“El sentido de la vida vs. vacío existencial”

Nombre: Paola B. Quiroga Leyva
Tema: “El sentido de la vida vs. vacío existencial”
Mail: paola.quiroga@anahuac.mx psi.paolaquiroga@gmail.com

Muchas veces en Gestalt escuchamos sobre el vació. El Dr. Salama nos explica que es una sensación displacentera relacionada con angustia. Perls sugirió dos tipos de vacíos: Vacío Estéril y Vacío Fértil, señalando que se podría cambiar el primero al segundo mediante ejercicios donde se enfrente a su vacío, lo conozca y aprenda de él.

Todas las personas nos hemos enfrentado a esta sensación de vacío o hueco. En Gestalt se cree que esto puede significar la posibilidad de que cuando un paciente presenta una sensación de vacío está calificado para nutrirse. Por lo que siempre hay que aprovechar esta oportunidad de crecimiento y autoconocimiento.

¿Quiénes somos?,  ¿Por qué estamos aquí?,  ¿Para qué estamos aquí? , ¿Cuál es el propósito de la vida?,  ¿Cuál es la propósito de nuestra vida? ,  ¿Qué es lo significativo y valioso en la vida?, ¿Cuál es el valor de la vida?,  ¿Cuál es la razón para vivir?,  ¿Para qué estamos viviendo?, ¿Cuál es el sentido de la vida?, ¿Cuál es el sentido de mi vida?

Uno de los mayores vacíos que una persona puede presentar es el vacío existencial. Entrando en crisis nos empezamos a preguntar:

Una de las paradojas que plantea el budismo zen es que el conocimiento del hombre radica en vaciarse para ser llenado, es decir que, solo por medio de enfrentar este vacío podremos llegar a conocernos en realidad y entender nuestra existencia completamente. Llegar a comprender cual es nuestro sentido de vida, el cual es personal y único.

Victor Frankl nos explica que el sentido de la vida es lo que le da significado y ayuda a encontrar un soporte interno a la existencia. Este significado puede referirse a la vida en general pero siempre en cada situación concreta que a uno le toca vivir con su personalidad y sus propios recursos.

El sentido de vida no es el mismo para todos los seres humanos, pues cada  uno de nosotros lo hallamos en función de nuestras  propias circunstancias y en función de nuestros  propios objetivos en la vida y posibilidades.

“Cada ser humano ha de hallar aquello que para él confiere un significado a su vida”.

El significado debe hallarse a través de una búsqueda personal, no puede darse a otro. No hay respuestas estándar para hallar un sentido a la vida. Cada quien ha de llegar a su propia solución por sí mismo, tiene que descubrirlo en la vida misma.

Dicha búsqueda puede ser una fuente de motivación para seguir viviendo y para asumir las propias obligaciones. “La lucha por encontrar un significado en la propia vida constituye la primera fuerza de motivación del hombre” (Victor Frankl).

Para algunas personas, el “sentido” tiene un carácter espiritual o trascendente, pues buscar sentido puede implicar la búsqueda de un orden superior. Para I.  Yalom el sentido de la vida debe contemplarse desde una perspectiva que permita apreciar su desarrollo en el tiempo, pues los tipos de significado cambian a lo largo de la vida, se produce un cambio de prioridades y de valores a lo largo de la vida pues no aspira a conseguir lo mismo un niño, un adolescente, un adulto o un anciano. En cada época de la vida, se desarrollan predominantemente un tipo de valores.  El desarrollo del sentido se ve influido por el contexto cultural, las experiencias pasadas, el nivel de conocimientos y los sistemas de creencias.

¿Hay alguna relación entre el sentido de vida y la salud mental?

Si.  La salud mental puede conceptualizarse como lo que está por encima de lo normal, como un estado mental que es deseable objetivamente, como la capacidad de amar y trabajar, como una psicología positiva que busca desarrollar las potencialidades, y desde la perspectiva del desarrollo saludable del adulto (que tiene que ver con una madurez en la que hay un “desarrollo del ser en su esencia y sentido” y una capacidad de mantener dicho sentido). También puede relacionarse con la inteligencia emocional o social, con el bienestar subjetivo (un estado mental que se percibe subjetivamente como felicidad y que se desea). Y por último puede relacionarse con la resiliencia, con una capacidad de mantenerse integrado y saber responder ante las dificultades.

Frankl explica que la existencia del deseo de significado es un criterio fiable de salud mental. Se ha hallado una relación importante entre hallar sentido a la vida y bienestar psicológico, lo cual indica la importancia de esta dimensión a la hora de evaluar el estado de salud mental de cualquier persona.

El sentido además, es necesario para la satisfacción humana. Si uno tiene claro cuál es su papel en el mundo, muy relacionado con el sentido que da a su vida, y percibe el futuro de forma positiva (lo que también tiene relación con el sentido) es más probable que alcance y conserve su estabilidad mental.

La carencia de significado es un indicador de desajuste emocional. La necesidad de sentido hoy en día no se satisface plenamente, pues son muchas las personas que sufren lo que Victor Frankl llamó “vacío existencial”, que consiste en vivir sin encontrar un sentido a la propia vida.

Yalom nos explica que existen diferentes manifestaciones de la carencia de sentido o vacío existencial:

®    el “espíritu de cruzada o aventurismo”: abrazar de forma compulsiva una causa o actividad, independiente de su valor o contenido, como respuesta a la falta de propósito, lo que puede llevar al fanatismo.

®    Nihilismo: desacreditación de las actividades que los demás lleven a cabo, desesperació.

®     “forma vegetativa”: que consiste en un estado de aburrimiento, con indiferencia y apatía que puede llevar a una depresión.

Para Yalom, la falta de significados va estrechamente ligada al ocio (que nos enfrenta a nuestra libertad) y a la falta de obligaciones. Explica que el hombre del mundo moderno tiene que enfrentarse a la vida sin un sistema de significado cósmico basado en la religión y, además, separado de la naturaleza y de la cadena elemental de la vida.

La pérdida de sentido también puede ser consecuencia de una situación de depresión que desenfoca la explicación del sentido de la vida y de las metas que la orientan.

Existen también estudios que muestran que el hallar sentido fomenta un afrontamiento positivo de las dificultades y aumenta la esperanza. El sentido que encuentran las personas a lo que les sucede, influye en las estrategias de afrontamiento, haciendo que estas sean más exitosas ante cualquier dificultad. Según Frankl, el sufrimiento deja de ser en cierto modo sufrimiento en el momento en el que encuentra un sentido y, por el contrario, la desesperación se produce por un sufrimiento sin sentido.

Lo que más importa de todo es la actitud que tomemos hacia el sufrimiento, nuestra actitud al cargar con ese sufrimiento. El sufrimiento deja de ser en cierto modo sufrimiento en el momento en que encuentra un sentido, como puede serlo el sacrificio. En muchas ocasiones el sufrimiento es inevitable. Al aceptar el reto de sufrir valientemente, la vida tiene hasta el último momento un sentido y lo conserva hasta el fin, literalmente hablando.

Referencias

http://gestalt-terapia.blogspot.mx/2007/10/el-sentido-de-la-vida.html

– Acevedo, G. (2002). Logoterapia y resiliencia. NOUS. Boletín de Logoterapia y Análisis Existencial.

– Frankl, V.E. (1988). El hombre en busca de sentido. Barcelona: Herder.

– Frankl, V.E. (1998). La voluntad de sentido. Barcelona: Herder.

– Yalom, I.D. (1984), Psicoterapia Existencial. Barcelona: Herder.

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