La Comunicación No Verbal y la mímica

Lidia Mónica Martínez
azul.martinezcafiso@gmail.com

La Comunicación No Verbal
y  la mímica

La comunicación no verbal se relaciona con un comportamiento que no se puede evadir, ya que no podemos no comunicar.

La comunicación no verbal integra diferentes señales informativas; los gestos y las posturas corporales son una muestra de ello e influyen al ir expresando estados  generales del afecto.

Marcel Marceau, considerado el padre de la mímica moderna nació el 22 de Marzo de 1923 en Estrasburgo, Francia, y muere el 22 de septiembre de 2007 en Cahors.  Su interés en el arte de la mímica comenzó a edad temprana cuando él imitaría con gestos cualquier cosa que activara su imaginación. Luego él descubrió a los artistas del cine mudo como Charlie Chaplin, Buster Keaton, Harry Langdon, Stan Laurel y Oliver Hardy, y su admiración por estos grandes actores lo inspiró a seguir el arte del silencio como una profesión.

Marcel Marceau (1997), hace honor a través de su trayectoria actoral y de vida, cuando expresa:


“… No es un silencio, son los gritos del silencio. Hay una musicalidad incluso en el silencio. La poesía del gesto crea una musicalidad en el alma del público.”

“El silencio no existe. En el escenario habla mi alma, y ese respeto al silencio es capaz de tocar a la gente, más profundamente que cualquier palabra.”
El silencio es silencio auditivo pero no visual, de ahí que de todos modos, nos comunica acerca de algo. Acto que nos contacta con la zona más profunda y elevada de nuestra humanidad, nuestra espiritualidad. Ese lugar donde desde nuestro conocimiento e intuición nos orienta hacia lo auténtico en el hombre. Es el lugar del cual, a modo de puente, permite el contacto genuino e inclusivo de un ser humano con otro ser humano y con todo lo que lo rodea. O mejor, quizá, podríamos definirlo como la <Voz Insonora> de acuerdo a lo que transmiten la Dra. Besant y el Monseñor Leadbeater (1999, p.37).

Para Marcel Marceau el arte del mimo es el grito desgarrador del alma. Se consideró él mismo un testimonio de la observación de su vida; y sobre todo el expresarse con el cuerpo fue para él más que una técnica o una corriente interpretativa, fue una auténtica necesidad.

En Gestalt, diríamos que el proceso organísmico en Marcel Marceau – en términos del Ciclo Gestalt de Salama – se produce en un pasaje por las zonas de relación y sus fases a partir de la sensibilización para identificar su necesidad o figura, la aceptación del cuerpo proyectado, la movilización de la energía y expresión emocional para llevarlo a la acción durante el diseño de las situaciones y creación de sus personajes hasta contactar con ellos al llevarlos a escena y así lograr la integración y asimilación de su necesidad dentro de una conducta que destaca auto-soporte y crecimiento continuos a la vez que una gracia estética indiscutible.

Marcel Marceau es un ejemplo de consciencia del mundo por medio de su cuerpo en movimiento y su arte del silencio presente a través de los cuales se contacta a sí mismo, a los otros y…  ¡a su existencia!

Bibliografía
Besant A. y Leadbeater C. (1999). La voz del silencio. Tomo II. España: Editorial Humanitas S.L.

Recuperado de: http://www.marcelmarceau.com/index.htm Consultado el 13/11/2013

Comentarios

comentarios

Deja un comentario