Comunicación No Verbal

Por: Mónica Hernández Villegas
Publicado el 14 de agosto del 2002

INTRODUCCIÓN

Comprender la comunicación en su totalidad, requiere maestría y experiencia, y más aún entender la comunicación no verbal que me presenta el paciente al llegar a sesión es premisa para llegar al objetivo que tengo como terapeuta. Considero que si no entiendo cómo se comunica el paciente en su totalidad no podré hacer verdadero contacto, y al no haber contacto no hay terapia.

Es importante hacer conciente cómo nos comunicamos y cómo se comunica mi paciente para poder tener un trabajo significativo en terapia. Reconocer así mismo, que la comunicación más significativa se da en la comunicación no verbal, y ver la comunicación como un todo y no en segmentos, rescatando así el holismo del que se fundamenta la Gestalt.

La terapia Gestalt da un rubro aparte a la fenomenología, sin ella no podríamos hacer este tipo de terapia, y que es esto sino ver, estar alerta de la comunicación; y ver es la herramienta que nos permite  entender la comunicación no verbal. Aclarando que ver no sólo es ver con los ojos, sino con toda mi totalidad como ser humano, con todos mis sentidos, con aquellos que funcionen (esto en caso de invidentes que practican este tipo de terapia). Es estar alerta, estar en el aquí y ahora. Esto nos impulsa a crear habilidades para tener mejor relación con el paciente y así incrementar los niveles de interacción a través de la confianza que es pilar dentro de cualquier crecimiento humano.

El presente trabajo tiene como finalidad hablar de la comunicación no verbal y la importancia de ésta dentro de mi proceso terapéutico tanto como paciente como terapeuta y sobre todo, en el aquí y ahora, cómo me ha servido y cómo lo veo en este momento.

Iniciaré con un poema el cual manifiesta cómo influye la comunicación no verbal en las respuestas que demos (ya sea de acción o inmovilizándonos) y daré una breve explicación del mismo; también sustentaré el presente trabajo con mi experiencia dentro del grupo y mi proceso y de los libros que me sirvieron de apoyo en el transcurso de la asignatura.

LA COMUNICACIÓN NO VERBAL

COBARDÍA

Pasó con su madre ¡Qué rara belleza!
¡Qué rubios cabellos de trigo garzul!
¡Qué ritmo en el paso! ¡Qué innata realeza!
¡De porte! ¡Qué formas bajo el fino tul!

Pasó con su madre. Volvió la cabeza,
¡Me clavó muy hondo su mirada azul!…
Quedé como en éxtasis…
Con febril presura,
Síguela, gritaron cuerpo y alma a la par…
Pero tuve miedo de amar con locura,
De abrir mis heridas, que suelen sangrar.
Y no bastante toda sed de ternura,
¡Cerrando los ojos, la dejé pasar!

Amado Nervo

Muchas veces actuamos cegados, actuando por un impulso, y las más de las veces lo hacemos dándole más importancia al pensamiento, a la prostituta diría Perls,  que nos paraliza frente a las necesidades, a nuestras necesidades. Y no bastante toda sed de ternura, reconozco mi necesidad en ese momento, pero hay algo que me detiene, MI HISTORIA; mis miedos, y esto me abre el camino para reconocer que tengo gestalten abiertas. Hace tiempo tuve una herida, la cual suele sangrar y es que ahora me doy cuenta de que para poder satisfacer mis necesidades y tener una relación sana, tengo que estar alerta. Muchas veces me fui con el Te amo, Voy estar contigo siempre, etc., pero después de tiempo ME DOY CUENTA que había más allá de esas palabras, que había muchos mensajes que yo no quería ver, que era la COMUNICACIÓN NO VERBAL del otro.

Volvió la cabeza,
¡Me clavó muy hondo su mirada azul!…

¿Por qué me clavó? ¿Por qué hondo?. Sin duda los ojos son las ventanas del alma, y la manera en que miramos y que nos miran dicen más que mil palabras. Desde el momento de Volvió la cabeza nos dice mucho en comunicación no verbal, la manera de caminar y de volver la cabeza le dan un mensaje al otro, y si lo miramos a los ojos también le comunicamos algo. Jean Paul Sartre sugirió una vez que el contacto visual es lo que nos hace real y directamente conscientes de la presencia de otra persona como ser humano, que tiene conciencia e intenciones propias. Cuando los ojos se encuentran, se nota una clase especial de entendimiento de ser humano a ser humano1

Síguela, gritaron cuerpo y alma a la par…

Algunos de nuestros mensajes no son visibles para el mundo externo, existen también  señales dentro de nuestro organismo que nos manifiestan algo, incluso dentro de él se da primero el movimiento para después terminar en la acción o no acción. En Gestalt son esas sensaciones o señales que se producen y que se encuentran en la segunda fase del ciclo de la experiencia, que es la sensación2, posteriormente nos van a llevar a la formación de la figura3; porque si no hubiera llegado a esta fase no hubiera podido decir Síguela. Como lo menciona Davis en El lenguaje de los gestos: algunas veces el cuerpo se comunica por sí mismo.

Pero tuve miedo de amar con locura,
De abrir mis heridas, que suelen sangrar.

Cuando vamos creciendo, aprendemos y tomamos del mundo elementos que sirven para nuestra sobrevivencia, y entre éstos está la comunicación no verbal, cómo comportarnos de acuerdo a nuestro género y a nuestra cultura, y lo aprendemos sobre todo en nuestros primeros años de vida; lamentablemente, lo llevamos a un nivel no conciente y esto hace que a la larga, manifestemos algo que realmente no queríamos, por lo que nos tropezamos continuamente y obtenemos resultados del medio y de las relaciones que mantenemos diferentes a lo esperado. Y eso no es todo, introyectamos conceptos que nos imposibilitan nuestro crecimiento y nos impiden nuestro buen funcionamiento como ser humano; entre estos introyectos está el debería, los miedos por los no puedo. Quizá, si hubiera comprendido el autor del poema el mensaje no verbal que le trasmitió la mujer cuando clavó muy hondo su mirada y no hubiera hecho caso al introyecto, su respuesta hubiera sido diferente. Y se vuelve a mostrar una vez más qué respondemos ante la comunicación no verbal que se da entre la otra persona y uno.

Y no bastante toda sed de ternura,
¡Cerrando los ojos, la dejé pasar!

Muchas veces, o mejor dicho todas, el cuerpo nos manifiesta algo, nos dice cuál es la necesidad que debemos satisfacer en el aquí y ahora, pero le volvemos a dar más peso al pensamiento, escindimos nuestro cuerpo y por lo tanto, nuestro Ser, y el hacerle caso o no va a dar pauta a mi respuesta. Considero que a toda reacción existe una respuesta; es decir, hagamos o no hagamos, simplemente por el hecho de existir, vamos a modificar o a aportar al mundo lo que nosotros somos. Diría  Watzlawick: Es imposible no comunicar. Claro que no somos como la computadora que al meterle un programa sólo responderá de acuerdo a cómo la hayamos programado. Nosotros tenemos la capacidad de crear un abanico de respuestas ante una sola interrogante; y que sin embargo, siempre nuestra conducta va a generar algo en la otra persona, en el medio y en el cosmos.

Y a veces sí sabemos qué es.

Y no bastante toda sed de ternura

Dentro del ciclo de la experiencia ya hemos pasado la parte pasiva del ciclo y nos encontramos en la parte activa, pero aquí el poeta deflectó; es decir el organismo evita enfrentar el objeto relacional4, con la respuesta que actitud que al final asume

¡Cerrando los ojos, la dejé pasar!.

Insisto nuevamente que es imposible no comunicar y que la comunicación no verbal juega un papel muy importante dentro de la misma. Y el poema me da pie para manejar otros elementos que pertenecen a la comunicación no verbal, como por ejemplo la intuición.

Tengo una compañera que siempre me dice que soy muy intuitiva y que casi nunca me equivoco cuando me dejo llevar lo ella. Ahora que leo el libro y me hago más conciente de mi comportamiento, comprendo que ha sido una herramienta muy eficaz y que me está sirviendo dentro de mi proceso y es menester para mi trabajo como terapeuta. Para mí la intuición es ese no sé qué que me lleva a responder de determinada manera en situaciones particulares, y que cuando creo que me deje llevar por la intuición y no obtuve los resultados que esperaba, me doy cuenta que no era intuición, sino miedos, enojos o llámele como quiera. Lo que me queda claro es que cuando utilizamos la intuición, no nos equivocamos.

Como nota importante, el hecho de que no salgan las cosas como esperamos no quiere decir que elegimos la actitud o conducta equivocada, hay cosas que pertenecen y son nuestra responsabilidad, pero hay situaciones y acontecimientos que son responsabilidad de otra persona y/o simplemente situaciones de la vida. La belleza que aquí veo es que mientras me hago más conciente de lo que soy y cómo soy, comprendo la diferencia entre ambas. Esta maravilla de la intuición nos la ilustra Flora de la siguiente manera: …La comunicación no verbal es más que un simple sistema de señales emocionales y que en realidad no pueden separarse de la comunicación verbal. Ambos sistemas están estrechamente vinculados entre sí, ya que cuando dos seres humanos se encuentran  cara a cara se comunican simultáneamente en varios niveles, conciente o inconscientemente, y emplean para ello todos los sentidos: La vista, el oído, el tacto, el olfato. Luego integran todas estas sensaciones mediante un sistema de codificación, que algunas veces llamamos el sexto sentido: la intuición.5

Otro de los elementos que tomaremos en cuenta para un buen trabajo terapéutico es la historia del paciente, el cómo da las respuestas frente a las situaciones de la vida. En comunicación lo llamamos contexto, donde van incluidas las señales genéricas, el código no verbal durante la niñez, el orden público, entre otros. Los movimientos corporales que manifestamos  se van adquiriendo a través de nuestro desarrollo dentro de la cultura, independientemente si es porque es una necesidad básica como ser humano o no, por lo que lo femenino o lo masculino no es una programación biológica, sino que son consecuencia de aquella. Y más aún, esta distinción no es meramente biológica, sino que adquiere matices complejos que son la suma de lo aprendido en la niñez y de la interrelación que mantenemos durante toda la vida.

Uno de los motivos el por qué puse el poema para explicar en parte la comunicación no verbal, es porque considero al ser humano un poeta, y la poesía no es otra cosa que las canciones del alma unidas con lo sublime del amor; el amor, que sin él moriríamos y es el móvil de que el mundo gire, de que mi mundo gire. Y es tan importante que flora le da un apartado especial dentro de su libro El lenguaje de los gestos. Ella se interesó en ver cómo se comportaba el ser humano durante el galanteo, mencionando que el amor transforma en bella a la gente, el estudio minucioso que hace es exhaustivo y no por más deja de ser interesante. El observar cómo cambia o se transforma la cara de una persona cuando se acerca el ser amado, o como se llena de desaliento cuando ve cómo se aleja.

Cuando una persona se encuentra enamorada ( esto no quiere decir que uno se enamora únicamente de su media naranja, sino que el amor va más allá de los límites sexuales, tiene que ver con bienestar fisiológico y emocional que tiene una persona respecto a otra o a algo cómo la vida o lo que hace en la vida-) o dispuesta para el galanteo los músculos se comprimen respondiendo a un toque de atención, de manera que todo el cuerpo se pone alerta. En el rostro, las arrugas que normalmente están muy marcadas, tienden a desvanecerse, del mismo modo que las bolsas bajo los ojos. La mirada brilla y el labio inferior se hace más pronunciado6

La cinesis me permite conocer la fenomenología que trae mi paciente a sesión y esto me permitirá reconocer su congruencia o incongruencia respecto a lo que está manifestando. Es muy frecuente que mi cuerpo no sea cómplice de mis palabras. Si observo, me voy a dar cuenta de lo que realmente quiere manifestar la persona pues el cuerpo es sabio y siempre va a manifestar su bienestar o malestar de una u otra forma.

Así mismo, como lo manifestaba Perls al referirse a la voz, no a las palabras. Él mencionaba que si la voz es falsa, también lo era la persona, un terapeuta no podía dejar de trabajar con los oídos y escuchar la voz permitirá conocer realmente el mensaje, pues las palabras sólo mienten y persuaden.

Si todo esto en su conjunto lo integro dentro de la terapia, tendré mejores resultados que si sólo le hago caso a las palabras. No quiero decir que las palabras son obsoletas, sino que metiéndome en sintonía con el paciente e integrando toda su totalidad como ser, el camino en donde estoy está bien encausado. No puedo separar la comunicación verbal con la no verbal, a menos que las condiciones se den (como en la poesía que la mujer no dijo media palabra pero si le dio un mensaje al otro al voltear, o con el trabajo con sordos, o también en algunos casos cuando inicia el galanteo, etc.). Tengo que ver a mi paciente como un todo, porque si no es así, no estoy en Gestalt.

¡Me clavó muy hondo su mirada azul!…

Los ojos son el reflejo del alma. Desde siempre la mirada ha sido objeto de estudio dentro de las relaciones interpersonales; es reconocida cómo uno de los principales vehículos de comunicación. En terapia el mirar con respeto y a los ojos al paciente, abrirá la confianza porque sin duda le transmitirá que estoy atenta e interesada en él o ella. En donde posemos nuestra mirada, el otro se dará cuenta de cual es mi punto de atención a la vez que nos hace sentir expuestos, abiertos y vulnerables y es el primer contacto y encuentro que tenga con el paciente. De la atención que ponga yo en él o ella dependerá la respuesta que yo obtenga. No tengo que mirarlo todo el tiempo a los ojos pues se sentirá incómodo e incluso agredido; la capacidad que tenga yo para regular la mirada provocarán a su vez la regulación de la conversación. Enfatizando que la forma de mirar dependerá del contexto. En terapia es importante hacer contacto con la mirada, inicialmente una mirada que permita sentirse el paciente en confianza y apoyado, escuchado e incluso amado. Cuando una persona le agrada otra, es probable que la mire más frecuentemente que lo habitual y que sus miradas sean también más prolongadas. La otra persona interpretará esto como un signo de cortesía de que su amigo no está simplemente absorto en la conversación, sino que también se siente interesado por ella como persona.7

¡Qué ritmo en el paso!
¡De porte!

En terapia Gestalt la postura con que se presenta el paciente es un signo relevante que manifiesta el estado de ánimo con que se presenta, y esto tiene lugar porque dentro de la comunicación no verbal la postura es una de las más fácil de descubrir. Lo importante dentro de terapia es que como terapeuta buscar la sincronía de las posturas que el paciente tiene durante la sesión es un paso al entendimiento y al acompañamiento con él. En algunas de mis sesiones me he dado cuenta la sincronía que tiene mi terapeuta conmigo. Algunas otras recuerdo (y sobre todo en la primera parte de mi proceso) que mi postura corporal era diferente a lo que es ahora. También, cuando estoy triste y de descubro con los hombros caídos lo que hago es levantar mi pecho y mi cabeza; ha sido benéfico para mi proceso terapéutico. El darme cuenta, así mismo, de que cuando quiero defender mi punto de vista, mi cuerpo se yergue y mis voz suena más segura e incluso más fuerte. He comprendido que la forma de manejar mi postura corporal tiene que ver con lo que soy, con mi historia, con mi género, con mi personalidad, y que cada quien tiene su propio lenguaje para expresarse.

La postura dentro de terapia, es instintiva, es un vaivén de ritmos sincronizados.

Y esto de las posturas me queda clara cuando me vuelvo al mundo real de mis espacios donde me desenvuelvo. Por ejemplo, en mi escuela existe respeto de cómo te sientas y cómo te mueves. Le damos más importancia a la persona. En mi trabajo, por el contrario, no es correcto confiar en los alumnos o platicar con ellos. Claro que hay que recordar que existen normas sociales que son importantes respetar por el beneficio del ser humano, para su integridad y su sobrevivencia. No es lo mismo pasarse un alto que platicar con alguien (aunque los de alrededor juzguen por sus prejuicios y no por la conducta en sí); en el primero atento con la humanidad; en el segundo, me río de la neurosis. Los individuos no mantienen relaciones aisladas con otras personas aisladas, sino que viven en medio de todo un sistema de relaciones humanas de tal manera que el desequilibrio rítmico puede compensarse con el equilibrio rítmico en otro.8

El olfato y el tacto son herramientas dentro de terapia, porque para hacer contacto tenemos que estar entregados en la totalidad de lo que soy para lo que estoy haciendo. Si hay algo en el ambiente que me produzca malestar o incomodidad, es probable que no me concentre en lo que estoy haciendo y por ende la calidad de lo que haga disminuirá. Comparto la idea de Flora de que el olor agradable es favorable a las relaciones sexuales; y yo aumento que también en las relaciones interpersonales. También que cuando toco al paciente, la experiencia es total y significativa. La piel se pone en contacto con la piel, en forma directa o a través de la vestimenta y se establece una inmediata toma de conciencia de ambas partes. Esta toma de conciencia es más aguda cuando el contacto es poco frecuente9

Antes de terminar, considero que los códigos no verbales los aprendemos en los primeros años de infancia. Aquí es donde recibo del medio toda la información que me va a servir para desenvolverme en el mundo y para satisfacer mis necesidades para mi sobrevivencia y para mi crecimiento como persona y como ser humano.

Es para mí importante y necesario (como el comer) lo que estoy haciendo por mi persona y por mi espíritu dentro de este proceso que llevo, porque para mi no es premisa sobrevivir, sino vivir de manera auténtica y plena, y por hoy, me siento en el camino.

CONCLUSIÓN

Para mí la comunicación no verbal es todo lo que le decimos al otro sin palabras, puede ser mi tono de voz, mi silencio, mi postura, mis gestos, mi mirada, mi aproximación con el otro, mi risa, mi llanto, mi expresión facial; en general, todo aquello que expreso con mi existencia.

El papel que juega la comunicación no verbal dentro de la psicoterapia es pilar para el objetivo que se persigue dentro de ésta: acompañar y hacer conciente el paciente de cómo se maneja en las relaciones interpersonales, ya sea de pareja, familiar, laboral, de grupo, etc. Por ende, en psicoterapia, la comunicación no verbal es una herramienta indispensable para mi buen trabajo terapéutico, donde también tiene que ver mi conocimiento, mi habilidad y mi experiencia, así como mi intuición.

En terapia, y en general en mis respuestas ante lo que se me presenta, la intuición me ha ayudado a obtener mejores resultados sobre lo que persigo. La intuición es ese no sé qué, la voz de mi conciencia que me llama, libre de introyectos y prejuicios; es la respuesta natural ante lo otro o los otros, que doy y que me

Es imposible no comunicar y al no ser conciente de cómo me comunico no verbalmente trae como consecuencia un manejo pobre de mis relaciones con los demás, pues doy un mensaje que no quería y es lo que ocasiona conflicto con la otra persona.

Lo que comunico refleja mi personalidad y en ella se manifiesta toda mi persona. Soy un todo y como tal no puedo separar lo que pienso, digo y hago, pues caigo en la incongruencia y es lo que me lleva a mis fracasos o aciertos de lo que quiero vivir.

La comunicación no verbal es muy amplia y abarca desde los gestos, posturas y en general, todos mis sentidos; siendo la cara una de las fuentes de información más amplia que poseo para comunicarme.

La comunicación no verbal me ha servido para acercarme o alejarme de la persona o personas con quien comparto ese momento, y hoy me doy cuenta de la importancia que tiene en mi proceso terapéutico y en mis relaciones interpersonales en el aquí y ahora. Me ha llevado a comprender más rápido a mis pacientes y por lo tanto a ser más eficaz mi terapia.

Como paciente he tenido mayor unificación de lo que soy y que por mi historia lo he escindido, pero que ahora me hacen conciente y me permiten facilitarme el proceso que llevo en mi terapia didáctica, que es para mí la parte medular para mi crecimiento como persona y que empleo dentro del trabajo con mis pacientes.

Hacer conciente cómo nos comunicamos no verbalmente, tanto yo como mi paciente, me permite conocer los códigos que utiliza él en su conducta y que finalmente son lo que lo ha llevado en este momento conmigo.

La mayoría de la comunicación no verbal la adquirí y la adquirimos todos en los primeros años de vida y nos lleva tiempo descifrarla para comprenderla en su totalidad. Afortunadamente tenemos la capacidad de desaprender para aprender modelos más sanos para las relaciones con los demás, pues somos seres sociales y siempre estamos en estrecha comunicación con el otro o los otros.

Fromm decía que muchos mueren sin haber nacido completamente. Estoy contenta de no sentirme como los muchos, creo estoy en el camino que me lleva al renacimiento de mi ser como persona y como parte del universo.

Bibliografía
1 Davis, Flora, El lenguaje de los gestos, Pág. 83

2 Salama, Héctor. De persona a Persona, Pág. 98

3 Héctor nos menciona que es aquí en donde se concientiza la sensación.

4 Salama, Héctor. Op. Cit, Pág. 102

5 Davis, Flora. Op cit. Pág. 15

6-9 Ibíd.. Pág. 30, 89, 152, 171

Comentarios

comentarios

Deja un comentario