La Yoga y la Gestalt Comparten un Mismo Origen

Por: José Esteban Amaro Ayala, egresado de la Maestría en Psicoterapia Gestalt en la Universidad Gestalt.

El budismo comenzó en el siglo VI a.c., cuando el Buda comenzó sus enseñanzas, que incluían la participación en determinadas posturas y meditaciones. El primer budista en estudiar las enseñanzas de la yoga fue Siddharta Gautama; él practicó la Yoga.

En realidad, en ésa época, los métodos de la yoga se reducían a privaciones de alimento, ayunos y a ciertos votos austeros. La yoga tendía a un ascetismo muy propio del momento histórico de la india, que no representaba a la Yoga original de la Escuela Sánscrita. Por ello, Siddartha decidió tomar, lo que él llamó: “el camino del medio”, para contestarse las preguntas: ¿Qué es el hombre? y ¿Cómo debe vivir el hombre?

Paralelamente al otro lado del mundo, en China, el Tao lo funda Lao-tse, en el siglo VI a.c., sincrónicamente al inicio del Budismo. Lao-tse en su libro, “Tao-te-King”, propone un camino de salvación muy distinto al de Confucio. Su doctrina se acerca al hinduismo. Dice que lo importante es alejarse de todo lo sensorial y caminar hacia lo puro, el Tao. El Tao es el origen del cielo y la tierra, de quienes surgen todas las cosas, es quien regula el Yang-Yin. Es el modelo de comportamiento de todos los hombres y el principio de toda actividad justa en lo político y lo social. Para imitar al Tao hay que tener paciencia, ser sencillos y sin pretensiones. Hay que llegar a no hacer nada para poder hacerlo todo. Hay que evitar las tensiones, se desea llegar a una quietud mística.

Cuando el pensamiento chino entró en contacto con el pensamiento hindú, en la forma del Budismo, alrededor del siglo I d.c., dos desarrollos paralelos sucedieron. Por un lado, la traducción de los Sutras budistas que estimularon a los pensadores chinos y los llevó a interpretar las enseñanzas del Buddha hindú a la luz de sus propias filosofías. De esta manera surgió un muy fructífero intercambio de ideas, que culminaron, en la escuela Hua-yen (sánscrito: Avatamsaka) de budismo en China y la escuela Kegon de Japón.

Posteriormente el siglo VI d.c., habían dos grandes formas del budismo: Hinayana y Mahayana, que discutían y se dividían al no ponerse de acuerdo del estadio final de la evolución del ser, entonces, “otro sistema se presentó a consecuencia de interminables discursos a propósito del estadio final de la evolución del ser: Si el estado de ser UNO constituye el Nirvana, mientras que el de ser “algunos” constituye el Samsara (mundo de formas, rueda de nacimientos y muertes) resulta entonces necesario alternar el Nirvana con el Samsara, y en consecuencia el Nirvana no es el “Summum Bonum” sino sencillamente otro aspecto de lo mismo: ignorancia.” (Raynaud de la Ferriere, 1972, p. 55).

Ese otro sistema fue el Zen, no para continuar el discurso del estadio final de la evolución del ser sino para vivirlo, porque el Zen no es un estudio nada más, sino “es un proceso preparatorio para la revelación. No es cuestión de comprensión, sino de comunicación, recibida de aquellos que son capaces de establecer el contacto, mediante la meditación, pudiendo percibir el Yo Verdadero (el Ser Real)” (Raynaud de la Ferriere, 1982, p. 573).

El Zen, generalmente se traduce como Sendero Zen Budista, porque la palabra Zen tiene una relación con el significado del Tao, que quiere decir “sendero”. Zen, término japonés derivado del chino Ch’anna, proveniente del sánscrito Dhyana (que significa meditación, como concentración, el sujeto y el objeto es uno solo).

En el siglo XX, Perls en 1949, en New York, toma como fundamento filosófico oriental de la Gestalt el Zen Budismo y el Tao. En el siglo XXI, la Psicoterapia Gestalt toma principios del Zen Budismo y el Tao, como bien lo refiere Héctor Salama (2008), a saber:

Destaca la experiencia sobre la filosofía abstracta

  1. Todo el universo está compuesto de polaridades
  2. Lo obvio. Es la atención y el darse cuenta en el aquí y ahora.
  3. El aquí y ahora
  4. El darse cuenta o awareness
  5. No se trata de un punto medio estético; se trata de un ir y venir dinámico
  6. Permitir el fluir natural de las cosas.

Sabiendo que “el Zen tiene numerosas afinidades tanto con el Tao como con la Yoga” (Raynaud de la Ferriere, 1972, p.55), por ejemplo: “esa búsqueda de la iluminación por el séptimo grado de la Yoga hindú (Dhyana) fue enseñado por Panyatara a Boddhidharma quien se fue a predicar a China (520 d.c.) donde formó en primer lugar, una escuela mística (Ch’an). En seguida sus principios fueron introducidos en el Japón bajo el nombre de Za-Zen (técnicas de meditación del sistema Zen)” (Raynaud de la Ferriere, 1962, Pensamiento Chino, p. 37), se puede concluir que: al tomar la Psicoterapia Gestalt principios del Zen Budismo y el Tao, toma principios de la Yoga, por lo cual la Yoga y la Psicoterapia Gestalt comparten un mismo origen.

Bibliografía:

  • 1) Raynaud de la Ferriere, Serge, (1962), Pensamiento Chino, Niza, Francia.
  • 2) Raynaud de la Ferriere, Serge, (1972), Yug Yoga Yoghismo, Diana, México.
  • 3) Raynaud de la Ferriere, Serge, (1982), Grandes Mensajes, Diana, México.
  • 4) Salama, Héctor, (2008), Gestalt de persona a persona, Alfaomega, México.

 

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