Conciencia, Cultura y Gestalt

Conferencia Magistral del5º Congreso Internacional de Gestalt de la Universidad Gestalt
Por: Francisco Huneeus

Muy buenas tardes, gracias por asistir. Gracias por la charla que acabo de escuchar que va muy en la línea mía de investigación. Se llama como el congreso Conciencia. Bueno en realidad voy a tratar de explicar por qué somos como somos. El tema central de lo que me ocupa es presentarles e interesarlos en la existencia de dos tipos de conciencia, una que se llama la conciencia vertical que es la mirada ascendente, la mirada que busca, digamos, la trascendencia, quizás la otra vida y que es desigual, hay unos que están arriba y otros que están abajo. La otra mirada de la conciencia podría llamarse horizontal. Es una conciencia que posiblemente es lo más parecido a lo que ocurrió durante por lo menos cuatro millones de años, donde ya somos bípedos y nómadas, cazadores, recolectores recorriendo las estepas, mirando básicamente el horizonte, conectándonos horizontalmente ya sea con nuestro grupo próximo y sin noción de verdad ni interés por la verdad y menos sin preocupación por la muerte. Mi percepción es que en los últimos años, en los últimos siglos está volviendo en cierto modo este pensamiento horizontal donde no hay una verdad absoluta, donde no hay una jerarquía establecida y tal como decía anteriormente en la estupenda charla anterior la verdad y la libertad, está en uno.

Entonces una de las cosas interesantes también que provienen de esta edad que tanto tiempo fuimos recolectores nómadas es que el ser humano está hecho para moverse siempre, y no necesariamente hay que ser hiperquinético. Uno puede estar quieto también a veces, pero yo pienso mejor en usar la bicicleta en realidad. Así todo lo que pienso lo pienso en bicicleta pero ahora estoy a pie aquí, voy a ir caminando. Entonces el primer tema es: ¿De dónde salió Perls? ¿Por qué Perls se interesó en apartarse de lo canónico? Por así decirlo, ustedes saben lo importante de la Gestalt, esto que yo soy yo, tú eres tú, pero me importas tú y creo que yo también te importo. Pero para muchos de nosotros, también para Perls, la desilusión es lo que nos hace despertar y por eso están ustedes aquí en una escuela que es relativamente anárquica, que no es muy jerárquica, que nos vende una verdad pero en especial, muchas verdades pequeñas.

Hay algo más interesante todavía, en el modo como evoluciona esta escuela. Creo que su postura básica ante algunos aspectos fundamentales de la vida individual y social son muy antiguos y resurgen en movimientos como el nuestro. Esto es un bosquejo de la evolución de la biocultura humana. Esto por supuesto está en una escala logarítmica. Si fuera una escala lineal de diez o veinte, también estaría aquí; treinta, estaría aquí y estaríamos al final de la estratósfera para llegar al inicio de lo que somos nosotros como homínidos y hemos ido evolucionando. Pero por aquí, por el paleolítico superior, empiezan a pasar cosas curiosas. Comienza el arte funerario y son los primeros indicios de que existe un elemento que se llama el planeamiento profundo, esto es un concepto introducido por James, el antropólogo. Este planeamiento profundo da cuenta de que nosotros finalmente empezamos a pensar en el futuro y planeamos cosas; pero lo que nos atañe a nosotros es del neolítico para adelante, incluso mucho más adelante, o sea dos mil años o trescientos años u ochocientos años que no es nada en nuestra evolución como especie.

Sabemos que la Psicología surge de la Filosofía y la Fisiología, pero hace doscientos años, empezando por Kant. Después vienen otros científicos que dicen que el mundo es simplemente la suma de nuestras sensaciones. La Gestalt se apoya en esta escuela filosófica que se llama la Fenomenología que dicho sea de paso es muy interesante y muy poco clara de entender cuando uno lee a los fenomenólogos. Me refiero a Brentano o Husserl, pero posiblemente los primeros fenomenólogos que existieron fueron los cazadores recolectores del mundo porque en el fondo la fenomenología se refiere y se reduce a la cosa en sí: cómo me conecto con algo, el impacto que tú me produces sin mayor rollo, sin mayor elucubración. “La cosa en sí, sola la cosa habla de por sí” – Martin Heidegger; bueno, en esa época, principios del siglo XIX, siglo fascinante sobretodo en el centro de Europa, en Viena aparece la escuela de Psicología de la forma, la Psicología de la Gestalt que ha sido un éxito absoluto y total en términos de percepción y en cómo entender la percepción. Después viene la interpretación de la percepción y del aprendizaje. Para nosotros éste es el tipo de fenómeno con que entendemos la Gestalt, el fenómeno de figura-fondo. Una cosa es la copa y la cara y uno puede ver las dos cosas a la vez, pero generalmente uno tiende a privilegiar alguno de los dos objetos. Esto es mucho más interesante por supuesto pero es lo mismo.

Este es un tema central para todos nosotros para toda la humanidad, todos nacemos de una mujer, todos tenemos un periodo de alejamiento de la madre y el despertar de nuestra propia individualidad y esto es desde siempre un fenómeno moderno y es una experiencia que ha tenido la alienación cuando se separa el niño, no digo físicamente, solamente, sino que cuando se da cuenta percibe que es un ente distinto.

La conciencia del yo, yo soy yo, el auto reconocimiento es además un proceso discontinuo, no empieza de un día para otro. En algunos niños ocurre antes, en otros después. Tampoco puede ser verificado científicamente y su desarrollo es somático, queriendo decir que está muy metido en el cuerpo. La mayoría de los dolores que hay en el cuerpo son somáticos. Y cuestión de comprensión intelectual (parcialmente). Ocurre por lo general entre los dos y tres años. Cuando experimentamos la sensación del vacío del silencio, en una comida en una casa, en una reunión familiar, cuando están todos en la mesa y se produce un silencio, un silencio que si bien no tiene nada de amenazante, expresa algo amenazador. Nadie se queda tranquilo ante un silencio, cuando hay varios reunidos o cuando estoy frente a una persona, como si el silencio pudiera revelar alguna suerte de vacío espeluznante donde lo que se está evitando son preguntas de quiénes somos. Hacemos miles de cosas para rellenar nuestras vidas y sobre todo tratamos de que los demás nos amen, nos quieran, además del éxito y la fama. El problema con esta ideología, como el problema de cualquier ideología es que a la larga no funciona, si el verdadero objetivo es recuperar una experiencia primaria, que es esa experiencia con la madre y que está presente en todos los hombres y mujeres, no hay nada, el éxito mundano, financiero, artístico no lo va a llenar. Es por medio de las experiencias del alcohol, las drogas, el amor romántico, éxtasis religioso y el sexo que la mayoría en este momento puede recrear a veces una suerte de conciencia indivisa donde uno es parte del cosmos. Las ideologías surgen cuando la gente siente que carece de un anclaje somático. Ahora ¿qué es lo que es un anclaje somático? Es una cosa prácticamente indescriptible. Para las personas sanas, la vida tiene su propio significado de por sí, ella no necesita de ningún ismo para rellenar la falta básica, para sentirse bien. Puede abrazar una causa, pero sin necesidad de sentir que con ella valida su existencia.

La cultura occidental moderna es una conspiración para no hacer mención alguna del mundo de la satisfacción primaria o siquiera del cuerpo. De hecho hay libros enteros escritos sobre cómo desde la edad del cristianismo ha sido precisamente tratar de eliminar la noción del cuerpo. Cuerpo glorioso cuando mucho, por estar excluida de la ejecución, se nos exige tomar en serio el mundo de la satisfacción secundaria. Nada de esto a la larga es un defecto, porque no penetra al estrato profundo. La historia sería algo así: el gran hombre dañado en la infancia que busca prestigio como sustituto del amor, usando o convirtiéndose en un curandero chamánico o una autoridad o alguien del resto del grupo u otro, se sumerge en un juego bipolar de dominio-sumisión que es de los más que hay hoy día. Sin embargo el problema del vacío, su existencia como factor somático en la vida humana no ha sido territorio de historiadores, al menos en términos teóricos, sino principalmente en los psicólogos y ahí están Lacan, Wallace y cada uno de ustedes que trabaja con el cuerpo propio y con el cuerpo de los demás. Bueno, lo interesante de esto son todas ideas tomadas del trabajo de un hombre que es mexicano ahora. Era norteamericano pero se vino a vivir acá hace un año y medio en Guanajuato. Se llama Morris Bergman. Yo no estoy haciendo propaganda de sus libros, pero de paso no estaría nada mal porque le publicamos la trilogía que escribió. Uno se llama Reencantamiento del mundo, que trata de cómo se desacraliza el mundo, y de tener una relación casi mágica y maravillosa con la naturaleza, pasamos a tener una relación técnica de dominio o de victimización. El segundo libro Cuerpo y espíritu trata de cómo han habido herejías que tratan de eliminar el cuerpo de la conciencia humana y de la historia donde Carmina Burana, es precisamente la misma época de los los románticos, que por enamorados y calentuchos eran quemados por la iglesia.

Bueno, el estado más interesante y que creo yo es el estado prevalente durante la historia total de la humanidad, o sea el 99.9% ha sido uno que Bruce Chatwin, novelista inglés, y Morris Bergman llaman La Paradoja. La Paradoja es bastante difícil de describir, tiene elementos de alerta animal es decir awarness tool, presente aquí y ahora cuando uno va atravesando una avenida por ejemplo, o andando en bicicleta por las avenidas centrales de Santiago y no estoy pensando cómo estará fulanita y qué estará haciendo fulanito, etc.. Yo estoy centrado en mi sobrevivencia, eso es aquí y ahora, no planeo y no recuerdo. La Paradoja también indica que una cosa puede ser sí y no a la vez, que puede haber un antes y un después. Hay una descripción breve que explica el otro estado de consciencia y que curiosamente aparece cuando los humanos inventan la agricultura hace veinte mil años, cuando empieza el sedentarismo con la invención de la agricultura, comienzan a expandirse los espacios de habitación, pues aumenta la población, que es la autoridad. Este estado de conciencia se le conoce como complejo de autoridad sagrada. Nace la mirada vertical en la que empiezan a elucubrar la existencia de seres extraterrestres y se vende la salvación. Hay una salvación por allá, nadie sabe dónde, han habido muchas religiones pero a Dios no lo ha visto nadie o lo vemos en sus manifestaciones, eso no lo discuto. Ahora existe incluso otro estado de conciencia, bastante prevalente hoy día, que es el ofuscamiento típico de las épocas industriales, donde las personas para no acordarse de su vacío, de su hueco trabajan en una máquina, un torno, un taladro, una máquina para hacer camino, una computadora hoy día y matan su conciencia así. La paradoja social de la civilización recolectora no se caracteriza por la búsqueda de un significado, se vive con la alineación, se acepta la incomodidad, parte de lo que es, no se teme a la muerte y es posiblemente heredada como prolongación del estado de alerta que se da a los animales.

En todo lo humano la paradoja implica sostener simultáneamente, proposiciones o emociones contradictorias. Aquí hay un pasaje de Ortega y Gasset sobre la caza de los toros. Se trata de una atención universal, que no se fija en ningún punto específico sino intenta estar en todos los puntos. Hay un término magnífico para esto: alerta. Sólo el cazador imitando el perpetuo estado de alerta del animal silvestre lo ve todo a la vez: adelante, a los lados y atrás.  Su mirada está focalizada y no focalizada, está oscilante, es periférica más que intensa, no se trata de una concentración específica. Más bien la hiperconcentración es un tema peligroso, uno ve como lo hacen las chitas o los leopardos. Por ahí, de repente, he visto a algunos que están durmiendo, las moscas pasan por ahí y como les da todo lo mismo.  Están conectados con nada. Pero de repente tienen una señal de que hay alguna presa por ahí cerca y se concentran y parten y en cuarenta segundos han llegado a los sesenta kilómetros por hora, agarrando a la presa y regresa a su camino bamboleándose, pero no vive la hiperconcentración.

Lo efímero se experimenta como lo más duradero, puede ser sí y no al mismo tiempo. Yo sé que esto que estoy presentándoles yo está muy crudo todavía, es una hipótesis. Nada de lo que yo digo es verdad. Son puras hipótesis. Para los cazadores, recolectores y peor, los trashumantes desde el punto de vista sociológico el factor más influyente era la supervivencia como especie, eso es lo que más les interesaba, no les importaba un rábano irse al cielo o al infierno, no había, pero sí que no se lo comiera el león o que no se cayera por el acantilado y perdiera la vida y por supuesto, que la sobrevivencia iba a depender absolutamente no sólo de una visión del mundo y la percepción perdón, pues el ser humano no tiene un mundo, sino que tiene una visión del mundo, una percepción que tiende a ser de naturaleza vertical mientras que en la paradoja lo sagrado simplemente es el mundo. En el caso concreto de autoridad sagrada, lo sagrado ha sido proyectado hacia arriba, los han admitido los dioses y de ahí provienen las grandes teocracias del lejano oriente. No digo que sean malas. De hecho, por ejemplo, Egipto fue una teocracia de 3,000 años de duración que fue un éxito; el Cristianismo en términos de sobrevivencia y gente también ha sido un éxito, también se ha matado mucha gente. En este sistema vertical la implicación es para todos los sucesos que eran totales, consiguientes. Hay una explicación o una interpretación de la historia antropológica de que los pueblos antiguos vivían en un trance. Vivían volados, con mariguana; nadie discute de que hay algunas drogas, mariguana entre ellas, que produce estados más o menos alterados de conciencia. Y la búsqueda del estado alterado: misticismo. Los éxtasis místicos son una especie de búsqueda que ha habido en la humanidad pero que realmente busca vivir en éxtasis, las experiencias oceánicas. ¿Qué es lo sagrado para nosotros los terapeutas? Lo sagrado es algo que le pasa a la persona que está delante de uno de alguna manera, no lo controlamos. Lo observamos, lo apreciamos y tratamos de hacerlo evolucionar. Desde esta perspectiva la estructura de la religión en la civilización occidental, sea que hablemos de herejía u ortodoxia, es vertical el universo mundano aquí abajo. Esa verticalidad que comienza en algún momento alrededor del dos mil años antes de Cristo y que aceleró su crecimiento en lo que Jasper llama la Edad Axial, después de mil años, produjo su dicotomía, una aguda división entre lo secular y lo sagrado siendo la salvación, la promesa de la esfera sagrada, en cambio la religión que hasta ahora es recolectora, la religión de los pueblos, como los gestaltistas, es simplemente la magia de la vida cotidiana. Hay un libro maravilloso que se llama Los trazos de la canción, de Bruce Chatwin, un novelista inglés que escribió también otro que se llama En la Patagonia, él falleció, pero está muy bonito ese libro, se los recomiendo.

Bueno, la vida errante devuelve la armonía original, nosotros los que vamos a congresos somos unos errantes. No sé si se pueden llamar errantes dentro de esta ciudad porque ¡por dios! Tiene que moverse, pero de que tiene un elemento, lo tiene, la vida errante no busca la permanencia o la seguridad, ni un refugio contra el cambio o la inseguridad, el movimiento es el sustrato psicológico de la experiencia paradójica, el abrazar la vida tal como viene y no exclusivamente a través de los filtros del mito y el ritual.

Bueno, lo que pasa es que el fenómeno de la paradoja es virtualmente invisible en nuestra sociedad ahora. Se ve en algunos personajes, yo voy a mostrar uno al final. Nosotros somos, un poco, estos personajes paradójicos que no vivimos en la búsqueda del estrato académico, de los títulos, y nosotros que somos los vagos o relativamente vagos que andamos aquí y acullá buscando ideas, buscando gente, buscando encuentros somos más bien paradójicos.

Y aquí llega Kant de nuevo, los sistemas representacionales, bueno esto era una especie de extracto de la filosofía representacional y filosofía moderna, pero está muy bien, esto lo aprendí yo muy bien con la gente que descubrió y sistematizó la conducta de Fritz Perls y otros más y lo conjuntó en este paquete muy bien de modo que se llama PNL o Programación Neurolingüística pero no hay nada nuevo ahí, sólo que están usando lógica matemática y la lógica matemática proviene de uno de los tipos más interesante que vamos a conocer al final que se llama Ludwig Wittgenstein que gracias a él y a Bertrand Russell se pudo hacer esto de la lógica de las máquinas y finalmente la cibernética, los controles automáticos de armas de aviones y la computación casera. Nosotros y mi perra tenemos estos mismos sistemas representacionales, porque mi perra,  y la perra de ustedes también tienen esto, o sea que ella mira el mundo y posiblemente se lo representa, ve ahí en el visual y también escucha sonidos al igual que yo y me los represento a eso a lo mejor. Yo sé que sueña cuando está durmiendo y hace ruidos. El olfato y el sabor le llama mucho la atención y el sinestésico, por supuesto que también le pasan cosas tiene sentimientos y todo eso. Hasta aquí somos parecidos. Nosotros los humanos tenemos un sistema visual muy sofisticado, es estúpido en un sentido, de que puede confundir, de que estas imágenes bidimensionales estáticas también producen impacto, pero eso ya lo vamos a ver. Yo digo Coca Cola y todo mundo sabe lo que es, yo digo Pinochet y todo mundo sabe lo que es y si ustedes son chilenos van a sentir rabia. Yo digo terremoto y todo mundo se lo va a imaginar. Algunos lo van a sentir primero en el cuerpo, otros lo van a sentir con un zumbido y otros van a ver algo y las sinestesias son como si conectáramos una representación con otra. Éste es el fenómeno humano más interesante, ésta es la verdadera ventaja del ser humano sobre las demás especies. Donde uno representa lo que ya es una representación, el mundo existe, está tu casa, el autito, los arbolitos, todo, los pajaritos, todo y yo quiero hablarte a ti del mundo, lo que yo siento del mundo, lo que me pasa a mí. Si soy coreógrafo, podría bailarlo, si soy pintor pinto para expresarte lo que yo siento dentro. Hay maneras pero no son consensuales, lo que sí es consensual es cualquier perteneciente a un pueblo determinado, tiene que hablar un idioma. Pensar son frases, son palabras. Están todo el tiempo palabreándose dentro de la cabeza pero éste es el fenómeno de la comunicación humana, mira yo hago los ruidos, tú recibes los ruidos y los transformas, o sea que el lenguaje es una representación de lo que ya es una representación, por lo tanto es una meta representación. Se usan más o menos tres procedimientos en grande para llegar desde una sensación o algo que yo quiero decir. ¿Cómo genero frases? Yo no estoy buscando palabras o frases que ya tengo hechas y saco una y la direcciono y la saco, no, tengo algoritmos que me hacen generar frases novedosas, cada vez, y éste es el gran trabajo de Noam Chomsky que dicho sea de paso revolucionó la lingüística sin ser ni siquiera lingüista, sino estudiante de literatura. Era un trashumante total, un vago total, un paradójico absoluto y un genio.

Bueno, entonces nosotros usamos estos tres, nosotros generalizamos mucho cuando hablamos. Yo tengo experiencia de lo que es un perro y sé cómo son más o menos casi todos los perros y así con todas las consecuencias. Hay generalizaciones. Yo cuando expreso lo que me pasa, expreso titulares nomás. Si tú me preguntas ¿cómo estás? cómo has estado, yo no me voy a sentar a escribirte o a describirte, todo lo que me ha pasado durante el día de hoy, por ejemplo, pasaríamos una hora, de todas las cosas que he hecho. Así que uno cuando habla elimina un montón. Casi todo. Deja unos pocos titulares y después las transformaciones. Muchas de las cosas que uno dice, las dice mal, hay muchos errores lógicos semánticos, por ejemplo uno dice: el amor, que cuesta tanto… o: no creo que el amor…. ¡Es mentira! No existe el amor. ¿Dónde hay amor? ¿Qué es el amor? El amor ¿dónde se compra? ¿Dónde se busca? El amor es una reedificación, una nominalización importante en la humanidad y en la historia, pero no es una cosa, por lo tanto al hablar de eso, estoy hablando de una cosa, a menos que te hable de un amor de alguien, lleno de detalles. Ésta es la ilusión de la comunicación verbal, ilusión digo porque gran parte de ese proceso terapéutico es desenredar esto.

Supe que Sao Paulo es una ciudad que ha eliminado toda la publicidad callejera, porque hay otra “gente inteligente” que se ha dado cuenta que el manipuleo que se hace mediante las imágenes, sea que se muevan, o que no se muevan, igual se crearon para producir impacto. Están hechas con Adobe Photoshop [nota del editor: programa de edición y creación de imágenes o fotografías], están hechas con colores, con perspectivas, todo este tipo de cosas para que te quedes diciendo “¡ahh!” y compres. Por eso lo llamo industria del deseo, la publicidad de la industria del deseo, lo más maldito que ha existido (eso creo yo) inventada por la publicista o estratega de Adolf Hitler, que era un coso de este porte [nota del editor: pequeño], pero ella lo elevó a un tamaño brutal haciendo unos posters y films fenomenales. Cuando todavía no existía esta industria de las imágenes artificiales y digitales y por televisión, eso se convirtió ya en una cosa seria, porque realmente te manejan el mundo, las empresas gobiernan el mundo, Chile el segundo consumidor de Coca Cola del mundo per cápita, el primer consumidor de perfumes y shampoos de la región y no es que las chilenas sean las más hediondas ni las más peludas, pero son las que más consumen porque tienen una publicidad fenomenal. No, no es este consumo, esto es el tipo de mentira absolutamente ridícula. Advertising is brain damage [publicitarse es dañar el cerebro].

Aquí hay un caso de consumo, una familia inglesa o americana y otro de Tingo María en Quito [nota de editor: mostrando algunos anuncios comparados los locales con los extranjeros] , pero es distinto tipo de consumo. Uno un consumo local y el otro un consumo, si uno hiciera un estudio de dónde vienen todos estos productos… La publicidad del siglo XX es el sistema más poderoso y sostenido de propaganda en la historia humana más que cualquier cosa que han hecho los políticos, que han hecho las iglesias y sus efectos culturales acumulativos. A menos que se revisen y se controlen rápidamente, van a ser responsables de la destrucción del mundo como lo conocemos. Esto es el producto del estilo y de la moda de las chicas yanquis, haciendo esfuerzos, porque están casi todas gordas. Es una epidemia de gordas entre los once y los quince años. ¿Quiénes financian la televisión y la prensa? Los avisadores [publicistas]. A los avisadores les importa un rábano el contenido, lo que les interesa es que se venda su producto, darte alto impacto de modo que tú como un zombi cuando los veas vayas y compres. Hasta a Mickey Mouse lo están utilizando ahora para represión política.

Y con esto voy a teminar, Ludwig Wittgenstein, este fue hijo de unos millonarios vieneses que tenía tres hermanos, dos de los cuales se suicidaron y era hijo de la fortuna mayor de Austria de principios de siglo. Éste era un tipo introvertido, le tocó ir a la guerra y volvió horrorizado. Se fue a estudiar aerodinámica, ingeniería aérea a Bristol y de ahí lo convencieron que se fuera a conversar con Bertrand Russell quien se fascinó con él. Con la mente de este hombre empezó a elucubrar un trabajo que publicó muchos años después pero que revolucionó la filosofía del siglo XX. Hizo el Tratado lógico matemático, es un libro, pero que tiene una estructura lógica impresionante, donde la matemática y la lógica siguen una secuencia y parecen terminar en la necesidad de un dios o de un algo supra, ahí él se desapareció. Volvió a Cambridge, estuvo años ahí, pero de ahí, se impresionó por una reforma educacional que hubo en Austria, basado en las ideas de dos gestaltistas: Wolfgang Köhler y Max Wertheimer. Lo que proponían es que tú no puedes entender algo fuera de contexto. Este hombre lo halló brillante y se fue a vivir como profesor. Escribió cosas muy depresivas, se dedicó a leer novelas policiacas diciendo siempre que la verdadera verdad está en el lenguaje popular y que ojalá a él nadie lo quiera. No quería tener seguidores. Finalmente murió.

Eugene O’Neill, el dramaturgo, repite nuevamente lo que ya sabemos, “El hombre nace roto y vive remendándose”.  El chamán mazateca dice “Yo soy el que recompone”, esos somos nosotros. Nada va a cambiar con lo que yo he dicho, excepto tal vez una mejor aceptación con nosotros mismos en nuestra postura como escuela psicoterapeuta vista a veces un poco sistemática, un poco anárquica y hasta caótica. No proponemos ni tenemos la verdad, nuestro fundamento no es una concepción de la vida después de la vida, sino que la vivencia y la expresión corporal como proceso se desenvuelve ante las circunstancias, aceptamos las cosas como son y que la vida es esto, lo que hay, la muerte un dejarle espacio a los demás, todo, incluyendo el encuentro con el otro, nos resulta de alguna manera sagrado, en su espontaneidad, en su creatividad y su autenticidad, somos una serie de bandas polimorfas de exploradores de personas y vivencias, ni prometemos la salvación ni la seguridad ni la trascendencia, ni la vida. Nuestro enfoque posiblemente más antiguo y arcaico de todos nos permite obtener información detallada sobre las principales relaciones del hombre con la naturaleza, con el otro y consigo mismo, para mí esta incursión ha resultado muy reconfortante al haberme mostrado que en realidad no estamos solos. Nuestro pasado paleolítico aflora en nuestro tiempo de forma muy sutil y casi invisible. Nosotros somos eso. Muchas gracias.

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