Percepción, Realidad, Conciencia.

Un caso clínico.

Rosamaría Polidura Cárdenas

Octubre, 2011.

Seminario de Psicoterapia Gestalt

Doctorado en Psicoterapia Gestalt

Universidad Gestalt

Índice.

Portada p.1

Índice  p.2

Introducción p. 3

Desarrollo p. 4-15

Bibliografía p. 16

El ensayo hace una aproximación teórico- práctica para explicar y comprender el proceso que se da entre la percepción, la realidad y la consciencia. Postula cuatro estados de consciencia en la que esta va desde  identificarse  con las partes distorsionadas y bloqueadas de nuestra personalidad hasta identificarse con nuestro realidad espiritual como una experiencia fenomenológica que llega a través del Yo en el aquí y el ahora. Propone un caso clínico para ejemplificar este proceso y postula a la psicoterapia Gestalt como un espacio para generar este proceso en nuestra existencia en donde la percepción, la realidad y el despertar de la conciencia hacen una danza orgánica y sincrónica que nos lleva a contactar con nuestra realidad espiritual, la cual nos pertenece como algo inherente a nuestra condición humana.

Cuando pienso en la interacción de la percepción, la realidad y la conciencia visualizo movimiento que avanza hacia el crecimiento y la maduración de la persona; por el contrario, cuando nuestra percepción se rigidiza nuestra realidad se limita y el desarrollo de nuestra conciencia se ve mermado. Para ejemplificarlo me gustaría abordar un caso clínico.

En el año 2003 en la Fundación para la Dignificación para la Mujer empecé un grupo de psicoterapia para mujeres de nivel socioeconómico bajo, ahí conocí a Tere. Su historia está plagada desde su infancia de severo abuso físico, psicológico y sexual, así como de pobreza. Logró estudiar hasta segundo de secundaria y con gran pesar dejó la escuela, ya que su mamá no le permitió terminarla, era algo pretencioso que ella no necesitaba y no merecía: “No eres buena para nada tienes aires de grandeza, siéntate en la tierra y confórmate con lo que tienes.” La vida cotidiana era sórdida, la dejaban encerrada en un cuarto con sus hermanos, siendo ella la mayor, los cuidaba  y en ocasiones ella dejaba de comer para que sus hermanitos comieran más tortillas remojadas, a veces con algo de  chile,  quizás frijoles; si algo salía “mal” cuando su madre regresaba la golpeaba, en ocasiones con un cable; ella se aguantaba y escondía el terror que sentía. En alguno de los trabajos que hice con ella le pedí que recordara el olor de aquellas escenas y me volteo a ver con una mirada desorbitada por el dolor y la rabia, me dijo: “Huele a pobreza”. Pobreza en medio de la cual fue abusada sexualmente en más de una ocasión por un tío a los tres años y posteriormente su padre biológico con el que no se crió la llevo cuando la “conoció” a un hotel, ahí el la manoseo siendo ella una adolescente.

¿Cómo se afecta la percepción, la realidad y la conciencia a partir de una infancia y  una adolescencia llena de dolor? En donde parece que no hay cabida para una sonrisa y  la percepción de la realidad está confinada a una imagen rígida, plagada de introyectos que merman su dignidad, en donde no hay opciones para salir de ahí y crecer.  Según Ernest Becker (1970),  reconocido autor y conferencista en el campo de la psicología, sociología y antropología; dice que para poder ser un adulto el niño tiene que distorsionar  la conciencia que tiene del mundo y volverse deshonesto consigo mismo. El niño pierde contacto con sus sentidos y sus defensas lo fragmentan, percibe de forma distorsionada la realidad y su proceso de asimilación de la experiencia es bloqueado. Por lo tanto, hay una deformación de la percepción de la realidad y un bloqueo en el desarrollo de la conciencia de la persona. Volvamos al ejemplo de Tere, parece que la única forma de sobrevivir para ella fue reprimir su terror y su vulnerabilidad, los remitió al fondo de su experiencia para cubrirlos con una agresión implotada, que a su vez estaba a punto de explotar a la menor provocación. Ella estaba en un estado de shock crónico esperando ser violentada en cualquier momento, este estado lo hizo como su segunda piel y por ende vivió su realidad de una forma profundamente distorsionada donde percibía un mundo hostil; su conciencia se quedó atrapada en esta realidad miserable donde no había más opciones que un constante estado defensivo que llevo a su sistema nervioso incluso al borde del colapso en más de una ocasión. Tere se casó a los 16 años pensando que encontraría el amor y la paz anhelada al fundar su propia familia. Sin embargo, una día se descubrió violentando a sus hijos al igual que lo hacían con ella: “Llegue a la casa y había un tiradero, mis hijos eran chiquitos, empecé a perder el control les grite, los insulte y agarre un cuchillo que clave en una mesa…después de eso me los quitaron y se fueron a vivir con su papá”. Estuvo internada cinco veces en un hospital psiquiátrico, por crisis nerviosas que implicaban intentos de suicidios. La última vez que la internaron fueron unos meses antes de que yo la conociera:    “Me internaron porque me quería morir pero algo pasó cuando el psiquiatra me pregunto si de verdad lo quería hacer y no sé porqué pero pensé que yo también merecía vivir y ser feliz, fue como si algo me diera fuerza”. Cuando conocí a Tere meses después de esa experiencia estaba decidida a salir adelante y así ha sido. Lo que voy a relatar a continuación es un como la percepción de su realidad ha cambiado y por ende su conciencia a crecido, se ha fortalecido y profundizado.

Según Eva Pierrakos (1971), hay cuatro estados de conciencia por los que pasa la persona en su camino para poder ampliarla y fortalecerla:

  1. Te encuentras “medio dormido” y no sabes quién eres. Estas en un conflicto constante con aquello que odias de ti. Puedes darte cuenta o no de este conflicto. (Pierrakos, 1971, p. 5)

Desde el punto de vista de la Gestalt, la forma en la que creaste todo aquello que deploras de ti, así como una buena parte de  las posibilidades de tu verdadero potencial permanecen en el fondo, fuera del espectro la conciencia.

Cuando Tere llegó a consulta vivía en un constante sufrimiento, sin embargo desconocía  cómo llegó a crearlo y a su vez ignoraba gran parte de su potencial aunque sabía que tenía una fuerza que la llevo a tomar la decisión de vivir. Es decir, su realidad estaba limitada porque su percepción era estrecha y fragmentada, su nivel de conciencia de aquel momento no le permitía experimentar más allá de un sufrimiento que se reciclaba una y otra vez.  Estaba fundamentada en imágenes e introyectos que rigidizaban su percepción de la realidad, haciéndola estática, por lo tanto su nivel de conciencia decrecía y estaba atrapada en una “realidad” sustentada por una imagen de un mundo violento y un claro introyecto donde ella no valía nada y carecía de dignidad. A mayor identificación con este introyecto o percepción falsa, menor contacto con su realidad inmediata, así como un deterioro de la conciencia que no le permitía ver posibilidades para salir de un patrón que la esclavizaba y la condenaba a ser autodestructiva, así como agresiva activa y pasivamente con su entorno. Es importante mencionar que este círculo vicioso genera culpa en ella que la ata aun más a él.

Inicialmente, a través de la comunicación no verbal, el niño…se va desarrollando y recibe y acepta todos los mensajes que se le dan o que capta, ya que aun no logra discriminar cuales son positivos y cuales son negativos. El niño lo hace por ser aceptado y ello es por el instinto de sobrevivencia. Cuando crece y logra incrementar su consciencia puede diferenciar los positivos (internalizaciones) de los negativos (introyectos). Los introyectos son mensajes ajenos al Yo y tienden a la destrucción del ser humano y sus relaciones. (Salama, 2011, p.34)

  1. Primera instancia del despertar cuando te das cuenta, observas y articulas lo que no te gusta. Sabes que es solo un aspecto de ti. (Pierrakos, 1971, p.5)

Aquí entra una premisa de la psicoterapia Gestalt y es la toma de responsabilidad de la creación de la propia existencia. Esto es el pilar del despertar de la conciencia, el paso inicial que abre la puerta hacia una visión donde surgen las posibilidades de un cambio real y genuino. Tomo responsabilidad de aquello que no me gusta, lo observo y lo articulo como una creación que me pertenece para dejar así el papel de víctima, asimismo empiezo un proceso de desidentificación  con esa parte de mi que obstaculiza mi vida; al convertirme en observador y articular aquello que no me gusta sucede algo muy sutil pero poderoso y es empezar a identificarme con mi observador y no con aquello que bloquea mi existencia. Creo un  incremento en mi conciencia, a través, de abrir y ampliar el espectro de la percepción de mi realidad. De este modo abro un portal para conocerme y comprenderme mejor. Es fundamental hacer esta toma de conciencia desde el aquí y ahora, es decir, desde donde estamos realmente aceptándonos fenomenológicamente. Utilizo las habilidades actuales para comprender el conflicto, que usualmente implica una polaridad, emprendiendo así el proceso hacia la liberación del ser real.  Cuando Tere decide que si vale la pena vivir y que ella merece un vida más plena abre las posibilidades en su vida para realmente salir de su miseria emocional y material, toma responsabilidad de su existencia al hacerse cargo de aquello que no le gusta de su  vida  y buscar un cambio. Es interesante ver como hay con este acto una integración de las polaridades muerte y vida, acepto que me he querido morir para poder vivir. Ella tomo lo positivo que de aquel encuentro con el psiquiatra, en el que él la cuestionó si realmente se quiere morir y esto la confronto para tomar una decisión y hacerse cargo de su vida;   así  incrementa las posibilidades de su existencia y a su vez la fuerza para decidir vivir, la cual es una habilidad que esté disponible. De esta forma empieza a darse una desidentificación con su parte destructiva para identificarse con la parte que observa su autodestructividad y retoma su fuerza que es una cualidad de su ser real.

  1. La  toma de conciencia de que el Yo que observa y articula, también puede  tomar nuevas decisiones y opciones antes no imaginadas. Esto no se hace por “magia” sino por intentar actitudes que estaban previamente completamente ignoradas y negadas. Es decir, hay una modificación en cómo se percibe el individuo y cómo percibe la realidad por ende surgen nuevas posibilidades del fondo para apoyar a la persona. (Pierrakos, 1971, p.5 )

La terapia Gestalt apoya a la persona a observarse para que  articule, evalúe y escoja  la mejor actitud posible para lidiar con el conflicto. Se da una autorregulación organismica, ya que la persona puede llegar de forma natural a un equilibrio homeostático (Salama, 1996, p. 93). Se trabajan las imágenes e introyectos que rigidizan la percepción, es decir, se desbloquea la energía que los contiene para ponerla al servicio de ampliar la percepción y flexibilizar la realidad, la cual fluye y cambia constantemente,  generando así una mayor conciencia que le permite a la persona percibir un mayor número de opciones para su crecimiento.

Aquí es importante retomar el concepto del Yo como un agente que va a catalizar una interacción más flexible y adecuada para la persona entre percepción, realidad y conciencia.

Es una abstracción lingüística que podemos definir como un “Grupo neuronal con memoria específica a favor de la vida, del desarrollo óptimo y de la adaptación adecuada del organismo humano al medio ambiente. Favorece el crecimiento de las facultades psicoemocionales del individuo… asimismo el yo coadyuva de manera importante para la identidad del individuo.  (Salama, 2011, p.38).

El yo es capaz de tomar la decisión de enfrentar el conflicto en su totalidad es decir observar todas su expresiones y ramificaciones. En la medida que la persona despierta y hay más capacidad de conciencia del sí mismo, hay una mayor capacidad para identificarse con el Yo y no con la falsa personalidad. En el momento que decidimos identificarnos con nuestro Yo y enfrentar el conflicto la conciencia se despierta y se expande para enseñarnos el camino hacia más posibilidades. Cuando Tere decide salir adelante encuentra la Fundación y esta era una opción realista que la ayudo a salir de su aparente irremediable destino; ella se puso una meta partiendo de lo que si tenía y de sus posibilidades comprometiéndose así con un camino de autodescubrimiento que la llevo en sus inicios a dejar los medicamentos psiquiátricos y a no tener más recaídas que implicaran una hospitalización. Según Zinker (1994), el cambio que realmente se integra al individuo  se lleva a cabo a través de la toma de conciencia y de decidir llevar acabo opciones de forma activa. De esta forma la psicoterapia activa y potencializa el movimiento y el equilibrio entre la percepción, la realidad y la conciencia a través, de dar cabida a nuevas experiencias.

  1. Al generar nuevas formas de percibir se puede dar una comprensión profunda de los aspectos  antes negados, rechazados y odiados; se amplía  la conciencia. Esto significa su disolución e integración. Simultáneamente la conciencia que se encuentra en constante expansión se vuelve parte de la realidad espiritual  que cada vez se va ampliando más. A esto se le llama proceso de purificación. En la medida que llevas tu vida de esta forma la conciencia se vuelve menos escindida; se va integrando y unificando. (Pierrakos, 1971, p.6)

Entre más decidimos  identificarnos con nuestro Yo o ser real, sucede algo sutil sin embargo sublime la conciencia despierta, es decir, la “anestesia”  que  estaba impidiendo que el fondo se volviera figura y a su vez esta misma fondo en una danza orgánica y sincrónica se va disolviendo, abriendo así los portales del despertar de la conciencia que nos llevan al  “aquí y ahora” de nuestra experiencia a un mejor resolución de nuestra existencia. Tomando así la responsabilidad por nuestro propio conocimiento y generando una conciencia integradora que se revela así misma como una realidad infinita de posibilidades realistas que abren el corazón y ponen a nuestra razón y a nuestra voluntad  al servicio de poder percibir, experimentar y vivir nuestra vida desde una realidad espiritual,  la cual es un derecho inherente a nuestro nacimiento como seres humanos.  Aquí es muy importante recalcar una vez más que siempre partimos de las  habilidades y las posibilidades actuales, en el momento que estas se ponen al servicio de comprender el conflicto, es decir, la polaridad, se libera al ser real o al Yo. Estas habilidades presentes e inmediatas toman una nueva dirección y fluyen al servicio de nuestro crecimiento. Cuando la distorsión se integra surge la conciencia y surgiendo así la fuerza para vivir así como la inspiración plantada en la realidad que da lugar a nuevas perspectivas para comprender un conflicto, emerge nuestra sabiduría que parte de la experiencia que el ser experimenta en su totalidad. “La naturaleza de nuestro flujo emocional es permitir que se transforme en conciencia lo no terminado”. (Baumgardner, 1975, p.34)

Cuando Tere está internada en el psiquiátrico y el psiquiatra  la confronta y decide que ella también tiene derecho a vivir y ser feliz, menciona que surge una fuerza en ella que no sabe de donde  aparece pero que le da el impulso para continuar su vida e iniciar el largo camino hacia la recuperación de su verdadero ser. Lo que ocurre en aquel momento,  es que ella se desidentifica con la parte de ella que se quiere morir y logra por un momento identificarse con su ser real surgiendo así un nuevo estadio de conciencia, que abre portales a su realidad espiritual y le da una nueva dirección a aquella fuerza que ella posee pero esta vez en pro de la vida. Esto no es un acto de magia y tampoco surge la fuerza de la nada, simplemente hay un sutil pero poderoso proceso de desidentificación con la parte de ella que la quiere aniquilar y de identificación con el Yo que está a favor de la vida; en el momento que ella hace eso surge una disolución de una parte de su propia autodestrucción es decir, el odio hacia ella misma; este se integra a su conciencia ampliándola así para que ella puede percibir una parte de su realidad espiritual en donde la fuerza que antes la quería aniquilar se transforma en el motor que la va llevar y a sostener en un largo camino en donde poco a poco va surgiendo la mujer que realmente es y recuperando así una dignidad que parecía perdida entre el abuso y la pobreza.

Aquí es importante puntualizar varios aspectos de este proceso que quiero dejar claro, Tere parte de una decisión personal, es decir usa su libre albedrio para tomar responsabilidad por su existencia, asimismo usa lo que está disponible para ella y es su fuerza, ella comenta que no sabe de dónde surge esa fuerza, sin embargo es una fuerza que estaba ya disponible para poder sobrevivir a una existencia así, se necesita fuerza, la cual al estar en distorsión se volvía autodestructiva no obstante es tan poderosa que cuando ella logra identificarse con su ser real se abre un portal de percepción a su realidad espiritual y esta fuerza se transforma en energía vital que la catapulta hacia un proceso de autodescubrimiento en donde su percepción se abre a realidades antes no imaginadas y su conciencia va despertando de un largo letargo hacia el caleidoscopio donde infinitas formas y figuras danzan para enriquecer su existencia. Este proceso no es linear, de hecho describo lo cuatro estadios de la conciencia en el evento del psiquiátrico antes incluso de que empezáramos su proceso personal, al ser ella capaz de transitarlos toma la decisión de  ser responsable de su existencia y busca ayuda. Aquí hay un profundo cambio de percepción al percibirse a ella misma con un ser humano con derecho a vivir y ser feliz por ende cambia su realidad y surge un crecimiento en su conciencia. Así empieza un proceso psicoterapéutico en donde estos estadios van surgiendo e intercalándose, a veces resistiéndose a fluir pero cada vez fluyendo más; el proceso terapéutico está formado por  espirales que van  liberando gradualmente energía que queda disponible y nuevo material puede surgir y descongelarse surgiendo del fondo para ser figura. El evento del psiquiátrico es un espiral que la lleva hacia el camino del autoconocimiento, es poderoso porque integra dos polaridades medulares en la existencia humano que son la vida y la muerta; en el proceso psicoterapéutico van surgiendo otras polaridades quizás no tan evidentemente significativas pero van formando espirales que se van sucediendo y permitiendo los cambios graduales pero profundos en su conciencia que poco a poco se ven reflejados en su existencia. “El cambio se lleva a cabo a través de la toma de  conciencia y de decidir llevar acabo opciones de forma activa. Es un cambio mejor integrado y a largo plazo contrario a un cambio que no permite la toma de consciencia y la acción”. (Zinker, 1994, p.289). Asimismo puntualiza que la conciencia es parte del proceso fenomenológico, es decir se amplía a través de experimentar el “aquí y el ahora” trayendo del fondo figuras inconclusas; esto lo hace de forma dinámica es decir, se expande y se contrae, y cada vez que surge hacia la expansión revitalizada de la contracción crea bandas de opciones para una determinada acción. (Zinker, 1994, p. 89-100)

Visualizo a la psicoterapia Gestalt como catalizadora de un movimiento que integra a la percepción, a la realidad y al despertar de la conciencia a través de dar cabida a nuevas experiencias. Flexibiliza la percepción abriendo así posibilidades en nuestra  realidad cotidiana y dando pie a la expansión de la conciencia no como un proceso fortuito o mágico sino como algo que surge de tomar la responsabilidad por la creación de nuestra existencia. La Gestalt activa nuestro ser espiritual en el aquí y ahora a través de hechos concretos y que son parte de nuestra realidad como observar, articular, evaluar y escoger la mejor actitud posible ante los eventos de nuestra existencia. Este es el vínculo de Gestalt y espiritualidad. Ya que lleva al espíritu a la acción a través del Yo  y nos permite experimentarlo más allá de una idea teórica y en potencia allá en el futuro. La Gestalt hace que el espíritu se manifieste en la cotidianidad. La conciencia se expande para reconciliar opuestos surgiendo así el amor, la sabiduría y la verdad,  trascendiendo así nuestras polaridades por medio de la integración de la triada percepción, realidad y conciencia.

Hoy en día Tere es una mujer que ha transformado gradualmente parte de su odio y su autodestructividad en amor y apoyo hacia ella misma. Esto se ve reflejado en acciones concretas como no haber necesitado de ser internada, es decir las crisis que la llevaron con anterioridad al psiquiátrico se remitieron, así como vivir sin la necesidad de medicamentos psiquiátricos para poder funcionar, hecho que consiguió antes de completar el año de estar en un proceso de psicoterapia. Dejó una relación con el padre de su hijo menor que estaba plagada de abuso, hace algunos años que está sola pero concentrada en recuperarse a ella misma y sin la necesidad constante  de ser abusada por otro. Es una mujer que siempre está emprendiendo negocios que le permiten sustentarse actualmente tiene una papelería y una camioneta para transporte escolar. Y hace una semana empezó un proceso más formal de autoconocimiento en la Especialidad en Terapia Corporal en la cual fue admitida a pesar de no contar con estudios formales, sin embargo cuenta con la fuerza y la sabiduría que ha ido surgiendo de un profundo compromiso con ella misma que es: El despertar de su conciencia para ser cada día mas quien realmente es…

Gracias Tere.

Bibliografía:

  • Becker, E. (13 de Noviembre de 1970). The Gestalt Therapy Page. Recuperado el 20 de Octubre de 2011, de Growing Up Rugged: Fritz Perls and Gestalt Therapy: http://www.gestalt.org/becker.htm
  • Perls, F., & Baumgardner, P. (1994). Terapia Gestalt. México: Árbol.
  • Pierrakos, E. (12 de February de 1971). International Pathwork Foundation. Recuperado     el 17 de Octubre de 2011, de Self-identification determined through stages of consciousness #189: http://www.pathwork.org/lectures/P189.PDF
  • Salama Penhos, H. (2011). Gestalt 2.0. Mexico: UNIGEA.
  • Salama, H. (1996). Gestalt de Persona a Persona. México: Instituto Mexicano de Psicoterapia Guestalt s.c.
  • Zinker, C. J. (1994). In Search of the Good Form: Gestalt Therapy for Couple and Families. Cleveland, United States: Gestalt Institute of Cleveland.

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