El Terapeuta creativo y la bioenergética

“El Terapeuta creativo y la bioenergética”

Por: Erika Nallely Varela Hernández

Alumna de Maestría en Psicoterapia Gestalt

Aquella persona que busca una terapia en algún momento de su vida es porque tiene la percepción de no funcionar correctamente o bien de no saber cómo responder a lo que le acontece en este momento.

A través de su proceso de formación el terapeuta Gestalt-Bioenergético comprende que el objetivo final de su trabajo terapéutico, en cada uno de los casos, será que el cliente retorne conscientemente a su primera naturaleza.

Este término se refiere a la pureza con la que nacemos, a la gracia y espontaneidad con la que nos movemos, a la curiosidad que sentimos cuando somos niños, al constante descubrimiento del mundo y la impresión que esto nos causa, a elegir con qué creencias nos quedamos de esas que fueron sembradas por quienes nos cuidaron desde que nacimos, a la limpieza de nuestra alma,  a quitar resentimientos, a perdonándonos por el daño que nos hemos causado a nosotros mismos o a otros. En otras palabras recuperar la pureza con la que nacemos. Quizá parezca difícil pero en general la terapia Gestalt combinada con la bioenergética busca que cada persona, dispuesta a someterse a una terapia, se acerque lo más posible a este estado de pureza.

El terapeuta debe considerar, para lograr que el objetivo se cumpla de la forma más eficiente posible, que la respiración es fundamental para lograr una conexión del cliente consigo mismo, tanto con su forma de pensar y de sentir como con la forma en que reacciona su cuerpo a consecuencia de estas acciones.

La bioenergética estipula “tú eres tu cuerpo”, en otras palabras nuestro cuerpo es la casa de nuestro ser, es el vehículo por medio del cual mostramos al mundo quiénes somos y de cómo experimentamos la vida misma. Entonces, ¿por qué no cuidarlo?, y no solo en torno a vernos bien, si no complementando esto con un enfoque de salud y bienestar, un enfoque de conexión cuerpo-alma y mente que es parte de nosotros como seres integrados que somos. La bioenergética entonces, busca que esta integración se lleve a cabo de la mejor forma posible.

A partir de esta premisa el terapeuta puede comenzar con acompañar al cliente en el descubrimiento de lo que pasa en su cuerpo, para ello se enlistan las siguientes actividades:

Ejercicios de respiración, fundamentales para lograr la conexión del individuo con su cuerpo, pensamientos, sentimientos o reacciones. Estos se pueden ejecutar simplemente acompañando al cliente exagerando, el terapeuta, su  respiración, para que el cliente tenga una guía y se anime a realizar el ejercicio. Llevando al cliente en una fantasía o meditación guiada para enfocarse en la misma. Esto puede ser imaginar una gota de agua cayendo de su cabeza a los pies o bien imaginar una energía cálida recorriendo el cuerpo de los pies a la cabeza.

Al haber trabajado ya, con este primer punto, ahora el terapeuta puede enfocarse en que el cliente sienta las dimensiones de su cuerpo, que se reconozca en su estado físico, es decir, que reconozca el recipiente en donde está contenido su ser. Esto lo puede realizar con la propuesta de ejercicios que pueden ir desde emplear una fantasía guiada en la que se visite a cada órgano vital del cuerpo, llevar a cabo simples movimientos corporales como caminar o levantar los brazos y sacudirlos o hasta bailar, esto dependiendo de cada cliente. Podemos comenzar ahora, con apoyar al cliente para que se dé cuenta del amor y la compasión con la que debería mirar y tratar a su cuerpo, este jamás le dañará así que no debe sentir miedo de sus sensaciones. Cada parte de su cuerpo, tanto su superficie como cada uno de sus órganos funcionan de manera natural para otorgarle bienestar a su ser en su totalidad.

El terapeuta debe prestar atención a que, en todo momento, a lo largo del proceso, el cliente se sienta seguro, tanto con los movimientos o ejercicios que realiza con su cuerpo y la posible generación de movimientos involuntarios como con el espacio que se le proporciona en cada sesión.

Otros ejercicios con los que el cliente puede reconocer o confirmar las dimensiones de su cuerpo son: el terapeuta podrá tener en el consultorio un espejo de cuerpo completo en el que el cliente pueda verse en una fantasía guiada por ejemplo. Otra actividad que puede apoyar esta tarea es escanear el cuerpo del cliente para que este se vea en tres dimensiones en tamaño real, en tanto se desarrolla alguna tecnología para poder llevar a cabo esta tarea bajo un costo accesible, el terapeuta puede dibujar, con el consentimiento del cliente, el contorno del cuerpo de éste; se coloca el cliente en el piso acostado sobre el rotafolio o de pie a espaldas de este, mismo que deberá encontrarse sujeto a la pared o sobre alguna base recta y lisa y el terapeuta dibuja con un plumón el contorno del cuerpo haciendo notar al cliente que el plumón jamás se despegará de su figura y con esto confirme que la figura que dibuje el terapeuta es en efecto la suya. Evidentemente este ejercicio deberá realizarse con mucho respeto.

Al concluir esta etapa, de concientización dimensional corporal, el terapeuta podrá aplicar los ejercicios de bioenergética propuestos por Lowen que así considere en cada caso. La finalidad de realizar estos ejercicios en este orden es que el cliente reconozca su cuerpo para que identifique de mejor manera lo que siente en cada ejercicio bioenergético realizado. Sin embargo, se deja a criterio del terapeuta el orden en que podrá realizar dichos ejercicios que inclusive se pueden realizar de forma paralela, ya sea trabajando en el consultorio o dejando al cliente, los que así lo permitan, que los efectúe fuera del mismo.

Otra forma en que se puede trabajar con el cliente para que reconozca sus sensaciones o emociones, es dejar tareas como la siguiente: Que el cliente narre de forma escrita o grabada, algún un momento de su vida cotidiana, alguna actividad que realice en el transcurso del día. Puede ser, cómo se siente desde que se levanta hasta que concluye la tarea de ducharse, cómo vive corporal y emocionalmente una caminata por el parque, cómo se prepara para ir a dormir, cómo llega al trabajo, cómo se siente mientras está detenido en el tráfico etc, y en todo esto cómo reacciona su cuerpo, desde la postura que tiene hasta las sensaciones que experimenta.

Cabe aclarar que el terapeuta deberá estar siempre atento a las respuestas y posturas que muestre el cuerpo del cliente para poder continuar con la terapia. El terapeuta, con los conocimientos técnicos, experiencia e intuición, al tiempo en que realiza los ejercicios de bioenergética, será capaz de establecer ciertas hipótesis sobre si el cliente tiene algún bloqueo, emoción reprimida y sobre qué pudo haberlo causado y a continuación indagar mediante los ejercicios siguientes la confirmación o  rechazo de dichas hipótesis. Tener una guía de las características de los bloqueos y lo que estos causan en el cuerpo humano o bien tener a la mano el libro de bioenergética de Alexander Lowen jamás estará de más al inicio, durante la formación del terapeuta o en alguna sesión después de años de experiencia.

Los masajes son otra manera de conectarnos con las sensaciones de nuestro cuerpo, por lo que el terapeuta podría incluirlos como parte de este proceso. Si bien, con el consentimiento del cliente, el terapeuta puede realizarlos en las partes del cuerpo del cliente en las que se han identificado tensiones, el cliente también puede realizarlos fuera del consultorio si es que así el tipo de masaje lo permitiese. Por ejemplo, para mejorar la circulación de la energía a través del cuerpo del cliente, el terapeuta puede dejar, como tarea, al cliente que se masajee él mismo en ciertas partes de su cuerpo. Con lo que además de desbloquear energía se da la oportunidad al cliente de seguir reconociendo su cuerpo y las sensaciones que tiene, no sólo a su propio tacto sino también al de otros y de la forma en que interactúa con el medio que lo rodea.

Los ejercicios aquí mencionados, por el sólo hecho de ser realizados a partir de la respiración y con el objetivo de que el cliente se concientice de lo que pasa en su cuerpo, pensamientos y sensaciones, favorecen el contacto con el aquí y ahora que es un objetivo de la terapia Gestalt y con lo que el cliente se hará consciente de en qué momento está viviendo, es decir, lo apoyan a establecerse en su presente.

El respeto juega un papel importante en la terapia, si el cliente se niega a realizar alguno de los ejercicios que el terapeuta le propone, este debe crear nuevas formas para trabajar con dicho cliente.

Bibliografía:

Zinker J., El proceso creativo en la terapia guestáltica, Editorial Paidós México. México. 2003.

Lowen A., Bioenergética, Editorial Diana México. México. 1977.

Universidad Gestalt (http://www.gestalt.mx)

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Centro de orientación psicológica en adicciones y trastornos alimenticios (COPA) http://www.facebook.com/orientacionpsicologicaenadicciones

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