El lenguaje, un mundo personal

Por Ariadna Tovar Licea quien es alumna de la Maestría en Psicoterapia Gestalt de la Universidad Gestalt y lo escribió el 17 de junio del 2015  

INTRODUCCIÓN

El lenguaje como medio de comunicación y expresión es una de las diferencias más marcadas entre el Ser Humano y los animales. Y no significa que los animales no tengan un lenguaje, sino que el nuestro es más elaborado y evolucionado. A este, varios autores le han atribuido la evolución del hombre y de la cultura. (Rodríguez, 2006). Al ser una de las principales formas de comunicación para el Ser Humano, el lenguaje puede variar dependiendo de la región en la que una persona se críe. Actualmente, se hablan alrededor de 7,106 idiomas en el mundo, lo que da una gama enorme de maneras de comunicarse, sin contar que aunque se hable el mismo idioma si se proviene de diferente región geográfica existen ciertos cambios en el.

Existe la ilusión de que se habla la misma lengua por el simple hecho de estar en el mismo país. Sin embargo, cada persona tiene un lenguaje y forma de expresarse muy personal. Por lo que se podría decir que hay un lenguaje por cada persona que habita el mundo. Dentro de la psicoterapia es de suma importancia el lenguaje pues de esta forma el paciente comunica lo que esta sintiendo, viviendo y pensando. Pero así mismo se presenta un gran problema, el que cada persona tiene un lenguaje diferente, una forma diferente de comunicarse, ¿cómo se podría llegar a un máximo entendimiento de lo que el paciente intenta decir o comunicar? Pareciera que el trabajo del terapeuta va mas allá de conocer técnicas y estrategias sino, que el terapeuta debe de aprender ese lenguaje tan propio y subjetivo que caracteriza a cada persona y/o paciente.

 DESARROLLO

El lenguaje es ambiguo por su naturaleza misma. En éste las palabras tienen más de un significado y por ello lo que expresamos puede ser escuchado de formas diferentes. Stain llamó la atención al hecho de que las palabras son subjetivas, éstas son herramientas, no espejos. Como Ludwing Witgenstein dijo una vez: “El significado de una palabra es su uso en el lenguaje”. ( Lehrer, 2008).

Al estar tan acostumbrados al lenguaje, muchas personas no captan la complejidad y dimensión creativa que conlleva el crearlo. Se tiene la creencia de que se utilizan mecánicamente cómo si se tratara de una máquina que esta previamente programada. Cuando se habla, se van construyendo frases, y cada palabra tiene un diferente significado dependiendo de la necesidad de una persona se va a utilizar de modo distinto. Esta polisemia de vocablos hace que la persona tenga que definir el sentido que quiera darle (Rodriguez, 2006)

Por su función, el lenguaje es una herramienta con la cual se permite que los deseos, pensamientos ideas e imaginaciones de una persona sean conocidas. Éste no esta representado por entidades reales sino que se basa en representaciones como sustitutivos de estas entidades reales, creando así una comunicación simbólica.

En el libro de texto de 1890 Los Principios de la Psicología, William James declaró que “el lenguaje va en contra de nuestra percepción de la verdad”. Las palabras hacen parecer a la realidad, como si estuviera compuesta de partes discretas – como adjetivos, sustantivos y verbos – cuando en realidad, todas estas diferentes partes avanzan juntas ( Lehrer, 2008). Para que un individuo pueda expresar sus ideas o pensamientos debe atarse a una representación simbólica, las palabras, y para que éstas puedan ser comprendidas se necesita de una estructura gramatical la cual promueva el entendimiento de lo que desea ser comunicado y que a su vez pueda ser comprendido por un otro en un lenguaje que le resulte familiar. Con esto podemos decir que las oraciones necesitan artículos y adverbios, y la mente necesita pensamientos para conectarse junto con otros pensamientos ( Lehrer, p. 154)

Comúnmente las palabras no dicen lo que dicen que dicen, por lo que se ha creado un método científico bastante largo, doloroso y de autodescubrimiento llamado psicoanálisis. En el se hace hablar y hablar a una persona para que él, con ayuda del analista logre encontrar el significado de sus propias palabras, pues dependiendo de esa creación de oraciones va a ser el significado real que le quiere dar la persona al lenguaje (Rodriguez, 2006).

Teniendo en cuenta lo anterior, no sólo dentro del psicoanálisis se utiliza este tipo de técnicas para lograr que el paciente conozca el significado de sus propias palabras. Dentro de la Gestalt también es importante lograr que el paciente llegue a identificar de dónde vienen esas palabras, quizás son palabras que vienen de un introyecto. Por ejemplo “ las niñas bonitas no lloran”, si el introyecto viene por parte de su madre se puede llegara la conclusión que en sí esas palabras no son del paciente sino de su madre que al decirselo seguido cuando era niño se lo fue creyendo.

Dentro del proceso terapéutico también nos podemos encontrar las paradojas, las cuales son una contradicción sobre un tema que se opone al sentido común. Estos dobles mensajes causan desconcierto al receptor y llegan a bloquear sentimiento, pensamiento y acción, lo que impide que se haga alguna aclaración al emisor (Jiménez 2008). Las paradojas complican aún más el lenguaje ya que no existe una congruencia o lógica dentro de lo que está comunicando el paciente. Por lo que es importante continuar rastreando y/o preguntando a cerca del tema para contar con mas información que logre aclarar la situación tanto para el paciente como para el terapeuta.

CONCLUSIÓN

Gracias al lenguaje podemos comunicarnos con otros seres humanos, transmitir pensamientos haciendo referencia a elementos que estén presentes en el momento o incluso los que tal vez no existan y sean producto de la fantasía. A través del lenguaje podemos conocer el mundo interno de una persona el cual presupone experiencias, pensamientos, imaginaciones, entre otras como el producto de un proceso complejo en el que se espera interactuar con un otro.

Para el terapeuta, dentro de la psicoterapia, es importante lograr entender y/o estar en sintonía con el lenguaje del paciente. Principalmente estar en el proceso en el que el paciente pueda descubrir el significado de su lenguaje para que al mismo tiempo el terapeuta pueda entenderlo. Siempre tener en cuenta que en cada paciente el terapeuta debe recordar el lenguaje personal del paciente, dandole importancia a sus experiencias previas, contexto social y personalidad. Así mismo el terapeuta debe tener presente su propio significado del lenguaje para no mezclarlo con el del paciente.

REFERENCIAS

 

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