Mi proceso gestáltico

Por: Jessica Martínez Cecin quien es alumna de la Maestría en Psicoterapia Gestalt de la Universidad Gestalt y lo escribió el 8 de julio de 2015.

En algún momento de mí existencia, he sentido la gran necesidad de saber quién soy y hacía donde voy, es por eso que la clase de proceso y metodología me ha ayudado a resolver ésta incertidumbre.

“Si sufres es por ti, si te sientes feliz es por ti, si te sientes dichoso es por ti. Nadie más es responsable de cómo te sientes, sólo tú y nadie más que tú. Tú eres el infierno y el cielo también.” Osho

Ésta gran frase de Osho que mencione, me ayuda a resumir lo que pienso acerca de la responsabilidad. Es decisión mía, si decido sufrir, si decido llorar o ser feliz, y también es mi decisión cuando decido hacerlo, lo que los demás hagan no tiene por qué afectarme ya que yo y solamente yo soy la propietaria de mí.

En clase de proceso y metodología, estudiamos lo que fue el ciclo gestalt de Salama. Es muy cierto que en la vida abrimos y cerramos gestalts, inclusive la mayoría del tiempo sin darnos cuenta. A esto me refiero, que nosotros las personas estamos abriendo y cerrando ciclos, cada vez que comienza una necesidad una gestalt se abre y cuando se satisface la necesidad la gestalt se cierra y surge una nueva necesidad.

Todo es energía. Nosotros somos energía y la materia es energía concentrada. Somos lo que pensamos o sentimos. Así lo transmitimos al paciente. En medicina se cura al paciente, en terapia gestalt no hay necesidad, porque el paciente no tiene riesgo de morir en un tratamiento terapéutico. El terapeuta gestalt no cura. Facilita procesos que lleven a la comprensión súbita en el paciente. Necesita tener una filosofía de vida apropiada dentro de los valores gestálticos, ya que es un modelo de identificación para el paciente (Salama, 2012).

Al ser todos seres humanos, estamos conectados, y es esencial para mi formación tomar conciencia de que somos tan vulnerables que estamos expuestos a cualquier situación, por lo tanto, voy a trabajar con amor, respeto, responsabilidad y honestidad hacía mi paciente, como dicen los valores de la maestría.

De igual manera al conocer los elementos del lugar de la sesión como son: un lugar aseado, asientos cómodos, 3-6 almohadones, ambiente cálido con ventilación adecuada, reloj detrás del paciente y frente al terapeuta, pañuelo, bote de basura, entre otros. Me permito facilitarle al paciente las condiciones adecuadas para un desarrollo y un lugar donde se sienta en confianza. Al mismo tiempo he aprendido que todos los lugares son diferentes que el terapeuta le da su propio estilo de acuerdo a su personalidad.

A lo largo de ésta materia, acompañada con mi asesoría didáctica, he sido capaz de aprender y identificar las fases del ciclo gestalt de Salama. Con los ejercicios he descubierto mis bloqueos y las necesidades que existen detrás de esos bloqueos. Considero que para poder guiar a los demás y potenciar su desarrollo, primero tengo que ser capaz de darme cuenta de mis áreas de oportunidad y de mis bloqueos para trabajar en ellos y desarrollarme mejor como persona y como psicoterapeuta.

En la vida experimentamos varios procesos, en éste proceso he crecido y me he dado cuenta de mis cambios. El ciclo gestalt me ha enseñado que los procesos llevan tiempo, tanto vivirlos como superarlos, que cada etapa/ fase tiene lo suyo y que no puedes correr sin haber primero caminado.

Para seguir una metodología en gestalt es necesario primero estar en contacto conmigo y con mi paciente. Para estar en contacto he puesto atención a mi respiración, he realizado ejercicios de arraigo y he trabajado en mis bloqueos con ejercicios gestálticos. Estar en contacto con el otro, es poder entrar en sintonía con esa persona, es verlo a los ojos, es simplemente estar para esa persona sin olvidarme de mí, de mis necesidades y de las suyas. Siempre siendo responsable y teniendo el mayor de los respetos.

Para que se establezca una relación armoniosa por ambas partes, es necesario primero establecer un contrato en el cual los dos estén de acuerdo del proceso que se va a llevar a cabo, lo más importante es respetar dicho contrato.

Si queremos conocer acerca del paciente, proseguimos realizando una historia clínica que nos puede llevar de 1 a 2 sesiones dependiendo sea el caso, poco a poco vamos ir conociendo a nuestro paciente, pero para darnos una idea en general y tener más apoyo en las sesiones realizamos una historia clínica.

Es sumamente importante observar la comunicación no verbal del paciente y la auto observación del terapeuta. Hay que escuchar al paciente. El terapeuta se debe separar del problema, no del paciente. Algo que no debe decirse es: se me fue el paciente. Mi paciente no vino. Mi pacientito. Lo importante es entender que el paciente no le pertenece al terapeuta (Salama, 2012).

Para poder llevar a cabo un acompañamiento la metodología de la gestalt, involucra técnicas, que se aplican para expresar lo que se está suprimiendo y para suprimir lo que se está expresando.

He tenido la oportunidad de vivenciar algunas de las técnicas utilizadas en ésta terapia, y puedo decir que son realmente eficientes ya que en la mayoría de los casos me han ayudado o me han servido para darme cuenta de muchas cosas, pero sobre todo para recuperar mi responsabilidad, y retomar mi fortaleza yoica que había perdido años atrás por cuestiones de educación o de represión por introyectos.

Una de las técnicas que más he experimentado es la silla vacía y la silla caliente.

La silla vacía y la silla caliente es una de las técnicas más primitivas, importantes y usadas en la terapia gestalt, y sirve para que la persona en sesión tome asiento en una de ellas y realice un trabajo de confrontación con alguna persona fantaseada a la que “pone” en la otra silla frente a él “la silla vacía”. Aquí lo importante es rescatar lo proyectado por el paciente (Salama, 2012).

En cualquier ejercicio vivencial siempre hay que seguir el proceso secuencial del ciclo gestalt de Salama:

  1. Caldeamiento inespecífico: contacto con la respiración
  2. Caldeamiento especifico : reconocer y ubicar su fijación
  3. Acción: te presto una frase: no puedo dejar de….
  4. Cierre: ¿cómo te sientes? (Salama, 2012).

La experiencia además de te da la capacidad para identificar más fácilmente la figura del paciente, también identificar con qué clase de paciente estamos trabajando, nos permite saber cómo lo vamos abordar o por donde nos tenemos que mover. Es decir no podemos trabajar ni ser iguales con un paciente pasivo que con uno agresivo o no podemos utilizar las mismas técnicas para una persona introvertida que para una extrovertida y así mismo sucede con la personalidad.

Sé que mi proceso continua, y que todavía me falta por recorrer un larga camino. Estoy segura que confiando en mí, y queriendo aprender con el día a día, al igual que si hago las cosas con amor, mi camino va a seguir llenándose de logros y de cosas positivas. Al igual que mi vida, mi desarrollo profesional, también se conforma de gestalten que se abren, unas se cierran y otras que no se elaboran.

Bibliografía

  • Salama, Héctor. Gestalt 2.0. Actualización en Psicoterapia Gestalt. Editorial Alfaomega. México. 2012.

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