Desensibilización y Retroflexión a través de un caso clínico

Rosamaría Polidura Cárdenas

Diciembre, 2011.

Seminario de Psicoterapia Gestalt

Doctorado en Psicoterapia Gestalt

Universidad Gestalt


El siguiente ensayo aborda los bloqueos de la desensibilización y retroflexión a través de un caso clínico. Plantea al Ciclo de la Experiencia de Salama como una metodología para poder observar y comprender el continuum de conciencia. En donde se pueden estudiar cómo se bloquea la experiencia de la conciencia. Se aborda el bloqueo de la desensibilización como aquel que nos impide sentir y el de la retroflexión como aquel en donde nos hacemos a nosotros mismos aquello que queremos hacerle al otro, es decir se suprime la expresión de la emociones. Se plantea que los bloqueos impiden la conexión con nuestras necesidades reales creando necesidades falsas, que nos llevan a una existencia donde la insatisfacción y la tensión constante están presentes. Y se propone a la psicoterapia Gestalt como una opción para desbloquear este continuum la  cual puede ayudarnos a crear las posibilidades para moldear una existencia donde la satisfacción y el fluir de nuestro contacto con nosotros mismos y el entorno, sean una realidad de nuestra experiencia cotidiana.

El proceso del despertar de conciencia requiere de un gran esfuerzo, compromiso, trabajo y voluntad de sacrificar los patrones destructivos, así como sus satisfacciones temporales por las que pagamos un alto precio. Sólo entonces puede la conciencia ir creciendo poco a poco, la percepción agudizarse y un nuevo conocimiento interno estar disponible como una manifestación del despertar del ser real. Eva Pierrakos (1971,  p. 1)

La finalidad del diseño del ciclo actual es presentar de forma didáctica, cómo la energía del organismo parte de una fase de equilibrio (indiferenciación creativa) hasta retornar nuevamente al reposo, pasando por diferentes fases; señala un proceso dirigido a obtener la satisfacción final de la necesidad e identificar los bloqueos que puedan presentarse. Salama (1994, p. 31)

El ciclo de la experiencia de Salama nos presenta una metodología que aborda el  despertar de la conciencia en el “aquí y ahora”;   así como las formas en las que la bloqueamos.

Surge como una espiral en el despertar de la conciencia y plantea la FORMA en la que  moldeamos nuestra experiencia, es decir, nuestra vida; dando por resultado determinadas condiciones y circunstancias, en donde nos podemos visualizar como cocreadores de nuestra existencia. Es sin duda un mapa que nos permite abordar como satisfacemos o no nuestras necesidades. Donde podemos rastrear de forma específica nuestra interacción con nuestro medio ambiente para poder observar en donde nos desconectamos del presente y bloqueamos la satisfacción de una necesidad.

Las necesidades adultas son legitimas formas de crecimiento que apoyan nuestro desarrollo de forma integral, sin embargo cuando se mezclan con necesidades infantiles no resueltas surgen los bloqueos del ciclo de la experiencia, por lo tanto,  nuestro contacto autentico con la realidad se ve nublado por los asuntos inconclusos del pasado. Bloqueamos  nuestra experiencia presente al no asumir lo que sentimos perdiendo así contacto con nuestra necesidad real y sobreponiendo una necesidad falsa que nos impide fluir en un contacto autentico con el presente quedándonos atascados en algún asunto inconcluso de nuestro pasado. Cada vez que surge un bloqueo en el continuum de nuestra consciencia hay una creación de una necesidad falsa que surge como consecuencia de las necesidades reales negadas e impide la verdadera satisfacción de nuestra necesidad real; buscamos satisfacer la necesidad real de forma opuesta a cómo realmente necesitamos hacerlo, dando por resultado confusión y sufrimiento, así como un desconexión de la responsabilidad que tenemos como creadores de nuestra existencia. Según Pierrakos (1971, p.3),  “lo que es una necesidad real para un niño, para un adulto no lo es. El hecho de que una persona niegue el dolor producido por la insatisfacción de una necesidad real, no hará desaparecer la necesidad. Por el contrario, esa negación perpetuará la necesidad, misma que será proyectada más tarde en otras personas, transformándola así en una necesidad falsa”. Me desconecto de lo que siento y no tomo responsabilidad por ello, de esta forma la necesidad infantil camina del fondo y surge una figura neurótica donde manipulo el ambiente y entro en una posición  demandante de forma abierta o encubierta, donde el mundo tiene que ser y responder como yo lo concibo sin dar opciones a que surja algo más. De esta manera cierro los portales que permiten el despertar y el desarrollo del continuum de la consciencia; creando así círculos viciosos que no me llevan a ningún otro lado y cerrando el espiral infinito del despertar de la conciencia.

Los bloqueos están sustentados por una demanda ante la vida y una actitud egoísta, mezquina y destructiva que bloquea el flujo de consciencia y por lo tanto de la vida-amor. Según Salama (2011, p. 71), “el bloqueo es una acción del Pseudo – yo  que impide el fluir de la energía”.

La puerta para salir de este ciclo repetitivo de sufrimiento es la toma de responsabilidad por nuestra existencia; la psicoterapia Gestalt nos abre la posibilidad de esto a través de crear un contexto en donde podemos ver hacia adentro de nosotros mismos para que surjan del fondo lo sentimientos originales y residuales del pasado, tomar responsabilidad de ellos para poderlos transformar en energía disponible para vivir nuestra existencia de una forma más satisfactoria abriendo así nuevos caminos. Cuando hacemos esto debilitamos los antiguos cordones neuronales, en donde se encuentra el Pseudo- yo  “que contiene memorias específicas con mensajes introyectados o bionegativos que van afectar al Yo alterando su desarrollo hacia el buen vivir de la vida y provocándole una disminución de sus potencialidades”  (Salama, 2011, p. 40). Creamos nuevas conexiones neuronales, que desarrollan al Yo, es decir, nuestro cerebro se vuelve flexible; generamos energía para abrir y activar nuevas conexiones neuronales que abren portales hacia el desarrollo de nuestra conciencia, se crea un movimiento en espiral donde surge un sinfín de figuras del fondo que crean una danza flexible, orgánica y rica en posibilidades de ser; de esta forma se cataliza la energía para crear un conexión que despierta nuestro verdadero potencial y nuestro ser espiritual. Solo cuando activamos nuestro desarrollo psicoemocional podemos generar percepciones que enriquecen nuestra existencia y que abren posibilidades a nuestro verdadero ser que tiene la capacidad de estar en servicio a través de amor hacia mí y hacia el otro.

A continuación voy a abordar dos bloqueos de los ocho bloqueos  (desensibilización, proyección, introyección, retroflexión, deflexión, confluencia, fijación y postergación) que existen en este esquema: desensibilización  y retroflexión (Salama, 2011)

Desensibilización

  • Parte Pasiva del ciclo.
  • Zona de relación del organismo: interna.
  • Fase de la Sensación.
  • Frase: “No siento”.
  • Mensaje: “No te amaran”.
  • Necesidad: placer/afecto.
  • Emoción que presenta: Aplanamiento.
  • Temor: a sufrir nuevamente.
  • Conducta: Aplanamiento afectivo.
  • Característica negativa: hacia sí mismo.
  • Característica Positiva: Afectuosa.
  • Actitud negativa: Aislamiento.
  • Actitud positiva: Meditativa.
  • Trastorno psiquiátrico: esquizoide.
  • Auto referencia: Finaliza etapa de Auto imagen.

Este bloqueo impide que las sensaciones como tal lleguen a la consciencia o bien se bloquean por completo o en algún grado sucede esto y por lo tanto llegan en distorsión; nuestra sabiduría interna queda mermada, por lo tanto la intuición es nulificada o muy pobre; teniendo como consecuencia un percepción nublosa y transgiversada de la realidad que impide la claridad en la formación de la figura; es decir nulificamos nuestra sabiduría interna creando una falta de certeza en nuestras necesidades reales.

Presentir es igual que intuir. En esta fase aparece la intuición que la vía de acceso a la consciencia sin la participación de las funciones mentales en el fenómeno, cosa o cambio en el ambiente, de una manera original y pura. Es la sabiduría del organismo presentada como sensación. (Salama, 2011, p. 107)

Según Fritz Perls, “consideraba a la desensibilización como la pérdida del sí mismo” (Salama, 1999, p.125). Es decir hay una profunda desconexión con lo que sentimos. Estamos anestesiados en relación a las sensaciones y por lo tanto a la emociones, lo que tiene como consecuencia la perdida de la percepción real de nosotros mismos, dejamos de percibirnos y bloqueamos un contacto real con nuestro ser. Según Kepner, los individuos desensibilizados tienen un “vacío estéril” con el cual no hay posibilidades de nuevas experiencias y así se quedan” (Salama, 1999, p.127). Al crear un vacio estéril se desvinculan de su ser espiritual, ya que el vacio fértil es aquello que nos conecta con la creación de posibilidades infinitas de ser en el mundo. Es como si se quedaran en un hoyo negro de desesperanza sin posibilidades de movimiento; en donde las experiencias externas e internas simplemente no penetran a la conciencia; Yontef  plantea que  “la persona se vuelve demasiado impermeable a las experiencias” (Salama, 1999, p. 136). Las sensaciones y emociones no pueden ser asimiladas por el individuo ya que no son identificadas, sin embargo, qué le pasa a toda esa energía; una de las vertientes es que se quedan en la zona interna del individuo y este no las expresa por lo tanto, se puede generar el bloqueo de la retroflexión.

Retroflexión

  • Parte activa del ciclo.
  • Fase de la acción.
  • Zona de relación del organismo: Externa.
  • Frase: “Mejor me aguanto”.
  • Mensaje: “No actúes”.
  • Necesidad: Expresión.
  • Emociones que presenta: ira y tristeza contenida.
  • Temor: a la propia agresión.
  • Conducta: Quejosa.
  • Característica negativa: indecisión.
  • Característica positiva: decisión.
  • Actitud negativa: de víctima.
  • Actitud positiva: rescatadora.
  • Trastorno psiquiátrico: hipocondríaco.
  • Auto referencia: inicia etapa de la autoestima.

La acción es aquello que materializa nuestros pensamientos y nuestras emociones, es el catalizador, de nuestra voluntad puesta al servicio de nuestro Yo. Sin embargo, cuando percibimos que nuestras acciones no son oportunas o incluso nos pueden poner en peligro, reprimimos la expresión del flujo de la energía y la contenemos en nuestro cuerpo; la cargamos corporalmente. Detenemos el flujo de nuestra vitalidad como un rio que se atora; una de las principales consecuencias de hacer esto además de retener nuestra expresión, es crearnos enfermedades.

La voluntad juega el papel más importante del empuje de la energía rumbo a la localización del objeto relacional necesario para llegar al contacto pleno y, a la satisfacción total de la necesidad implicada en este momento en el Ciclo Gestalt de Salama. Actúa de manera adecuada a la conveniencia del organismo. (Salama, 2011, p. 119)

Volcamos nuestra energía a través de nuestra voluntad hacia el sí mismo y quedamos atrapados en nuestra propia coraza corporal, como una prisión sin salida. Es decir, nos escindimos de nuestro entorno dando por resultado una escisión interna que crea una tensión constante que nos impide una relajación real de nuestro organismo.  Según Gary Yontef (1997, p. 132), “la retroflexión es una división dentro del sí mismo por el sí mismo. Esto sustituye al sí mismo por el ambiente, es como hacerse a uno mismo lo que queremos hacerle al otro, o hacerle al sí mismo lo que uno quiere que otro haga al sí mismo”.

Los bloqueos están sustentados en una demanda ante la vida; por ejemplo, en ambos bloqueos hay una demanda cubierta o encubierta, en el primero es a no sentir y en el segundo es a no expresarnos. Surgen de una actitud egoísta y destructiva que bloquea el flujo de la consciencia, por ende merma nuestro desarrollo a una madurez emocional que satisfaga y sustente nuestra vida de forma satisfactoria

El siguiente es un ejemplo de cómo surge este proceso; desde el ser mezquino que se victimiza ante la vida hasta el ser que abre la capacidad de crecer para generar autoapoyo y construir una autoestima fundamentada en la honestidad y la integridad,  que implican el autoconocimiento como forma de vida

Se aplicó el TPG (Test de Psicodiagnóstico Gestalt) en relación al tema de la relación  con mamá. Se pidió a la paciente que abordara el test desde la parte infantil que se quedo insatisfecha,  más allá de lo irracional que fueran las respuestas se invito a la paciente a explorar su relación desde este lugar en el que aun se siente atorada con su madre;  y de esta forma a travesar la capa del  cómo sí y de la pretensión,  y llegar al atolladero. Es una relación significativa para cualquier individuo; la forma en la que nos relacionamos con mamá este o no presente a lo largo de nuestra vida es determinante en la forma que nos vamos a relacionar con el mundo posteriormente.

La paciente a la cual se le aplico el TPG presento desensibilización en relación a su mamá con un puntaje de ocho; es decir esta fase está bloqueada. Asimismo presento el bloqueo de la retroflexión con un puntaje de ocho, es decir esta bloqueada también esta fase.

Ella tiene una historia de abuso repetitivo y lacerante  tanto físico, como  psicológico durante la infancia; lo que la llevo a tomar una actitud de “no pasa nada y todo lo puedo aguantar, no me doblas”. El desensibilizarse ante el abuso fue una consecuencia natural para poder sobrevivir; ningún niño tiene en realidad,  la capacidad de poder asimilar lo que siente ante el dolor del abuso cuando se encuentra desamparado ante este hecho, el cual va a tener consecuencias devastadoras en la forma de relacionarse con el mundo. Para la paciente fue un acto vital dejar de sentir lo estímulos que recibía del medio así como su verdadera reacción interna ante el abuso, es decir fue una necesidad real desensibilizarse para poder sobrevivir. “Los bloqueos tienen que ver de una u otra forma con la perpetuación de una necesidad real en la infancia que se vuelve falsa en la vida adulta” (Pierrakos, 1971, p. 4). Ella tuvo que desensibilizarse ante el caos que la crueldad de su madre generaba en ella y en el medio que la rodeaba; construyendo una coraza “fuerte”, sustentada en un bloqueo corporal que mantenía las sensaciones e impulsos internos  al margen de su conciencia; pudo así  mantener parte de su integridad psicológica y “funcionar” en esa realidad. Sin embargo, esta actitud psicológica y corporal permea sus interacciones con la realidad actual y cada vez que ella percibe lo que cree que es una amenaza para su integridad, se activa su coraza corporal con todas sus consecuencias mentales y emocionales; una de las principales consecuencias de esta coraza es la desensibilización. Al percibir que su mamá era más bien tóxica ella anestesio su necesidad de necesitar una contención amorosa por parte de ella, hubo una negación profunda de esta necesidad, lo que se traduce en su vida actual como la negación de necesitar un contacto amoroso con ella misma y con su entorno, así como en sus relaciones con los otros; sus interacciones hacia ella misma y hacia su medio son hostiles.

Esta hostilidad  no reconocida y por lo tanto no asimilada  vincula a la desensibilización con la retroflexión en donde dirige esta energía hostil hacia ella misma; la reacción natural ante la crueldad de su madre es un profundo dolor que genera emociones intensas de  ira y tristeza pero si ella hubiera elegido expresarlas podría haber traído consecuencias aun más devastadoras para su integridad física y emocional suscitando un expresión aun más violenta de su madre. Por lo tanto, retuvo estas emociones y nos las expreso tornando esta energía hacia adentro de ella causando depresión profunda así como crisis emocionales que llegaron a terminar en hospitalizaciones psiquiátricas. En su infancia ella sentía un impulso claro de defenderse y agredir a su madre, sin embargo simplemente lo volvió hacia ella misma y creo prisión tanto corporal, como emocional. Esta prisión impide que ella tenga un contacto placentero y amoroso con ella misma y con su entorno, en el que pueda expresar sus emociones de forma adecuada y generar relaciones sanas en donde el amor fluya hacia ella y hacia los otros.

En la sesión la invite a explorar como se sentía en la infancia con su madre para poder darse cuenta como eso aun afecta su vida hoy en día. Exploro esta actitud por medio de la exageración se dejó sentirla y explorarla. Se le pidió que se visualizara una experiencia en donde se sintió amenazada por su madre, es decir, contactar con la escena que provoco la desensibilización;  y expresó así  en toda su experiencia y expresión corporal a la “niña destructiva”.  Por consiguiente, se uso la técnica del  contacto profundo con su cuerpo, por medio de la  respiración y de observar sus sensaciones corporales, por ejemplo las  tensiones obvias y no tan obvias, así como  las sensaciones de malestar. De esta forma se facilitó la desensibilización. Y como consecuencia se dejo ir al estado de la niña para expresar las reacciones irracionales y destructivas de la niña; se uso así la técnica de la exageración y de la expresión de emociones como la hostilidad y el miedo. Un paso fundamental es que reconoció y expreso con todo el cuerpo su resistencia (alianza con la resistencia) a expresar o darle a su madre “algo”, la expresión de lo que sentía era como entregarle a su madre lo único que ella pudo salvaguardar, que en este caso fue su expresión emocional, es decir su ser real; aquí la invite a expresarme a mí la resistencia con la frase “no te lo voy a dar”. De esta forma se trabajo la retroflexión. Dando así por resultado la creación de un nuevo estado dentro de ella para permitir la transición de necesidades falsas como el no sentir y el no expresarse a necesidades reales como sentir y expresarse de forma adulta. Se exploraron asimismo los introyectos que encadenan a estas actitudes y forman un armazón que sustentan esta forma de relacionarse con ella y con su propio  mundo: Hay una pretensión de “ser una mujer fuerte que todo lo aguanta y todo lo soporta”; detrás de esto hay un claro mensaje de no vales nada y por ende no mereces nada.

Este trabajo permitió que ella transitara de  un dolor “duro y sofocante” a uno suave y más real conectado con la experiencia original, empezó a reconocer y aceptar  los hechos y como se sintió ante ellos,  es decir a la figura de una madre cruel, la figura y el reconocimiento de dolor que le infligió,  así como la figura del dolor que ella se ha infligido al perpetuar estas actitudes a los largo de su vida adulta. La vinculación de estos dos bloqueos: desensibilización y retroflexión tienen como resultado un autoengaño con respecto a la figura, “implica una contradicción entre lo que se siente y lo que no se quiere sentir” (Salama, 1994, p. 80); es claro que mantuvo en el fondo la sensaciones y la expresión ante el abuso. En esta sesión se aclaro una multifigura que se menciona previamente que le permitió aceptar lo fue y lo que es; entro a la experiencia residual, es decir al fondo, al traerlo a la experiencia presente de la terapia lo hizo figura; de esta forma acepto y por ende eso es algo que la libera, esto es un proceso gradual y orgánico pero se sentaron las bases para llegar a un comprensión profunda del conflicto con su madre y así poder llegar poco a poco a la verdad de quien realmente ella es y no lo que su madre le hizo creer como una niña que no merecía amor y ni ser para expresarse, se abrió de esta forma un portal para poder perdonar y liberarse a ella misma y a su madre; solo así se abre el camino hacia el verdadero amor que la puede nutrir y ayudarla a crear un existencia más placentera en donde ella pueda desarrollar su verdadero potencial y brillar en su existencia.

Las necesidades falsas son ilusorias porque no me llevan al contacto real con el continuum de mi experiencia, bloquean el desarrollo de la consciencia y el ciclo de la experiencia, me voy a la zona intermedia y no me permito tocar realmente por mi existencia.

Cuando desbloqueamos este continuum de consciencia surgen ciclos en forma de espiral y activan las conexiones neuronales del Yo; es decir vivimos y experimentamos a la vida a través de nuestra sabiduría interna y fomentamos nuestro desarrollo psicoemocional. Surgen colores y formas brillantes en nuestra existencia, en vez de la destrucción y del estancamiento que crean los bloqueos de donde surgen figuras rígidas y grises.

“El poder de la fuerza vital es una sustancia muy sensible, que se puede moldear y gobernar solo por la conciencia” (Pierrakos, 1965, p. 1). Las condiciones y circunstancias de nuestra vida se crean y se manifiestan por la  forma en la que moldeamos nuestra vida, es decir nuestra experiencia; por eso es vital saber cómo bloqueamos nuestra conciencia, para poder comprender y entender el molde de nuestra experiencia y poder modificarlo. Solo así seremos capaces de crear una existencia  llena vitalidad, fuerza y a la vez paz; en  donde el fondo y la figura dancen en un movimiento vibrante y a su vez relajado.

Bibliografía.

  • Eva, P. (Mayo de 21 de 1971). The International Pathwork Foundation. Recuperado el 14 de Noviembre de 2011, de Real and False Needs #192: http://www.pathwork.org/lectures/P192.PDF
  • Pierrakos, E. (25 de Junio de 1965). The International Pathwork Foundation. Recuperado el 22 de Noviembre de 2011, de Mobility in Relaxation. Suffering of the attachment of the life force to negative situations. #135: http://www.pathwork.org/lectures/P135.PDF
  • Salama Penhos, H. (2011). Gestalt 2.0. Mexico: UNIGEA.
  • Salama, H. (1999). Encuentro con la Psicoterapia Gestalt (Proceso y Metodología). México: Instituto Mexicano de Psicoterapia Guestalt.
  • Salama, H. (1994). Test de Psicodiagnóstico Gestalt de Salama (1994 ed.). Mexico D.F., D.F., México: Centro Gestalt de México.
  • Yontef, G. (1997). Proceso Dialogo en Psicoterpia Gestáltica (2a ed.). Santiago, Chile: Cuatro Vientos.

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