LA COMUNICACIÓN NO VERBAL Y EL LIDERAZGO

Por la alumna Amparo Inestrillas estudiante de la maestría en psicoterapia gestalt de la Universidad Gestalt

Inteligenciaholi?stica@gmail.com

Benjami?n Franklin, una figura poli?tica distinguida y de popularidad universal, fue juzgado por su u?ltimo acto pu?blico de forma negativa cuando se difundieron historias sobre su presencia en lujosas fiestas y diversas intrigas con las cortesanas francesas. Franklin fue adorado por los franceses y logro? ser intermediario en la alianza militar que ayudo? en 1776 a la independencia de los Estados Unidos. Su u?ltimo acto, a pesar de las cri?ticas que obtuvo, fue una soberbia aplicacio?n de su comprensio?n social.
Con la invencio?n del lenguaje, el ser humano dejo? atra?s su asombrosa intuicio?n para lograr empati?a y comprensio?n de los dema?s seres humanos. Al venir a este mundo desvalidos y depender de nuestros padres; pensando positivamente, en el peor de los casos hasta los dieciocho an?os, tendemos a idealizar a aquellos que nos prestan seguridad y pasan su tiempo “educa?ndonos”. Ellos se convierten en una extensio?n de nosotros mismos. Al madurar y buscar la independencia nuestra percepcio?n ha sido alterada. Las cosas no se ven como cuando e?ramos nin?os, incluso nuestros padres parecen distintos a la imagen que teni?amos de ellos, nuestra realidad cambio?. Vivimos en un intento de influir en otros de acuerdo a lo que realmente nosotros queremos, proyectamos en otros nuestros deseos e inseguridades.

Un buen li?der sabe motivar y encausar a otros, para ello es necesario desechar la perspectiva individual y tener una visio?n ma?s realista. Esto es, dirigir la atencio?n al exterior en lugar de permanecer en el interior y empezar a manejar una Inteligencia Holi?stica que nos permita sentir y observar como cuando e?ramos nin?os, con menos li?mites, sin filtros que distorsionan la realidad. Solo asi? podemos ver y aceptar a la gente como es y poder obtener de ellos lo mejor. Observar sin filtros, ver cualidades en otros sin poner so?lo atencio?n a nuestro sentimiento, nos hace ver un mundo con personas diferentes que se complementan unas a otras.

Cuando no nos dirigimos a nuestro interior, podemos observar con mayor objetividad a otra persona ma?s alla? de su comunicacio?n verbal. El llamado epoche?. El prestar menos atencio?n a las palabras y ma?s al tono de voz, la mirada y el lenguaje corporal nos da una visio?n ma?s clara de lo que realmente la persona es, separada de lo que aprendio? que deberi?a ser cuando era nin?o y dependi?a de otros.
Si interrumpimos el mono?logo interior podemos captar sentimientos o sensaciones que comu?nmente tenderi?amos a ignorar. Nuestra comunicacio?n no verbal se aprecia sin tanta resistencia, libre y congruente. Empieza a surgir con mayor fuerza la intuicio?n que permaneci?a dormida, estamos creciendo nuestra Inteligencia Holi?stica y con ello la posibilidad de poder eliminar mecanismos de defensa que impiden que un buen li?der reciba el respeto y admiracio?n de su equipo de trabajo. Dejamos de interpretar y relacionar los actos de otros con nuestra persona. Lo que expresamos verbalmente empata con nuestro comportamiento, nuestro lenguaje no verbal. En forma intuitiva entendemos a la gente volvie?ndonos ma?s eficaces.
El poder percibir el entorno dejando nuestro interior en un cajo?n y deja?ndonos llevar por lo que vemos y lo que sentimos, es la herramienta ma?s eficaz para poder traducir el lenguaje no verbal en una comunicacio?n ma?s pura cuando expresamos algo con o sin el acompan?amiento de palabras. Afinada esta habilidad podemos ver que una persona demasiado amigable quiza?s es en realidad agresiva; que una persona que bromea constantemente no quiere hacerse responsable de sus verdaderas emociones o que una persona con cara?cter tempestuoso en el fondo es realmente inseguro. Lo mismo sucede con las cualidades que logramos apreciar a trave?s de su coraza de proteccio?n. Nos volvemos ma?s sensibles, ma?s asertivos y seguimos afinando nuestras habilidades sociales, indispensables en un buen li?der.

Es frecuente cometer el error de juzgar en base a las primeras impresiones. Un buen li?der deja sus juicios aparte y se da el tiempo para observar. La gente usa una ma?scara cuando esta? en publico, en su relacio?n con superiores o colegas de trabajo. El lenguaje no verbal visto a trave?s de unos ojos sin lentes de juicio y prejuicio, es una herramienta fundamental para poder conocer realmente a la gente con la que trabajamos y entonces poder sacar lo mejor de ellos. Al poder verlos con claridad y sin ideas preconcebidas, podemos apreciar sus habilidades y fortalezas, y de esta manera, ellos se sentira?n agradecidos pues nuestro lenguaje no verbal estara? en congruencia con lo que hacemos y decimos. Se crea un ambiente de confianza y libertad, un ambiente de crecimiento y competitividad sana que se traducira? en productividad y eficiencia.

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