Feliz Día del Psicólogo.

Feliz Día del Psicólogo.

Luisa Daniela Noriega Hurtado

Alumna de 8º. Semestre de la Lic. en Psicología Humanista

wonderwoman_1369@hotmail.com

“Un buen día, echando la vista atrás, se dará usted cuenta de que estos años de lucha han sido los más hermosos de su vida” – Sigmund Freud.

Ser psicóloga, hasta ahora, ha sido el proceso más devastador y maravilloso de mi vida. No es sólo por las metas profesionales y los compromisos éticos, sino por el trabajo con una misma. El camino ha sido largo, y haciendo una retrospectiva, sigo siendo yo, con la misma esencia, con los mismos sueños, pero no me reconocería el día de hoy la persona que entré siendo. El trabajo sobre uno mismo es difícil, hay que tener un gran valor para mirarse de afuera hacia adentro y aceptar que somos imperfectos, que no podemos quedarnos en lo mismo toda la vida y que hay que renovarse.

Entré tratando de compensar de alguna manera lo que había sido mi vida en preparatoria, mi relajo, ml falta de disciplina, mis bajas calificaciones y  mi falta de compromiso conmigo misma. Así es que llegué tratando de ser la  mejor, la más perfecta y sin errores, con todo en orden y guardando mis  sentimientos para mi sesión terapéutica semanal. Tenía 10 cerrado en todo,  pero hubo momentos en los que otros aspectos de mi vida se sacudieron  completamente, y derivó en problemas con mis amistades, con mi novio, pero no  con mis padres que estaban fascinados con que sacara 10 después de 23  extraordinarios en la preparatoria.

De ahí vino mi época de no comer nada, de hacer ejercicio 4 horas al día,  vomitar todo lo que llegaba a ingerir, controlar cada alimento y ocasionarme problemas con todo mi entorno, ahora si, incluyendo a mis padres.

Quería tener todo tan en control y empecé a “dejar atrás” por completo a la  persona que era y que cometió tantos errores que creía que me habían llevado a tantos fracasos y dolor.

Fue un proceso duro, y un día me di cuenta que incluso como psicóloga, estaba permitido tener errores, y a mí me ayudó mucho, me hizo crecer, me hizo recordar que era humana en proceso de crecimiento.

Pude sanar muchas de esas relaciones e incluso mis asuntos inconclusos.

De ahí comencé a encontrar el equilibrio en mi vida, permitiéndome sentir, comer, reír, abrirme, y tropezarme y levantarme.

Estar de los dos lados de la moneda, viviendo todo lo que puedo, me ha hecho una persona más feliz y completa.

He tenido momentos duros, pero me ha ayudado a comprender, mas no justificar a las personas que me rodean, a ser menos dura con ellos y así mismo enriquecer mis relaciones afectivas y con el mundo, a abrirme a nuevas experiencias, a ser vulnerable con consciencia.

De la Gestalt he adoptado la filosofía de ser feliz cada día, en cada momento e integrar cada parte de mi vida, de no irme a dormir insatisfecha de mi día, de apreciar todo lo que hago y de hacer introspección todo el tiempo. No esclavizarme ni racionalizar todo, sino tener consciencia de la libertad que tengo, y de las consecuencias buenas y malas.

La psicología es la profesión mas noble y todos los días despierto convencida de lo que hago. Creo firmemente que a pesar de que la química, la física, la  ingeniería e incluso la gastronomía nos han dado una buena vida y nos ayudan, el ser humano es la materia prima de todo.

Soy una futura psicóloga comprometida, enamorada de su carrera y vida, no soy más ni menos que nadie, no quiero analizar a nadie por conveniencia. Mi experiencia con la psicología es algo que quisiera que muchas personas tuvieran, desde el saberse humanos, a tener un proceso terapéutico y dejar de pensar que estamos locos.

Referencia:

http://www.psicomundo.com/foros/trabajo/freud.htm

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