Dependencia, Independencia e Interdependencia

Por: Verónica Cantoral Herrera
Publicado el 16 de enero 2003

Al comienzo de nuestra vida, tardamos aproximadamente 25 anos en pasar de la dependencia a la independencia. El aprendizaje de la dependencia se logra en la simbiosis madre niño. La adecuación de esta relación original es el criterio que rige todas las relaciones futuras. 1

Es necesario que el niño madure desde una relación de dependencia absoluta con sus padres, en la infancia, hasta una relación más simétrica a medida que sigue su propio camino. Una contribución de Wionicott en cuanto al desarrollo del niño en la perspectiva del psicoanálisis son las categorías de dependencia absoluta, de dependencia relativa y del camino que lleva a la independencia. 2

A través de las relaciones de dependencia el niño requiere de las atenciones de sus padres para subsistir. En cambio a través de las relaciones simétricas, el niño se abre a la sociedad, imita el comportamiento de los adultos, de sus padres, y mediante una conducta más independiente, se prepara paulatinamente para el día que los abandone y establezca su propia familia. El niño se convierte en adulto superando una serie ininterrumpida de experiencias de aprendizaje. Al pasar de adolescente a adulto, el individuo experimenta cambios importantes en su vida: deja de vivir con sus padres y empieza a vivir por su cuenta; se independiza económicamente, pero empieza a depender de un trabajo.

Todos gozamos de libertad gradual para dirigir nuestras vidas. La autonomía es una parte potencial del ser humano. Pero la total independencia -el aislamiento total de la influencia de los demás  nos priva del compañerismo, de la amistad, del matrimonio e incluso considero que la absoluta independencia es imposible. Por eso una persona adulta y madura consigue un equilibrio entre la proximidad y la lejanía de los demás.

Cabe señalar que el término independencia ha sido definido como la situación del individuo que goza de libertad y autonomía. A su vez independiente se le llama al que no está sometido a nadie, o está exento de dependencia.

Por otra parte, depender implica estar subordinado a una persona o cosa. Estar una persona bajo el dominio o autoridad de otra, necesitar del auxilio o protección de ésta 3. Asimismo la “dependencia emocional” se define como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas que se intentan cubrir desadaptativamente con otras personas. Los dependientes emocionales tienen una autoestima deficiente, un sentimiento continuo de soledad y una insaciable necesidad de afecto que les conducen a relacionarse con personas explotadoras, que les maltratan y no les corresponden. Generalmente adoptan posiciones subordinadas en las relaciones, que se pueden calificar de “asimétricas” 4.

La interdependencia se define como dependencia recíproca, asimismo al emplear el término interdependiente se habla de cosas o individuos que dependen unos de otros. 3

Ubicando dichos términos en el marco de la psicoterapia, tendríamos que iniciar definiéndola como un tratamiento científico, de naturaleza psicológica que, a partir de manifestaciones psíquicas o físicas del malestar humano, promueve el logro de cambios o modificaciones en el comportamiento, la adaptación al entorno, la salud física o psíquica, la integración de la identidad psicológica y el bienestar de las personas o grupos tales como la pareja o la familia. 5

La psicoterapia es un proceso interpersonal. Como consecuencia de esto, la personalidad del terapeuta es una parte integral del proceso terapéutico. Los sentimientos de ambas partes también entran en interacción. 6

Una meta terapéutica es que el paciente se dé cuenta de su participación en los acontecimientos de su vida, en las pautas de organización que establece y en las otras posibilidades que él ha elegido no recorrer. Una misión terapéutica es otorgar al ser humano la oportunidad y la capacidad de moldearse a sí mismo, de rediseñarse, de afinar y ajustar sus principios y valores universales, así como sus actitudes. De obtener o ampliar su calidad humana, su independencia y su interdependencia.

Con respecto a la psicoterapia se ha hecho una clasificación en terapias no directivas y directivas. El principio en la terapia no directiva es que el cliente o paciente es el único responsable de su propio destino, en que tiene el derecho de escoger la solución de sus propios problemas independientemente de la elección del terapeuta. El terapeuta trata de favorecer el desarrollo refrenándose en imponer patrones en el paciente y promover la relación de la libre expresión del sentimiento. El papel del terapeuta es el de actuar como un catalizador del crecimiento, más bien que imponer el crecimiento o desarrollo al paciente.

En la terapia directiva los métodos colocan al terapeuta en un papel autoritario, las metas son dadas por él quien se impone al paciente, repite la atmósfera disciplinaria de la relación padre hijo. Bajo estas circunstancias se interfieren las capacidades potenciales de crecimiento, asertividad e independencia 7.

Cuando el fin de la terapia es facilitar que el paciente logre su autoapoyo y hacerle capaz de tener seguridad de sí mismo, la terapia directiva puede refrenar o reprimir este fin. Al buscar seguridad y apoyo de fuera, en otro individuo, que se la imponga o se la presente como un regalo, el paciente nunca desarrollará su habilidad para vivir su vida y hacerse más fuerte y un ser más independiente por medio de sus propios recursos. En relación al terapeuta el paciente permanece como un niño que ya ha incorporado los mandatos de los padres. No le ha sido dada una verdadera oportunidad para crecer y desarrollar la fuerza de su yo en un nivel adulto.

Hay algunos tipos de relación deliberadamente establecidos por el terapeuta, en los que él asume un papel autoritario, dominante, directivo y disciplinario. Hay otros que son no autoritarios, permisivos, no directivos y no disciplinarios, algunas veces hasta el grado que el terapeuta parece haberse opacado. Hay otros entre estos dos extremos en los que el terapeuta intenta relacionarse con el paciente como un compañero que va a cooperar, como considero es el caso del Terapeuta Gestalt. El grado de actividad o pasividad que el terapeuta asuma con el paciente, variara de acuerdo con la relación que se busque.

Sin embargo, ha sido demostrado que ciertos rasgos del terapeuta son perjudiciales para una buena psicoterapia, entre éstos están el ser dominante y autoritario, porque evitan que el paciente trabaje por sí mismo, con objeto de desarrollar sus propios patrones de crecimiento, Aunado a lo anterior refuerzan sus temores y sobrevaloración a la autoridad. Inhiben el crecimiento propio, y refuerzan rasgos de dependencia, sumisión, congraciamiento o pueden liberar tendencias rebeldes y hostiles que interfieren con el provecho terapéutico.

Por otra parte, las tendencias dominantes en el terapeuta pueden enmascarar su temor a la gente y de este modo se constituye una forma de mantener el control por medio de colocar al paciente en un papel inferior o subordinado; o constituir un medio de expresar sentimientos de omnipotencia y grandiosidad, por lo que es necesario que supervise sus casos y lleve a cabo su propio tratamiento. El terapeuta debe estar capacitado para actuar con cierta autoridad sin ser autoritario.

El Terapeuta Gestáltico conserva su derecho a ser independiente en la relación Yo Tú (paciente terapeuta). Considera importante la interdependencia y cooperación en un funcionamiento normal y sano. 8

Perls y otros Terapeutas Gestálticos negaban su interdependencia con el paciente. No obstante ahora la dependencia y la necesidad de empatía están comenzando a satisfacerse con una actitud más positiva y discriminatoria. Hay una mayor percepción de que la presencia terapéutica confirma que el paciente tiene potencial para crecer en un contexto de apreciación realista de él y de su situación. Es importante que el terapeuta descubra si la dependencia que busca el paciente es necesaria en una etapa en particular de su crecimiento. Este cambio ha permitido que el trabajo terapéutico sea conducido con más suavidad, aceptación y apreciación de la fenomenología y de la necesidad apropiada según la etapa para la confluencia y dependencia del paciente. La terapia es una aventura cooperativa entre terapeuta y paciente. Comprender y apoyar a los pacientes es una gran ayuda para desarrollar la habilidad de autoapoyorse.

El Terapeuta Gestáltico tiene un estilo directo y activo en el trabajo terapéutico y una preocupación por crear una relación horizontal. El Paciente y el terapeuta son dos personas embarcadas en una tarea en la que el foco de atención es el paciente; no se fomenta la dualidad de que el sano es el terapeuta y el enfermo el paciente. 9

El terapeuta apoya lo genuino y confronta lo neurótico del paciente. Sus devoluciones oscilan entre el apoyo y la frustración. Es fundamental que el terapeuta experimente libertad de acción, que conserve su capacidad para elegir, incluyendo en ella la capacidad para determinar sus condiciones de trabajo. Ante todo el terapeuta debe sentirse libre de reconocer al menos para sí, la naturaleza multifacética de sus motivaciones, sean las que sean. 10

Un terapeuta gestáltico no le dice al paciente lo que ha descubierto acerca de él, sino que le enseña a aprender acerca de sí mismo. Esto es, no interpreta, no condiciona ni descondiciona: acompaña. Atiende al darse cuenta, a la conducta, al aquí y ahora en lugar del allá y entonces. El criterio de éxito no es la aceptación social, sino el incremento de la capacidad de darse cuenta del paciente, que se ve reflejado en un aumento y recuperación de su vitalidad y en una conducta más integrada de acuerdo a sus necesidades esenciales y a sus posibilidades, El crecimiento por medio del Darse Cuenta surge de una relación Yo Tú afectuosa, en la cual se respetan la independencia, dignidad, capacidad sensorial y responsabilidad de cada uno.

Las técnicas gestálticas enfatizan las sensaciones, buscan que el paciente se dé cuenta de lo que hace para impedirse a sí mismo el cumplir con sus necesidades y así poder cerrar sus gestalts.

Un objetivo esencial en la Terapia Gestalt es el tránsito desde el apoyo externo al autoapoyo, la maduración de la persona. Es importante que primero comprenda, que acepte, que no se sienta obligado a actuar. También que esté en contacto, es decir atento a lo que ocurre con el paciente, con sí mismo, en el ambiente y en la relación entre ambos. El terapeuta está presente y activo, pero no directivo (no da indicaciones ni recetas). 11

Los clientes también responden a los terapeutas. Cuando desde el comienzo el terapeuta atrae al paciente, se estimula la dependencia manifiesta. Aparecen sentimientos subjetivos de mejoría (Heller y Goldstein, citados en Dana, 19721). El terapeuta que luego responde en forma positiva a la dependencia logra que sus clientes permanezcan en tratamiento y conserva o aumenta la dependencia (Winder, Ahmad, Bandura y Rau, citados en Dana 19721). Al respecto considero que más que dependencia es pasar por la fase de identificación donde ambos, terapeuta y paciente, encuentran elementos que les son comunes, afines o agradables y de donde deciden continuar o no con el proceso terapéutico por sentirse a gusto o no con el otro.

La mayoría de los pacientes desean ser sanados por su terapeuta. Si el terapeuta hace por el paciente lo que éste puede hacer por sí mismo, el paciente sigue siendo dependiente, neurótico y no descubre lo que puede hacer por sí mismo.

La interdependencia se aprende por el valor de recompensa secundaria que surge de la conducta social positiva y de aceptación por parte de otras personas. La dependencia gradualmente va reemplazándose por relaciones interdependientes. Las necesidades humanas se satisfacen en un contexto de necesidades de otras personas.

Las personas se influyen entre sí. Esto significa que el terapeuta se ve afectado al igual que el paciente 8. El terapeuta es un ser humano, el encuentro de éste con el paciente implica el encuentro de dos individuos.

Una persona existe al diferenciarse del otro y al contactarse con otro. Lo nutritivo se asimila y todo lo demás se rechaza. Este tipo de contacto diferenciado conduce inevitablemente al crecimiento. Una relación se desarrolla cuando dos personas, cada una con su existencia y necesidades personales separadas, se contactan reconociendo y permitiendo las diferencias entre ellas.

En Gestalt no se favorece la dependencia con el consultante con el objeto de que logre su autoapoyo. Sin embargo y dependiendo del caso, sí estaremos como terapeutas, a disposición del consultante, con nuestro afecto, nuestra paciencia e interés por su parte sana, en un marco de seguridad y confianza. 12

Para concluir quisiera señalar que comparto la postura de la Gestalt al no favorecer la dependencia pues estaríamos actuando como salvadores, al respecto Salama 13 dice “el salvador castra cuando evita que otra persona haga lo que podría hacer por sí mismo?. Por otra parte y con respecto a la independencia total me pregunto “¿para qué sirve el amor si no tiene compañía?”, no obstante sí estimo esencial que cada individuo goce de libertad y autonomía, y finalmente Eva Pierrakos 14, dice “si la vida es una escuela, las relaciones son la universidad. Es a través de tus relaciones que puedes aprender y crecer al máximo”, esto pienso que es lo que sucede con la interdependencia sana en la psicoterapia, aunado a que, el psicoterapeuta no existe solo, sino sólo en relación con el paciente y viceversa.

Bibliografía

1. Dana R.H. ( I s72) Teoria v r~ráctica de ia psicoioqía ciínica. Argentina: Paidós

2. http//www.winicott.net/españoi/html/result.asp

3. Diccionario Enciclopédico el Pequeño Larousse ilustrado (1999j Colombia Ediciones Larousse, 322, 551,564.

4. http://www.psicocentro.com el portal del mundo de la psicología. Análisis del concepto “dependencia emocional”
5. http://www.aap.org.ar/ artículo publicado en Asociación Argentina de Psiquiatras, Godoy M.
Constructivismo, cognición y psicoterapia

6. Garfield S.L. ( 1 979j. Psicología clínica, El estudio de la personalidad y la conducta. México: El Manual Moderno

7. Lucio E.(1990). Apuntes de la materia “Introducción a la Psicoterapia”, Facultad de Psicología, U.N.A.M.

8. Yontef G.M. ( 1995j. Proceso y diálogo en qestalt Ensayos de terapia gestáltica. Chile: Cuatro vientos.

9. http://www psicologla.cl. Los Creadores de la Gestalt Psicoartículos

10. Singer E. (1969). Conceptos fundamentales de la psicoterapia. México: Fondo de Cultura Económica

11. Sinay S. y siasber9 P. ( 1995). Gestalt acra princiniantes. Argentina: Era naciente.

12. Salama P.H.  (1999) Encuentro con la Psicoterapia Gestalt (Proceso y metodología). México: Instituto Mexicano de Psicoterapia Gestalt, S.C.

13. Salama P.H.1 1996). Para sentir y pensar (Antología> México: Instituto Mexicano de Psicoterapia Gestalt, S.C.

14. Pierrakos E. y Saly J. ( 1995). Del Miedo al Amor. México: Ed. Pax

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