La comunicación patológica en la pareja (Análisis Película Guerra de los Roses)

La comunicación patológica en la pareja:  La guerra de los Roses
Por: Claudia Garibay que es alumna de nuestra Maestría en Psicoterapia Gestalt en la Universidad Gestalt

Objetivo:  Identificar los axiomas de la comunicación patológica, a través del análisis de la película La Guerra de los Roses”.

Recordar, en términos generales, el concepto de pareja y la definición de comunicación.

¿Qué es una pareja?

Desde el punto de vista etológico, es la unidad relacional básica para la supervivencia genética de la especie.

Es una estructura vincular de dos personas que deciden compartir una relación estrecha, aportando sus propias historias de vida y un gran potencial de pensamientos, emociones y acciones.

Cuando iniciamos una relación de pareja, uno de nuestros principales objetivos, sobre todo en un principio, es compartir nuestros aspectos más íntimos y así, establecer un fuerte lazo de unión. Sin embargo, con frecuencia, desde los primeros momentos tendemos a cometer tres errores importantes:

  1. No somos…actuamos. Gran parte de nuestra vida hemos actuado y pensado de acuerdo a lo que se espera de nosotros; por lo tanto, no nos conocemos y menos sabemos lo que deseamos en una pareja.
  2. No vemos a nuestra pareja como realmente es, ya que la vemos a través del enamoramiento, de lo que esa persona nos quiere transmitir y de lo que nosotros proyectamos en ella.

“Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados”. (Bucay y Salinas:54)

  1. Creemos que si la otra persona nos quiere, tiene que saber lo que queremos y necesitamos, para dárnoslo, sin que tengamos que pedirlo, entonces empieza el difícil y desgastante juego de las adivinanzas.

“Es mi intuición personal, sin prueba objetiva, lo que me dice que tal vez una quinta parte de toda comunicación humana sirve para el intercambio de información, mientras que el resto corresponde al interminable proceso de definición, confirmación, rechazo y redefinición de la naturaleza de nuestras relaciones con los demás”. (Watzlawick:250 )

¿Qué es comunicación?

La comunicación es una palabra derivada del término latino “communicare”, que significa compartir, participar en algo, poner en común. A través de la comunicación, los seres humanos  comparten información diferente entre sí, haciendo del acto de comunicar una actividad esencial para la vida en la sociedad.

Es a través de la comunicación como conocemos a nuestra pareja, su vida, anhelos, deseos, valores, inquietudes.  Y es también la forma en que nuestra pareja nos conoce.

Como bien nos dice Watzlawick: “toda conducta es comunicación y toda comunicación afecta la conducta”.

La mayoría de los problemas de pareja surgen por una mala comunicación o por la falta de ésta. O no se escuchan realmente uno al otro o se dejan de hablar adecuadamente, es decir, se atacan, insultan, humillan, gritan, etc. También puede suceder que eviten la comunicación como una manera de castigar al otro, ignorándolo.

Partiendo del axioma de que es imposible no comunicar es importante que nos quede claro, que nuestro comportamiento sea verbal o corporal expresa algo, la persona que recibe el mensaje va a tener una reacción o respuesta, la cual puede no ser la que esperábamos.

Esto se debe a las experiencias pasadas, valores y creencias personales, que pueden estar afectándole.

Comunicación patológica en la pareja

La Guerra de los Roses

“Mi cuota es de $450 dólares la hora.  Cuando un hombre que gana $450 dólares la hora quiere decirte algo, sin costo, debes escucharlo.”

-Gavin D’Amata.  La guerra de los Roses-

Así inicia la película, en la cual el abogado de los Roses le pide a un cliente que desea divorciarse, que escuche esta historia.

Bárbara y Oliver Rose son un matrimonio aparentemente perfecto.  Él es un exitoso abogado y ella un ama de casa feliz.  Al contraer matrimonio, ella abandonó sus estudios para dedicarse a la casa y a la educación de los hijos y él se esforzó en desarrollar una importante carrera como abogado.

Adquieren una mansión que ella se esmera en remodelar y dejar impecable, pero una vez terminada y con la partida de sus hijos a la Universidad, ella decide empezar a trabajar.

Los Roses no se comunicaban bien, se agredían repetidamente de manera verbal y no verbal.  Bárbara sentía continuamente como él la minimizaba y lo entendía como un tipo de traición imposible de perdonar.  Oliver provocaba que Bárbara se sintiera avergonzada; por ejemplo, en una cena le pide que cuente una historia que la hace lucir ignorante.  Ella podía sentir humillación, tristeza, enojo, pero no lo decía.  Estos pequeños actos de traición dañaron a Bárbara y la inclinación a castigarlo o hacerlo pagar por el daño se fue acrecentando.

Por ejemplo, en la medida en que se va deteriorando su matrimonio, accidentalmente, Oliver arrolla al gato de Bárbara.  Como respuesta ella lo encierra en el sauna con la intención de que muera, aunque se arrepiente y sugiere que hablen.

Para esta charla él lleva una “buena” botella de vino y ella lleva uno de sus deliciosos patés.  Oliver se arriesga y le dice que aún la ama y que le gustaría que se reconciliasen.  Ella, pondera su respuesta y elige decirle que el paté está hecho de su perro.  Al comunicar esto, refuerza los aspectos negativos de su relación y provoca que el perdón ya no sea una alternativa viable.

La guerra está declarada….

Escena 1

La estatuilla…

Desde su primer encuentro esta pareja se alimenta de la lucha por el poder, se conocen en una subasta pujando por una estatuilla; ella gana y tal parece que eso es lo que a él le atrae irremediablemente de ella.

  • Él no es rico, pero es brillante
  • Ella es gimnasta
  • Durante su primera relación sexual ella descubre, a través de él, que es multiorgásmica.

Desde este momento, se hace evidente cómo cada uno deseaba ser entendido por el otro.  Oliver, a nivel de relación, se da a entender como superior, dominante.

El poder los lleva a competir constantemente; ninguno acepta la mismidad del otro, no hay respeto ni confianza.

Escena 2

Poniendo el árbol de Navidad con sus 2 hijos pequeños…

Ella va a poner una gran estrella de papel aluminio en la punta del árbol y él hace una mueca de desprecio.  Ella les da caramelos a los niños, él comenta que no es saludable que coman tanta azúcar y ella de cualquier manera se los da argumentando que son niños y están creciendo.

Aquí ya se deja entrever con claridad la patología en el axioma referente a la imposibilidad de no comunicarse: Bárbara, de manera cortes, por un lado, rechaza los comentarios de su marido y, por otro, su actitud es desafiante, como diciéndole: tú estudias en Harvard, yo trabajo, mando en mi casa, en la educación de mis hijos y además te regalo un coche.

Escena 3

Invitados en casa…

Tienen como invitados para cenar al jefe de Oliver y a otros abogados importantes de la firma. Aquí, Oliver hace evidente que el educado y con una posición social más elevada es él y a ella la coloca en la posición inferior.

Él le pide que cuente la historia de las copas de Baccarat, ella luce incómoda de hacerlo, pero hace el relato, a su manera. Él la corrige, la interrumpe y va descalificando lo que ella cuenta, hasta que él termina por contar la historia. Cuando los invitados se van, ella lo insulta y acaban haciendo el amor.

Cada uno platica de lo ocurrido en la mesa de una manera distinta.

Por un lado, la manera en que Oliver descalifica la comunicación de Bárbara se observa con claridad.  Por el otro, también se ve claramente, como la forma en que ambos estructuraban el flujo de su comunicación era diferente y su comportamiento era una reacción al otro.

Escena 4

La mudanza…

Llega el momento de mudarse y arreglar su nueva mansión, misma que ella consigue.

A pesar de que él le comenta que lo harán juntos, hasta en Sábado va a trabajar, ya que “alguien tiene que pagar “.  Él es el proveedor todopoderoso y a ella le corresponde “la parte buena” y ¿fácil? de encargarse del hogar.

Es muy claro el desacuerdo en la relación y acuerdo en el contenido: Bárbara posiblemente pensaba: “es un prepotente desgraciado, pero tiene razón y tengo que arreglar la casa…”

Escena 5

Bárbara quiere trabajar…

Así va transcurriendo su vida, con la casa ya terminada y los hijos yéndose a la Universidad, ella decide volver a trabajar y empieza por vender sus patés.  Con una conciencia más clara de su situación, Bárbara empieza a dar sus primeros pasos hacia el empoderamiento.

Escena 6

Entrevista con el ama de llaves…

Claramente ella se siente en una posición de  poder más abajo que su marido, él le sugiere que contraten una muchacha que le ayude y a regaña dientes ella empieza a entrevistar candidatas. En las entrevistas se ve como Bárbara intenta desesperadamente validarse a sí misma, diciéndoles: “muchas personas no respetarían las decisiones que he tomado…”

“He criado 2 hijos que están por irse a la Universidad”…“eso no me convierte en una mujer casada con un hombre exitoso…”

De una manera interesante, ella quiere negar una realidad que la coloca en una posición social de poder,  misma que no ve y que,  al contrario, desprecia.

Aquí Bárbara utiliza el síntoma como comunicación: se ha convencido a sí misma de que “se encuentra a merced de fuerzas que están más  allá de su control” e intenta liberarse de la “censura” por parte de las candidatas entrevistadas y de su propia conciencia.

Escena 7

El contrato…

Ella le pide que revise un contrato para su nuevo negocio y él no sólo la ignora sino que olvida leerlo.  Cada vez que ella necesita ser valorada, él la descalifica totalmente: en este terreno tú para mí no existes. Oliver desea que Bárbara exista únicamente en su casa, pero afuera, quisiera que pasara totalmente desapercibida para los demás.

Con sorna le pregunta: y bien ¿dónde está tu pequeño contrato?  Y lo emplea para matar una mosca.

El resuelve todo con sexo y entonces ella lo lastima con las piernas y él le pregunta: ¡¡¿Qué te pasa?!!  Y ella simplemente no contesta.

Cómo bien comenta el abogado, cuando una mujer no contesta qué le pasa… ¡preocúpate!!!

Una vez más, Oliver no sólo rechaza lo que su esposa le pide, sino que la descalifica totalmente.

Escenas 8 y 9

La indigestión…

En esta escena, Oliver está con un cliente y presenta todos los síntomas de un ataque al corazón.  Se va al hospital y termina siendo una hernia hiatal.  Ella no acude a verlo y, una vez dado de alta, regresa a casa.  Ella llega después, lo abraza y le comenta que no fue al hospital porque sabía que todo estaba bajo control.   Finalmente ella le platica que iba manejando y tuvo la sensación de que él moriría y entonces paró el auto porque se asustó de sentirse tan feliz, feliz de ser libre, como si se le quitara un peso de encima.  Le pide el divorcio, le dice que no quiere estar más casada con él.  Oliver le exige una razón, a lo cual ella contesta: porque cuando te observo sólo quiero golpearte la cara…y lo golpea.

Veamos esta escalada en el siguiente diálogo:

Oliver- creo que me debes una disculpa

Bárbara- quiero el divorcio

O- no, no quieres, no podes divorciarte

B- no quiero seguir casada contigo

O- ¿por qué? ¿hice algo? ¿no hice algo?

B- no puedo ser específica

O- trata

B- no quiero tratar

O- ¿otro hombre?

B- no

O- ¿una mujer?

B- así quisieras

O- YO debería pedir el divorcio, me llevaron al hospital y …

B- yo soy culpable, soy una mala persona, échame la culpa a mí, etc.

O- me debes una buena razón, yo te proveí de una buena vida….

B- cuando te veo comer, dormir, quiero partirte la cara

O- pártemela

B- (le da un puñetazo)

O- La próxima vez te pegaré de vuelta y espero que tengas un buen abogado

B- el mejor que tu dinero pueda pagar

La escalada simétrica se hace totalmente evidente, dejándo a un lado la relación complementaria que venían manejando, en dónde el sentimiento de frustración progresiva se hacía manifiesto en todo momento en ambos y en donde el sentimiento de desesperanza hizo presa de Bárbara en varias ocasiones, como cuando está entrevistando al ama de llaves.

Aunque Oliver ocupaba una posición superior en cuanto a educación, prestigio y dinero, Bárbara nunca mostró total vulnerabilidad y constantemente había pullas de poder.

Sin embargo, a partir de este momento  la tensión, la agresión y el rechazo van “en crescendo”.  La respuesta de cada uno es un poco más violenta que la anterior  y así van escalando simétricamente en poder y violencia, sin tener una pauta que permita bajar el conflicto y salir de la escalada.

Y aquí empieza la guerra, misma que se había estado gestando desde que se conocieron y que se dejaba entre ver en todos los aspectos de su relación, pero sobre todo en su comunicación o en la falta de ella que de cualquier manera es comunicación.

Escena 10

Visita al abogado y Navidad…

Se presentan con el abogado y ella dice que únicamente quiere la casa, a lo cual el responde: “jamás tendrás esa casa…..”

Están con los hijos, preparándose para la cena de Navidad; ella, de manera desafiante, coloca en el árbol la estrella de papel aluminio que había confeccionado en su primera Navidad con Oliver y que él despreció.

El árbol prende fuego, él lo apaga y comenta: “gracias a Dios que estaba yo aquí” y ella contesta con ironía “tú siempre sabes”.

Oliver le ofrece a Bárbara pagarle el triple de lo que gana el ama de llaves, se empiezan a agredir verbalmente, dividen la casa, los hijos y la muchacha se van y ya nada los puede parar.

En la escena final ambos quedan colgados de un candelabro que se encontraba a la entrada de la casa.  El mecanismo del mismo se suelta y abrazados del candelabro caen al piso 30 pies abajo.  En su último aliento Oliver se acerca para tocar el hombro de su esposa, en un intento por hacer las paces y buscar su perdón y le dice: “siempre te he amado, tú también a mí, no es así?  Muy despacio vemos la mano de Bárbara levantarse para tomar la mano de Oliver y con su último aliento se quita de encima la mano de su esposo.

Conclusión

Es muy evidente la complementariedad rígida en esta relación; Bárbara quería que Oliver la tomara en cuenta no sólo como ama de casa, sino como una mujer independiente que podía valerse por sí misma.  Sin embargo, Oliver no la veía así, para él,  ella representaba fuerza, vitalidad y sexo, dentro de la casa, bajo sus términos y su dominio y poderío económico.

En esta pareja específica encontramos un vínculo narcisista, nuestros protagonistas se engancharon en la admiración y la rivalidad, dónde la agresión y la sexualidad se utilizan como mecanismos de defensa frente a la separación. Los aspectos violentos van desde las discusiones constantes, la indiferencia, el rechazo, la desvalorización, la queja hacia el otro y los silencios,  hasta la violencia verbal, física y sexual.

Y, podría decir, que esta pareja tenía un funcionamiento de consenso, aunque no lo parezca.  De alguna manera estaba acordado que él era el proveedor económico y ella la administradora del hogar y ambos desarrollaron muy bien sus funciones en este sentido.  Él creció y ella se hizo de una bella mansión y se encargó de la educación de los hijos y esto hizo que este sistema funcionara durante varios años.

Por otro lado, había claramente una comunicación circular ya que el comportamiento anterior de alguno de ellos era efecto de otro anterior y a su vez causa del siguiente comportamiento.

Me encontré estas paradojas acerca del amor, que considero vienen al caso con esta película:

Infierno y paraíso

Sentimiento incierto

Que te lleva directo al cielo

Y te deja caer contra el suelo”

“Como son la angustia y la calma

Eres la guerra y la paz

Resumido en un solo latido

Bibliografía

Bateson, Birdwhistell, Goffman, Hall, Jackson, Scheflen, Sigman y Watzlawick. (1984).  La nueva comunicación. Barcelona: Kairós.

Brooks, J.L., Milchan, A. y De Vito, D.  (1989).  La guerra de los Roses. Estados Unidos de América; Twentieth Century Fox.

Bucay, J. y Salinas, S. (3ª. Ed.). (2013).  Amarse con los ojos abiertos. México: Oceáno.

Roiz, M.  La familia desde la teoría de la comunicación de Palo Alto. Universidad Complutense de Madrid.

Watzlawick, P., Bavelas, J.B., Jackson, D.D. (1981).  Teoría de la comunicación humana.  Barcelona: Herder.

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