El bloqueo de la escritura

por: Diego Salama
Publicado el 10 de marzo del 2003

El bloqueo en la escritura es algo que sucede cotidianamente en muchos estudiantes. ¿Cuántas veces nos pasa que estamos frente a la hoja de papel en blanco y no sabemos qué escribir o estamos escribiendo y no sabemos cómo terminar nuestro escrito? ¿Acaso no decimos frases como “No se me ocurre nada” o “No sé qué más decir”, y muchas más? Lo que quiero explicar en este texto es que se puede solucionar este problema y entregar un trabajo de calidad.
El bloqueo es generalmente por una frustración de no lograr lo que deseamos, sin embargo también es una advertencia en la cual nuestro cerebro nos informa que nuestras ideas sobre la escritura no están del todo claras, o tal vez no son las adecuadas. También nos habla de que no estamos llevando acabo estrategias para escribir, y si sí lo hacemos, entonces posiblemente éstas no son las adecuadas. Existen pues, varias razones por las cuales nos bloqueamos al escribir.

Una de ellas es la no realización de borradores. Estamos acostumbrados a escribir algo en el momento que se nos pide e inmediatamente imprimirlo y entregarlo. Esto causa que el trabajo no tenga la calidad que podría tener o que nuestra idea central se haya perdido a la mitad del texto. Nos damos una sola oportunidad para expresar lo que queremos. Las ideas en nuestro cerebro se mueven de una manera muy rápida y esto genera que fácilmente olvidemos la idea central de nuestro escrito, empezando a divagar en vez de concentrar nuestra atención en el objetivo final del mismo.

Otro problema común es el querer revisar nuestro texto mientras se está escribiendo. Ya sea que queramos ser perfeccionistas en nuestra ortografía, redacción, estructura de ideas, coherencia y muchos más factores de un trabajo considerado “Ideal”. Sin embargo a la hora de estar escribiendo, ser perfeccionista puede ocasionar que no sepamos cómo continuar u olvidemos lo que deseamos expresar. Se recomienda dejar la revisión del escrito hasta el final del mismo. Con esta revisión podremos observar si nuestras ideas tienen coherencia, si tuvimos buena ortografía, puntuación, conectamos las ideas correctamente, entre otros factores importantes. Pero esto se hace al finalizar el texto. A veces expresar todo lo que tengamos en nuestra mente puede ayudarnos a obtener el resultado esperado.

Pero expresar todo lo que tenemos en nuestra mente puede, si se lleva a un extremo, convertirse en otro problema y generar este bloqueo en la escritura. Para que esto no suceda es necesario “ser humildes”. Ser humildes se refiere a escoger las ideas que consideramos como las más importantes. Estructurarlas de mayor a menor grado de importancia y desechar aquellas que no vayamos a tratar en el texto. En general, la mayoría de los escritos llevan sólo una idea principal. A esta se le llama tesis. Claro que esta tesis lleva consigo varias ideas secundarias, pero con el objetivo único de apoyar a la primera.

Se conocen muchos recursos para lograr producir ideas. La inspiración es la técnica más común en las personas que realizan trabajos estudiantiles o que no se dedican a escribir de manera profesional. Muchas personas recurren a tazas de café o algo similar para “estimular su imaginación”, otras  prefieren ir a un lugar tranquilo para obtener mayores ideas. Las expuestas con anterioridad son sólo algunas de las tantas técnicas que existen.

La falta de técnicas para producir ideas genera que fácilmente caigamos en el bloqueo y no podamos seguir adelante. Por eso como ejemplo expongo algunas técnicas para producirlas:

  • La Inspiración
  • Los Mapas Mentales
  • El Cuestionamiento sistemático
  • La Lluvia de ideas
  • El Flujo de escritura
  • Platicar con los profesores
  • Observar paisajes naturales
  • La lectura de libros
  • Ir a lugares tranquilos para pensar
  • La Metaforización

Ya hemos resuelto una gran dificultad que es la de producir ideas, sin embargo no olvidemos que una vez que las obtengamos necesitamos organizarlas. Una vez organizadas necesitamos saber cuál va a ser la idea central, o tesis, y escribirla. Ya escrita es mejor revisarla y, si se puede, mejorarla. Para poder seguir con el texto recuerda que sólo vas a utilizar las ideas que se apeguen a la tesis, tomar la información relevante de todas las ideas secundarias y convertir toda esta información obtenida en párrafos.

El texto, para ser entendido de una mejor manera, debe tener una presentación adecuada. En lo personal recomiendo la organización IDC.

  • Introducción
  • Desarrollo
  • Conclusión

En la introducción vamos a platicarle al lector sobre las dificultades de encontrar la información del texto, o bien explicarle las razones de tu escrito, sin olvidar plantear la tesis del mismo. Esta idea central puede ser escrita en una oración simple, facilitándole al lector la comprensión de tu artículo.

En el desarrollo vamos a  tomar ideas primarias apegadas a la tesis, a las cuales será necesario apoyar con ideas secundarias. Ya sean citas textuales, cifras numéricas, porcentajes, referencias bibliográficas, analogías o ejemplos que tengas en mente. Se considera que un desarrollo óptimo es aquel que tiene por lo menos tres párrafos.

En la conclusión se escribirá de preferencia un pequeño resumen de lo leído, así como la respuesta, ya sea positiva o negativa, a la tesis. En esta conclusión también se puede invitar al lector a seguir investigando sobre el tema, leer alguna lectura o simplemente a reflexionar sobre tu idea central.

Ya sabiendo cómo presentar el texto, es necesario también considerar la argumentación que vas a presentar. No es lo mismo escribir un ensayo en primera persona, a una nota informativa. La manera de explicarlo, de argumentarlo, es diferente.  Como recomendación escribe tus textos en tercera persona. Le darás un toque más formal y científico a tu escrito.

En lo personal considero que el bloqueo es una combinación de las causas expresadas en este escrito. Supongo que hay personas a las que escribir se les hace algo natural y hay otras que se les dificulta más, mas no creo que la causa de este segundo grupo se limite a una sola. Muchos tendemos a ser perfeccionistas la mayoría de las veces, sin embargo, no podemos considerar a esta causa como la única. Dependiendo el tema a veces tendemos a criticar nuestro escrito en vez de dejarlo fluir, y tal vez por falta de tiempo, no realizamos borradores para entregar algo de mayor calidad.

Si deseamos trabajar de una manera exitosa es importante conocernos bien. Puede que detectemos cuál de estas causas sea la más común en nosotros, y una vez sabiendo esto, podemos aprender técnicas para desbloquearnos; pero no olvidemos que no es la única causa posible. Tenemos todas las expuestas en este artículo y dependiendo el contexto actual es como actuaremos al escribir, por lo que propongo trabajar sobre la más común en nosotros pero no olvidar practicar las menos comunes que también pueden llegar a afectarnos.

Para concluir quiero añadir que si queremos evitar el bloqueo evitemos ser perfeccionistas y autocriticarnos mientras escribimos; ser humildes con las ideas por expresar; utilizar una estructura IDC para mejorar la presentación del texto; tener presente qué tipo de texto se está escribiendo; realizar borradores; y utilizar las técnicas para producir ideas. Con esta información estoy seguro que no volverás a pasar por la famosa “Hoja en Blanco”

Información obtenida de:

FONTECILLA, Martín, Graphos: Práctica de las habilidades básicas de redacción. Versión 1.0 (programa computacional)

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