El Tango…Un acercamiento desde la Comunicación y el rol del Terapeuta Gestalt

El Tango…Un acercamiento desde la Comunicación y el rol del Terapeuta Gestalt

Por: Lidia Mónica Martínez
Universidad Gestalt. Maestría en Psicoterapia Gestalt
Curso V-628. Semestre # 3.  1/12/2013

El presente trabajo, ampliado de un artículo previo, trata de una invitación a descubrir uno de los fenómenos humanos: el acto de la comunicación total, verbal y no verbal, a través de una expresión sociológica llamada Tango y su vínculo con el Enfoque Terapéutico Gestalt.

El objetivo de la Terapia Gestalt es crear el continuum de la conciencia, el proceso de formación continua de gestalten dentro del cual el aspecto más importante desde el punto de vista del organismo, de la relación, del grupo o de la sociedad se convierte en gestalt, forma figura de manera que nos es posible experimentarlo y hacerlo frente (reconocerlo, trabajarlo, resolverlo, cambiarlo, desestructurarlo, etcétera). De esta forma vuelve luego a formar parte del fondo (se olvida o se asimila) y deja el espacio que ocupaba libre para que la siguiente gestalt importante pueda emerger (Perls, 1994, p.132).

Irma Lee-Shepherd, al referirse a la Terapia Gestalt como un sistema <open-ended>, cita a Perls, quien percibía la creatividad como la habilidad de ver todas las posibilidades en el aquí y el ahora, tomando ventaja de lo que había como disponible; respondiendo de tal forma a una necesidad o deseo con la utilización del proceso de <darse cuenta>, viendo las diferentes posibilidades y seleccionando la más satisfactoria en el momento presente; tomando en consideración las consecuencias potenciales y pasando después a la siguiente situación. Estableciendo siempre un contacto constante, respondiendo, integrando y asimilando. Cualquier sistema que no siga este proceso, sea de psicoterapia o de metodología científica, se convertirá en un sistema rígido y codificado; inmediatamente comenzará a perder algunos aspectos potenciales de la realidad, limitando las posibilidades de que emerja o se descubra la verdad en otros niveles. Todo lo que limita a ambos: a la teoría y a quien la practica… (…)…Durante el encuentro, el terapeuta puede llegar a detectar los bloqueos a la creatividad existentes en el grupo, en el individuo o en él mismo (Castanedo, 2007, p.226 y p.227).

La comunicación humana,  es un sistema abierto de interacciones dentro de un contexto determinado donde todo comportamiento humano tiene un valor comunicativo. En ella podemos distinguir tres modalidades: la digital, lo que se dice, la analógica, cómo se dice y la pragmática, el comportamiento de la conducta.

Conceptualmente, la fórmula no verbal es susceptible de una gran cantidad de interpretaciones, exactamente igual que el término comunicación (…) Se dice que Ray Birdwhistell, un pionero  en la investigación de lo no verbal, ha comparado el estudio de la comunicación no verbal con el estudio de la fisiología no cardíaca (…) En efecto, no es fácil hacer una disección únicamente del comportamiento humano verbal y otra exclusivamente del comportamiento no verbal. Tan íntimamente tejida y tan sutilmente representada está la dimensión verbal en una parte tan considerable de lo que hemos clasificado antes como no verbal, que a menudo la expresión no describe correctamente la conducta en estudio (Knapp, 2001, p.15).

Esta forma de danza – el Tango –  se originó durante la última parte del siglo XIX y se piensa que deriva de la habanera española, la Milonga y el Candombe uruguayos y también que contiene elementos de la comunidad africana de Buenos Aires, influenciada por danzas africanas ancestrales.

Al inicio, el Tango pronto se convirtió muy popular en los teatros y en los arrabales de los suburbios a través de los órganos callejeros traídos desde Europa por las clases trabajadoras inmigrantes. Como danza fue muy popular entre las clases sociales alta y media a partir de 1913 saliendo de su lado oscuro del pueblo a los elegantes salones palacios del baile.

“Bailar, más que cualquier otra cosa, es adentrarse en los movimientos de la vida. Es una acción, un movimiento, un proceso. El baile de la vida no es tanto una metáfora sino un hecho; bailar es saberse solo y celebrarlo “Sherman Paul (Chan Park, 2008, p. 71).

Se han realizado estudios que sugieren que el baile, los sonidos vocales y la canción precedieron al habla, lo cual significa que la música es el lenguaje original de la humanidad. Los Griegos daban mucha importancia al valor educativo y moral de la música por ello está muy relacionada con el poema épico. Los sabios de la época resaltan el valor cultural de la música. Pitágoras la considera una medicina para el alma, y Aristóteles la utiliza para llegar a la catarsis emocional (Campbell, 2002).

El Tango bailado es una danza distintiva que comenzó en la clase trabajadora portuaria de Buenos Aires (Argentina) principalmente entre los hombres, y por esta razón, es a menudo referida como la música de los inmigrantes de Argentina. Se basa en gran parte en la improvisación y es un acto vivo en el momento en que sucede, en el aquí y ahora. Es a la vez un diálogo verbal y no verbal que se traduce en espontaneidad e improvisación lo cual nos habla de una apertura.  A través del cuerpo sostenemos la vida y también emitimos mensajes, lo sepamos o no. Los seres humanos inicialmente aprendemos a través del cuerpo, y en especial, la danza es un posible camino hacia nosotros mismos y con los demás. La danza es ausencia de palabras pero es también una forma de comunicarnos, de crear y esculpir en el vacío.

La música se escucha en tiempo presente, un recordatorio tangible de nuestra existencia presente y sin embargo no permanente en el continuum de tiempo y espacio. Nos recuerda estar aquí ahora cuando bailamos tango. Así como el aire es vida para el cuerpo, la música es el impulso en la mente al bailar tango (Chan Park, 2008, p. 87).

Historias vertidas en una canción es la moneda común de la humanidad. El tango, a través de su música, su lírica y su danza, refleja una amplia gama de sentimientos que puede vivenciar el ser humano. Como bien dice R. Ostuni (2000) en forma figurada: El tango es tan antiguo como el hombre. Nació con el primer dolor del alma. La vida a través del tango es el mundo de metáforas sutiles que captura hasta el corazón melancólico, abriéndolo a un mundo rico de significados, que nos alude.

La terapia gestalt se basa en la naturaleza. Su inspiración y sus principios básicos se han desarrollado al observar el funcionamiento libre de la naturaleza, de nuestro cuerpo, y de nuestra conducta sana y espontánea. La dinámica de la naturaleza y del hombre están dentro de un mismo orden y podemos utilizar lo que observamos para construir una teoría de la conducta humana… (…)… “La terapia gestalt es tan antigua y vieja como el mundo mismo” (F.S.Perls, 1969b, p.16), porque está basada en los mismos principios de organización que anima la vida (Latner, 2007.p.13).

El teatro y el lunfardo han sido de influencia para el tango. Como expresa en (Todotango) las primeras décadas de 1900 no había radio y el cine era mudo, así que el teatro era muy popular. Contursi, Celedonio Flores, Enrique Santos Discépolo, Homero Manzi por citar algunos, fueron gente de teatro que escribían versos para las obras, algunos en lunfardo. Es lógico decir que la canción de tango fue alumbrada por el teatro. Se suele comparar al tango con una pieza de teatro dramática. El cantor de tango está contando un drama.

Los temas principales y más conocidos de las letras de tango son el desengaño amoroso y el paso del tiempo. El desengaño amoroso como tema central del tango es un lugar común, aunque sólo parcialmente cierto. Probablemente lo que llama la atención en la forma en la que el tango aborda el desengaño amoroso, sea el contraste del hombre «duro» y orientado al machismo, emocionalmente restringido, que se abre en las letras del tango, mostrando su interioridad y la profundidad de su sufrimiento.

Sus vertientes, la Guardia Vieja y el Tango de Vanguardia, nos muestran el grado de transformación experimentado y que sigue experimentando este género musical. En cada caso nos van describiendo, como una radiografía, el espíritu de la gente según la época con sus conflictos y sus esperanzas.

Por su parte Horacio Arturo Ferrer (1997) señala esta identidad entre rioplatense y tango, entre ciudad y tango: “El tango no ha dejado de mentarnos. Seguimos alimentando su cumplida promesa de música popular –hoy evolucionada y llena de posibilidades – y él sigue aludiendo a nuestra vida… (…)… El tango es un hecho, una verdad, un fenómeno de manifestación colectiva, un dialecto musical de exteriorización popular.” El tango es, si se lo piensa bien, el fenómeno más asombroso que se haya dado en el baile popular. Algunos arguyen que no es siempre dramático y que, como todo lo porteño en general, puede ser humorístico; queriendo significar, supongo, que la alegría no le es ajena… (…)… En esos casos el tango es satírico, su humorismo tiene la agresividad de la cachada argentina (albur diríamos en México)…Es el lado caricaturesco e irónico de un alma sombría y pensativa (Sábato, 1997).

Y nos plazca o no, también es cierto que esa esquematización encierra algo profundamente verdadero, pues el tango encarnaba los rasgos esenciales del país que empezábamos a tener: el desajuste, la nostalgia, la tristeza, la frustración, la dramaticidad, el descontento, el rencor y la problematicidad (Sábato, 1997).

En Argentina en más de una ocasión la gente suele decir que la vida es como un tango. Como seres humanos necesitamos conocer la fuerza de nuestro temperamento y sus características, la calidad de nuestros hábitos, el empuje de nuestra naturaleza y, por sobre todo, discernir claramente nuestras decisiones viables.

La emoción ocupa un lugar central en el desarrollo de la persona y en general de toda la sociedad. El miedo, la alegría, la ira aparecen en la experiencia humana como arquetipos de significado común a todos. Dada la gran influencia de las emociones sobre la forma de percibir, sentir, pensar y actuar, es preciso darnos cuenta de que tanto lo que sentimos como lo que hacemos con lo que sentimos, determina en gran medida nuestro grado de participación en la vida a través de la postura que tengamos.

“El tango nos permite expresar enfado, amor, pasión en una forma socialmente aceptada”. Leandro Paulou (Chan Park, 2008, p.73).

El ser humano como el tango es único y a ello apelamos en el encuentro interpersonal de la terapia en el que vamos acompañando al paciente a contactar con su Yo: a enriquecerlo  cuando va integrando y asimilando lo biopositivo de su vivencia y eliminando lo alienado que puede haber en ella.

Como expresan  Bandler y Grinder (1996):
“… existe una diferencia irreductible entre el mundo y nuestra experiencia de él…Cada uno de nosotros crea una representación del mundo en que vivimos, es decir, un mapa o un modelo que nos sirve para generar nuestra conducta. En gran medida, nuestra representación del mundo determinará lo que será nuestra experiencia de él, el modo de percibirlo y las opciones que estarán a nuestra disposición al vivir en el mundo…No hay dos seres humanos que tengan exactamente las mismas experiencias…Tal vez el filtro socio-genético más comúnmente reconocido lo constituye el sistema de nuestra lengua. Dentro de cualquier parte de la riqueza de nuestra experiencia está relacionada con el número de distinciones que hacemos en determinada área de nuestra sensación…Cada individuo tiene un conjunto de experiencias que constituyen su propia historia personal y que le son peculiares y únicas, del mismo modo como lo son sus huellas digitales” (p.28-p.33).

El Tango Argentino se baila en un abrazo que puede variar desde muy abierto a muy cerrado…maneras de como los seres humanos se pueden encontrar también en la vida. Bailar de acuerdo a la emoción y velocidad de una pieza de tango es reflejar al expresar su musicalidad. Es una comunicación de contacto real creando un diálogo directo no verbal.

Knapp (2001) expresa “El movimiento del cuerpo o comportamiento cinésico comprende de modo característico los gestos, los movimientos corporales, los de las extremidades, las manos, la cabeza, los pies y los ojos (parpadeo, dirección y duración de la mirada y dilatación de la pupila), y también la postura (…) Algunas señales proporcionan información acerca de las emociones mientras que otras dan a conocer rasgos de la personalidad o actitudes (…)” (p.17).

Una personalidad integrada tiene estilo, una forma unificada de expresarse y comunicarse (Perls, 1994, p.144).

El tango bailado no es la excepción y tampoco el momento de la sesión de terapia Gestalt en el cual se trabaja en relación a la comunicación no verbal junto con la verbal ya que no se pueden separar. Es importante que aprendamos a escuchar a nuestro cuerpo a través del sentir. En Gestalt se trabaja mucho en esta dirección al ir acompañando de manera terapéutica al paciente para que vaya logrando tomar consciencia de su propia consciencia en relación a aquello que lo moviliza o bloquea; ya sea desde el gozo o el dolor pasando por todos los gradientes y pueda expresarse con plenitud. En el caso de la presencia de dos seres bailando transmiten mucho de su técnica, creatividad y personalidad.

(…) la realidad es, en gran medida, lo que la hacemos ser. Los filósofos existencialistas proponen una relación muy similar entre el hombre y su realidad: conciben al hombre arrojado a un mundo opaco, amorfo y carente de sentido, a partir del cual el hombre mismo crea su situación. Por lo tanto, su manera específica de <ser-en-el-mundo> es el resultado de su elección, es el significado que él confiere a lo que probablemente está más allá de la comprensión humana objetiva (Watzlawick, Bavelas y Jackson, 2006, p.240).

A lo largo del siglo pasado, la fenomenología ha logrado importantes avances en el conocimiento del cuerpo humano y se ha planteado desde un comienzo la pregunta fundamental por el cuerpo en cuanto a priori; es decir:

¿En qué medida este cuerpo individual es una condición de posibilidad del logro de un sentido y de qué modo se expresa concretamente este a priori?

De acuerdo a Maurice Merlau – Ponty, la fenomenología es el estudio de las esencias. La esencia de la percepción… (…)…la esencia de la conciencia por ejemplo… (…) Es el ensayo de una descripción directa de nuestra experiencia tal como es. La unidad de la fenomenología y su verdadero sentido la encontramos dentro de nosotros. Se trata de describir, no de explicar ni analizar. La percepción…es el trasfondo sobre el que se destacan todos los actos y que todos los actos presuponen…El mundo…es el mundo natural y el campo de todos mis pensamientos y de todas mis percepciones explícitas. Apunto a mi mundo y lo percibo.

¿Alguna vez has sentido como que desafinabas con alguna persona o situación en particular desde tus gestos, silencios, posturas o actitudes? ¿Cómo crees que los otros te perciben a través de lo que observan en ti?

Estas son  preguntas que nos permiten hacer un alto para reflexionar con una mayor intención: ¿Qué tanto sientes ser el verdadero intérprete de tu vida? ¿Qué tan auténtico y congruente te expresas a través del lenguaje de tu cuerpo, y por qué no, a través de tu vestimenta y accesorios? ¿Qué tanto sientes que tu sonrisa es real y no una pose? ¿Tu mirada expresa lo que realmente sientes? En definitiva, ¿Qué señales produces al interactuar con otras personas?
¿Qué señales comunicas en la danza de tu vida?

El desafío es ser conscientes de nuestros filtros personales.  Nuestra noción de ser y de nuestra relación con la vida viene de otros y de los estímulos recibidos en la interacción con el medio o contexto en el que estamos.

El mundo no es lo que pensamos, sino lo que vivimos. Estamos abiertos al mundo, nos comunicamos indudablemente con él, pero no lo poseemos. El sentir es esta comunicación vital con el mundo que nos lo hace presente como lugar familiar de nuestra vida. A él deben objeto percibido y sujeto perceptor su espesor. La sensación es intencional porque encontramos en lo sensible la proporción de cierto ritmo de existencia.

El cuerpo es el vehículo del ser-del-mundo  y poseer un cuerpo es para un viviente conectar con un mundo definido, confundirse con ciertos proyectos y comprometerse continuamente con ellos. Tengo consciencia del mundo por medio de mi cuerpo. Es por mi cuerpo que comprendo al otro, como es por mi cuerpo que percibo “cosas”. El problema del mundo, empezando por el del propio cuerpo, consiste en que todo permanece en él.

Estar emocionado es encontrarse enfrentado en una situación a la que puede no siempre conseguir hacer frente, pero a la que no quiere abandonarse… (…) … El dolor y la ira son variaciones del ser-del-mundo, indivisos entre el cuerpo y la consciencia. El dolor y la ira del otro nunca tienen el mismo sentido exacto para él y para mí. Para él son situaciones vividas, para mí, situaciones presentadas (Maurice Merlau-Ponty, 1985).

¿La existencia humana es dialéctica? El término dialéctica, según el Diccionario El Pequeño Larousse Ilustrado (2003), viene del griego dialektikós que significa referente a la discusión.  Es el arte de discutir o argumentar. Evolución de las cosas mediante la oposición y la superación de la oposición.
Frente a esto ¿Qué podemos decir de la vida? La existencia humana es dialéctica. El ser humano no es sino que va siendo o que llega a ser. Desde este análisis el término vida tiene una doble significación: la vida que me es dada y sus posibilidades a realizar.

El  tango ¡Chau no va más! de  Homero  Expósito  nos  delinea  entre sus estrofas esta sensación de cambio, de irnos superando. Devenir como un proceso de transformación y acercamiento cada vez más hacia nuestro Ser, ese que voy siendo o llegaré a ser a través de mi toma personal de decisiones para crear un mejor mañana, un existir mejor.

¡Chau, no va más! Es la ley de la vida devenir…

Vivir es cambiar… ¡dale paso al progreso que es fatal!

¡Chau, no va más!…Simplemente, la vida seguirá…

“Tómalo con calma…Esto es dialéctica pura,

¡te volverá a pasar tantas veces en la vida!…”

“…Empezar a pintar todos los días sobre el paisaje muerto del pasado

y lograr cada vez que necesite nueva música, nueva, en nuevo piano…”

“Vos ya podés elegir el piano, crear la música de una nueva vida

y vivir la intensamente hasta  equivocarte  otra vez

y  luego  volver  a  empezar  y  volver  a equivocarte

pero siempre vivir… ¡vivir intensamente!

porque ¿sabés qué es vivir?

Vivir es cambiar, en cualquier foto vieja lo verás

¡Chau, no va más!”
Por otra parte el tango ha dado argumentos a otro tipo de interpretaciones que cuestionan el  carácter del porteño, su alegría o tristeza. Nelson Polo sostiene:” El argentino está dotado de un gran sense of humour, heredado tal vez del permanente  contacto con el inglés. Le gusta burlarse  elegantemente de todas las cosas” (Sábato, 1997).

Marcos Victoria explica y añade “Ni en el arte popular, ni en el arte culto, ni en la plástica, ni en la lírica, se encuentra ese predominio del tono depresivo del ánimo que algunos extranjeros  apresurados y algunos argentinos sugestionables han denunciado en las  supuestas estéticas de acá. Cualquier patetismo tiene, entre nosotros, el instantáneo antídoto de la ironía. El mejor argumento contra la pretendida tristeza criolla – y ya estamos en el límite de la  literatura –  es  la  letra humorística  de  los tangos satíricos, de  más  en  más  frecuentes, de los tangones, de las alegres polcas; sin olvidarnos de las leyendas de los carros de Buenos Aires, tesoro de la epigrafía popular, humorismo en vetas” (Op cit.).

Entonces esta característica en las letras del tango satírico nos recuerda inevitablemente a la aplicación del humor como posible herramienta de auto-distanciamiento en el encuentro terapéutico. Obviamente que el humor se deberá usar dependiendo de la personalidad y circunstancia que esté atravesando el paciente. Hay un dicho popular que dice “El hombre llega a ser sabio cuando aprende a reírse de sí mismo”.

Al respecto Enrique Santos Discépolo en su tango, “Cambalache“, denuncia de manera irónica la falta de valores a través del lunfardo y su sarcasmo.

“… ¡Todo es igual! Nada es mejor!

¡Lo mismo un burro  que un gran profesor!

¡Qué  falta  de  respeto,  que atropello a la razón!

¡Cualquiera es un señor! ¡Cualquiera es un ladrón!

¡Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se  ha  mezclao  la  vida

y  herida  por  un  sable  sin  remache ves  llorar  la Biblia contra un calefón.

Siglo veinte, cambalache problemático y febril!

El que no llora, no mama, y el que no afana (roba) es un gil.(tonto)

¡Dale nomás! ¡Dale que va! ¡Que allá en el horno (infierno) nos vamo a encontrar! …”.

También en la letra de “Argentina primer mundo” de Eladia Blázquez vemos declarado el sentir irónico de falta de valores y preocupación existencial ante la deshumanizada realidad en una época más actual.

En el medio de este “mambo” (caos) y el delirio más profundo…

el cartel de primer mundo, nos vinieron a colgar.

Tan grotesco es el absurdo,

tan inmundo está el chiquero que mirando el noticiero,

¡me reí por no llorar!…

Y me duele que sea cierto…

Con dolor del más profundo.

Porque si esto es primer mundo, este mundo dónde está?

Si parece la utopía de un “mamao” (borracho) voy a hacértela bien corta..

¡se afanaron (robaron) con la torta (pastel/aquí sería el dinero), el honor y la verdad!

(…) aclaraciones mías para lograr una mejor comprensión del texto en un contexto donde no se originó este género musical.

Los valores nos guían en nuestra vida. Cada ser humano tiene sus valores propios y muchos suelen ser introyectados de ahí la importancia de trabajar con ellos cuando se detectan bloqueos en áreas de la vida del paciente. Nuestra libertad personal se basa en ellos más allá de las condiciones imperantes en nuestro momento existencial. El tango “Prohibido Prohibir” de Eladia Blázquez relata el horizonte de la libertad humana cuando nos dice:

No se puede prohibir, ni se puede negar el derecho a vivir, la razón de soñar…

No se puede prohibir, el creer ni el crear, ni la tierra excluir, ni la luna ocultar…

No se puede prohibir, ni una pizca de amor, ni se puede eludir que retoñe la flor…

Ni del alma el vibrar, ni del pulso el latir, ni la vida en su andar… No se puede prohibir…

Sólo el hombre incapaz de entender, de sentir ha logrado, al final, su grandeza prohibir,

y se niega el sabor y la simple verdad, de vivir en amor y en total libertad…

Si tuviese el poder de poder decidir…Dictaría una ley… ¡Es prohibido prohibir!”

Afrontar nuestros patrones reiterativos y explorar nuestra identidad es un trabajo profundo. El conflicto y el dolor con el que hemos cargado, nos conduce a nuevos niveles de libertad donde cada circunstancia difícil contiene una lección que puede aportar su particular despertar o aprendizaje. Lo que precisamos es voluntad para ir hasta el núcleo de nuestro Ser. Cada uno debe ser consciente de la relevancia que tiene su vida para el conjunto de la sociedad en que se desenvuelve, para su familia, sus amigos y para quienes dependen de él. Y me atrevería inclusive a decir que el efecto de su conducta también puede llegar a influenciar o afectar a aquéllos que no se encuentran dentro de su círculo de relaciones cercanas o no tan cercanas.

La forma de relacionarnos con el dolor asume diferentes matices de acuerdo con nuestro desenvolvimiento o desarrollo de conciencia y las circunstancias que experimentamos. La culpa forma parte de la vida humana y se relaciona con una autoestima alterada.

En el curso de nuestras vidas, todos perdemos a familiares, amigos, maestros y conocidos, y finalmente, afrontamos nuestra desaparición biológica, Sin embargo, en la práctica, muchos vivimos como si nunca nos fuéramos a morir, como si fuéramos los únicos dignos de escapar a esa Ley de la Vida. La conciencia de la brevedad de la vida nos hace cuidadosos de nuestro tiempo, de nuestros actos, de nuestras decisiones. La seguridad de la muerte da profundidad a nuestras experiencias.

El rol del terapeuta con su paciente es muy semejante a lo que vemos cuando una pareja baila un tango; ambos llevan el ritmo de la sesión y hacen así como un baile sincrónico o al menos ese es el “intento para”. Cuando actuamos libremente y con responsabilidad es cuando aprendemos a ser más lo que somos.

El terapeuta creativo ve al cliente en su totalidad: su plasticidad y rigidez, brillantez y opacidad, fluidez y estancamiento, puntualidad cognitiva y pasión. El terapeuta creativo es un coreógrafo, un historiador, un fenomenólogo, un estudioso del cuerpo, un dramaturgo, un pensador, un teólogo, un visionario (Zinker, 1979, p.22).


Reflexiones Personales

Decido iniciar mis reflexiones citando dos frases que considero resumen el fin del rol de un terapeuta Gestalt durante el encuentro interpersonal con el paciente. A saber:

“El amor es la mejor música en la partitura de la vida. Sin él serás un eterno desafinado en el inmenso coro de la humanidad” (Roque Schneider)

“El hombre es su propio salvador” Pensamiento Oriental

El paciente es quien tiene la sabiduría para conocerse más y de dar y recibir amor como su máxima expresión. Cuando hay temor, no hay amor dentro uno mismo. El rol del terapeuta valiéndose de todos los recursos del enfoque Gestalt, entre ellos la comunicación, le acompaña  a través de esa vía hacia el contacto, al darse cuenta y a la integración del asunto inconcluso.

La comunicación, verbal y no verbal, funciona como una brújula hacia ese descubrimiento. El arte de observar y escuchar abre la posibilidad a un mejor entendimiento y conocimiento del mundo del paciente en ese momento. Podemos decir entonces que, desde el encuentro terapéutico, constituyen acciones prioritarias para el profesional con su paciente. La capacidad de describir lo obvio nos asiste durante dicho proceso sin olvidar el contexto en el que se desarrolla la acción y las señales comunicacionales que van identificándose.

La terapia Gestalt permite un camino hacia el Yo auténtico y creativo cuyo desafío es vivir siendo parte de un campo, de manera más integrada, en un mundo en permanente devenir.
En Enfoque Gestalt y el Tango se relacionan con los principales sentimientos de los individuos. Dependiendo del grado de autoconocimiento, de conciencia de sí mismo, es decir del grado auto-soporte en su vida, el individuo va logrando un mayor crecimiento. Crecer es ir ampliando su mundo, su percepción y su consciencia.

La música del Tango no gusta a todos. A veces nuestra vida tampoco.

Bibliografía

Bandler R. y Grinder J. (1996). La estructura de la magia. Volumen I Lenguaje y terapia. Santiago, Chile: Cuatro Vientos Editorial.

Campbell D. (2002). El efecto Mozart. Barcelona: Urano.

Castanedo C. (2007). Terapia Gestalt. Enfoque centrado en el aquí y el ahora. España: Herder.

Knapp M. (2001). La comunicación no verbal. El cuerpo y el entorno. México: Paidós Comunicación.

Latner J. (2007). Fundamentos de la Gestalt. Chile: Editorial Cuatro Vientos.

Merlau-Ponty M. (1985). Fenomenología de la Percepción – Obras Maestras del Pensamiento Contemporáneo. México: Origen/Planeta Edit. Artemisa SA de CV.

Ostuni R. (2000). Viaje al corazón del Tango. Buenos Aires: Lumière.

Park Ch. (2008). TANGOZEN. Buenos Aires: Editorial Kier S.A.

Perls L. (1994). Viviendo en los límites. Valencia: Promolibro.

Sábato E. (1997).Tango, discusión y clave. Buenos Aires: Losada.

Watzlawick P., Bavelas J.B. y Jackson D.D. (2006). Teoría de la comunicación humana. Interacciones, patologías y paradojas. España: Herder Editorial S.L.

Zinker J. (1979). El Proceso Creativo en la Terapia Gestáltica. Argentina: Editorial Paidós SAICF.

Recuperado de:

http://www.Todotango.com Consultado el 11/05/2010.

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