hecho, ésta es la postura oficial de la American Psychiatric Association.

Estas son algunas de las teorías sobre las causas de la ansiedad:

  • El modelo cognitivo se basa en la idea de que los pensamientos negativos producen ansiedad. Cada vez que se siente angustiado o asustado es porque se está diciendo a sí mismo que va a suceder algo terrible. Por ejemplo, si le da miedo viajar en avión y éste entra en una zona de turbulencias, quizás usted sienta pánico porque piensa: “este avión se va a estrellar”. Después se imagina los gritos de los pasajeros, mientras el aparato se desploma envuelto en llamas. Su miedo no es consecuencia de las turbulencias, sino de los mensajes que se transmite a sí mismo. Cuando cambie su manera de pensar, podrá cambiar su manera de sentirse.
  • El modelo de la exposición Se basa en la idea de que la causa de toda ansiedad es la evitación, usted se siente angustiado porque evita las cosas que teme. Si siente tímido, lo más probable es que evite a la gente. Según esta teoría, vencerá sus miedos en cuanto deje de huir y haga frente a lo que le angustia.
  • El modelo de la emoción oculta se basa en la idea de que la causa de toda ansiedad es la amabilidad. Las personas con tendencia a tener ansiedad son casi siempre personas que quieren agradar a la gente, que temen los conflictos y sentimientos negativos, como la ira. Cuando usted se siente trastornado, esconde sus problemas, incluso en forma no consciente, después vuelven a salir, disfrazados en forma de ansiedad, de preocupaciones, de miedos o sentimientos de pánico. Es frecuente que su ansiedad desaparezca cuando usted saque a relucir sus sentimientos ocultos y resuelva el problema que le inquieta.
  • El modelo biológico se basa en la idea de que la ansiedad y la depresión son consecuencia de un desequilibrio químico del cerebro y de que usted que tendrá que tomarse una pastilla para corregirlo.
  • El modelo de terapia gestalt aborda la ansiedad desde el nivel de pensamientos. Bilbao Angie (2010), refiere lo siguiente respecto de este modelo: Es en la zona de la fantasía donde se encuentran ubicados los pensamientos, creencias, fantasías y situaciones hipotéticas. El objetivo es cambiar las creencias y expectativas que el paciente tiene a cerca de sí mismo, de los demás y del mundo, rastreando poco a apoco los pensamientos distorsionados que lo han llevado a fabricar una autoimagen negativa y a expectativas catastróficas de su futuro y de su mundo.

Abundando en este último modelo, Bilbao agrega con respecto a la autoimagen negativa, que la terapia gestalt busca las situaciones específicas de la vida de la persona que lo llevaron a fabricar estas creencias y que pueden ser experiencias del pasado o introyectos recibidos en su infancia y para ello cita un ejemplo de una paciente con fobia social a quien su madre le dijo en algún momento: “así como eres nunca nadie va a quererte”. Este introyecto hizo que la paciente creciera con la idea de que no podría tener una pareja que la quisiera como era y tampoco amigos o un grupo social sólido ya que nadie podría quererla por ser como era.

En la terapia gestalt hay tres tipos de sesiones: vivenciales, dialogales y mixtas. En pacientes con ansiedad, las terapias dialogales son las indicadas. Se trata que el paciente reconozca lo irracional de sus creencias. Para ello se utilizan algunos de los siguientes recursos:

El metamodelo. Se revisan las estructuras del lenguaje del paciente para corregir su manera de expresarse y así modificar su percepción de las situaciones, por ejemplo: “mi esposa hace que me moleste” dice el paciente, en tanto el terapeuta le plantea: ¿ella hace que tú te molestes?.

Bilbao señala otro recurso para evitar que el paciente invierta demasiado tiempo en sus pensamientos, que son básicamente el origen de la ansiedad, consiste en ayudarlo a retirar energía de la zona de la fantasía y se enfoque en el aquí y ahora. En gestalt se dice que “la angustia es un puente que se tiende entre el presente y el futuro” porque el origen de la mayoría de los pensamientos angustiosos está en pasar demasiado tiempo en el futuro y agrega, la estructura cerebral se puede modificar con la terapia para ello refiere a André (2005) en su libro “la psicología del miedo” nos dice: “Las psicoterapias más eficaces son aquellas en las que existe una activación emocional que permitirá una reconfiguración, un ajuste de las nuevas conexiones sinápticas. Tal es el caso de la terapia gestalt, en donde una vez que se reactiven los miedos se pueden desarrollar estrategias destinadas a neutralizarlos y desarticularlos”.

Así pues, tenemos diversas teorías y modelos que explican las causas y los tratamientos de la ansiedad. Según el modelo cognitivo, usted debería cambiar su manera de pensar, según el modelo de la exposición, debería dejar de huir y hacer frente a sus miedos, según el modelo de la emoción oculta, tendría que expresar sus sentimientos, según el modelo biológico, tendría que tomar medicamentos y según el modelo de terapia gestalt tendría que cambiar sus creencias y expectativas que tiene a cerca de sí mismo y de su entorno.

Todas las teorías son correctas, el modelo biológico es mucho más polémico. Burns (2009), señala que él prefiere en mucho los métodos que están libres de medicamentos, según su experiencia son mucho más eficaces, dan resultado mucho más rápido y también son superiores a largo plazo porque el paciente dispondrá durante toda su vida de las herramientas necesarias para superar los cambios de estado de ánimo dolorosos.

Sin embargo, si su médico y usted consideran que la medicación es necesaria o si usted tiene una gran preferencia por tratarse con un antidepresivo por ejemplo, es importante que paralelamente trabaje su ansiedad a través de la psicoterapia.

Referencias bibliográficas:

  1. Bilbao, A. Gestalt para la ansiedad. México. Alfaomega. 2010.
  2. Burns, D. Adiós, ansiedad. México. Paidós. 2009.
  3. Moreno, P. Versión 1.0.2. Guía de la ansiedad, disponible en: de ansede.com
  4. Ros, R. Stop a la ansiedad. España. Trace communication,S.L. 2006.

Comentarios

comentarios

6 thoughts on “Psicoterapia, el alivio para la ansiedad

  1. Leonides Mendoza Flores

    Me parece de suma importancia este tipo de publicaciones ya que pase por un estado de depresion y el medico me medico y me senti peor recurri a mi interior recordando que yo valgo porque soy una persona positiva y que puedo ser util si me dedico a servir a los demas, principalmente a mi familia.por eso quiero tener mas contacto con gestal, me identifico con sus principios y todo lo relacionado con sus publicaciones.

  2. daniel

    hola buenas tardes me parecen muy interesantes sus articulos a traves de este medio maravilloso. quisiera que me dieran informacion acerca del costo de los cursos de formacion de psicoterapeutas en terapia gestalt.
    de antemano muchas gracias por la informacion.
    atentamente: daniel perez huerta

    1. admin

      Hola Daniel,

      No podemos dar información por este medio sin embargo con gusto se lo hacemos llegar a su correo. Le crearemos un Ticket de servicio en el sistema de información que manejamos.

      Próximamente recibirá el correo. un abrazo.

  3. Hector Alfonso Argudín Torres

    Muy interesante! sin citar la fuente por no pretender influir directamente una ideología o figuras, retomo la frase “La verdad los hará Libres”, y la Libertad está en nuestro interior… hay que buscarla, hay que allegarnos de herramientas y aportaciones que nos beneficien, todo lo que tenemos que hacer es no cerrarnos, y dejar los factores externos ahí precisamente, afuera… Medicamentos, Expectativa de una realidad a futuro, Inseguridad, Temores, Angustias, dejémoslas fuera; Gestalt es la forma mas clara y explícita de hacerlo, seamos positivos, optimistas, y NO demasiado analíticos, démosle la justa medida a nuestras percepciones, y continuemos estudiando y aplicando todo lo que nos haga crecer. Me encantó el Artículo! 5 estrellas!

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