GESTALT Y ANGUSTIA

GESTALT Y ANGUSTIA

Mtra. Angie Bilbao Maya es egresada de la Universidad Gestalt. Se tituló en maestría en psicoterapia gestalt. Su libro “Gestalt para la ansiedad” lo pueden conseguir en las librerías de prestigio.

Email: psicotpangie@yahoo.com.mx

Tradicionalmente se ha asociado el tratamiento de los trastornos de Ansiedad con la Terapia Cognitivo Conductual, mi intención con este articulo es que el lector se dé cuenta que la terapia Gestalt es tan válida como la Cognitivo Conductual y que de hecho, ambas comparten enfoques y técnicas.

En Gestalt marcamos una diferencia entre la Angustia y la Ansiedad. La palabra angustia proviene del latín angor, que etimológicamente hace referencia a una sensación de angostura, de estrechez. La raíz griega quiere decir “estrangular”. En uno y otro caso hay una referencia a la opresión (Rojas, 2002). La angustia es un estado de agitación emocional acompañado de síntomas físicos como son palpitaciones, temblores, opresión en el pecho, etc. Estos síntomas aparecen ante la amenaza de un peligro real o imaginario.

La Ansiedad, en la jerga gestáltica, se refiere al estado de aprehensión emocional, ante la expectativa de algo positivo que anhelamos que suceda, y que culminara con un estado de bienestar emocional. Su sintomatología, es la misma que la de la angustia.

El siguiente documento abordará la Angustia y su tratamiento desde la Terapia Gestalt. Cuando consultamos el DSM-IV-TR, vemos que la angustia se puede manifestar a través de múltiples trastornos con sus diversas manifestaciones. A continuación cito algunos de ellos:

  • Trastorno por Angustia / Ataques de Pánico

Los síntomas comunes que podemos encontrar en una persona que sufre de crisis de angustia son: Un periodo de miedo o incomodidad intenso, en el cual de desarrollan cuatro o más de los siguientes síntomas:

–       palpitaciones, latidos fuertes del corazón o ritmo cardiaco acelerado

–       transpiración

–       temblor o agitación

–       sensación de falta de aliento o asfixia

–       sentimiento de atragantarse

–       dolor en el pecho o incomodidad

–       nauseas o malestar abdominal

–       mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo

–       desrealización (sentimientos de irrealidad) o despersonalización (estar separado de uno mismo).

–       miedo a perder el control, a morir o volverse loco

–       parestesias (sensación de entumecimiento o hormigueo)

–       destellos de frío o calor

La mayoría de estos síntomas se calman en 10 minutos y casi ninguna crisis llega a durar más de 30 minutos. La evitación de situaciones en las que ha ocurrido la angustia conduce al desarrollo de fobias. Siendo la principal de estas la AGORAFOBIA. Puede ocurrir trastorno por angustia con agorafobia y sin ella. La agorafobia se presenta con mayor frecuencia sin trastorno por angustia que con este.

  • Agorafobia

Temor de ser atrapado en una situación de la cual una escapatoria graciosa y rápida hacia la seguridad sería difícil o molesta si el paciente siente incomodidad. Algunos ejemplos de estas situaciones serían: comer fuera, ir al auditorio, comprar en supermercados, hacer filas, usar el transporte público, etc. Ser acompañado por un miembro de la familia o un amigo en el que se confía permite a muchos individuos agorafóbicos hacer más tolerables situaciones que generalmente evitarían. Un temor muy común de las personas que sufren agorafobia es el miedo a desmayarse en un lugar público.

  • Fobia Específica

Los objetos o situaciones fóbicas más comunes son las víboras, arañas, alturas, elevadores, volar y espacios pequeños y o cerrados. Son menos los individuos que buscan tratamiento para este tipo de padecimiento, por lo que será más común encontrar en nuestra consulta pacientes con agorafobia, ataques de pánico y fobia social.

Muchas de estas fobias simples remiten espontáneamente y además es más fácil evitar una situación fóbica particular, por esta razón pocos experimentan ansiedad penetrante. Cuando saben que deben enfrentar el origen de su fobia desarrollan ansiedad anticipatoria y cuando encuentran la fuente a menudo ocurre una angustia situacional indistinguible de la angustia espontánea.

  • Fobia Social

La sintomatología clásica asociada a este tipo de padecimiento se relaciona con un miedo notable y persistente tener un mal desempeño en ambientes sociales o a exponerse a personas desconocidas. El individuo teme que será humillado o avergonzado. La persona reconoce que el miedo es excesivo o irracional.

La exposición a situaciones sociales atemorizantes casi invariablemente provoca ansiedad, que puede manifestarse como una crisis angustia relacionada con la situación o predispuesta a ella. Se evaden las situaciones sociales o de desempeño que producen temor o se soportan con ansiedad y aflicción extremas.

  • Trastorno Obsesivo Compulsivo

Las obsesiones son ideas intrusivas, imágenes o impulsos, repetitivos, que comúnmente se centran en dañar a los demás, adquirir o diseminar contaminación, ideas vagas, dudas acerca de haber ejercitado las tareas rutinarias de manera apropiada y transgredir las normas sociales.

Los rituales compulsivos son pensamientos o actos repetitivos que se ejecutan de manera usual para reducir la ansiedad u otro malestar asociado con las obsesiones. La frecuencia y duración de éstas repeticiones hacen que los actos compulsivos se consideren repugnantes, inconvenientes e incluso incapacitantes. Las mismas personas hacen intentos por resistir los rituales. Por lo general los pensamientos obsesivos van primero y los rituales les siguen. Estos incluso, pueden llegar a consumir todo el día.

  • Trastorno por Estrés Postraumático

La persona ha estado expuesta a un evento traumático en el que experimentó, atestiguó o se confrontó con un evento o eventos que involucran una muerte real o aterradora o lesiones graves, o una amenaza a la integridad física de sí misma o de otros.

La respuesta de la persona implica miedo intenso, impotencia u horror. El TEPT se caracteriza porque el evento traumático se vuelve a experimentar de manera persistente en una o más de las siguientes maneras:

1) Recuerdos angustiantes recurrentes o intrusivos del evento incluyendo imágenes, pensamientos o percepciones.

2) Sueños angustiantes recurrentes del evento.

3) Actuar o sentir como si la experiencia traumática estuviera sucediendo

4) Malestar psicológico intenso al exponerse a señales internas o externas que simbolizan o semejan un aspecto de la experiencia traumática e incluso respuestas fisiológicas.

También se identifica evitación persistente de los estímulos asociados con el trauma y entorpecimiento de la sensibilidad general indicado por al menos 3 de los siguientes:

1)     Esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones asociados con el trauma

2)     Esfuerzos para evitar actividades, lugares o gente que estimulen el recuerdo del trauma

3)     Incapacidad para recordar un aspecto importante del trauma

4)     Interés o participación notablemente disminuidos en actividades significativas

5)     Sentimiento de alejamiento o desapego de los demás

6)     Limites restringidos de afecto

7)     Sensación de un futuro corto

Otro punto importante es que hay síntomas persistentes de excitación incrementada: dificultad para quedarse o permanecer dormido, irritabilidad o arranques de enojo, dificultad para concentrarse, hipervigilancia, respuestas exageradas de sobresalto

  • Hipocondriasis

Desde tiempos de Hipócrates esta detectada esta enfermedad. El rasgo esencial es el temor o la creencia de padecer una enfermedad grave, el hipocondriaco se vuelve una persona extremadamente observadora y vigilante de sus sensaciones físicas. Todo el tiempo está pensando en lo que siente, e incluso observa atenta y minuciosamente su cuerpo por si hay alguna señal de enfermedad: un lunar más grande, una mancha roja. Todo esto aunado a una preocupación excesiva y permanente acerca de su posible enfermedad, posibles tratamientos e historias relacionadas con todo aquello que pasaría si…

Como vemos la angustia tiene distintas manifestaciones. Al hablar de Terapia Gestalt y el abordaje de este tipo de Trastornos, lo primero que tenemos que hacer es referirnos a la Metodología, para ir desbloqueando cada uno de los bloqueos que se presentan.

Cada paciente es un caso separado, que presentará diversos bloqueos además de los relacionados con el trastorno en específico. Sin embargo, si hay bloqueos comunes que podemos identificar, en casi todos o la mayoría de estos trastornos.

Los bloqueos más comunes, son en lo que corresponde a la Zona de la Fantasía: Proyección e Introyectos. Además otros dos bloqueos que se da frecuentemente son la Fijación y la Deflexión.

1)     Proyección.- La proyección implica reconocer en otros, ideas, creencias o actitudes que no reconozco dentro de mí mismo. El proyector no puede aceptar sus propios actos o sentimientos, porque no “debería” actuar o sentir así, para manejar esto, la persona no reconoce su culpa y la achaca a cualquiera menos a sí mismo. El resultado es la escisión clásica entre sus características reales y lo que sabe de ellas. En cambio tiene aguda consciencia de estas características en los demás (Polster, 1994).

Algunas técnicas que se utilizan para abordar la proyección son (Salama, 1999):

–     Silla Vacía

–     Sustituir el ello por el yo

–     Preguntas: ¿Qué evitas? , ¿Qué esperas?, ¿De qué te das cuenta?

2) Introyección.- la Introyección se da cuando la persona asume creencias, pensamientos o ideas que no son suyas y las traga completamente sin asimilar. Lo que se busca en el tratamiento de la Introyección es que la persona reincorpore estas ideas después de analizarlas y ver si le corresponden realmente o si quisiera poner otras en su lugar. Por esta razón frecuentemente el trabajo con los introyectos consiste en:

–     Cambiar el debo por el quiero

–     Analizar las creencias o pensamientos que hacen que nuestra conducta se rigidice y confrontarlos con la realidad.

–     Encontrar el origen del introyecto y devolvérselo a la persona que nos lo dio, cambiándolo por un mensaje más acorde a nuestra manera de pensar.

Salama (Salama, 1999) menciona que el trabajo en sesión va dirigido a fortalecer las internalizaciones y consecuentemente a debilitar los introyectos, dado que son polaridades; si una se fortalece la otra se debilita.

3)     Deflexión.- la deflexión es una maniobra para evitar el contacto directo con una situación. Según los Polster (Polster E. y., 1994) las formas de evitación son verborrea, circunloquios, risas, no mirar a los ojos, hablar abstractamente, preferir la cortesía a la franqueza, las emociones débiles a las intensas, platicar sobre cosas pasadas, hablar sobre alguien en lugar de hablar con alguien.

Para el trabajo de la deflexión lo que se busca es que la persona finalmente logre el contacto que hasta el momento está evitando, para esto algunas estrategias que se pueden utilizar son:

– Silla Vacía

– Teatralización

– Role – Playing

4) Fijación.- la fijación se encuentra dentro de la fase de Post-contacto. Consiste en la necesidad de no retirarse del contacto, lo que lo lleva a rigidizar sus patrones de conducta (Salama H. , 1992). Para trabajar la fijación lo que Salama propone es (Salama H. , 1999):

–     Buscar figuras alternativas y anclajes en fantasías.

–     Facilitar el sentido de comportamiento de modo que no se quede a medio camino el proceso, alcanzando así el sentido de identidad que se desarrolla completando las pequeñas secuencias de la vida.

Estos son algunos de los bloqueos que se encuentran más frecuentemente en las personas que sufren de angustia, como podemos ver, la zona de la fantasía es la que se encuentra más alterada, por lo tanto, metodológicamente el abordaje deberá ser desde el pensamiento, las expectativas y las creencias distorsionadas.

Las Actitudes Manipulativas Simples que encontramos son:

34 = Bloqueo de la Zona de la Fantasía. El individuo pone en el otro, pensamientos o sentimientos no aceptados por él, no expresa sus resentimientos o ha alterado su código de valores

36 =  Fóbico. Presenta miedos irracionales por lo que no enfrenta la situación. Evitándola o haciendo otras cosas

38 Autoengaño respecto al reposo. Por un lado la persona pone afuera lo que le es propio y por otro presenta ideas fijas y da la impresión de que todo va bien en su vida.

46 Evitador. Intelectualiza sus acciones para no enfrentar, por temor al rechazo

68Víctima. Evita enfrentar una situación de conflicto y no deja de pensar en cómo afrontarla, pide continuamente que le ayuden frustrando al mismo tiempo todo intento de ayuda.

Las Actitudes Manipulativas Complejas que encontramos son:

348El prepotente. El iracundo. El justiciero: es una persona que presenta una actitud culpígena, utiliza introyectos y no deja de pensar en lo que le hicieron.

368Actitud Paranoide, el desconfiado. Es un individuo que es culpígeno y evitador, muestra desagrado, presenta ideas fíjas, es fóbico al contacto, actúa como si estuviera bien y juega el papel de víctima.

468Miedo al Compromiso. Disperso. Es una persona que asume parcialmente una relación debido a que se dispersa en otras actividades, evitando el compromiso y actúa como víctima por remordimientos y tiene una sensación de desagrado y de rechazo utilizando ideas fijas para preservar su temor a comprometerse.

Además el Eje del Respeto se encuentra dañado, esto quiere decir que la persona es incapaz de respetarse a sí mismo, que en el caso de los trastornos de angustia se puede traducir en que: la persona huye de situaciones que tal vez en el fondo desearía estar, que puede llegar a tener actitudes compulsivas, que impliquen una falta de cuidado hacia sí mismo, que sus pensamientos son tan intensos que no se permiten estar en el aquí y ahora y vivir, por estar angustiados, entre otras actitudes.

Una vez que hemos ubicado el trastorno, en el ciclo de la experiencia, nos va a permitir darnos una idea del tipo de técnicas que se utilizarán de acuerdo a las necesidades específicas de nuestros pacientes y así haremos el abordaje metodológico de los síntomas y trastornos de angustia.

Para una mayor referencia y ampliación acerca del trabajo con trastornos de angustia desde una perspectiva Gestáltica así como ejemplos de la aplicación de las diversas técnicas mencionadas en este artículo, se recomienda consultar la obra: “Gestalt para la Ansiedad”, de la misma autora, próxima a publicarse

BIBLIOGRAFIA:

  • Bilbao, A     Gestalt para la Ansiedad (Próxima publicación)
  • Polster, E. y. (1994). Terapia Gestáltica Perfiles De Teoría Y Práctica . Argentina: Amorrortu.
  • Polster, E. y. (1994). Terapia Guestaltica. Argentina: Amorrortu.
  • Rojas, E. (2002). La Ansiedad. México: Planeta 3ª reimpresión.
  • Salama, H. (1999). Encuentro con la Psicoterapia Gestalt, Proceso y Metodología. Mexico: Centro Gestalt.
  • Salama, H. (1992). TPG Manual del Test de Psicodiagnóstico Gestalt de Salama. México: Centro Gestalt de México.

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