La educación holística y las TIC desde un enfoque Gestalt

 Por:  Angélica Yolanda Rodríguez Gutiérrez que es alumna de la Maestría en Psicoterapia Guestalt en la Universidad Gestalt 

La nueva era tecnológica hace que exista una plena transformación entre la relación facilitador-alumno, donde son empleadas las Tecnología de Información y Comunicación (TIC) como soporte en el manejo de la información con fines didácticos y éstas se han transformado en un nuevo espacio de relación y producción de sentido de lo real (Hopenhayn, 2013).

De acuerdo con el autor mencionado, este espacio en la literatura especializada se le ha dado en llamar tercer entorno, mismo que se diferencia de las relaciones que establecemos en los espacios naturales [primer entorno], donde no ha intervenido la ingeniería del hombre y también de las relaciones establecidas en los espacios urbanizados o ciudades [segundo entorno], en los cuales las interacciones entre los sujetos están condicionadas por contextos físicos y arquitectónicos.

Con base en lo anterior, se podría cuestionar si los actuales objetos de aprendizaje son suficientes para la comprensión y desarrollo en la generación del conocimiento, medición de las capacidades, habilidades, actitudes y destrezas tanto de alumnos como del propio maestro, o bien se requieren de nuevos espacios para introducir a los alumnos en un proceso formativo que involucren la interacción con personas distintas de su zona geográfica e interrelacionarse con otros estudiantes para compartir no solamente conocimiento, sino sus experiencias y realidades sociales, creando vínculos que permitan desarrollar sistemas educativos más integrales y dotando al alumno de las herramientas necesarias para sobresalir.

En efecto, los avances cada vez más frenéticos de las TIC, delinean las tendencias mundiales y regionales más importantes y además se enmarcan dentro de las iniciativas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization) UNESCO (1998), para promover la educación básica para todos, principalmente en las áreas de formación técnica y profesional, buscando cooperación internacional y regional para promover la educación abierta y a distancia.  Desde esta perspectiva, también se hablan de enfoques diferentes que ven a la educación con innumerables posibilidades de acciones, de métodos y de estrategias para “aprender a aprender”, conceptos que se manejan en la Educación Holística que a continuación se desarrollará.

La palabra Gestalt proviene del alemán que se puede traducir como figura, estructura o creación; también se puede aplicar a “cualquier todo separado” (Salama, 2008).  El término holismo fue creado por Jan Smuts en 1926 y se deriva del griego holos que significa “todo”, “entero”, “total”. El holos constituye una unidad que es múltiple en sus manifestaciones, que se expresa en un contexto de relaciones e interacciones multidimensionales constantes (González, 2009, p. 31).

Desde esta óptima, la teoría Gestalt se basa en conceptos holísticos y de acuerdo con el autor antes mencionado, el protagonista de la acción educativa es el propio alumno y el profesor es quien debe impulsar y facilitar la participación activa del estudiante en su proceso de aprendizaje así como la apertura a la experiencia, al diálogo y al encuentro consigo mismo, con los demás, con el mundo y con el universo del que forma parte y participa.

En este sentido, la concepción gestáltica de la educación, ofrece la posibilidad de atender a cada uno de los principios que la sustentan: centrarse en el presente, atender a lo obvio, tomar en cuenta lo que hay, entrar en contacto con la experiencia y por tanto considerar que la emoción, además de la cognición y la conducta, también forma parte de esta experiencia; atender al proceso, al cómo ocurre lo que ocurre, al cómo se aprende y no sólo al “que” pasa y al “qué” se aprende (Salama, 2008).

Conforme a González (2009), la educación holística es una pedagogía humanista centrada en el estudiante e interesada, ante todo, en su formación y desarrollo como persona, en su relación consigo mismo y también, como ser en sociedad, en su relación con los demás y con el mundo. Además, incorpora la vertiente espiritual laica, que no ha sido considerada por otras corrientes pedagógicas.

Desde el escenario holístico, la escuela y el sistema educativo no solamente tienen que enseñar materias a través de las nuevas tecnologías, sino además generar cambios en el entorno del alumno y, como la escuela lo que pretende es preparar a la gente para dichos cambios, si éstos cambian, la actividad de la escuela también tiene que cambiar (Majó y Marquéz, 2003).

Hoy día los cambios que surgen se dan a una velocidad vertiginosa, situación que se debe aprovechar y obtener ventajas comparativas entre los involucrados en el ámbito educativo para el desarrollo de las competencias.  No obstante todavía hay quienes se resisten al cambio, por lo que “La mayoría de los profesores no entiende o no acepta el valor didáctico de los recursos audiovisuales.  Muchos creen que si no están frente a la clase, hablando, exhibiendo o actuando, el aprendizaje no se realiza” (Martínez-Salanova, 2008, párr. 18).

Por otro lado, cabe mencionar que desde la Gestalt, se genera un pensamiento humanista, donde existe una igualdad (sin jerarquías) entre el facilitador y el alumno.  De esta manera el facilitador podrá ver cuáles son los obstáculos de aprendizaje y crear las herramientas necesarias para que su alumno aprenda; es decir, desata procesos de aprendizaje.

Es innegable que una parte importante de las innovaciones educativas, está constituida por la incorporación de las tecnologías de información y comunicación (TIC) a las estrategias de enseñanza-aprendizaje, donde la nueva tendencia es la utilización del internet.

En este sentido, cabe señalar que aun cuando la educación sea virtual, también se puede considerar el aspecto holístico desde la filosofía Gestalt y que no por el hecho de que el contacto sea a distancia, se pierda la estrecha relación que debe existir entre profesor-alumno.  Asimismo, por el hecho de que sea en línea y no presencial, también se deberá dar un seguimiento a cada una de las inquietudes de los estudiantes, para que a través de sus propias experiencias, aunadas al conocimiento que tendrían, perciban al mundo de manera diferente a través del enfoque gestáltico de la educación.

Se puede afirmar en síntesis, que aun cuando la educación sea presencial o utilizando las TIC a distancia, desde un punto de vista holístico, se puede fomentar la participación activa del estudiante en su proceso de aprendizaje a través de la filosofía Gestalt, así como la apertura a la experiencia, al diálogo y al encuentro consigo mismo, con los demás, con el mundo y con el universo del que forma parte y participa, tomando conciencia del “aquí y el ahora”.

Referencias

  • González, A.M. (2009). Educación Holística. La pedagogía del siglo XXI. Editorial Kairós.
  • Hopenhayn, M. (2013). Orden Mediático y Orden Cultural: Una ecua­ción en busca de Resolución. Revista de Cultura Prensa Iberoamé­rica, 5, enero-abril.
  • Majó, J. y Marqués, P. (2003). La revolución educativa en la era Internet. Barcelona, España: CissPraxis.
  • Martínez-Salanova, E. (2008). La Tecnología en las aulas. Revista digital Cine y educación. Barcelona, España. Recuperado de http://www.uhu.es/cine.educacion/didactica/0071tecnologiaaulas.htm
  • Salama, H. (2008). GESTALT de persona a persona. (4ª. ed.). Distrito Federal, México: Alfaomega
  • United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization. UNESCO. (1998), La contribución de la educación superior
    al sistema educativo en su conjunto. Recuperado de http://www.unesco.org/education/educprog/wche/principal/system-s.html

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