EL CONTACTO GUESTÁLTICO Y LA YOGA

Por: José Esteban Amaro Ayala, egresado de la Maestría en Psicoterapia Gestalt en la Universidad Gestalt.

El Ser humano es un Ser de relación y crece cuando se pone en contacto con lo nuevo, con lo que él no es. El contacto es “un darse cuenta de una conducta hacia lo nuevo y asimilable” (Salama, 2008, p. 117), que tiene lugar en el presente. Si hay interacción con lo nuevo, es en el contacto donde el Ser descubre y se auto-descubre, aprende a distinguir lo tóxico de lo nutritivo.

Hay tres zonas de contacto: zona interna (de la piel hacia adentro, representa el enlace entre sensaciones y sentimientos); zona externa (todo lo que ocurre de la piel hacia afuera, relaciones humanas, etc.); y zona de la fantasía (procesos psicológicos: ideas, pensamientos, visualizaciones, etc.)

También es necesario mencionar, que el Ser humano en su relación puede perder la primitiva capacidad de intuir si la intercambia por el pensamiento, creyendo que sería un mejor sustituto. La neurosis es la consecuencia de ese intercambio. (Salama Héctor, 2008). Esta pérdida tiene que ver mucho con la falta del ser humano de ponerse en contacto con su zona interna, por ello cuando llega a América un sistema milenario como la Yoga, que inicialmente con su práctica hace que el Ser humano se contacte más con su zona interna, comienza a tener este sistema un impacto en la sociedad.

Este impacto de la Yoga hindú que llegó a América en el siglo pasado, ha traído una forma de vida y disciplinas que facilitan más al Ser humano a darse cuenta y tener contacto con su zona interna y con el continuo de consciencia, que es el proceso mediante el cual se establece un intercambio dinámico entre el organismo y el ambiente, en este caso inicialmente, con la Yoga con la zona interna.

El darse cuenta y el estar en contacto solamente con la zona interna, en la mayoría de los practicantes de Yoga, y no estar en el contacto ni en el darse cuenta de las otras dos zonas de relación: Fantasía y Externa,  han traído como consecuencia que la conducta de la mayoría de los estudiantes de Yoga hayan abandonado el resolver sus relaciones humanas y con el medio ambiente.

El resultado de este impacto no quiere decir que la Yoga original (de la Escuela Sánscrita) así se practicaba, más bien habría que decir, que es el resultado de la práctica hindú y cómo lo recibieron los habitantes en América.

El reajustamiento de la Yoga, el regreso al estudio y la práctica de la Yoga original, surge en la proposición de Raynaud de la Ferriere (1972), manifestando que la Yoga se ha dividido en muchas líneas o vías desde hace aproximadamente 2000 años y que ellas son incompletas y alejadas de la totalidad de la cual se expresó originalmente; es propio para esta época de globalización, de integración y de la búsqueda de lo holístico, que la Yoga regrese a su origen, para lo cual esta adaptación requiere un sistema y método integrador que es el Yoghismo que, “es el ofrecimiento de una MATESIS  al alcance de la humanidad presente”. (Raynaud de la Ferriere, 1972, p. 138). El concepto de Matesis está referido a la vivencia de aquello que uno se da cuenta.

El Yoghismo, que es la unidad y la integración de las vías de la Yoga, fue ampliada en su explicación por su discípulo, Ferriz Olivares (1992) considerando el Yoghismo o Jñana aquel que “…integra a las diferentes yogas, estudia y vivencia la práctica de uno o más de sus respectivos métodos…” p. 33.

Actualmente, gracias al Ciclo Gestalt de Salama es posible explicar, en forma metodológica, la Yoga integrativa, Yoghismo, en su aplicación terapéutica, como bien se refiere Raynaud de la Ferriere (1972):

El yoghismo llega a ser una forma concreta de estudio para el control de las perturbaciones físicas o psicológicas, y anoto mi punto de vista con la imparcialidad más completa, diciendo que hay que seguir la Tradición de la Yoga en su aplicación Trascendental por períodos de existencia, es decir que las diversas yogas son afluentes de una misma corriente llamada yoghismo…” (p.44)

Se está en contacto con las zonas de Fantasía y Externa por medio de la práctica del Yoghismo, mediante los métodos de los “caminos de autorrealización o vías” denominadas: Jñana Yoga (la yoga del conocimiento y de la investigación); Karma Yoga (la yoga de la acción) y Jñana Vijñana Yoga (la yoga de la relación con el mundo).

 

Bibliografía:

  • 1) Ferriz, David, (1992), La Supremacía de la Jñana Yoga, FISS, México.
  • 2) Raynaud de la Ferriere, Serge, (1972), Yug Yoga Yoghismo, Diana, México.
  • 3) Salama, Héctor, (2008), Gestalt de Persona a Persona, Alfaomega, México.

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