Gestalt Traspersonal: Una visión integral del crecimiento y desarrollo humano

Conferencia Magistral del5º Congreso Internacional de Gestalt de la Universidad Gestalt
Por: Marcela Miguens

Es un honor para mí disertar en un congreso de Gestalt, es la tercera vez que vengo invitada. México está muy en mi corazón. Cuando yo era chica, adolescente, las canciones, el cine y los boleros que nos hacían latir el corazón… eran mexicanos. Yo siento que este pueblo tiene algo muy especial. En otros países uno encuentra la gentileza del corazón, pero en México, va más allá y es algo que siempre me llega muy adentro. Quiero agradecer especialmente a Evelyn y a Héctor, mis amigos que me han invitado. La última vez que estuve aquí fue en el Congreso de 1997. Pero muchas cosas han pasado en nuestros países desde entonces. Quiero contarles que pertenezco a la primera generación de Gestalt que se formó en Estados Unidos en la Universidad de Connecticut, además viví largos periodos residiendo en el Instituto Esalen de California en las décadas del setenta y del ochenta. En aquella época Fritz Perls, acababa de marcharse a Canadá y la figura de Perls estaba todavía muy presente. El Instituto Esalen era en aquel entonces un gigantesco laboratorio de terapias experenciales: cuerpo, mente y espíritu. Los maestros de entonces, verdaderos investigadores, inventaban modos creativos de desplegar técnicas y vivencias para desarrollar a su máxima expresión lo que nosotros llamábamos entonces el potencial humano que además era todo un movimiento en California.

Cuando volví a la Argentina en plena época militar, pude enraizar la Gestalt aprendida en Estados Unidos, pero ello se fue moldeando a través de nuestra circunstancia, nuestra historia latinoamericana, nuestra cultura y de nuestros problemas específicos. El tiempo transcurrido desde aquellos años pioneros la Gestalt se han ido sumando en nuestros respectivos países para perfilar, cada vez más, una Gestalt Latinoamericana, con características propias. Yo quiero compartir con ustedes lo que pasó en Argentina con la entrada a la democracia hace treinta años ya. Esto no impidió que nuestro país siga sufriendo hoy día una nomia grave en cuanto a inseguridad, deuda externa, inestabilidad monetaria, violencia y la ausencia de un plan para atacar de raíz la pobreza. En realidad los gobiernos lo único que piensan es en ganar las elecciones y gastan todas las reservas del país en su clientelismo. Por otra parte los jóvenes tienen una visión crítica de los valores que sustentaron nuestra cultura, como la noción de responsabilidad, de justicia y de libertad, pero a pesar de todo, ellos siguen viniendo a nuestros consultorios queriendo encontrar respuestas a las preguntas que los angustian, como por ejemplo: ¿cuál es el sentido de todo lo que hago? ¿Cómo aliviar tanto sufrimiento? ¿Cómo lidiar con las broncas, los miedos, y demás emociones conflictivas? Y nosotros terapeutas nos seguimos preguntando ¿qué es realmente la curación en un paciente? La Terapia Gestalt, en este sentido, tiene una corriente llamada Gestalt Transpersonal. Yo me voy a referir a la Gestalt Transpersonal y que ya les voy a explicar cómo fuimos acuñando este término. Es una corriente psicoterapéutica que intenta integrar la dimensión espiritual en la práctica clínica y descubre una regla de oro: a mayor desarrollo y evolución de la conciencia, hay menor sufrimiento. Este es nuestro tema hoy.

No se trata de fomentar ninguna religión en particular como salida del sufrimiento, sino de poder alcanzar a través de experiencias concretas, niveles de conciencia que transciendan nuestra personalidad e individualidad, que amplíen nuestras fronteras. La premisa “a mayor desarrollo de la conciencia, menor sufrimiento” es la llave con la que he tratado de abrir una hipótesis de trabajo en los distintos procesos de crecimiento que encaran los pacientes y voy a tratar de fundamentarla en esta ponencia. También podríamos definir la Gestalt Transpersonal como un camino de desarrollo integral, que recupera de las viejas tradiciones de sabiduría de oriente y occidente, la importancia del espíritu como parte fundamental de la curación en psicoterapia.

Lo que intentamos a través de la relación psicoterapeuta-paciente es transformarnos en mejores personas. Más felices, con menos sufrimiento, y para ello ponemos el énfasis en el cómo aprender a ampliar la conciencia de quienes somos. ¿Cómo desarrollar el darse cuenta profundo (awareness) de Fritz Perls? En síntesis, ¿cómo desarrollar un potencial que nos proporcione salud, armonía y sentido en la vida y en la muerte? Ésta es la gran pregunta. Para nosotros, gestaltistas transpersonales, los procesos de crecimiento consisten en ir integrando y trascendiendo Gestalt tras Gestalt. Recuerden que Gestalt es como se organizan las partes en un todo y es también la necesidad más importante que aparece como figura desde un fondo. La motivación es menos sufrimiento, para lo cual necesitamos alcanzar estados más elevados de conciencia y sabiduría. Para la Gestalt Transpersonal la verdadera autorrealización de una persona no es otra cosa que la autotrascendencia a lo largo de todo el proceso de crecimiento, desde el nacimiento hasta la muerte y hasta el más allá. El termino de Gestalt Transpersonal dio origen a mi primer libro: Gestalt Transpersonal: un viaje hacia la unidad, que fue publicado en 1993. Simultáneamente, otros psicólogos hablaban de Gestalt Transpersonal. Yo presento aquí lo que para mí es significativo en Terapia Gestalt Transpersonal, basándome en mis experiencias de treinta años de trabajo en el consultorio, así como también de mi formación con Stan Grof en Mill Valley California, que es el creador, con Abraham Maslow, de la Psicología Transpersonal, término que se acuñó en 1969 en conjunto con las investigaciones sobre los estados no ordinarios de conciencia. No nos gusta decir “estados alterados”, en realidad son estados no ordinarios de conciencia. Los estados de darse cuenta profundo. También me baso en mi profundo interés sobre las diversas culturas y religiones y cómo éstas son comparadas entre sí.

Muchos autores gestálticos han explorado a los pioneros de la Gestalt como, por ejemplo, Isadore From quien puso el énfasis en lo social y en las críticas al sistema establecido. Otros autores de la costa oeste de Estados Unidos pusieron el acento en el nuevo paradigma, la etapa hippie y las transgresiones con auténtica vocación de libertad, mientras que otros siguiendo la escuela de Cleveland desarrollando facetas muy académicas. A mi me interesó siempre la Gestalt Integrativa: cuerpo, mente y espíritu. ¿Cómo integrar cuerpo, mente y espíritu, que he podido definir como el interés en el potencial no desarrollado en los escritos de Perls? Para mí están implícitos en todas sus búsquedas, en todos sus hallazgos del espíritu, desde las incursiones en el Budismo Zen, hasta el crucial aquí y ahora y la importancia de desarrollar el continuo darse cuenta, que es presencia en el ahora tan afín a los distintos caminos espirituales de libración. La Gestalt de Fritz Perls, sumada a la dimensión transpersonal implícita, para mí, en toda su obra es una de las más extraordinarias formas de curación en este problemático siglo XXI

Gestalt es entero, pauta y configuración. Es el cómo se organizan las partes en un todo. La Psicología Transpersonal es un camino de desarrollo y evolución integral que recupera el espíritu de las viejas tradiciones de sabiduría orientales y occidentales como parte fundamental de la curación en Psicoterapia. En ésta están Jung, Grof, Assagioli y Wilber. Podemos decir que la Psicología Transpersonal es la cuarta fuerza. Hoy se habló de la tercera fuerza: la Psicología Humanista. La segunda es el Conductismo y la primera, ustedes saben, es el Psicoanálisis. Roberto Assagioli es uno de los grandes italianos que realmente incursionó en lo transpersonal. Stanislav Grof es el que acuña el término Transpersonal con Abraham Maslow en 1969 y Ken Wilbert es el más joven de todos, autor de numerosos libros, realmente es uno de los genios, para mí, del siglo XXI. Un hombre con una profunda realización espiritual sin dejar de ser un científico de primera.

¿Qué es entonces la Gestalt Transpersonal? En mi libro Gestalt Transpersonal respondo a esta pregunta diciendo que es un símbolo de la terapia que desarrolla integralmente el cuerpo, la mente y el espíritu. Aquí vemos el viaje de la conciencia siguiendo a Ken Wilbert, uno de los académicos que más ha investigado sobre el desarrollo de la conciencia humana y el problema del sufrimiento, me gustaría aclarar una confusión que muchas veces ocurre con la palabra transpersonal. Es como un pasaporte para toda suerte de grupos que a veces se apoyan en el narcicismo de ideas mal fundamentadas. Yo quiero aclarar que para nosotros existen tres reinos que debemos transitar a lo largo de nuestra vida:

  1. El prepersonal es el reindo en donde estan los primitivos niveles de conciencia: caótico, mágico y mítico.
  2. El personal es el nivel del ego y de la razón.
  3. El transpersonal es en el que estan los niveles superiores de conciencia, los más elevados: sutil, causal y conciencia de unidad.

Hay que ser muy cuidadosos para no caer en la falacia de confundir lo que es prepersonal con lo que es transpersonal porque pertenecen a estados muy diferentes del crecimiento personal. Para los estados transpersonales, los mapas son el producto de investigaciones de la conciencia de estudiosos que han hecho una metodología y se han puesto de acuerdo sobre los resultados. Curiosamente después van a ver también que coinciden con investigaciones hechas en oriente,  los caminos de liberación (como el Hinduismo, el Taoísmo y el Budismo), pero esto no tiene nada que ver con lo prepersonal (al que pertenecen los niveles mágicos y míticos). A veces hay muchas personas que se manifiestan a sí mismas, que tienen poderes, que se sienten muy especiales pero que no han hecho todo ese recorrido que precisa hacer el ser humano para realmente llegar a los estados superiores de conciencia. Nuestro trabajo es ir completando Gestalt tras Gestalt hasta completar la última Gestalt en un nivel superior, que imaginamos como un estado de plena sabiduría y de integración completa de cuerpo, mente, espíritu y cosmos, habiendo transitado desde lo prepersonal a lo personal y a lo transpersonal. Como dijimos: ir creciendo es trascendiendo. Integrando es ir de menos a más.

El término Holismo es muy importante. El filósofo Jean Smooth define la evolución como un proceso cósmico global que tiende a producir totalidades, gestaltens, cada vez más elevadas, cada vez más inclusivas, cada vez más organizadas, Smooth llamó Holismo a ese impulso encaminado hacia unidades superiores, pero eso también, además de estar en la naturaleza, está en cada uno de nosotros. Siguiendo esta línea de pensamiento y comprendiendo que la mente y la psiquis son parte del cosmos la Gestalt Transpersonal. Encuentra la misma disposición jerárquica de totalidades, dentro de totalidades o gestaltens dentro de gestaltens, en el viaje del desarrollo de la conciencia.

Heinz Werner dice que el desarrollo psicológico va de un estado de globalización indiferenciada hacia uno de mayor diferenciación, articulación e integración. Cada etapa de mi viaje es abarcadora e integradora de la etapa anterior, es decir, cada uno de estos estados se va envolviendo y va progresando de una manera tal que es abarcador e integrador del estado anterior.

Ahora vamos a ir al estado número uno. En el primer estado yo estoy usando como símbolo el Pleroma para comprenderlo mejor. Me gusta usar estas analogías, el Pleroma es una palabra que para los gnósticos y los alquimistas quiere decir que no se diferencia del cosmos material o sea,  lo nonato y el ambiente son la misma cosa, Piaget dice con respecto a esta etapa: durante las primeras etapas de la vida en el mundo el yo del recién nacido y el mundo son solamente uno. Indistinguible uno del otro. El yo está inmerso en la materia prima que es el caos primario, materia física, matriz maternal, no hay sujeto ni objeto.

En el estado dos, estoy usando como símbolo el Uroboros. El Uroboros en la mitología griega es la serpiente que se muerde la cola formando una masa pre diferenciada, un círculo cerrado, incapaz de reconocer al otro como otro. Newman dice: en el estado de conciencia Urobórica el organismo nada en los instintos como un animal. El mundo lo protege y lo nutre. Aquí comienza prácticamente el viaje de la conciencia, el organismo inicia la primera etapa sensoriomotriz y la primera diferenciación entre sujeto y objeto.

Y ahora estamos en el estado tres, usado como símbolo, el Tifón, que en la mitología griega es mitad serpiente y mitad hombre. En esta etapa emerge un yo orgánico y corporal. Comienza a ver imágenes y a tener sensaciones y percepciones. Las emociones son muy primitivas en esta etapa, como el temor, la ira o el placer. Al desidentificarse de la etapa anterior (el movimiento de crecimiento es desidentificación, trascender la etapa siguiente y después integrar todo lo anterior) el niño abandona el paraíso oceánico de alguna manera y entra en el mundo. El yo es un yo corporal, de placer corporal y de supervivencia.

Ya estamos en el estado cuatro, el símbolo es el Lenguaje.  El lenguaje no solamente es el habla sino que es toda la comunicación: el gesto del bebé, los sonidos que puede hacer, las expresiones, el llanto y todo lo no verbal. Es la llegada de las primeras palabras, el momento más importante de la etapa pre personal. Hay un notable crecimiento de la conciencia comparado con la etapa anterior. A través del lenguaje el niño construye una serie de sucesos que le va a permitir elaborar la noción de tiempo. Comprende la noción de pasado y de futuro, la conciencia se amplia de tal manera que aparecen las primeras raíces de fuerza de voluntad y la sensación de pertenencia.

Dejamos atrás lo prepersonal y entramos ya a las etapas de formación que son la  cinco y seis. El símbolo de la quinta etapa es la Razón. Aquí emergen del ego corporal funciones mentales o conceptuales y a medida que el niño comienza a hablar va entrando suavemente en el mundo de los símbolos y de las ideas que le van a permitir trascender el ego corporal cursivo y distintivo. El yo emerge diferenciándose del cuerpo, ahora, como un ego mental, verbal y sintáctico. Para Piaget, es más o menos a los siete años la etapa de pensamiento operacional completo. Aquí el niño ya puede utilizar las herramientas propias del pensamiento representativo. Y luego en la adolescencia se produce otra diferenciación muy importante que es la etapa del pensamiento operacional abstracto y es cuando ya comienza y puede hacer abstracciones.

En el estado seis  he usado como símbolo el Centauro que en la mitología griega representa la unión del cuerpo y la mente. Este es el estado al que aspiran las personas que procuran una terapia exitosa, cuyo fin es desarrollar un ego maduro e integrado. Integrando cuerpo y mente. A grandes trazos puedo decir en términos jungianos que corresponde al trabajo con la sombra, integrar la sombra o desde el punto de vista freudiano sería integrar lo reprimido y para Perls lo desoído en uno. En esta etapa de crecimiento la Terapia Gestalt Transpersonal se apoya en tres pilares básicos, que son el desarrollo del darse cuenta, el contacto y la autoresponsabilidad. Es la unión del cuerpo, la mente y las emociones en un todo armonioso. Para conseguirlo el paciente ha tenido que trabajar exitosamente todas sus polaridades y sus emociones conflictivas. En esta etapa también se da la integración de las actividades del hemisferio derecho y del hemisferio izquierdo. Erich Fromm llama a este estado el número seis, el Centauro, el estado del hombre autónomo y Abraham Maslow, el creador de la Psicología Humanista y luego también de la Psicología Transpersonal, lo denomina el estado de la autorrealización personal, donde se han cumplido las necesidades del ser y las necesidades básicas: techo, comida, seguridad, autoestima, pertenencia y autorrealización. Lo cual no quiere decir que la persona no haya tenido flashes antes, pero empieza a encaminarse hacia la autotrascendencia, preocupada en ahondar el misterio de lo sagrado.

Hasta aquí llegan la mayoría de las psicoterapias occidentales, sin embargo los creadores de la Psicoterapia Transpersonal que se preocuparon del problema del sufrimiento, que no parece aliviarse con la evolución de las personas a nivel Centauro, que es un estado realmente avanzado, han continuado la investigación sobre estados superiores de conciencia, más conocidos en la Psicología de Oriente así como en las viejas tradiciones de sabiduría, tanto orientales como occidentales. Si tomamos en occidente a autores como Piaget, Maslow y Colbert, en occidente eurohindo a Ramtha, el budismo zen y Majayana, hay una conexión de estados de conciencia extraordinarios. ¿Por qué culturas distintas, por caminos distintos, llegan a descubrir los estados altos: sutil, causal y concisa de unidad?

Entremos en los estados personales, los más elevados. A los que se accede gracias al desarrollo que es aquí donde yo hago hincapié. El desarrollo del darse cuenta profundo que Salama llama conciencia de conciencia, que son sutil causal y conciencia de unidad.

He buscado estas imágenes porque me parece que de alguna manera sugieren algo más allá de la razón, más allá del ego, es muy difícil, no hay lenguaje, es translógico lo transpersonal.  Me parecía que sugerían algún despertar, una pertenencia al reino de la psiquis o del alma, dicho de alguna manera. Decimos que la Psicología Transpersonal es la única corriente psicológica occidental que estudia realmente, con investigadores serios, los estados más refinados del espectro de la conciencia llamados sutil, causal y unidad y que nosotros llamamos los estados del darse cuenta profundo. Un poco parafraseando a Perls, pensando que de alguna manera está implícito en el trabajo que no pudo desarrollar. Estaba en otra etapa de su vida, pero que el darse cuenta que nosotros trabajamos en Gestalt, tendría un darse cuenta profundo, conciencia de conciencia con el cual el viaje no termina en la etapa cinco y seis, sino que sigue a la siete, ocho, nueve y diez, como le quieran llamar hacia lo sutil, lo causal, algunos llaman psíquico al estado de intrarazón y sutil pero en fin yo lo he hecho más abreviado para que sea más accesible.

El desarrollo del darse cuenta profundo implica también investigar. Primero implica experiencias propias, pero también investigar con corrientes de sabiduría milenarias. El estudio de otros estados de otras culturas, además de investigar testimonios de sabios, de místicos occidentales y muchos meditadores cercanos a nosotros, han hecho coincidir estos mapas con los caminos.

En el estado sutil es donde aparecen los arquetipos superiores, sí, experimentar el estado sutil de la conciencia es ya una experiencia transpersonal. Llamamos desarrollo de la conciencia cuando uno se puede establecer realmente en los estados y vamos a ver por qué el sufrimiento, cuando uno está establecido en estados mucho más elevados, disminuye notablemente y hay paz y no hay miedo y una enorme cantidad de ventajas. Aparecen los arquetipos superiores en el estado sutil que Jung los describe muy bien, acompañados de una intuición profunda como el arquetipo del Self. Es el lugar de las visiones simbólicas y de las iluminaciones audibles, todas ellas, para Jung, son formas arquetípicas superiores del propio ser. Para algunos, los símbolos del nivel sutil son abstractos, son símbolos de arquetipos superiores que uno les puede llamar Cristo, deidades superiores, energía superior, cada uno lo puede nombrar como le parezca, pero de alguna manera, en las distintas culturas los mapas de conciencia de todas formas son coincidentes, aunque los nombres sean diferentes.

El próximo nivel o estado es el Causal y el nivel de Conciencia de Unidad. A estos estados llegamos en todas estas formas, que aparecen en el estado de conciencia sutil y se diluyen en la no forma. El estado de conciencia diluida es la no forma. Es el último velo que oscurece la conciencia de quienes somos en realidad y en estos estados aparecen los inconmensurables, desaparecen los miedos y el sufrimiento, apareciendo el amor, la compasión, la ecuanimidad y la alegría. Somos uno con la identidad suprema, no importa como cada uno lo nombre, somos amor, paz y curación.

Ustedes verán que los caminos espirituales, como el budismo, el hinduismo o el cristianismo hablan mucho de luz clara. Como si el nivel causal fuera donde se diluye todo en la luz clara. Luz clara, fuente de luz, la no forma.

Lo que es importante para Ken Wilbert uno de los teóricos transpersonales es todo lo que está más allá del ego y la razón y para poder fundamentar todo esto es necesario aprender a aprender. Aprender a mirar con los tres ojos del conocimiento y ¿cuáles son estos tres ojos? El ojo de la carne que sería lo empírico, el ojo de la mente, el ojo de la razón y el ojo de la contemplación. Ya en el año 1280, fíjense que interesante, en plena edad media, San Buenaventura y San Víctor que eran dos pioneros franciscanos hablaban ya de los tres ojos del conocimiento que después lo retoma Wilbert. El ojo de la carne es el reino de los sentidos, de lo empírico que San Buenaventura lo llama sensibilia. El ojo de la mente es el reino de la razón, los pensamientos y las deducciones a los que San Buenaventura llama inteligibilia y el ojo de la contemplación el reino de lo contemplativo o del espíritu, él lo llamó trascendelia, por lo que hombres y mujeres nacemos potencialmente con el ojo de la carne, el ojo racional y el ojo de la contemplación, aun cuando muchas veces no los desarrollamos, entonces tenemos una visión muy parcial de nosotros mismos y de la realidad. El resultado es que estamos siempre estancados con una visión empobrecida y lejos de nuestras verdaderas potencialidades. Solamente contamos con el triple desarrollo del conocimiento, el desarrollo de lo empírico, lo racional y lo contemplativo. No es el uno o el otro, sólo son los tres juntos los que pueden darnos un espectro total de condición humana a la cual pertenecemos, tanto de nuestra forma terrenal como de nuestro semblante divino y decimos entonces que estos tres ojos pertenecen a tres reinos y que cada ojo tiene su propio objetivo de conocimiento tanto el sensorial como el mental y el trascendental. El problema como señala bien Ken Wilbert es querer reducir el conocimiento a la mirada de un ojo o de dos y entonces caemos en errores enormes y esto es lo que pasó a lo largo de la historia. El mayor error de la Ciencia Empírica Analítica, o sea, el mayor error de la modernidad fue querer reducir todo a una mirada tuerta, lo que tiene que ser visto con una mirada integrativa que respeta los distintos dominios o reinos, la Ciencia Empírica Analítica mira con un solo ojo y usurpa el lugar de los otros dos cayendo también en este error, no solamente la Ciencia, lo hizo la Religión, la Filosofía y la Psicología, el conductismo, por ejemplo, es una expresión de este error. Sólo existe lo que se puede razonar, en el caso de la Ciencia la visión tuerta impone el cientificismo de la edad moderna que hace que no exista lo que no se pueda contar o lo que no se pueda medir. Si hacemos un poco historia es alrededor del 1600 cuando Kepler y Galileo dan origen a la Ciencia Empírica rechazando la escolástica medieval, inventando el método científico que se origina en el ojo de la carne, ellos observan la naturaleza y la miden. La medida es lo que cuenta para los experimentos de la época; Galileo medía, Kepler medía, Newton, mecanicista, también medía. Donde los escolásticos y Aristóteles habían clasificado, ellos medían. Galileo y Kepler al inventar el método científico basado en el ojo de la carne despojan a la Religión y a la Filosofía de su pretensión científica en ese momento y eso fue bueno para el avance de la humanidad. Pero ¿qué pasó? Después con los años saliendo de la ilustración, Immanuel Kant que ya ha estado presente hoy en estas ponencias, uno de los pensadores más brillantes de la Europa moderna del siglo XVIII, es el primero que mira con el ojo de la razón, arrasa con filósofos y pensadores que quieren llegar a verdades espirituales a través de la deducción y de argumentos y eso también fue bueno para la humanidad, para la evolución de las ideas, pero el problema que surgió fue que no podía explicarse con la razón lo que no existía y esto realmente fue un gran error del que estamos sufriendo todavía las consecuencias y si miramos a oriente es interesante ver que lo que Kant hace en occidente, delimitar el uso de la razón a la razón misma, ya se había hecho. Otro filósofo Nagarjuna inventor de una rama del budismo llega a la misma conclusión. La razón dice no podrás jamás captar realidades trascendentes, sin embargo los orientales saben muy bien como captarlas con métodos diferentes.

Retomo a Descartes acá, porque explica muy bien las diferencias entre el mundo científico de sensibilia y el mundo mental de inteligibilia, Descartes dice: el primero el mundo de sensibilia se caracteriza por la extensión, el segundo por la comprensión y la intención, por ejemplo esta habitación tiene tantos metros por tantos metros, forma parte del reino de la materia, del tiempo, del espacio y del tiempo físico, pero qué pasa con la esperanza, qué pasa con la envidia, qué pasa con los celos, con la ambición, con el miedo a la muerte, con todo aquello que produce sufrimiento que es nuestro tema. Necesitamos un método más sutil para el espacio psicológico, necesitamos intención, palabras, matices para comprender a los otros, es un espacio diferente definido por nuestra historia en contraposición con el espacio físico que es un espacio mucho más sutil.

Y ahora vamos a ver el espacio de trascendelia, ¿qué pasa en el reino de trascendelia, en el reino de la contemplación? De alguna manera entrenar el ojo de la contemplación es fundamental así como Kepler y Galileo entrenaron el ojo de la carne para poder observar la naturaleza y encontrar leyes. Lo mismo con el ojo de la razón para hacer matemáticas y abstraer la información. ¿Qué pasa con el ojo de la contemplación? ¿Qué pasa con el reino del espíritu? Allí el espacio y el tiempo se van haciendo cada vez más sutiles hasta desaparecer completamente. Entrenar el ojo de la contemplación luego de haber transitado los reinos de sensibilia, inteligibilia, es avanzar en los niveles superiores del espectro de la conciencia, donde la comprensión de quiénes somos en realidad se amplía considerablemente. Así lo testimonian sabios místicos, poetas y gente de otras tradiciones, culturas y religiones, puesto que han dejado testimonios en muchísimos libros. Los métodos para abrir el ojo de la contemplación son múltiples, aunque distintos tipos de meditación son, sin duda alguna, lo mas efectivo. Yo me quedé muy impresionada por la presentación que hubo en este congreso de baile, danza, rezo y cultura prehispánica, porque inclusive los budistas tibetanos en las danzas tántricas tienen los mismos elementos, movimiento corporal, colores, música y sonidos. También estos ritos son uno de los métodos más importantes para entrenar el ojo de la contemplación pues ayudan a entrar en estados no ordinarios de conciencia. Muchas veces he visto películas del budismo tibetano de la primera etapa, antes que el Dalai Lama se fuera y es impresionante observar los colores y los adornos. Hoy, esta presentación me hizo acordar muchísimo estas danzas. Claro, la cultura tibetana también es una cultura de dos mil o tres mil años. ¡Cómo antes era mucho más fácil entrenar el ojo de la contemplación y estar en estados a través de cosas que se hacían parte de la vida cotidiana, de la vida de la celebración del ceremonial! Es importante también contemplar la naturaleza, desde ya, como método. Es importante la oración contemplativa, el yoga, los deportes fuertes como el alpinismo, Michael Murphy (fundador y presidente del Instituto Esalen) tiene unos trabajos lindísimos sobre el alpinismo. El método de respiración holotrópica de Stanislav Grof, yo lo recomiendo muchísimo, fui formada por él y sé de otros maestros serios con quienes he logrado conseguir entrar y establecer estados de conciencia expandida, en lo transpersonal y en lo translógico. Quien ha realizado esas experiencias ha podido, seguramente, reposicionar su lugar en el mundo. Son experiencias sublimes y apoyan nuestra premisa fundamental que es: a mayor desarrollo de la conciencia menor sufrimiento. Para finalizar quiero destacar la importancia del largo alcance del darse cuenta, el awarness, de acuerdo al concepto que usa Fritz Perls, fíjense en esta presencia, en el ahora que es el darse cuenta. Es una presencia en cuerpo y alma en el ahora. Quiero destacar este darse cuenta como la herramienta más importante para la transformación de la conciencia en los niveles personales y transpersonales. Resumiendo lo anterior quiero decir que la Psicología Gestalt Transpersonal que se enseña y se practica en consultorios y centros de Argentina y otros países coinciden con los mapas de estructuras profundas de conciencia que tienen las antiguas tradiciones de sabiduría y ponen énfasis en seis puntos.

Seis puntos importantes: a partir de los niveles cinco y seis ¿no es cierto? La razón y el Centauro, el darse cuenta pasa a ser fundamental. Estos seis puntos también los comenta de alguna manera Aldous Huxley que los reúne bajo el nombre de Filosofía Perenne, porque solamente el darse cuenta puede elevarnos a los cuatro inconmensurables estados que son vivir en el amor, en la compasión en la alegría y en la ecuanimidad, despareciendo los miedos y el sufrimiento, que es lo que nos interesa. Estos puntos son:

  1. El espíritu existe el primero.
  2. El espíritu está dentro nuestro.
  3. A pesar de esto vivimos en un mundo de separatividad y no tenemos conciencia de ser parte de un todo unidad, pero hay una salida.
  4. La salida para estos estados de separatividad ilusoria es un camino de crecimiento personal y transpersonal, una tarea que cada uno debe hacer por sí mismo y la terapia con el terapeuta pueden ser el mejor acompañamiento. En términos del psicólogo gestáltico Jean Lundberg que alguno de ustedes debe recordar: la tarea del ser humano es completar sus procesos hasta cerrar la ultima Gestalt, ¿cuál sería la última Gestalt? Integrar cuerpo, mente, espíritu y cosmos.
  5. Si nos proponemos recorrer este camino hasta el final, llegaremos a un renacimiento. Tendremos la experiencia directa del espíritu dentro nuestro.
  6. Esta experiencia marca el fin del sufrimiento y la separatividad y nos conduce a la acción comunitaria y compasiva con todos los seres. Es la experiencia curativa por excelencia.

Quiero terminar recordando una frase de Carl Gustav Jung: Jamás podrá, el hombre, con la razón entender la psiquis, porque la razón es limitada y la psiquis es cósmica. Quiero recordar también una frase de Fritz Perls que solía decir en aquellos seminarios en los años 70 en el Instiruto de Esalen: Existe materia, tiempo y darse cuenta. De ahí la importancia de desarrollar el darse cuenta profundo.

El darse cuenta profundo es la herramienta que nos lleva a experimentar nuestra regla de oro: A mayor desarrollo de la conciencia menor sufrimiento.

Creemos que las crisis globales, el hambre, las guerras, la destrucción del planeta el sufrimiento personal y el sufrimiento de nuestros países no podrá cesar hasta que el nivel evolutivo del hombre en la tierra haya alcanzado una gran transformación en su camino personal. Y ese camino es individual. Por lo menos yo, a mis años, batallé y fui parte de muchas organizaciones. Fui muy rebelde, estuve en el acontecimiento de Mayo del 68 y viví grandes revoluciones. Hoy en día me doy cuenta que el camino es individual, y que las ilusiones colectivas son ilusorias por eso la Gestalt Transpersonal tiene una visión integrativa. Su propuesta es cerrar hasta la última Gestalt en el nivel transpersonal. Es un camino esperanzado en este atormentado siglo XXI.

Muchas gracias por escucharme.

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