La Psicoterapia Gestalt, una forma de reinsertar familiar y socialmente al adicto

Por: Lic. Marco Carpenter Domínguez
Escrito el 07/02/02 a 10:48:15 GMT-06:00

Para iniciar quiero hacer énfasis un poco sobre la adicción como enfermedad, en especial sobre el Alcoholismo y la Drogadicción.

El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal; es un trastorno primario y no un síntoma de otras enfermedades o problemas emocionales. La química del alcohol le permite afectar a casi todo tipo de célula en el cuerpo, incluyendo aquellas en el sistema nervioso central. En el cerebro, el alcohol interactúa  con centros responsables del placer y de otras sensaciones deseables; después de una exposición prolongada al alcohol, el cerebro se adapta a los cambios que produce el alcohol y se vuelve dependiente de él. Para las personas con alcoholismo, beber se convierte en el medio primario mediante el cual pueden tratar con personas, el trabajo y sus vidas. El alcohol domina sus pensamientos, emociones y acciones. La gravedad de esta enfermedad es influida por factores como la genética, la psicología, la cultura y el dolor físico.

Como tratamiento de largo plazo, hay dos metas básicas:

La primera es el control estricto de consumir (alcohol y/o drogas) a través de la abstinencia, objetivo que solo se logra con la asistencia regular del adicto a los grupos de autoayuda como son Alcohólicos Anónimos y Narcóticos Anónimos, con 67 años de experiencia salvando vidas en el ámbito mundial es por hoy la mejor alternativa para lograr la abstinencia, difícilmente se ha visto recaer a algún miembro cuando asiste a sus reuniones regularmente y en ocasiones diariamente sobre todo los seis primeros meses. Respecto a los grupos, en ellos se escucha comentarios como estos:

“Al principio creía que seria imposible asistir a más de una o dos reuniones por semana. Sencillamente no cabrían en mi ocupada agenda. Más tarde comprendí que tenia las prioridades completamente invertidas. Era todo lo demás lo que tenía que amoldarse al horario de las reuniones”

“La forma de continuar siendo miembros responsables y productivos de la sociedad es poner nuestra recuperación en primer lugar”

“Nuestra experiencia colectiva nos ha enseñado que las personas que asisten con regularidad a nuestras reuniones se mantienen limpias”

La segunda meta es el reemplazo total de los modelos adictivos, por comportamientos satisfactorios y constructivos para llenar los huecos que se crean al dejar de consumir.

Mi objetivo en este trabajo es enfatizar las grandes ventajas que tiene la Psicoterapia Gestalt en el tratamiento de las adicciones en especifico en la reinserción a la vida funcional, productiva y satisfactoria que tanto anhela en su interior cualquier adicto después de dejar de consumir, se dice que dejan de consumir no por querer llegar al cielo, si no por huir del infierno. Y que por la naturaleza de la enfermedad como incurable, requiere una constante vigilancia, en

Especial a la personalidad adictiva que permanece aun después de dejar de consumir y se dice que está antes de probar la primera sustancia.

Existe un sistema de creencias dentro de la personalidad adictiva que se fundamenta básicamente en:

· Nada es suficiente.

· Juicios autodestructivos.

· Evasión del aquí y el ahora.

· Temores.

· Sentimientos de culpa.

· Excesivo temor al rechazo y al fracaso.

· Dificultad con las figuras de autoridad.

· Urgencia de gratificación inmediata.

· Problemas de intimidad y pertenencia.

· Vergüenza.

· Ansia desmedida de poder y control: para compensar los sentimientos de impotencia y vergüenza.

· Deshonestidad y autoengaño.

· Incapacidad para el manejo de la ira.

Y las características del adicto son:

· Individuo inmaduro.

· Inseguro.

· Con baja autoestima.

· Autodevaluado.

· Mal manejo de impulsos agresivos.

· Mal manejo de la frustración.

· Muy demandante, voraz.

· Pasivo atenido.

· Omnipotente.

· Ambivalente.

· Mentiroso.

· Deshonesto.

· Manipulador.

· Rencoroso.

· Todo lo proyectan.

· Narcisistas, dictadores.

· Egocéntricos.

· Volubles.

· Tímidos.

· Cuadrados o rígidos.

· En el adolescente suicidas.

Creencias y características que no desaparecen por el hecho de ya no consumir, para trabajar con estas creencias es necesario un proceso terapéutico, que en especifico la psicoterapia Gestalt con sus valores de honestidad, responsabilidad, respeto y autoestima facilita a que el adicto se muestre como realmente es

consigo mismo y con los demás deshaciéndose del temor a enfrentar, que acepte lo que le corresponde al identificar y fortalecer su yo y diferenciarlo del yo de los demás, que logre tomar en cuenta sus necesidades y las de los demás y que aprenda a valorarse a si mismo y a los demás.

Definitivamente esto se empieza a lograr después de un periodo de abstinencia considerable, aproximadamente seis meses, por que si el adicto esta consumiendo o en relación con el objeto de su adicción es muy difícil trabajar con los problemas más profundos, ya que la adicción solo es un síntoma de estos problemas más profundos.

De los principales problemas más profundos se encuentran los temores y los más común en adicciones son el temor a la propia agresión, a triunfar y a ser libre. Cuando el adicto deja de consumir, se enfrenta a un mundo desconocido para él, tanto su familia como la sociedad son ajenas a su nueva percepción de su realidad por lo tanto mientras más rápido se sienta integrado y funcionando de forma eficaz, más difícil será una reincidencia o recaída en su adicción.

La familia como sistema, al haber un cambio considerable con la abstinencia del adicto se produce un rompimiento en la dinámica y es recomendable y no indispensable para la recuperación del adicto que la familia también inicie un proceso terapéutico, de preferencia grupal. Por que cada una de las partes de un sistema esta relacionada de tal forma con las otras, que un cambio en una de ellas provoca un cambio en todas las demás y en el sistema total.

Básicamente la familia aprende en terapia a no sobreproteger, no controlar y a no esperar demasiado, y todo esto demostrando el amor adulto que tanto necesita el adicto para su recuperación, respetándolo como individuo que tiene el derecho de dirigir su propia vida, siempre y cuando no afecte a los demás. Y digo frecuentemente que el adicto y su familia aprenda, por que el enfoque Gestalt también se considera como una terapia de aprendizaje que va del apoyo externo al autoapoyo que es lo que necesita desarrollar el adicto.

La  psicoterapia Gestalt facilita que el individuo tome la energía de sus creencias negativas y las aplique a las positivas, y el adicto tiene en abundancia tanto creencias como vivencias destructivas. Y al conocerse mas identifica la lucha entre su yo adictivo y su yo sobrio en forma de dialogo interno y así, el yo fortalecido al relacionarse con el medio ambiente aumenta su conciencia o su capacidad de darse cuenta, y de esta forma debilita al no yo o yo adictivo, y cuando el paciente incrementa su darse cuenta día a día en el aquí y ahora, hace fluir su energía para la vida y construye una filosofía de vida basada en ocuparse dél presente y de lo que hay en él, experimentando y viviendo intensamente lo cómodo e incomodo tanto en emociones como en situaciones sin evadir, y expresar de forma directa, honesta y oportuna sus sentimientos aceptando ser quien es y dejando de querer ser quien no es.

Las técnicas Gestálticas apuntan centralmente a la toma de conciencia o al darse cuenta del paciente. Esta ocurre cuando la atención organísmica (es decir integral) de la persona se enfoca en una zona del contacto entre el organismo y el medio ambiente, en el que se produce un intercambio complejo   que muestra bloqueos, se dice en Gestalt que algo anda mal cuando no se toma conciencia de la dificultad de esa interacción.

La terapia Gestalt busca facilitarle al paciente los medios para que resuelva sus dificultades en el aquí y ahora. La herramienta fundamental para ello es el autoapoyo. Este se fortalece en la medida que el individuo va dándose cuenta, permanentemente, de sus acciones verbales, físicas o fantaseadas. Cada dificultad resuelta facilita la solución de la próxima y aumenta el autoapoyo.

CONCLUSION

En la medida en que se produce la toma de conciencia, “El Darse Cuenta” y la integración de sus partes, el individuo sale del ciclo de las situaciones interrumpidas o inconclusas que constituyen su experiencia, empieza a descubrir sus posibilidades y a expandir sus fronteras, empieza a hacer un buen contacto con el mundo (SOCIABILIZAR), basándose en sus apoyos internos.

Pasa del apoyo externo al autoapoyo y así logra el equilibrio con el medio, tanto físico como social, que resulta ser siempre cambiante, y de esta forma la PSICOTERAPIA GESTALT es una forma de reinserción familiar y social del adicto en recuperación.

La oración de la serenidad, pilar en la recuperación de las adicciones:

“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que si puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”

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