COMUNICACIÓN NO VERBAL Y EL OLOR DEL CUERPO HUMANO

Karina Suárez Fernández

Karina_sufer@hotmail.com

COMUNICACIÓN NO VERBAL Y EL OLOR DEL CUERPO HUMANO

“Crearía un perfume que no sólo fuera humano, sino sobrehumano. Un aroma de ángel, tan indescriptiblemente bueno y pletórico de vigor que quien lo oliera quedaría hechizado y no tendría más remedio que amar a la persona que lo llevara”

“Su figura no le interesaba; no existía para él como cuerpo, sólo como una fragancia incorpórea.” (Süskin , El perfume)

Aunque de los cinco sentidos el olfato podría ser el menos valorado en nuestra cultura occidental, la importancia que este tiene en la comunicación es mayúscula ya que puede ser determinante en la interacción social.

Cuando leí la obra de Patrick Süskin (1985) “El Perfume”, comencé a considerar al  aroma humano como un factor fundamental, como  una forma de comunicarnos de  la cual probablemente pocas veces (o quizá ninguna)  nos percatamos. Ese  olor característico que tiene voz propia que manifiesta, que expresa y que en su impacto con el entorno genera consecuencias de acercamiento, comodidad, rechazo o incomodidad. Una comunicación que si ponemos en palabras posiblemente se transforme en mensajes como: puedes acercarte, aléjate, si te quiero, no te quiero, siento lo mismo que tú,  entre otros tantos. Y como Herrera y Mendoza (2010) lo puntualizan: Los olores son hoy en día uno de los motivos de fascinación para la especie humana; suelen estar ligados a sensaciones, emociones y experiencias cotidianas. El olor representa muchas cosas: algo que marca límites, un símbolo de status, algo que mantiene distancias, una señal de peligro  y hasta quizá  una huella de personalidad. Hellen Keller decía que los adultos por lo general emiten un nítido aroma una huella de olor que distingue a los unos de los otros.

El intercambio de comunicación a través del aroma que exonera el ser humano, puede resultar en un intercambio también de emociones, un fenómeno recién estudiado pero que lo  demarca  como un elemento de un posible reflejo emocional.

En una investigación reciente publicada  por la revista Psycologycal Science, de la Association for Psychological Science de Estados Unidos se descubrió que las sustancias químicas presentes en secreciones como el sudor favorecen la sincronización emocional entre personas. Así pues, si un individuo es emisor de  señales químicas asociadas con una emoción como el miedo, estas  pueden  provocar en el receptor expresiones de temor y lo mismo ocurre con señales químicas relacionadas con la repugnancia es decir se emiten y el receptor expresa sensorialmente rechazo y manifiesta facialmente expresiones de asco. Luego entonces, es posible que uno de los  factores de la  empatía sumados a los ya estudiados a través de las  neuronas espejo puedan enfocarse  también en la interacción química de los individuos. Es así como el olfato también puede ser un protagonista en la comunicación.

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