Las reglas están hechas para romperse

Por: Lic. Estefanía Montero Cortés quien es alumna de la Maestría en Psicoterapia Gestalt de la Universidad Gestalt – Escrito el 07/01/16

“El que sabe pensar, pero no sabe expresar lo que piensa, está en el mismo nivel que el que no sabe pensar.” Pericles

La Real Academia Española define la palabra axioma como una “proposición tan clara y evidente que se admite sin demostración.” (Real Academia Española, 2016)

La Comunicación es una ciencia tan compleja que para poder estudiarla es necesario comprender sus fundamentos para, partiendo de ahí, poder desarrollar mensajes poderosos y efectivos que comuniquen exactamente lo que nos proponemos.

Los axiomas de la comunicación marcan la pauta a seguir para construir elementos comunicativos
que funcionen a la perfección. Normalmente, es necesario tomar en cuenta cada uno de los cincos
axiomas para poder entonces considerar nuestra comunicación como efectiva y correcta. Sin
embargo, una vez que se dominan dichos axiomas inicia el verdadero trabajo de un comunicólogo o
cualquier persona que estudie la comunicación o la utilice con fines profesionales: desafiar dichos
axiomas.

“Respecto a los axiomas en general. En primer lugar, debe quedar aclarado que tienen carácter
tentativo, que han sido definidos de modo bastante informal y que son, por cierto, más preliminares
que exhaustivos. Segundo, son heterogéneos entre sí en tanto tienen su origen en observaciones
muy variadas de los fenómenos de la comunicación. Su unidad no surge de sus orígenes, sino de
su importancia pragmática, la cual a su vez depende no tanto de sus rasgos particulares como de su
referencia interpersonal.” (Watzlawick, 1997)

La comunicación es una disciplina que cambia constantemente, que transforma sus reglas o crea
nuevas con facilidad, es decir, que evoluciona junto con la sociedad. Parte de esta evolución viene
de los desafíos de los axiomas para poder construir mensajes que cumplan con lo básico pero de
una forma diferente a lo establecido comúnmente:

La imposibilidad de no comunicar: todo comunica, sin embargo hay que aprender a
identificar e interpretar los metamensajes, es decir, aquello que se comunica más allá de lo
evidente. Todo esto fundamentado en que un paciente puede elaborar una comunicación
falsa que si no se interpreta de la forma correcta, estaría dándonos una información falsa
que lejos de ayudar, nos aleja del tratamiento correcto.

Niveles de contenido y relaciones de la comunicación: que va de la mano con lo
expuesto en el punto anterior. Saber identificar los mensajes falsos es fundamental, pero
para poder llegar a este análisis consciente primero hay que entender el aspecto referencial
y connotativo de la comunicación, pues es justo este conocimiento lo que te llevará a realizar
conclusiones certeras. Información es poder.

La puntuación de la secuencia de los hechos: aprender que en la psicología, el psicólogo
lleva siempre el predominio y la iniciativa, es fundamental pues de esta forma se guía al
paciente en el camino de su tratamiento. Sin embargo, hay que tener la apertura suficiente
para aceptar que esta secuencia no siempre debe llevarse a cabo o ser prioritaria, pues la
información que el paciente te da es vital (aún cuando él tome el control de la sesión).

La comunicación digital y analógica: la comunicación digital, es decir, la verbal es el pilar
de cualquier lenguaje. Gracias a ella podemos interactuar y establecer conversaciones
inmediatas que proveen información valiosa. Sin embargo, es la comunicación analógica la
que le otorga todo el sentido a la digital, pues sin ella cualquier mensaje sería fácilmente
decodificable pero no descifrable, pues la intención con el que éste se emite sería una
interrogante. Es precisamente por este detalle que el psicólogo debe aprender a salir de lo
convencional e interpretar y descifrar mensajes tomando en cuenta ambas comunicaciones:
la digital puede engañarnos fácilmente pero la analógica difícilmente puede fingirse en su
totalidad. Normalmente, creemos lo que nos dicen pero si prestamos atención al lenguaje
no verbal (conducta, acciones, movimientos, situaciones fisiológicas, etc.) de la persona
podremos codificar un mensaje diferente que soporte o vaya en sentido contrario de lo que
se está diciendo.

Interacción simétrica y complementaria: que complementa a la interpretación de las
comunicaciones digital y analógica, pues la sinergia de ambas pueden llevar a que el
mensaje sea tan simétrico o tan complementario como podamos imaginar. Sin embargo, es
importante también entender que dichas situaciones pueden ser aprendidas o imitadas más
que sentidas realmente por el paciente por lo que algo que podría parecer simétrico es
realmente complementario y viceversa. La experiencia y el dominio de los axiomas
favorecerá que el psicólogo identifique dichas situaciones y pueda elegir el tratamiento más
adecuado.

“Así, la imposibilidad de no comunicarse hace que todas las situaciones en las que participan dos o
más personas sean interpersonales y comunicacionales; el aspecto relacional de tal comunicación
subraya aún más este argumento. La importancia pragmática, interpersonal, de los modos digital y
analógico radica no sólo en su supuesto isomorfismo con los niveles de contenido y de relación, sino también en la inevitable y significativa ambigüedad que tanto el emisor como el receptor enfrentan en lo relativo a los problemas de traducción de una modalidad a la otra. La descripción de los problemas de puntuación se basa precisamente en la metamorfosis subyacente del modelo clásico de acción-reacción. Por último, el paradigma simetría-complementareidad es, quizá, lo que más se acerca al concepto matemático de función, siendo las posiciones de los individuos meras variables con una infinidad de valores posibles, cuyo significado no es absoluto sino que surge sólo en la relación recíproca.” (Watzlawick, 1997)

La Psicología Gestalt propone romper paradigmas en el día a día, no encasillarse en lo que ya está
dicho y buscar siempre nuevos caminos para resolver situaciones. Que siempre se haya hecho algo
de una manera, no quiere decir que está bien hecho.

Nosotros, como psicólogos, estamos obligados a dominar dichos axiomas para poder utilizarlos de
la mejor manera con un paciente o para doblarlos en la medida de lo posible para buscar el mejor
camino hacia la salud de la persona en cuestión.

Las reglas están hechas para romperse… Lo verdaderamente importante es saber qué hacer y
aprovechar los pedazos que quedan.

Referencias
Real Academia Española. (2016). Real Academia Española. Recuperado el 06 de 01 de 2016, de
Diccionario de la Lengua Española: http://dle.rae.es/?w=axioma
Watzlawick, P. et.al. (1997). Teoría de la Comunicación Humana. México: Herder.

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