El México que quieres

por: Mtro. Adrián Salama
Entre mis análisis sobre lo que la sociedad del Df me ha dejado con más que un regalo, viene a mi presencia las mentadas de madre que le hicieron a Carlos Marin en un periódico de circulación masiva.
México hoy ocupa el lugar 4 en muertes de periodistas y las causas siempre se las restregaban a los gobiernos. Sin embargo, el 28 de Julio del 2012, le escupieron a Carlos Marin y le dijeron de todo, ninguno lo tocó o al menos no salió en la noticias. Entonces la pregunta que surge es ¿se le pegó a la población la enfermedad de agredir a los periodistas?
Para mi la respuesta es muy clara. Que seamos el país número 4 en muertes a periodistas es porque nos hemos vuelto aún más intolerantes. Muchos creen que con agresiones verbales, levantar la voz o ataques físicos se logra que el otro cambie de opinión. Estas muestras de impotencia no sólo no logran su cometido, sino que además hacen que el agredido se aferre aún más a su ideología.
Ayer fue Carlos Marin, y bendito sea el señor de allá arribita que llevaba cámaras consigo, pero si fuéramos cualquiera de nosotros los mortales que no tenemos el dinero ni los recursos para subsanar un ataque de masa?
En la psicología se sabe que la agresión se va construyendo poco a poco y si no se hace algo para controlarla, se pierde fácilmente ante cualquier provocación. Un ejemplo muy claro es el de aquel que primero es un fisgón de sus vecinas, las ve cambiarse, desnudarse, sin que ellas lo sepan. Si no se hace nada, la conducta se elevará hacia el acoso sexual y puede terminar (en varios casos así es) en la violación.
Si no comenzamos hoy a ser más tolerantes con respecto a quien sea y no importa si es un vendido, o un mesías o lo que sea, (la vida misma cobra a estas personas) empezaremos a tener un país con más agresión. 60 mil muertos en 6 años parece que no es algo que impacte, pero para mi, saber que mi país se está convirtiendo en una nación de intolerantes sólo me hace temer por lo que le estamos dejando a nuestros hijos.
El voto es libre y secreto, ninguna agresión hará que esto cambie. No puede haber fraude, todos los ojos del país (y de otros países) estarán sobre las urnas. Dejense de teorías de complot y enfoquense en lo que nos está quedando; peleas entre familias, amigos, conocidos y desconocidos que decidieron NO PENSAR COMO NOSOTROS. Eso hace que una nación crezca y al parecer México podría ser una gran nación si aceptáramos que el OTRO también tiene derecho a no pensar como yo. Eso es democracia, eso hace que los países se vuelvan primer mundo.
Se les olvida algo muy importante, el presidente sólo dura 6 años y se va. Sus amigos, familiares, vecinos y conocidos duran toda la vida. No hay idea que valga más la pena pelear, que no sea, la tolerancia y el respeto a que el otro piense distinto a mi. Pero pelear por !!!¿¿¿quién se quedará en el poder por 6 años???!!! Eso sí se me hace una de los retroceso más terribles que hemos tenido en esta nación.
Yo por mi, prefiero seguir contagiando vida. Prefiero ser tolerante a quien le va a uno y a quien odia al otro. Yo sé que gane quien gane, mientras yo haga mi trabajo y siga haciendo el bien, Dios(energía universal, Ala, Jesus, Krishna, universo, etc) me recompensará en esta vida.
Si algo he aprendido, es que la responsabilidad del cambio sólo la puede ejercer el que es dueño de su vida. La única forma que el gobierno ha encontrado en hacer que la gente cambie es a través del sometimiento y la fuerza y es un decir, ya que los pueblos sometidos, terminan en revolución.
Es mejor educarse, seguir creciendo como seres humanos y auto responsabilizarnos por nuestros actos. Es ahí donde radica el poder del ser humano. Busquen el poder dentro de ustedes, busquen el equilibrio en su ser. Recuerden que toda la biblia, viejo testamento, Corán, enseñanzas de Buddha, etc se podría reducir en “no hacer a otro lo que no quiero para mi” Sólo pido un momenot de reflexión, un momento de paz interior para contagiar al de al lado, agresión sólo provoca agresión, pero el amor y la tolerancia es lo que hace que un ser se nutra y crezca. Para terminar usaré el aprendizaje que tuve con mi hija (y sé que todas las mamás saben a que me refiero) “Cuando mi hija estaba enojada porque algo no podía hacer, y lloraba emberrinchada y pataleaba, yo en vez de ir a gritarle y hacer que su llanto empeorara, me acercaba a ella con una voz tenue, muy despacito le iba diciendo palabras de amor y mientras me acercaba y la tocaba suavemente, veía en su berrinche como se iba acabando el enojo y comenzaba a surgir la paciencia. Se le iba contagiando poco a poco el amor que yo le emanaba y ella respondía al mismos” Esto es para mi una de las enseñanzas de tolerancia más importantes que hay, pero requieren control personal, paciencia y muchísimo amor.

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