La Comunicación No Verbal y el Tango

Lidia Mónica Martínez
azul.martinezcafiso@gmail.com

La Comunicación No Verbal y el Tango

Historias vertidas en una canción es la moneda común de la humanidad. El tango, a través de su música, su lírica y su danza, refleja una amplia gama de sentimientos que puede vivenciar el ser humano. Sus vertientes, la Guardia Vieja y el Tango de Vanguardia, nos muestran el grado de transformación experimentado y que sigue experimentando este género musical. En cada caso nos van describiendo, como una radiografía, el espíritu de la gente según la época con sus conflictos y sus esperanzas.
Es por ello que el presente artículo trata de una invitación a descubrir uno de los fenómenos humanos: la comunicación no verbal a través de una expresión sociológica llamada Tango y su vínculo con el enfoque terapéutico Gestalt.

El Tango bailado es una danza distintiva que comenzó en la clase trabajadora portuaria de Buenos Aires (Argentina) principalmente entre los hombres, y por esta razón, es a menudo referida como la música de los inmigrantes de Argentina. Se basa en gran parte en la improvisación y es un acto vivo en el momento en que sucede, en el aquí y ahora. Es a la vez un diálogo verbal y no verbal que se traduce en espontaneidad e improvisación lo cual nos habla de una apertura.  A través del cuerpo sostenemos la vida y también emitimos mensajes, lo sepamos o no. Los seres humanos inicialmente aprendemos a través del cuerpo, y en especial, la danza es un posible camino hacia nosotros mismos y con los demás. La danza es ausencia de palabras pero es también una forma de comunicarnos, de crear y esculpir en el vacío.

El Tango Argentino es bailado en un abrazo que puede variar desde muy abierto a muy cerrado…maneras de como los seres humanos se pueden encontrar también en la vida. Bailar de acuerdo a la emoción y velocidad de una pieza de tango es reflejar al expresar su musicalidad. Es una comunicación de contacto real creando un diálogo directo no verbal.

Knapp (2001) expresa “El movimiento del cuerpo o comportamiento cinésico comprende de modo característico los gestos, los movimientos corporales, los de las extremidades, las manos, la cabeza, los pies y los ojos (parpadeo, dirección y duración de la mirada y dilatación de la pupila), y también la postura (…) Algunas señales proporcionan información acerca de las emociones mientras que otras dan a conocer rasgos de la personalidad o actitudes (…)” (p.17).

El tango bailado no es la excepción y tampoco el momento de la sesión de terapia Gestalt en el cual se trabaja en relación a la comunicación no verbal junto con la verbal ya que no se pueden separar al tratarse de un acto comunicativo total. Es importante que aprendamos a escuchar a nuestro cuerpo a través del sentir. En Gestalt se trabaja mucho en esta dirección al ir acompañando de manera terapéutica al paciente para que vaya logrando tomar consciencia de su propia consciencia en relación a aquello que lo moviliza o bloquea; ya sea desde el gozo o el dolor pasando por todos los gradientes y pueda expresarse con plenitud. En el caso de la presencia de dos seres bailando transmiten mucho de su técnica, creatividad y personalidad.

¿Alguna vez has sentido como que desafinabas con alguna persona o situación en particular desde tus gestos, silencios, posturas o actitudes? ¿Cómo crees que los otros te perciben a través de lo que observan en ti?

Estas son  preguntas que nos permiten hacer un alto para reflexionar con una mayor intención:

¿Qué tanto sientes ser el verdadero intérprete de tu vida? ¿Qué tan auténtico y congruente te expresas a través del lenguaje de tu cuerpo, y por qué no, a través de tu vestimenta y accesorios? ¿Qué tanto sientes que tu sonrisa es real y no una pose? ¿Tu mirada expresa lo que realmente sientes? En definitiva, ¿Qué señales produces al interactuar con otras personas?  y
¿Qué señales comunicas en la danza de tu vida?

El rol del terapeuta con su paciente es muy semejante a lo que vemos cuando una pareja baila un tango; ambos llevan el ritmo de la sesión y hacen así como un baile sincrónico o al menos ese es el “intento para”. Cuando actuamos libremente y con responsabilidad es cuando aprendemos a ser más lo que somos. La propuesta ya está hecha. Tú decides si quieres participar de una manera más presente e integrada del único lugar común a todos los seres humanos: la Existencia.

Bibliografía

Knapp M. (2001). La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno. México: Paidós Comunicación.

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