La comunicación no verbal y el pavoneo

Vanessa Vargas García es alumna de la Universidad Gestalt y está estudiando la maestría en psicoterapia gestalt

Email: vanessavargasgarcia@yahoo.com.mx

“La comunicación no verbal y el pavoneo”

Se considera el término “pavoneo” como la apertura de plumas y movimientos que realiza el pavo real ante la posibilidad de apareamiento. Luce los colores y longitud de sus plumas, las cuales también mueve suavemente generando un sonido de susurro, todo esto con el afán de conquistar a la hembra.

Tanto hombres como mujeres utilizamos técnicas que podrían denominarse de “pavoneo” y que como en los pavo reales van dirigidas hacia la persona que nos interesa.

Dicho pavoneo en ocasiones es sutil, aunque en la mayoría de los casos es todo lo contrario, principalmente en la generación de un susurro.

Los hombres levantan los cuellos de sus camisas, elevan su cabello, separan los brazos del cuerpo y para sustituir el hecho de no tener plumas que se puedan extender, llaman la atención elevando el volumen de su voz, carcajeando fuertemente (esto difiere del pavo real pero sigue siendo una técnica de look at me).

En general, hacen todo lo posible por llamar la atención de la gente a su alrededor, buscan atraer hembras y demostrar a los demás machos su presencia. En ocasiones pavonean apoyándose en extensiones, por ejemplo un auto costoso, gadgets novedosos, ropa de marca, aromas atractivos y hasta con compañeras exuberantes.

Las mujeres también hacemos lo nuestro para el ejercicio del pavoneo, alborotamos nuestro cabello (en ocasiones hasta lo teñimos), nos maquillamos con colores llamativos (como las plumas del pavo real), utilizamos ropa ajustada y/o con escotes, buscamos la forma de dirigir la atención hacia los senos y cadera, levantando el pecho y contoneándonos al caminar en forma exagerada.

Si con todo esto no es suficiente elevamos el volumen de la voz y carcajeamos escandalosamente. Las extensiones que utilizamos las mujeres son joyas, ropa y accesorios de marca, zapatos con tacón mínimo de 10 cm y en menor medida un auto costoso.

El coqueteo es una de las actividades notorias en las que seguimos conservando nuestro lenguaje animal, se podría decir que sólo lo hemos transformado en algo un poco menos silvestre, sólo un poco.

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