MIEDO REAL O APRENDIDO

Alba Nidia Mora Contreras

Grupo: V-0625

Supervisión de Casos Clínicos 1

MIEDO REAL O APRENDIDO

alba.mora.25@gmail.com

El miedo  es  una perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario (RAE). Generalmente el miedo se presenta como una sensación desagradable para el sujeto que la experimenta, sin embargo el miedo tiene su origen al igual que muchas de las reacciones emocionales del ser humano en el sistema límbico.

El sistema límbico es un complejo conjunto de estructuras que se hallan por encima y alrededor del tálamo, y justo bajo la corteza. Incluye el hipotálamo, el hipocampo, la amígdala, y muchas otras áreas cercanas. Parece ser el principal responsable de nuestra vida emocional, y tiene mucho que ver con la formación de memorias. (Boeree) La amígdala es una estructura del sistema límbico que es responsable de generar las reacciones de agresión o miedo en el ser humano.

Por lo tanto un miedo real es toda aquella sensación que se genera a razón de un estímulo externo real o imaginario que puede poner en riesgo nuestra integridad, generando de esta manera que nuestro sistema nervioso se active a través de nuestros sentido y llevando la información hasta nuestra amígdala, la cual se encargará de mandar la señal para que se permita la salida de adrenalina a nuestro cuerpo y nos permita estar en alerta total ante cualquier situación de peligro.

Ahora bien, ¿el miedo puede ser aprendido? Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza y al vivir dentro de este medio aprendemos un sinfín de conductas. En Gestalt esto lo denominamos introyectos, los cuales el Dr. Salama los define como “la incorporación de actitudes, ideas o creencias que no fueron asimiladas por el organismo y son distónicas con el yo” (Salama Penhos, 2004, pág. 123)

¿Los miedos son introyectos?, no necesariamente, sin embargo en ocasiones muchos de los introyectos que aprendemos evitan que se mueva la energía de individuo para la satisfacción de la necesidad. En ocasiones durante nuestro desarrollo nuestros padres nos sobreprotegieron de tal manera con una serie de frases que aceptamos de manera inmediata y las guardamos en lo más profundo de ser como regla de vida, algunas frases a las que me refiero son: “no te subas porque te puedes caer”, “no lo toques porque te puede morder, a mí me mordió”, etc.

Conforme vamos creciendo estas frases se vuelven más y más fuertes dentro de nosotros hasta generar una sensación de temor ante ciertas actividades, personas o animales que nos rodean.

¿Cómo trabajar los miedos dentro del proceso terapéutico gestáltico?

Los miedos pueden ser trabajados a partir de una fantasía guiada una vez que se ha rastreado el origen del mismo. Recordando que en ocasiones el miedo puede ser inducido por la presencia el introyecto es necesario rastrear la figura significativa a la cual pertenece el mismo.

Usando el ciclo secuencial de la energía, el trabajo se inicia con el caldeamiento inespecífico, donde se le pide al sujeto hacer contacto con su cuerpo, después se le pide que contacte con la persona significativa a la cual le pertenece el introyecto que genera el miedo (caldeamiento específico) una vez logrado el contacto, le pedimos que hable con la persona y le regrese la sensación de miedo que tiene ante la situación que vive (acción). Una vez  hecho el proceso se le pide que regrese al aquí y al ahora para llevar a cabo el proceso de retroalimentación y cierre correspondiente al ejercicio.

Bibliografía

Boeree, G. (s.f.). Psicología on-line. Obtenido de http://www.psicologia-online.com/ebooks/general/emocional.htm

RAE. (s.f.). Real Academia Española. Obtenido de Diccionario de la Lengua Española: http://lema.rae.es/drae/?val=sue%C3%B1o

Salama Penhos, H. (2004). GESTALT de persona a persona. México: Alfaomega .

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