Duelo por Infidelidad

Nombre: Paola B. Quiroga Leyva
Grupo: 625 V
Clase: Supervisión de Casos 1
Tema: “Duelo por Infidelidad”
Mail: paola.quiroga@anahuac.mx psi.paolaquiroga@gmail.com

Infidelidad

Podemos definir a la infidelidad como la ruptura de un contrato, acuerdo o pacto implícito o explícito, en el cual uno de los dos miembros en una pareja, tiene algún tipo de relación con una tercera persona. Se denomina adulterio a la infidelidad dentro del matrimonio, cuando existe por parte de alguna de las dos personas relaciones sexuales constantes u ocasionales con un tercero, sin hacer referencia al vínculo afectivo sino exclusivamente al aspecto sexual de la relación.

Reacciones frente a la infidelidad

En una encuesta realizada en Chile en el 2003, se le pedía a los participantes que describieran con un adjetivo a los 2 roles dentro de una infidelidad: el engañado y el infiel. Los resultados obtenidos, sobre una muestra de más de 1.200 respuestas, fueron los siguientes:

Respecto del engañado/a: Respecto del infiel:
La mayoría se inclinó por elegir los adjetivos primeramente decepcionado y luego furioso. En menor medida desolado y desvalorizado. La mayoría eligió las palabras divertido y culpable, acá se detecta una diferencia por género, las mujeres eligieron primeramente el adjetivo culpable, mientras que los varones el de divertido.

Cuando el cónyuge que fue engañado se da cuenta de la infidelidad atraviesa por varias etapas como: desconcierto, dolor, enojo, tristeza,  etc.  También se presentan diversos pensamientos como la negación, búsqueda de las causas de dicha traición y posteriormente culpa y resentimiento.

El psicólogo Walter Riso, en su Manual para no morir de amor, nos dice que cuando la parte afectada se ha recuperado del primer impacto puede llegar a utilizar varias estrategias evitar la inminente ruptura:

  • Intenta negociar: Pide a su pareja otra oportunidad, promete cambiar y corregir lo que haya hecho mal.
  • Se hace falsas esperanzas: Se va a arrepentir y me pedirá perdón.
  • Decide luchar a toda costa: No le importa humillarse, pasar por encima de ella misma y perder su dignidad rogando que no lo abandonen.
  • Niega la realidad: Se resiste a aceptar que su pareja ya no la ama.

La separación y el duelo

Una de las consecuencias comunes de las infidelidades son las separaciones, de hecho suele ser una de las causas más citadas entre los motivos que llevan al divorcio. Las rupturas que se dan debido a las infidelidades en muchos casos suelen ser traumáticas. Es por eso que el engañado suele sentirse traicionado, decepcionado y humillado con un golpe fuerte a su autoestima.

Ante la separación se vive un proceso de duelo. Se define al duelo como el resultado de una pérdida de algo o alguien importante. Las fases del duelo más frecuentes por las que pasa un ser humano tras la trágica experiencia de sufrir una pérdida personal (divorcio, salud, amistad, muerte) son 5:

  1. Negación: Esta primera barrera defensiva lo lleva a decir y sentir: no quiero, no puede ser, debe de ser un error. La persona se convence de que ha habido una equivocación. En la negación existe una búsqueda desesperada del tiempo necesario para pensar en el futuro de manera más serena, tomando distancia temporal de lo que sucede, buscando una más saludable adaptación al evento que apareció demasiado abruptamente. La negación es un verdadero intento de amortiguar el efecto del primer impacto.
  2. Negociación con la realidad: Se piensa en hacer un trato con la vida, con Dios, con el diablo, con el médico, si la pérdida es de salud. La negociación es una nueva conducta defensiva que trata de evitar lo inaceptable; un canje que pretende restitución a cambio de buena conducta. La gran mayoría de estos pactos son secretos y sólo quienes los hacen tienen conciencia de ello.
  3. Depresión: Suele aparece con sentimientos de angustia e ideas circulares y negativas. Lo particular en este caso es que estas ideas no son sólo la causa de la depresión sino también y sobre todo su consecuencia. La depresión es más bien el resultado de la conciencia de lo ya perdido. La depresión es la fase del duelo donde más se atascan las personas.
  4. Ira: Cuando la persona ve por fin la realidad, intenta todavía rebelarse contra ella, y entonces sus preguntas y sentimientos cambian. Nacen otras preguntas: porque yo, porque ahora, no es justo, y aparece el enojo con la vida, con Dios y con el mundo. En ocasiones la persona expresa una ira que inunda todo a su alrededor; nada le parece bien, nada le conforma, y su corazón rezuma dolor, odio y rencor. Y aunque parezca mentira, su autoestima atropellada por la realidad se da cuenta de que lo que necesita, y es verdad, es expresar su rabia para poder liberarse de ella.
  5. Aceptación: Llegar aquí requiere que la persona haya tenido el acompañamiento y el tiempo necesarios para superar las fases anteriores. La aceptación solamente aparece cuando la persona ha podido elaborar su ansiedad y su cólera, ha resuelto sus asuntos incompletos y ha podido abandonar la postura auto discapacitada ante la depresión.

La elaboración del duelo suele durar de 6 meses a un año, si pasa de estos límites podemos creer en una posible fijación neurótica en la persona que lo padece.

Estrategias Terapéuticas

Como menciona el Doctor Héctor Salama el proceso de duelo tiene una duración aproximada de 6 meses a un año. Dentro de este lapso de tiempo se van viviendo las diferentes fases del duelo por lo que como psicoterapeuta el mayor objetivo será acompañar a la paciente durante este proceso y facilitarle ejercicios y herramientas para que la paciente aprenda a cerrar sus asuntos inconclusos desde el Yo. Esto se puede trabajar fortaleciendo la autoestima de la paciente.

En cuanto el uso de técnicas me parece importante no descartar ningún tipo técnica, por lo que propongo el uso de técnicas integrativas, dependiendo de las figuras que la paciente traiga a cada una de las sesiones.

Dentro del libro de “Psicoterapia Gestalt: Proceso y Metodología” el Dr. Salama propone algunos ejercicios para el trabajo de duelo: El explica que si el paciente desea cerrar un asunto pendiente con lo perdido (en este caso su pareja), entonces se le pide que imagine dicho elemento y lo ponga frente a sí mismo; luego se le pide que establezca un dialogo y le exprese lo que le hubiera gustado decirle.

La pérdida de un ser amado o la separación afectiva de alguna pareja viene acompañada de la polaridad tristeza- enojo, además de la sensación de vacío, por lo que es importante realizar experimentos  donde se trabaje la parte activa del ciclo de la experiencia para que la paciente no se quede bloqueada en la zona de la fantasía y exprese y se dé cuenta de todas sus emociones.

Referencias

Salama,H. (2007).Psicoterapia Gestalt: Proceso y Metodología. México: Alfaomega.

http://terapiagestaltsi.com/2011/03/11/ruptura-de-pareja-miedo-a-la-soledad-y-al-abandono/

http://www.fundacionforo.com/pdfs/archivo42.pdf

http://psicologosenmadrid.eu/fases-del-duelo/

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