El aula digital desde las TIC con enfoque Gestalt

Por: Angélica Yolanda Rodríguez Gutiérrez, egresada del Doctorado en Innovación y Administración Educativa en la Universidad Gestalt.

En la presente era se habla de una nueva aula digital desde las tecnologías de información y comunicación (TIC), donde el tutor se considera un facilitador (pensamiento humanista), ya que le facilita al alumno el aprendizaje de su entorno y donde no existen jerarquías (enfoque Gestalt), de tal manera que se puedan analizar con toda libertad cuáles son los obstáculos del aprendizaje y crear las herramientas necesarias para volverlos significativos.

A diferencia del aula presencial, en el aula digital intervienen métodos y medios virtuales a través de los cuales el estudiante interactúa para lograr las competencias propuestas y funciones que se muestran en la gráfica siguiente:

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Competencias pedagógicas

Las competencias que se desarrollan en al aula digital consideran lo pedagógico, tecnológico y lo organizativo, de tal manera que la combinación de estos elementos complementan el aprendizaje de los alumnos como sigue:

  • Aplicar los principios pedagógicos en el diseño y desarrollo de su aula digital, tomando en cuenta los componentes del modelo pedagógico empleado.
  • Detectar las posibilidades de los estudiantes para trabajar en el aula digital.
  • Seleccionar, diseñar y emplear objetivos, contenidos, métodos, medios y formas de evaluación en el trabajo con los estudiantes.
  • Trabajar de modo coordinado con las personas que intervienen en el funcionamiento de las aulas digitales.

Competencias tecnológicas

  • Seleccionar y emplear los recursos tecnológicos necesarios para el diseño y desarrollo del aula digital desde un punto de vista pedagógico
  • Seleccionar los recursos, actividades y otros elementos propios de la plataforma Moodle o programa similar.
  • Dominar el trabajo con procesadores de texto, editores de imágenes, sonidos y videos, compresores, búsqueda y procesamiento de la información a través de Internet.

Competencias organizativas

  • Organizar el programa de su materia tomando en cuenta las características de los estudiantes, de la plataforma Moodle o programa similar y del modelo pedagógico adoptado.
  • Realizar las tareas administrativas y de seguimiento del trabajo en el aula digital necesarias para su permanente desarrollo.

En este sentido, Llorente (2006) menciona que el ser tutor en línea -a través del aula digital- debe ser el comienzo de cualquier diseño a través de la red, por lo que el facilitador virtual ya no puede  pensar que la clase se dará por sí sola como muchas veces sucede en el aula, es decir ya no podrá improvisar.

 

Por otro lado, no es posible concebir un aula digital sin la intervención de un tutor como parte de un entorno virtual de aprendizaje. Éste desde un principio deberá ser capaz de determinar las expectativas, necesidades e intereses de los alumnos, y para ello la interacción entre ambos también deberá ser un aspecto fundamental a tener en cuenta.

 

Existen diversas estrategias que podrían ayudarle a conseguir que el tutor virtual cumpla con sus funciones, tales como:

 

Funciones Estrategias
  

 

 

Establecer relaciones entre todos los participantes del curso

Se trata de garantizar una primera toma de contacto entre todos los miembros del curso. Para ello el facilitador puede plantear un foro de debate en el que cada uno exponga a qué se dedica, dónde reside o qué expectativas posee con respecto al curso en cuestión. Si tenemos en cuenta que muchas de las tareas a realizar serán de carácter grupal, será fundamental establecer un clima de trabajo agradable en el que los miembros sientan que forman parte de una comunidad, en este caso virtual. Asimismo, sería conveniente que el facilitador en esta primera toma de contacto enviase dos mensajes a los alumnos: a) individual: en el que se le ofrece una atención personalizada; b) general: en el que se les mostrará que forman parte de un grupo.
  

 

 

 

Resolución de dudas

Es habitual que al comienzo del curso se le planteen dudas a los alumnos sobre todo en cuestiones de funcionamiento, tales como entrega de tareas, actividades a realizar, etc. Para ello, es conveniente que cualquier facilitador en línea haya realizado una buena planificación de su curso. Posteriormente las dudas tenderán a centrarse en los contenidos, a lo que el facilitador sabrá dar una respuesta eficaz si están organizados con antelación. Será conveniente contestar todas las preguntas que se le formulen al facilitador en un plazo máximo de 24 horas, ya que una pregunta sin respuesta podría tener repercusiones negativas y producir sentimiento de insatisfacción e inquietud al alumno.
 

 

 

Fomentar la participación en los foros de discusión

Es fundamental que el facilitador genere y gestione diferentes tipos de debates, ya que este tipo de dinámicas se constituyen como un elemento relevante para incrementar la unión del grupo y reforzar a su vez el progreso individual de los alumnos. Para ello se presentan algunos pasos a seguir:
a)      Identificar los temas que más preocupan a los alumnos y crear un debate en el cual se fomente el análisis y la reflexión.
b)      Planificar junto con el coordinador del curso la temporalización de dichos debates.
  

 

 

 

Motivar a los alumnos

La formación a través de la red frecuentemente produce sensación de pérdida o aislamiento en los alumnos, sobre todo cuando surgen problemas que no dominan y no encuentran como darle solución. Así pues, será necesario que para un desarrollo exitoso el esfuerzo sea constante, y para ello, nada mejor que el facilitador motive al alumno en su progreso. Deberá hacerle llegar al estudiante mensajes de apoyo, prestarle una atención personal y particular a cada uno de ellos y ser flexible antes los distintos problemas que se le puedan plantear.

 

Bajo esta lógica, la concepción gestáltica de la educación, ofrece la posibilidad de atender a cada uno de los principios que la sustentan: centrarse en el “aquí y el ahora”, atender a lo obvio, tomar en cuenta lo que hay, entrar en contacto con la experiencia y por tanto considerar que la emoción, además de la cognición y la conducta, también forma parte de esta experiencia; atender al proceso, al cómo ocurre lo que ocurre, al cómo se aprende y no sólo al “que” pasa y al “qué” se aprende (Salama, 2008).

Aunque de acuerdo con algunos autores, no existe un modelo único y generalizable a los procesos de enseñanza-aprendizaje virtual, ya que para en cada caso se deberán adaptar los procesos de enseñanza-aprendizaje para hacerlos únicos y diferentes.

En suma, a través del aula digital también se dan procesos gestálticos de aprendizaje a través de las TIC y no se considera indispensable tener a un profesor frente al grupo para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea todo un éxito.

Referencias

 

Llorente, M. C. (2006). El tutor en E-learning: aspectos a tener en cuenta. Revista Electrónica de Tecnología Educativa (Edute). Recuperado de http://edutec.rediris.es/Revelec2/revelec20/llorente.htm

Salama, H. (2008). Gestalt de persona a persona. (4ª. ed.). México: Alfaomega

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