CRISIS DE ANSIEDAD ó CRISIS DE ANGUSTIA

Alba Nidia Mora Contreras

Grupo: V-0625

Supervisión de Casos Clínicos 1

alba.mora.25@gmail.com

CRISIS DE ANSIEDAD ó CRISIS DE ANGUSTIA

¿Qué es una crisis? ¿Qué diferencia existe entre ansiedad y angustia? ¿Cómo podemos detectarla en nuestros pacientes o conocidos? ¿Cómo trabajar con un paciente que presenta ésta crisis?

“Históricamente, el concepto de crisis ha sido entendido con un sentido positivo. El ideograma chino de crisis indica lo mismo peligro que oportunidad. Webster lo define como el “punto de cambio”, sugiriendo que el cambio puede ser sanar o enfermar, mejorar o empeorar.” (Slaikeu, 1996, pág. 4).

“La angustia es un sentimiento ligado a una situación traumática. Desesperación, incapacidad de reacción, miedo sin dirección objetal. Mientras que la ansiedad, es la sensación de malestar, desasosiego, estado de inquietud que no se puede atribuir a un motivo preciso. Se distingue de la angustia, ya que no está acompañada de signos físicos evidentes y se trata más bien de una vivencia interior, sentida por el sujeto de modo intransferible”. (Colás Gil, 2002, págs. 18-19)

Por lo tanto, la crisis de ansiedad es una situación en la cual una persona presenta un sentimiento de miedo e inquietud con un origen desconocido; la crisis de angustia es generada por un recuerdo traumático en el cual hubo un sentimiento de desesperación y miedo.

¿Cómo detectar que nuestro paciente o algún conocido está experimentando un cuadro de ansiedad? Según Sarason (1996) la mayoría de los pacientes presentan una serie de síntomas y refieren frases que nos permiten distinguir la presencia de un episodio de ansiedad (ver tabla 1: Síntomas comunes de la ansiedad y autodescripciones que indican ansiedad elevada)

Síntoma Autodescripciones
1. Nerviosismo, agitación 1. Regularmente me inquietan los latidos de mi corazón
2. Tensión 2. Los pequeños disgustos me ponen nervioso y me irritan
3. Sensación de cansancio 3. Frecuentemente siento miedo repentino sin ninguna razón
4. Vértigo 4. Me preocupo en forma continua y me siento deprimido
5. Frecuencia de micción 5. Con frecuencia tengo síntomas de cansancio y fatiga totales
6. Palpitaciones cardiacas 6. Siempre es difícil para mí el tomar decisiones
7. Sensación de desmayo 7. Parece que siempre le temo a algo
8. Dificultad para respirar 8. Todo el tiempo me siento nervioso y tenso
9. Sudoración 9. En varias ocasiones siento que no podré sobreponerme a mis problemas
10. Temblor
11. Preocupación y aprensión 10. Me siento bajo tensión de manera constante
12. Insomnio
13. Dificultad para concentrarse
14. Vigilancia

Tabla 1 Síntomas comunes de la ansiedad y autodescripciones que indican ansiedad elevada

Es importante recordar que  las personas experimentan un cuadro de ansiedad intensa después de que tuvo lugar un evento, como anticipación ante un suceso futuro o cuando decide resistirse ante una idea que le preocupa, al cambiar un aspecto perjudicial de la conducta o al aproximarse a un estímulo que le provoca miedo.

¿Qué hacer cuando nos enfrentamos a un paciente que nos refiere sentirse de esta manera?  Según Salama “[…] la angustia es una fantasía catastrófica que salta del presente al futuro.”(2012), por lo que el paciente no está centrado en el aquí y el ahora y dificultará su proceso de contacto.

Trabajar la idea catastrófica que genera angustia es posible a través de un ejercicio vivencial de programación neurolingüística llamado “Asociado-Disociado”, que nos permitirá disminuir la emoción de la situación para que en las siguientes sesiones se pueda trabajar sin la presencia de los síntomas ni la idea catastrófica.

Ejercicio: “Asociado-Disociado”

  1. Caldeamiento inespecífico: (tiene la finalidad de lograr en el paciente un estado de relajación. Recuerda que los síntomas de ansiedad generan un estado de excitación fisiológico, mismos que pueden impedir el trabajo). Ponemos una hoja en el suelo y le pedimos que se sitúe sobre ella. Le pedimos que inhale y exhale lentamente y cuando observamos que se encuentra relajado, le pedimos que con el poder de su imaginación traiga al presente una situación que le genere temor.
  2. Caldeamiento específico: ahora que la has elegido, te pido que la vivas. ¿Qué ves? ¿Qué sientes? ¿Qué pasa a tu alrededor? ¿Quién está a tu lado? ¿Qué estas pensando? ¿Qué escuchas? (Recuerda que cada una de estas preguntas las debes de realizar una a una para darle la oportunidad al paciente de experimentarlo y expresarlo.
  3. Acción: Ahora te pido que des tres pasos hacia atrás y que en el momento que lo hagas dejes en esta hoja a la persona que tiene miedo. Una vez que lo realice se le pregunta, ¿quién está allá? (señalando la posición en la cual se encuentra nuestro paciente) y ¿quién está aquí encima de la hoja? ¿Cómo te sientes? Ahora se le pide que regrese a la posición original y vuelva a contactar con la situación y vivenciarla y nuevamente deberá repetir el ejercicio pero con pasos más rápidos. El ejercicio se repite en total 3 veces (si es necesario podemos hacerlo en 5 ocasiones).
  4. Cierre y retroalimentación: para poder concluir con el ejercicio le preguntamos: ¿hay algo de lo que te des cuenta? ¿cómo te sientes ahora al pensar en la situación?

Bibliografía

Colás Gil, J. (2002). Diccionario Ilustrado de Psicología. Barcelona: Larousse.

Salama Penhos, H. (2012). PSICOTERAPIA GESTALT, Proceso y Metodología. México: Alfaomega.

Sarason, I. G. (1996). PSICOLOGIA ANORMAL, El problema de la conducta inadaptada. México: Prentice Hall, Hispanoamericana, S.A.

Slaikeu, K. A. (1996). Intervención en crisis. Manual para práctica e investigación. México, D.F. – Santafé de Bogotá: El Manual Moderno.

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