Nociones sobre la prueba ENLACE

Published by administrador on julio 21st, 2011

Por: Erick Daniel Granados Monroy

“Mientras en la década de los años sesenta la vinculación con la sociedad era concebida como la tarea de vincular a la educación y la universidad con los sectores mayoritarios y empobrecidos de nuestras sociedades, a partir de los ochentas el pensamiento neoliberal ha gestado la comprensión de la vinculación con la sociedad como relación entre universidad-industria.  Por ello, para entender el significado que asume la evaluación en el contexto neoliberal, es necesario tener una comprensión del sentido en el que modifica las prácticas educativas (…) el pensamiento neoliberal utiliza la evaluación como parte de una estrategia para establecer mecanismos de funcionamiento cercano a la educación pragmática gestada en el desarrollo industrial estadounidense”.

A. Puiggros y P. Krotsch. Universidad y Evaluación. Estado del Debate. [1]

INTRODUCCIÓN.

En México, en el inicio de la segunda decena del siglo XXI, nos encontramos viviendo en el ámbito educativo una situación en que imperan los procesos certificadores, las evaluaciones y supervisiones en torno a las currículas, la infraestructura material y humana que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje; la enorme difusión y presencia de los procesos evaluativos nos invitan a cuestionarnos sobre su validez, su trasfondo y propósitos.

El objetivo de este trabajo es reflexionar en torno a uno de esos procesos evaluativos -la prueba ENLACE-, su estructura oficial y los elementos que trascienden al discurso institucional.

Nuestra metodología de investigación es la documental -el método doxográfico-, valiéndonos primordialmente de la información que proporciona de manera directa la Secretaria de Educación Pública y del artículo “Una Alianza por la Calidad, o El Reiterado Fracaso y Fraude de la Evaluación de Tatiana Coll Lebedeff.

Realizaremos un análisis de las circunstancias, definiciones, capacidades y deficiencias en torno al proceso de la Prueba ENLACE diseñada y aplicada por SEP.  Efectuaremos una revisión de conceptos que abarcan ese tópico de estudio, con el propósito de dilucidar su objetivo, alcances, su modo de aplicación, resultados, estructura, el proceso desde el cual se ejecuta, elementos estadísticos y costos.

El presente documento se encuentra constituido por Introducción, Desarrollo, Conclusiones, Bibliografía y Anexos.

Comentado el propósito y estructura del artículo, procedemos a ubicar las definiciones básicas para nuestra categoría de análisis.

DESARROLLO.

ENLACE es una sigla que designa a Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares; un primer acercamiento a este proceso lo define de la siguiente manera…

“ENLACE es un instrumento perfectible pero valioso que nos permite conocer que tan eficaces estamos siendo en nuestras tareas, que tanto nuestros niños y jóvenes dominan los conocimientos y habilidades contenidos en los planes y programas de estudio que tenemos, que tanto contribuyen los materiales didácticos con que contamos, a este logro educativo.” [2]

De acuerdo a lo anterior, el proceso -llevado a cabo con un instrumento-, es utilizado para verificar y cuantificar el grado de aprehensión y efectividad de las currículas académicas. Esta evaluación se enfoca en los niveles de primaria, secundaria y preparatoria; específicamente…

“En Educación Básica, a niñas y niños de tercero a sexto de primaria y jóvenes de primero, segundo y tercero de secundaria, en función de los planes o programas de estudios oficiales en las asignaturas de Español y Matemáticas. Por tercera ocasión se evaluó una tercera asignatura (en 2008 Ciencias, en 2009 Formación cívica y ética y en 2010 Historia).

En Educación Media Superior: a jóvenes que cursan el último grado de bachillerato para evaluar conocimientos y habilidades básicas adquiridas a lo largo de la trayectoria escolar para hacer un uso apropiado de la lengua -habilidad lectora- y las matemáticas -habilidad matemática-.” [3]

Según esta especificación, serán ciertos grados escolares y materias especificas (Español, Matemáticas, Ciencias, Formación Cívica, Ética, Historia y Lectura) las utilizadas en el proceso evaluatorio.

Su objetivo, será descrito de la siguiente manera…

“El propósito de ENLACE es generar una sola escala de carácter nacional que proporcione información comparable de los conocimientos y habilidades que tienen los estudiantes en los temas evaluados, que permita:

Estimular la participación de los padres de familia así como de los jóvenes, en la tarea educativa.

Proporcionar elementos para facilitar la planeación de la enseñanza en el aula.

Atender requerimientos específicos de capacitación a docentes y directivos.

Sustentar procesos efectivos y pertinentes de planeación educativa y políticas públicas.

Atender criterios de transparencia y rendición de cuentas.” [4]

Con base a lo citado, la evaluación busca homogenizar desde la implantación de una regla para todo el país, criterios que permitan cuantificar los conocimientos de los alumnos del sistema educativo. Busca también obtener la colaboración del ámbito familiar en los procesos escolares; y desde los resultados y retroalimentaciones, incorporar nuevos y/o diferentes elementos al proceso de enseñanza-aprendizaje. Un último aspecto aparece respecto al ámbito político, ya que se ubica dentro del proceso denominado transparencia, aquel desde el cual se permite a la persona acceder a los procesos y resultados gubernamentales.

Los alcances de la prueba son señalados bajo el siguiente modo…

“ENLACE Básica: Mide el nivel dominio en español, matemáticas y en 2010 de historia; no los conocimientos y habilidades para la vida (PISA). Procura valorar el aprovechamiento escolar, no la inteligencia ni el futuro profesional de cada persona.

ENLACE Media Superior: Mide el dominio y habilidades para la vida en español y matemáticas, no el currículo.

ENLACE Básica y Media Superior: No son exámenes de acreditación, sino de diagnóstico. No evalúan actitudes, valores, ni se enfocan a los procesos meta-cognitivos del alumno.

ENLACE Básica y Media Superior: No son pruebas de alto impacto individual, por lo tanto sus resultados no deben ser utilizados para generar repercusiones académicas: reprobar o aprobar, ni para seleccionara alumnos que ingresan a las escuelas de educación secundaria o media superior. Aunque sus resultados aportan información valiosa, no pueden ser utilizados como único insumo para derivar conclusiones sobre la calidad de la Educación Básica o Educación Media Superior, las escuelas, ni sobre el desempeño de las entidades federativas.” [5]

Es decir, que en el nivel educativo básico se examinan aspectos temáticos pero no actitudinales; y en nivel medio superior se cuantifican (más allá de los aspectos curriculares) los aspectos conductuales que desde la manifestación numérica, escrita y verbal le permiten a la persona interactuar en su entorno. Según lo referido, no es propósito de la prueba cribar a personas para un cierto ámbito o no.

En cuanto a su aplicación, en la página número catorce del Taller Informativo ENLACE 2010 se explica que…

“1. Los exámenes se diseñan con rigurosos estándares de calidad técnica, asegurando su validez, confiabilidad y comparabilidad.

2. En 2010, se imprimieron más de 160 millones de hojas, que se empacan en más de un millón de cajas para entregar a más de 785 mil grupos de más de 147 mil escuelas de básica y media superior, bajo estrictos niveles de seguridad.

3. Tanto para ENLACE Básica como para Media Superior, las hojas de respuesta contienen los datos generales de cada alumno y de su escuela (para ENLACE Básica, además identifican el grupo del alumno).

4. La SEP contrata y capacita a alrededor de 182,780 aplicadores (uno por cada escuela en el caso de Básica -142,380- y uno por cada 25 alumnos en caso de Media Superior -40,400-) quienes llevan el material a las escuelas y son responsables de coordinar la aplicación, con la vigilancia de padres de familia y la sociedad civil a través de diversas organizaciones sociales, en el caso de Educación Básica.” [6]

Con base a lo referido por la SEP, se cuenta con una infraestructura material y humana que aunada a los esfuerzos de organizaciones civiles y padres de familia, permite ejecutar la evaluación con rangos de validez y objetividad altos.

El siguiente momento en el proceso, corresponde al del análisis de resultados, referido de la siguiente manera…

“5. Una vez terminado el período de aplicación, los cuadernillos del examen se dejan en la escuela, con el propósito de que se realice su resolución grupal y los docentes refuercen los contenidos que resulten de alto grado de dificultad, antes de finalizar el ciclo escolar.

6. Las hojas de respuesta son devueltas por los aplicadores a las autoridades estatales, trasladadas a la SEP por CONALITEG.

7. La información se integra en una base de datos, agrupándose para su análisis.

8. Se eliminan de los resultados, los reactivos que presentaron errores de impresión, o aquellos por encima o por debajo de los valores psicométricos aceptables.

9. Los resultados de cada estudiante, grupo y escuela se incorporan en los reportes y se suben a internet.

10. Se realizan reportes impresos de los resultados y se remiten a las entidades federativas para su distribución a los alumnos, padres de familia, docentes y directores, a través de cada plantel educativo.” [7]

De acuerdo a lo enlistado, el conocimiento de los reactivos de la prueba permite a los profesores incidir y precisar los aspectos en deficiencia, áreas de desarrollo y reforzamiento temático. Los datos se capturan y quedan a disposición de los participantes e interesados.

A continuación se describe la estructura del instrumento y su secuencia de aplicación…

“Las pruebas ENLACE Básica están integradas por reactivos de opción múltiple, que con diseños apropiados, facilitan la exploración de conocimientos, habilidades y competencias, la aplicación de reglas y procedimientos, el análisis de casos específicos o la vinculación de situaciones, entre muchas otras variantes. Se extensión es de 50 reactivos -como mínimo- y 74 -como máximo- para cada grado-asignatura.

Su aplicación se realiza en 8 sesiones, de 45 minutos cada una, durante dos días.

Este diseño, por medio de ítems objetivos, permite:

Explorar una amplia variedad de aprendizajes indicados en los programas de estudio para los grados-asignatura correspondientes.

Disponer de una clave de respuesta única para cada ítem, e identificar debilidades y fortalezas.

Obtener una calificación rápida y reportes informativos eficientes.” [8]

Basándonos en la lógica de ENLACE, su característica metodológica -la modalidad de opción múltiple- permite un procesamiento eficaz e indicadores precisos sobre los conocimientos y habilidades manifestados por el alumno.

Respecto al uso de las herramientas cuantitativas, específicamente de la estadística, permiten denotar información contextualizada y por diversos criterios; para revisar un ejemplo de las tablas producidas con los datos numéricos, revísese el Anexo 1.

En lo que concierne al costo que implica el proceso evaluativo (materiales, infraestructura computacional y recursos humanos) encontramos información de tres periodos de aplicación, 2007, 2008 y el del presente año. Respecto al primer dato, en las siguientes líneas, la entonces titular de la Secretaria de Educación Pública enunció que…

“La prueba tuvo un costo de 200 millones de pesos, con un promedio de inversión de 17.5 pesos por estudiante, 5 pesos de material y 12.5 para su aplicación, en la que participarán 150 mil directivos, 700 mil maestros, 10 mil elementos de personal operativo, además de 131 mil coordinadores externos capacitados por la SEP y 2 mil coordinadores regionales de apoyo, quienes serán responsables de la distribución del material.” [9]

Respecto al dato económico del siguiente periodo -el costo de la evaluación 2008-, Laura Poy reporto lo que sigue…

“Con un costo superior a 220 millones de pesos, el 14 de abril próximo se iniciará la Semana Nacional de Evaluación, en la que se aplicará la prueba Enlace 2008 a 11 millones 28 mil 364 alumnos de tercero a sexto de primaria y de tercero de secundaria, con el propósito de valorar sus competencias en español, matemáticas y ciencias, mientras del 22 al 24 de abril se examinará por vez primera a un millón de estudiantes de bachillerato en todo el país.”[10]

Es decir, que de un año a otro, y al incorporar al nivel medio superior, aumentó en veinte millones el costo de la prueba.

Una última cifra sobre la cantidad de dinero que fue utilizada en la versión del 2011 señala que…

“La Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (Enlace) tuvo un costo para la Secretaría de Educación Pública (SEP) de 300 millones de pesos.

Más de la mitad correspondió al pago de “aplicadores” externos, pese a que se pidió la participación de 410 mil maestros y de 3 millones de padres de familia que también estuvieron presentes como vigilantes, aplicadores y para garantizar la transparencia de la prueba que midió la calidad de la educación básica.

De acuerdo con el reporte de la SEP, pese a que en Oaxaca se pospuso la prueba para junio, cada examen costó por alumno de 18.70 pesos. La “tarjeta informativa” de la dependencia detalla que tan sólo por la “impresión, empaquetado y envió” de los más de 16 millones de ejemplares de los exámenes para el País, la dependencia efectuó un pago de 90 millones de pesos.

Por concepto de aplicadores, la cotización fue de 168 millones de pesos, pese a que durante la ceremonia de arranque el presidente Felipe Calderón señaló que serían 410 mil maestros los involucrados en este ejercicio, además de 3 millones de padres de familia y representantes de organizaciones civiles.

El mandatario informó que en este ejercicio de evaluación se involucrarían también 150 mil “coordinadores externos”, que entre otras funciones, tendría custodiarían las pruebas hasta que llegaran a los planteles.” [11]

Se denota con base a la anterior cita que el costo del proceso evaluador aumentó en tres años en ochenta millones de pesos más, con relación a la cantidad reportada en el 2008.

Tras la exposición de los elementos conceptuales principales en torno a la categoría ENLACE, procedemos a pasar a la última parte del ensayo, las Conclusiones.

CONCLUSIONES.

Cerramos este documento con nuestros comentarios sobre el proceso arriba descrito.

Dos son las críticas que realizamos a ENLACE; en el ámbito social y en el ámbito educativo-humanista.

Respecto al primer elemento, nos parece que todo el procedimiento es básicamente una medida política y económica, es decir usada con fines partidistas, por y para grupos de poder, en donde el aspecto económico es lo primordial y se deja de lado lo académico. Se otorga primacía a los elementos que favorecen el utilitarismo, lo económico, los procesos de producción, dejándose en sentido secundario o definitivamente nulificado el aspecto cognitivo y el subjetivo, la persona y su reflexión.  Podrían utilizarse esos recursos en situaciones más vitales; el problema, es que no observamos alguna opción que no esté institucionalizada y gobernada por criterios irracionales: utilitaristas, economicistas, deshonestidad, nepotismo, corrupción. Es una cantidad de dinero muy grande la que se utiliza en comprobar o enmascarar algo que nosotros mismos hemos vivido y padecido: un sistema educativo que se utiliza primordialmente para homogenizar a las personas, para condicionarlas hacia elementos técnicos y prácticos, dejándose de lado lo cognitivo, la reflexión, y sobre todo la actitud humanista.

Aquí, es donde entra la segunda crítica, en el ámbito educativo-humanista.

Consideramos que pese a su discurso oficial, ese tipo de pruebas realizan un proceso de criba, de selección, injustificada, y nuevamente con trasfondos utilitaristas; la nuestra, no es una interpretación aislada, de acuerdo a Coll Lebedeff, las evaluaciones tipo ENLACE son instrumentos coercitivos y excluyentes; explica que…

“Uno debe preguntarse seriamente si la solución real para el país, frente al deterioro creciente, es sencillamente evaluar para poder excluir a los “reprobados” o a los “incapaces”. El problema de fondo es que para el gobierno esta sí parece ser la solución, una cómoda solución, además.

El hecho parece sencillo, nadie debería de refutarlo: una evaluación, sobre todo una evaluación “neutra y objetiva”, es el mejor mecanismo para saber qué aptitudes, capacidades, conocimientos tiene realmente un individuo y determinar con esta información si es apto o no para estudiar o trabajar y realizar proyectos en determinada situación. Justamente en la sencillez del razonamiento estriba su compleja perfidez.

Nadie lo rechaza bajo temor a ser señalado como aquel que esconde algo, pues no admite que su trabajo sea sopesado por sus pares, y nadie lo rechaza bajo temor a ser previamente descalificado. En segundo lugar, sobre todo en la educación, todos jugamos el juego de la evaluación, ya que en algún momento podemos ser evaluadores y tener la carta dominante.

El mecanismo es profundamente pérfido, porque hace aparecer al evaluado como autoevaluado por su propia incapacidad y condenado a la exclusión por su propia negligencia.   Sin embargo, la evaluación ha dejado de ser un proceso interno, elaborado por el conjunto de los sujetos involucrados, con elementos complejos, con etapas y procesos, y se ha convertido en una constante batería de exámenes con respuestas cerradas, algo así como la globalización de los viejos tests conductistas.

Para el gobierno, además, la evaluación se ha convertido en el mecanismo más eficiente y barato para ajustar sus políticas e intervenir en la educación. Los resultados de las evaluaciones son considerados como diagnósticos fuertes que permiten justificar un conjunto de políticas educativas profundamente intervencionistas. Esta nueva forma de evaluación se acompaña de un floreciente contingente de categorías que han invadido tanto el lenguaje académico como el de las políticas públicas: evaluación-calidad preside siempre la presentación, después vienen objetividad, eficiencia, competitividad, innovación, rendición de cuentas, transparencia y algunos más.  Lo interesante es la relación que establecen entre ellos estos conceptos, ya que se complementan, interdefinen, y cada uno es al otro tan indispensable como funcional.

Este círculo perverso establece que la única forma de definir calidad es mediante la evaluación, y la única forma de concebir la evaluación es mediante la objetividad, la eficiencia y la competitividad, cuyos resultados permitirán una rendición de cuentas y transparencia que, sin lugar a dudas, certificará la calidad.  En realidad puede ser una tautología autocontenida con cierto grado de complejidad.

Por otro lado, lo que salta a la vista y que muchos investigadores han señalado ya, es lo inocultable que resulta que estos conceptos provengan directamente del lenguaje empresarial y de una visión mercantilista de los procesos.

A pesar de ello, hoy día en el imaginario de las políticas educativas la evaluación ha quedado asentada como una verdad absoluta, garantía indisolublemente vinculada al estímulo de la calidad. Calidad que a su vez será certificada convenientemente por la evaluación.” [12]

Según esta investigadora, es injustificado que una persona o instrumento ajeno a las dinámicas establecidas entre el profesor y los alumnos, interfiera con un producto o criterio que desconocen el ser, pensar sentir y hacer de los involucrados, pintándose como objetividad a ese inmiscuirse.  Además, el gobierno utilizará el proceso evaluador con vistas a optimizar los elementos productivos de los integrantes de la sociedad.

Esto, se apareja con nuestra afirmación del papel institucional educativo supeditado a lo político, derivado de lo económico.  Entonces, nuestra interpretación sobre ENLACE, coincide con otros planteamiento y críticas; la misma investigadora, al referirse al fiasco de los procesos evaluativos enuncia que se trata de…

“Una reiteración más de los elementos constitutivos de un proyecto neoliberal que viene arrastrándose infructuosamente desde hace años, cuyo elemento central, la calidad, por mucho que aparezca de manera obsesivamente reiterativa en todos los programas, no hace más que certificar la constante y reiterada reprobación de las pruebas hechas para alcanzarla, así como la profunda desigualdad educativa que crece. Imagen irónica de la necia realidad: cuanto más se habla de calidad en los programas oficiales y más pruebas se aplican, mayor es la comprobación de la lejanía de la deseada calidad.” [13]

Es decir, que los procesos de este tipo se empecían en examinar una situación que se hace evidente una y otra vez: la deficiencia, o más bien la particularidad[14] y resultados de las instituciones y de los programas.

Consideramos que el gobierno está obteniendo lo que pidió[15]: personas irreflexivas pero aptas para integrarse en el aparato productivo, en los procesos de producción, en los trabajos, en los empleos alienantes, siervos sumisos de las empresas.  El interés gubernamental es desarrollar aspectos cuantitativos, memorísticos, causalísticos, que gobiernen a la persona y que le permitan insertarse adecuadamente en la maquinaria productiva y explotadora. La Profesora Coll extiende y reafirma esta enunciación cuando comenta respecto al trasfondo económico de los proyectos educativos, que…

“El proceso reformador se inició básicamente con Salinas de Gortari, que primeramente desmanteló la esencia del artículo tercero constitucional e inició el proceso de descentralización de la educación conocido como federalización, con el apoyo incondicional de su pupila recientemente elevada a rango de Secretaria General del SNTE, la señora Gordillo, en un conocido golpe de estado magistralmente impuesto al viejo dirigente Carlos Jonguitud.  Todo este proceso se desarrolló además en medio de los acelerados cambios económicos que imponían ya abiertamente los nuevos parámetros del modelo neoliberal, uno de los cuales constituía una determinante fundamental: sostener un importante recorte al gasto público como sostén de una desmedida responsabilidad e intervención pública del Estado, y en medio también de una crisis brutal de fin de sexenio (94) que agudizó esta necesidad de restringir el gasto público superfluo, como era el de educación, salud y demás rubros sociales, para favorecer el pago mediante el Fobaproa a los bancos de nuevo saqueados.

¿Cuál sería la fórmula para realizar reformas estructurales al tiempo que se reducían los recursos drásticamente?  La fórmula surgió de la reactivación de la vieja teoría del capital humano, tan criticada en los años 60, cuyo núcleo teórico consiste en definir a la educación como una inversión necesaria de capital individual, como una mercancía que se adquiere y proporciona un incremento de capital personal al ser colocado en un mercado de profesiones, como un plus valor que se debe adquirir con una inversión responsable y esforzada para colocarte en ventaja frente a la competencia.

El secreto para gastar menos y obtener mejores resultados, afirmaron los nuevos tecnócratas, es pasar la mayor parte del costo social a la sociedad e invertir sólo en los mejores estudiantes y los mejores maestros y las mejores escuelas. Para ello es necesario clasificar y seleccionar, o sea evaluar.” [16]

Bajo la visión que Coll afirma, se sustentan las políticas educativas, el proceso académico aparece primordialmente como una facción que desde la presión que produce en el integrante de la sociedad, le impelerá a producir más, desde el cual la persona podrá cotizarse de mejor manera y la empresa obtener más ganancias.  Entonces, la educación sólo es una herramienta que permitirá maximizar los fines y ganancias monetarias de las empresas, de los Corporativos, y la evaluación, el criterio para escoger los mejores empleados, aquellos que producirán más, dejando de lado, o con un sueldo menor (menos puesto-estatus-gratificación), a los bajamente evaluados.[17]

Respecto a las intenciones de fondo de los grupos económicamente poderosos que enfocan la actividad estatal hacia el factor ganancia, la Maestra afirma lo siguiente…

“El Estado logró un ahorro financiero importante, a la vez que una capacidad de inversión dirigida y focalizada, un control de actividades académicas, una primera aproximación a la normatividad y un registro puntual catalogado del desempeño universitario. El Estado logró como nunca antes intervenir directamente en el proceso educativo de una manera totalmente encubierta, a pesar de lo falso que resultan estos organismos privados autónomos, dirigidos siempre por exfuncionarios de alto nivel de la Sep y beneficiarios de fondos públicos. Como beneficio colateral incluso, el Estado logró recortar cada vez más incisivamente la preponderancia de la negociación sindical sobre las condiciones laborales, elemento de importancia sobre todo frente a los sindicatos universitarios.” [18]

Según la línea argumentativa de nuestra autora, pese al discurso oficial de objetividad, neutralidad y calidad, el trasfondo de los procesos evaluativos es el de incidir, controlar y debilitar la función epistemológica, en pos de criterios monetarios.[19]

En esta situación, en la cual lo cognitivo no es tal y si es empresarial, la sociedad en general cumple con su margen de ignorancia y complicidad; parafraseando a Rivera, Coll enuncia que…

“La participación social en la escuela fue desvirtuada, acentuando su carácter mercantil y generando procesos de democratización simulada; por otro lado, tal vez lo más grave es que tuvieron como resultado el incremento de la desigualdad existente entre las escuelas públicas, y ahora las diferencias no son entre escuelas urbanas y rurales o indígenas, sino entre las de calidad y de primera, y las de segunda y tercera categoría, llevando a una promoción de las Escuelas de Calidad compitiendo frente a las “otras”, las normales, las rezagadas, las de no-calidad.

En el nuevo mercado educativo (escuelas) los clientes (padres y alumnos) buscarán los mecanismos para obtener la mejor mercancía (educación).” [20]

En este sentido, la sociedad es adoctrinada por las directivas económicas-políticas-educativas, ellas generan y transmiten la idea de que cierto tipo de institución educativa que cumple con las evaluaciones y recibe certificaciones, posee una calidad y cualidad que otras que no la ostentan.

Bajo esta interpretación se aprecia el malestar, la frustración, el trauma insalvable que representa para muchas personas (jóvenes y adultos, en pregrado o posgrado) el no ingresar en alguna escuela de gobierno (unam, poli, upn, etc.), en una institución con una presencia que permitirá dos aspectos: obtener una etiqueta con la cual se acceda a algunas ventajas a la hora de ingresar a la dinámica empresarial. Y por otro lado, debido a la circunstancia generalizada de “desnutrición” existencial, en la cual una persona nació y creció en un contexto con pocos estímulos ontológicos y pocas referencias epistemológicas, hace que anhele y disfrute al incorporarse a un macroorganismo, a un cuerpo, a un ser, una institución de la cual va a obtener la presencia, seguridad, conocimiento e identidad que por sí sola no puede desarrollar; o en todo caso, la ideología le han hecho creer que necesita de un linaje o currículo o credencial para obtenerlo y afianzarlo.

Recordemos los vicios del sistema educativo mexicano: credencialismo, horas-presenciales, cuatazgo-nepotismo. Credencialismo en el sentido de buscar y ampararse en papeles, certificados, títulos, sin atender a las manifestaciones cognitivo-conductuales. Horas- presenciales[21], en las cuales la persona sólo necesita cumplir horas, sesiones, para obtener su credencial, sin producirse algún tipo de dinámica intersubjetiva o retroalimentación o conducta que ratifique alguna noción teórica o pragmática producto de la sesión. Y cuatazgo-nepotismo, que se encuentra ligado al elemento utilitarista, a la corrupción, a la primacía pecuniaria, amparada en la mutua ambición-necesidad-ideologización.

Entonces, ENLACE aparece como uno de tantos proyectos gubernamentales (por ejemplo Laguna Verde o Conasupo) que si bien inicial y superfluamente aparecen como elementos que mejoran o mejorarán la calidad de vida de los habitantes -de las clases media y baja de esta neocolonia tercermundista llamada México-, tras una análisis más profundo y yendo más allá de la inmediatez, se nos permite comprender que el costo es exorbitantemente mayor que el beneficio, y aun, provoca un perjuicio, es dañino, excluyente e injusto, posee un fin empresarial nulificando lo epistemológico y lo humanista.

El proyecto Enlace es un fraude, un proceso burocrático, gasto innecesario y estéril, efectuado por el aparato gubernamental pero designado por las facciones económicas que dominan y estructuran a las sociedades: los grandes capitales, los neocolonialistas.

Coincidiendo con nuestra enunciación sobre el aspecto económico como director de lo gubernamental y conformador de lo educativo, Coll describe que…

“La política de evaluación es una política de Estado, en primer lugar porque evidentemente no es gubernamental, sexenal, ni tampoco partidaria o de régimen, sino que se ha venido desplegando sistemáticamente y con los mismos mecanismos, principios y objetivos desde el presidente de la Madrid, con Salinas de Gortari, Zedillo, Fox y ahora con Calderón.

Es una política de Estado porque deviene también de condicionamientos y criterios internacionales suscritos con organismos mundiales como BM y OCDE, que han emitido documentos, valoraciones y alabanzas cada vez que se avanza en procesos de evaluación.

Es una política de Estado porque la evaluación es un instrumento de intervención directa, su diseño y aplicación permite como nunca antes la injerencia del estado en los procesos educativos esenciales, determinando claramente los perfiles, los ingresos, los contenidos, la formación y resultados de todos los sujetos involucrados en el amplio Sistema de Educación Nacional.

Es una política de Estado porque determina con precisión el uso del gasto público, señalando claramente el destino de los recursos financieros de este enorme sistema que involucra a millones de actores.

Es una política de Estado porque guarda una relación estructural funcional, es decir, que es inherente al funcionamiento del sistema, sin la cual éste se vería en riesgo. Es por lo tanto correcta la apreciación que varios autores realizan al definirla como el Estado Evaluador.” [22]

De acuerdo a los párrafos anteriores, el gobierno, el Estado estructura sus decisiones según los estatutos establecidos por los poderes económicos, y desde la autoridad y poder de esas instancias, las decisiones y acciones efectuadas considerarán en primera instancia esos propósitos y direcciones, antes que el saber, el conocimiento o la felicidad de la persona.

Recordemos, es necesario recordar, es muy importante no olvidar: la evaluación se utiliza para lo económico; lo cognitivo está supeditado a lo productivo; lo académico se deriva de y se enfoca en lo empresarial. Nuestra autora coincide con esto cuando enuncia que…

“El viejo mito fundador del capitalismo de que a partir de un sostenido esfuerzo individual cualquier ciudadano puede elevarse desde su condición misérrima y ser el mejor. Este es el material que deben de interiorizar los maestros y ponerse de nuevo en el camino de la mística magisterial del sacrificio y la abnegación; claro que ahora les ofrecen algo más, si logran manufacturar a alguno de estos alumnos que arroje resultados brillantes les darán un dinerito más a ellos individualmente. La evaluación y la gestión son ahora las varitas mágicas del cambio y la revolución educativa.” [23]

Con base a nuestra dialogante, se expresa que mediante protocolos evaluativos y gestiones correctas mejorará el proceso educativo, dejándose de lado la influencia de los factores socio-económicos en la conformación de los esquemas de aprendizaje-existencia. El aparato gubernamental no se responsabiliza por la situación de vejación, explotación e ideologización que padece la mayor parte de la población, atribuyendo resultados a un profesor y a un alumno escaneados por un instrumento de opción múltiple.

Bajo nuestra lógica, es absurdo esperar que una institución fundamentalmente utilitarista, desarrolle y fomente aspectos reflexivos y humanistas, eso, nos corresponderá a nosotros, a los interesados, a las clases medias y bajas.  Y para ello, necesitamos desarrollar o seguir desarrollando nuestra capacidad de autoconformacion, el ser autodidacta, una disciplina reflexiva y critica que nos permita trascender los esquemas deformadores y esquematizadores de las instituciones tradicionales, de las escuelas y profesores tradicionales que moldean alumnos tradicionales que obedecen y producen, pero no proponen ni son reflexivos, que son piezas de maquinaria, no personas, no seres pensantes únicos e irrepetibles.

Es desde la actitud personal, crítica, constante, honesta, como podemos colaborar para intentar trascender conductas estándar, personas dogmaticas, instituciones intransigentes, proyectos fraudulentos y profesores alienados, que más que ayudar, dañan a la persona.  Es el individuo y su esfuerzo, el que podría permitir crear nuevas condiciones de vida, nuevas realidades, nuevos mundos; no estamos magnificando al individuo, simplemente reconocemos que la mayor parte de instituciones se encuentran tendenciadas, corruptas, alienadas, irracionales, opuestas a la vida, contrarias a la persona, por ello, es ingenuo esperar racionalidad de la institución; la opción: con ella, pese a ella y más allá de ella, intentar la reflexión y la vía humanista.

Bajo las anteriores críticas, sería necesario considerar y retomar la propuesta del fundador de la Terapia Gestalt Intersubjetiva; enunciaba Paul Goodman que era necesario, ante la corrupción del sistema educativo, promover una des-educación obligatoria.

BIBLIOGRAFÍA.

ANEXOS.

Figura 1. Porcentajes de alumnos por calificación-rendimiento-evaluación.


[1] Citados por la Profesora Tatiana Coll Lebedeff, en la página 44 del artículo referido en este escrito.

[2] Información extraída de la página http://www.enlace.sep.gob.mx/gr/ el día 17 de junio del 2011.

[3] Datos recabados de la página http://www.enlace.sep.gob.mx/gr/?p=quees con fecha 17 de junio del 2011.

[4] Ídem.

[5] Diapositiva 9 y 10 de la pagina http://www.enlace.sep.gob.mx/gr/docs/ENLACE2010-TallerInformativo.pdf

[6] Diapositiva 14 de la pagina http://www.enlace.sep.gob.mx/gr/docs/ENLACE2010-TallerInformativo.pdf

[7] Diapositivas 15 a 17  de la pagina http://www.enlace.sep.gob.mx/gr/docs/ENLACE2010-TallerInformativo.pdf

[8] http://www.enlace.sep.gob.mx/gr/docs/ENLACE2010-TallerInformativo.pdf página 18.

[9] Información extraída de la página

http://www.jornada.unam.mx/2007/04/20/index.php?section=sociedad&article=049n1soc el día 17 de junio del 2011.

[10] Datos ubicados en el siguiente articulo electrónico revisados en la misma fecha; http://www.jornada.unam.mx/2008/04/09/index.php?section=sociedad&article=042n1soc

[11] Dato tomado de la siguiente dirección electrónica:

http://www.elinformadordebc.info/index.php?option=com_content&view=article&id=5844:prueba-enlace-cuesta-300-mdp-sep&catid=39:general&Itemid=630 Se revisó el día 17 de junio del 2011.

[12] Coll Lebedeff, Una Alianza por la Calidad, o El Reiterado Fracaso y Fraude de la Evaluación, pp 40-41.

[13] Ibíd., p 41.

[14] Nos atreveríamos a decir la efectividad de las instituciones y programas.

[15] O más bien está produciendo de manera eficaz lo que le fue solicitado por la Corporativocracia.

[16] Ibíd., p 42.

[17] Desde esta lógica, el Sistema Nacional de Investigadores fue el primero de estos instrumentos condicionadores para el ámbito académico y epistemológico, puesto que se utilizó el criterio de la evaluación, -cumplir diversos requisitos (artículos, constancias, etc.)-, con el propósito de NO realizar un aumento general de los sueldos sino únicamente a quien cumpliera los criterios impuestos. Quedan congelados los sueldos, no hay gasto de la federación en ese rubro, y sólo se conceden ciertas migajas a un grupo pequeño. Amén de esto, controla -al enfocar los premios y retribuciones a la actividad-, el tipo de labor teórica y teorética que se producirá.

Otro objetivo de esta directriz, es, al fomentar la competitividad, evitar un frente de científicos, una comunidad de investigadores que pudiera convertirse en facción de cambio y movilización social: mantengo a las mentes del país hambreados y rivalizados entre ellos para evitar que se unan y enfoquen en ámbitos más allá de su rubro temático.  D.G.

[18] Ibíd., p 44.

[19] Otro aspecto que surge de este régimen meritocrático, es que corrompe, aliena al profesor, al investigador, lo hace sentir merecedor de sus galletas, de sus medallas y monedas, alejándolo de su función social de concientizador y catalizador, alejándolo y abstrayéndolo de la realidad de pobreza e injusticia de esta neocolonia tercermundista, de la miseria tan abyecta que sigue imperando en México. Es cuando encontramos a ese tipo de académicos que no se interesan por el saber, no les importa la persona o la situación de explotación generalizada, su primordial interés son los grados, las publicaciones, eventos y conferencias; es presa de un fetichismo académico, la magnificación de la vía intelectual, egoísmo e indiferencia para con el otro.  D.G.

[20] Ibíd., p 43.

[21] O en palabras más coloquiales y posiblemente vulgares, pero no superficiales: hora-nalga. D.G.

[22] Ibíd., pp 45-46.

[23] Ibíd., p 51.


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