Comunicación Patológica y Facebook

Comunicación Patológica y Facebook

Por: Emmanuel Rojas Gutiérrez

Las redes sociales han abierto posibilidades nuevas de comunicación interpersonal sin parangón en la última década. Las manifestaciones comunicacionales también han sido innovadoras y, sin embargo, en la actualidad ya existe un habito generalizado a las plataformas sociales en línea y, especialmente, a Facebook mismo que en este ensayo analizaré. Ahora bien, con las herramientas limitadas y limitantes que ofrece la red social antes mencionada, ¿bajo qué parámetros se presenta la comunicación humana? En términos de Paul Watzlawick, esa comunicación, ¿qué conductas refleja? ¿Es posible una comunicación sana? Las patologías que pueden presentarse, ¿también corresponden a nuevas sintomatologías o se adaptan a los esquemas anteriores?. Así pues, abordaré esos tópicos en este ensayo guiándome por las patologías propuestas por Watzlawick en  Teoría de la comunicación humana.

Para empezar, definamos Facebook alrededor de la comunicación. Por un lado, se trata de un canal de comunicación y, a su vez, un sistema de comunicación. Hoy en día, modelos como el de Laswell se quedan cortos, pues, si bien, podemos conocer el “quién dice qué, por qué canal, a quién” (McQuail: 41), ahora el “con qué efecto” queda difuminado en la virtualidad de Internet, pues los efectos visibles quedan muy acotados a observar quién “da like” o quién comenta los contenidos, pero queda invisible al emisor las respuestas sin feedback de aquellos usuarios o receptores cuya reacción no es insertada al mundo virtual mediante esa plataforma; cabe la posibilidad que ya en el trato interpersonal cara a cara sea referido algún contenido expresado virtualmente en Facebook como reacción y respuesta al mismo, pero aún así otras reacciones de los receptores quedan en las sombras. Para ejemplificar lo anterior, cuando subo una fotografía, algunos amigos en Facebook dan like a la misma, otros comentan y otros hacen ambas; posteriormente, cuando encuentro a otros amigos en la ciudad, es común que, aún cuando no dieran like o comentaran la fotografía, me digan que se enteraron mediante la fotografía en Facebook que hice tal o cual cosa; así también hay otras personas que fueron expuestas al mismo contenido cuya reacción yo desconozco. De la misma forma, otros modelos como el de Shannon y Weaver, Dance o, incluso, Gerbner quedan cortos al fenómenode la red social en cuestión. Así, un modelo más cercano a la posibilidad de análisis de Facebook podría ser el de Maletzke que considera auto-imagen del comunicador, estructura de la personalidad del comunicador, entorno social del comunicador, el comunicador en su organización, presión o exigencias del mensaje, presión o exigencias del medio, imagen del comunicador que tiene del receptor, imagen del receptor que tiene el comunicador, auto-imagen del receptor, estructura de la personalidad del receptor, el receptor en cuanto miembro de la audiencia, entorno social del receptor, efecto/experiencia del contenido y presión o limitación del medio. De modo que Facebook ofrece un campo de cultivo nuevo de entramados que van del individuo a conexiones con personas en todo el mundo.

Por otro lado, en términos de Watzlawick, Facebook funciona como un sistema en donde “los patrones de relación existen independientemente del contenido aunque, desde luego, en la vida real siempre se manifiestan a través del contenido” (Watzlawick: 92). A qué voy con la cita anterior; con ella refiero que el contenido publicado en Facebook sirve a modo de pretexto o medio para entablar o continuar la relación interpersonal, siendo ésta la finalidad y patrón de relación; o sea, que hay una estructura mayor y motivación ulterior más allá de cualquiera que sea el contenido publicado en Facebook. Siendo así también un sistema mutatis mutandis en el que la plataforma cambia según las necesidades del usuario y no al revés, aún cuando éste efectúa una adaptación a las herramientas limitadas y limitantes que le ofrece la plataforma, pero sin restringir su experiencia total interpersonal en su forma completa que incluye la experiencia no virtual. Asimismo, Facebook es un sistema abierto en donde parte de las relaciones entre los usuarios están también abiertas; por ejemplo, al escribir alguien en el muro de otra persona, permite que un tercero entre en la interacción como parte de ese sistema o como subsistema según su aporte y relación. En cuanto a lo que Watzlawick entiende por totalidad, en el caso de Facebook está presente, pero sus líneas son borrosas, ya que cada usuario representa a un individuo cuya experiencia virtual no necesariamente es congruente con la no virtual y, de la misma forma, las interacciones entre usuarios en la red; aún cuando se parte de que la interacción que se está efectuando es auténtica.

La metacomunicación está presente como parte de la dinámica de interacción en Facebook.  Es muy común la petición de “darle like” a algo con un fin específico; por ejemplo, cuando hay concursos de fotografía en Facebook y la persona concursante solicita a sus conocidos el likea fin de ganar el concurso y en paradoja con el principio de la herramienta, pues dar likesupondría una acción comunicacional natural de los demás usuarios ante la exposición al contenido y no una acción a favor del contenido del usuario. Así también, como parte de lametacomunicación en Facebook, se habla de Facebook; la gente habla de que no recibió a tiempo el mensaje por problemas en la red o, incluso, que desean eliminar algún contenido no apropiado a lo cual la plataforma ofrece herramientas.

Por otro lado, en lo que respecta a lo patológico, la comunicación en Facebook no escapa de serlo; aquí lo abordaré a partir de los axiomas de comunicación de Watzlawick. Primero, en cuanto a la imposibilidad de no comunicarse, esta patología está muy presente en la red y, de hecho, Facebook la evidencia; por ejemplo, cuando una persona manda un mensaje vía “inbox”, la plataforma notifica al emisor cuándo el receptor ha leído el mensaje; sin embargo, el receptor no necesariamente contesta inmediatamente, a lo cual finge no haber sido expuesto aún al mensaje. Otro ejemplo, son los Pokes, que suponen estar en paralelo con la acción real y física de picar a alguien para llamar su atención, aún cuando sería más factible el escribir directamente y entablar una comunicación digital; mismo que está de la mano con la patología entre los contenidos digitales y los analógicos; así esa parte del Poke supone ser una parte analógica que ofrece la red social. Continuando, lo referente a niveles de contenido y relación, en su aspecto patológico, podemos verlo, en la parte de qué posteo y qué no, qué fotografíassubo y cuáles no, qué likeo y qué no, y qué ignoro y qué no; por ejemplo, la situación es la siguiente, en una pareja que acaba de terminar su relación, el hombre sube una fotografía con otra mujer; a nivel referencial, podría verse tal cual: un hombre con una mujer y punto; a nivel connotativo, podría interpretarse que quiere hacer sentir celos a su expareja o, siguió adelante con su vida y está conociendo a otras personas, etcétera. Así la situación anterior, podría enmarcarse con una posibilidad aún más patológica, si la exnovia, diera un simple like a la fotografía y nada más; podría ser un modo pasivo-agresivo de mostrar su inconformidad o, talvez, un “me gusta tu foto y me da gusto”. Por otra parte, está la interacción simétrica y complementaria que en su parte patológica en Facebook, puede observarse con manifestaciones como el que el usuario escriba en un idioma que no es el suyo nativo; si bien, puede suscitarse porque está contemplando una audiencia de amigos internacionales, también puede entenderse como un rechazo de reciprocidad y búsqueda de estar por encima de los demás usuarios con quienes comparte el mismo idioma. Por último, en cuanto a puntuación de la secuencia de hechos, este es un elemento que cae en aspecto patológico comúnmente, pues no siempre hay una ilación y más bien pueden presentarse comentarios aparentemente arbitrarios; por ejemplo, un usuario sube una fotografía de sus últimas vacaciones esperando que los comentarios sean referentes a ella; sin embargo, es común que otro usuario haga algún comentario como “hace mucho que no sé de ti, ¿cuándo nos vemos?” descartando el contenido inicial

En conclusión, observo en Facebook una red social y plataforma que permite una experiencia comunicacional muy basta y con amplias posibilidades de interacción que ha sido innovadora. Así la misma red social entra en juego en la interacción filtrando lo que considera adecuado al perfil del usuario, exponiéndolo a lo que supondría ser de su interés; lo cual es un elemento novedoso en el flujo de mensajes y contenidos. Por otra parte, la autenticidad del valor comunicativo es otro punto que se pone sobre la mesa y va ligado a los aspectos patológicos. Así, Facebook es una red social que hace posible la inmediatez de las interacciones, pero con la posibilidad inminente de la postergación.

BIBLIOGRAFÍA

Watzlawick, Paul. Teoría de la comunicación humana. Editorial Herder. España, 1991.

McQuail, Denis. Modelos para el estudio de la comunicación colectiva. Editorial Eunsa. España, 1997.

Fearing, F. Toward a psychological theory of human Communications. Journal of Personality, 22.

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