¿Estás buscando elevar tu autoestima?

Mónica Benítez

monicabenitez3@gmail.com

¿Estás buscando elevar tu autoestima?

“Cuando me amé de verdad comprendí que,

en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto,

a la hora correcta, y en el momento exacto;

y entonces pude relajarme.

Hoy sé que eso tiene un nombre: Autoestima”

Charles Chaplin

Trabajar en ti mismo no funciona. Este concepto introducido por Ariel y Shya Kane ha sido un parte aguas en mi vida. Por años leí libros y artículos de “Auto-ayuda” [Cómo lograr ser usted mismo…nosotros le decimos como.] y “Auto-superación” [Aquí le diremos cuáles son los secretos para ser feliz]; buscaba todo lo que me pudiera ayudar a descubrir qué estaba “mal en mí” y qué “debía cambiar” para poder tener una vida plena. Sin duda encontré varias herramientas, sin embargo cada vez que tenía una decepción o cuando algo no resultaba como yo quería, regresaba a buscar otro libro de autoayuda que me indicara en qué más estaba mal, o qué más me hacía falta para poderme sentir bien conmigo misma y “elevar mi autoestima”.

Un día me di cuenta de que esta tarea sería interminable, siempre habría algo más que me faltaba, algo que no había superado, algo en lo que estaba mal, o algo en lo que me había equivocado y por eso yo no podía tener lo que quería….y así “se me bajaba la autoestima”.

Entre más buscaba más me comparaba con los demás, con aquéllos que yo creía que habían logrado tener lo que yo quería para mí, o que sí habían podido superar los problemas que yo no había podido resolver. Así empecé a sentirme cada vez “menos” [menos que otras personas], y empecé a sentir miedo por no ser lo “suficientemente buena / positiva / trabajadora / amorosa / confiable / bonita / flaca” … la lista podía seguir y seguir.

Jennifer Crocker, profesora en Psicología Social de la Universidad del Estado de Ohio, ha realizado investigaciones sobre los riesgos que hay en esta “búsqueda de la autoestima”.

Crocker explora qué es lo que la gente cree que tiene que ser o hacer para tener “valor como persona”, y las consecuencias de esas creencias. Se enfoca en ver cómo la gente persigue la autoestima, tratando de probar o demostrar que tienen dignidad y valor, y cómo esto afecta la búsqueda de la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales: el aprendizaje, las relaciones, la autonomía, la autorregulación, la salud mental y la salud física.

Crocker centra una de sus investigaciones en los costos generados por esta búsqueda. En un artículo que se publicó en el 2002 en “Journal of Social Issues”, Crocker clasifica estos costos en 3 categorías:

Costos para el aprendizaje

Cuando las personas se dedican a la búsqueda de la autoestima tienden a evitar la retroalimentación sobre sus debilidades, deficiencias y fracasos. La gente tiende a atribuir el fracaso a causas externas e incluso se dan un “auto – hándicap” para protegerse de un fracaso, el cual prefieren atribuirlo a una falta de capacidad.

Esta actitud defensiva resta valor a adoptar un enfoque hacia el aprendizaje, en donde se puede sacar el máximo provecho a esa retroalimentación y utilizarla para mejorar nuestro rendimiento y aumentar nuestras competencias.

Los costos para el aprendizaje no provienen de tener una autoestima baja (o alta), sino de reaccionar ante los acontecimientos, o ante la retroalimentación recibida, de una manera defensiva que sirve para mantener, “proteger” y “mejorar la autoestima”, en lugar de promover el aprendizaje.

Costos para las relaciones

La búsqueda de la autoestima también interfiere con satisfacer nuestra necesidad de relacionarnos. Cientos de estudios han demostrado que la gente responde ante las amenazas a la autoestima con evitación, distanciamiento, retirada; o con culpa, excusas, enojo, antagonismo y agresión.

Además, la búsqueda de la autoestima es incompatible con mantenernos conscientes y sensibles ante las necesidades del otro. Si estoy enfocado en descubrir lo que cada evento significa sobre mí, en evaluar cómo yo me estoy desempeñando, y en lo que los otros piensan de mí, es poco probable que pueda estar alerta sobre el impacto de mi propio comportamiento en los demás.

La búsqueda de la autoestima tiene un costo alto para nuestras relaciones y causa estragos en las personas que resultan estar cerca de nosotros.

Costos para los demás

Los costos de la búsqueda de la autoestima se extienden más allá de la persona y de quienes están cerca de ella. Incluso completos extraños, frecuentemente asumen los costos de nuestra búsqueda de la autoestima.

La persona cuya autoestima depende de ser inteligente o competente, a menudo tiene que probar que otros son menos inteligentes o menos competentes; la persona cuya autoestima depende de ser amable y compasiva exige implícitamente que los demás sean menos amables y compasivos.

Por lo tanto, en la búsqueda de la autoestima no sólo tenemos que ser competentes, correctos, o buenos, necesitamos ser más competentes que otros, pasar sobre ellos, o “ser mejores” de lo que ellos son.

Así, la culpa, hostilidad, antagonismo y agresión de las personas que sienten que su autoestima está siendo amenazada, afectan no sólo a aquellos con quienes mantienen una relación cercana, sino también a desconocidos que desgraciadamente se cruzan en su camino.

La búsqueda de la autoestima puede llegar a ser implacable, porque cada vez necesitaremos mayor validación, o más éxito, para sentirnos seguros en un estado de “autoestima alta”, el cual es un estado temporal.

Irónicamente, en la búsqueda de la autoestima terminamos teniendo exactamente lo que no queremos: aislamiento, frustración, inseguridad y tristeza.

La búsqueda de la autoestima ha sido una preocupación central en nuestra sociedad. Muchos libros de auto-ayuda se enfocan a dar consejos sobre cómo alcanzar una “autoestima alta” y mucha gente organiza sus vidas en función de evitar actividades, situaciones o gente para proteger o mantener su propia autoestima.

En mi experiencia, cuando me di cuenta que seguir buscando maneras para mantener un “nivel de autoestima alto” era frustrante y agotador, decidí enfocarme en algo totalmente diferente: aceptar que yo no soy ni mejor ni peor que nadie; que cada situación es perfecta para mí, que en cada momento tengo todo lo que necesito para aprender, y que tengo todo lo que necesito para ir alcanzando mis propias metas.

Vivir plenamente tiene que ver con ser conscientes de nuestra capacidad de querernos, tenernos confianza, amarnos y respetarnos. Si nos relacionamos de esta manera con nosotros mismos, ya no es necesario que estemos buscando cómo “ser mejores” o cómo “tener un nivel de autoestima alto”. Además, consecuentemente, transformaremos nuestra relación con los demás y con la vida misma.

Desde esta perspectiva, y desde la Gestalt, no hay una manera específica con la cual yo trabajaría el tema de la autoestima. Cada experiencia, cada momento, cada persona es única y primero haría un rastreo para descubrir qué es realmente lo que hay detrás de la justificación de tener una “autoestima baja”. Buscaría que la persona contactara con sus propios “recursos/competencias/fortalezas”…todo aquello que le ha permitido llegar a este momento.

Lo que sí puedo hacer es compartir lo que yo he aprendido en esta búsqueda. Desde mi experiencia, estas son las 5 estrategias que, más allá de enfocarse a “elevar mi autoestima”, me ayudan a mantenerme en contacto con mis verdaderas competencias y capacidades; y estoy 100% segura que me guían para vivir plenamente y desarrollar mi verdadero potencial:

  1. Ponte metas a muy corto plazo. [Un día a la vez – “Aquí y ahora”]
  2. Agradece algo todos los días. [Dale las gracias a alguien, agradécete a ti mismo]
  3. Conéctate con una fuerza más grande que tú. [Ya sea Dios, Vida, Universo, Luz…en lo que tú creas]
  4. Haz algo por alguien. [Por una persona, por una mascota, por ti mismo]
  5. Aléjate de todo lo que no sea saludable. [De situaciones, personas, cosas]

Es más fácil decir o creer que tenemos “la autoestima baja” para justificar por qué no tenemos lo que queremos o por qué nos sentimos mal con nosotros mismos. En lugar de esto podemos responsabilizarnos y empezar a aceptar en lugar buscar.

“No debemos tener miedo de confrontarnos,

hasta los planetas chocan,

y del caos nacen muchas estrellas”.

Charles Chaplin.

Referencias:

Jennifer Crocker, The Costs of Seeking Self- Esteem: http://pjackson.asp.radford.edu/202crocker2002costofselfesteem.pdf

Jennifer Crocker, Amara T. Brook, Yu Niiya, and Mark Villacorta, The Pursuit of Self – Esteem: Contingencies of Self-Worth and Self Regulation:

https://www.scu.edu/cas/psychology/faculty/upload/crocker_brook_niiya_and_villacorta.pdf

Ariel & Shya Kane, Working on Yourself Doesn’t Work, 2009, McGraw Hill

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