¿Cómo es que nos convertimos en lo que somos?

(Procesos Cognoscitivos)
Por: Adrián Salama
Publicado el 14 de febrero 2003

Jean Piaget fue uno de los más grandes ideólogos de la educación. Muchos médicos, psicólogos, etc., han intentado explicar las etapas del ser humano; pero nadie lo ha logrado como el Doctor Piaget.

Piaget divide las etapas del ser humano en 7 (adquisición de inteligencia):

1) Primeros reflejos (0-1 mes)
2) Primeros hábitos motores (1-8 meses)
3) Inteligencia senso-motora o práctica (8-24 meses)
4) Inteligencia intuitiva (2-7 años)
5) Operaciones intelectuales concretas (7-11 años)
6) Operaciones intelectuales abstractas (11-15 años)
7) Adolescencia

Haciendo con esto posible que cada una de las etapas fuera explicada no sólo a fondo, sino con el más mínimo detalle, haciendo el estudio de éstas muy grato y perfecto.

Piaget decía que el desarrollo físico y psicológico del ser humano consistía en un continuo equilibrio; siendo éste de inteligencia, afectividad y socialización. ¿Pero cómo es que se da este equilibrio? Piaget propone que la misma naturaleza al ser aversiva con nosotros, nos causaría un desequilibrio. Este desequilibrio iba a ser contrarrestado por nuestro cuerpo para generar aprendizajes; pero aquí no acaba la genialidad de Piaget. También propone que la misma sociedad en la que vivimos, nos causa mucho malestar, y es por ese malestar que nosotros seguimos evolucionando.

Las necesidades.

Las necesidades cumplen con dos factores:
1) ajustar el mundo a las estructuras propias ya construidas (asimilación), y
2) reajustar estas estructuras en función de los cambios externos (acomodación). Llamaremos adaptación al equilibrio entre ambos procesos de asimilación y acomodación. Así, el desarrollo psíquico va adaptándose cada vez mejor a la realidad.

El recién nacido y el lactante

En éste periodo, Piaget nos relata cómo se evoluciona de los simples reflejos naturales a la adquisición del lenguaje.

Al principio el niño centra en él mismo la atención y las acciones, esto quiere decir, que el niño no puede ni sabe comparar lo que está dentro de él ni lo que está fuera, Para él, el universo es todo y nada. AL final de esta etapa, el niño comprende que es sólo un objeto más en el vasto universo.

La inteligencia del infante se divide en 3:

1) Primeros reflejos (0-1 mes): el alimentarse es un reflejo y el bebé nace sabiéndolo, pero como va pasando el tiempo, va mejorando y perfeccionando.

2) Primeros hábitos motores (1-8 meses): los reflejos dejan de ser automáticos para convertirse en flexibles, esto es ya no sólo chupan el pezón de mamá, sino que ahora se meten todo tipo de objetos en la boca, para probar y experimentar, haciendo todo esto por reacción circular.

3) Inteligencia senso-motora o práctica (8-24 meses): ésta surge por la manipulación de objetos mediante percepciones y movimientos. El niño busca comprender los objetos mediante el uso. Ya a final de éste periodo el niños diferencia entre los objetos externos de los internos. Construyendo cuatro categorías importantes: espacio, objeto (al principio estos no tenían permanencia), tiempo y causalidad (antes todo era mágico). No siendo de pensamiento sino de pura acción sensomotor.

En cuanto a lo afectivo, el niño sólo tiene emociones primarias (miedo…) y sentimientos muy primitivos (éxito, fracaso, alegría, etc.).

La primera infancia de los dos a los siete años

La introducción del lenguaje produce severas modificaciones, como también muy profundas, éstas son:

a. La socialización de la acción.- El lenguaje permite aquí ya la comunicación entre individuos en forma continua. Aparece la imitación diferida, que permite reproducir sonidos en ausencia del modelo, y cuando esos sonidos se asocian con acciones, allí empieza la adquisición del lenguaje.

?Las funciones del lenguaje pueden verse en tres grandes categorías de hechos: a) al comprender lo que dicen sus padres, el niño descubre los pensamientos y voluntades de los mayores, lo cual se abre una amplio universo antes desconocido; b) Al poder representar con el lenguaje las acciones propias presentes y pasadas, transforma la acción en pensamientos. Puede hablar a los demás y jugar con ellos; c) También puede hablarse a sí mismo constantemente mediante monólogos que acompañan sus juegos y su acción.?

Todo ello revela que las primeras conductas sociales no son aún socializaciones verdaderas, el infante sigue manteniendo un narcisismo en acción. Habla pero no escucha (como mucha gente ADULTA de hoy en día).

b. La génesis del pensamiento.- La inteligencia práctica se va transformando en pensamiento propiamente dicho, bajo la doble influencia del lenguaje y la socialización. Mediante el lenguaje, el niño puede evocar acciones pasadas, anticipar actos futuros, y hasta reemplazar la acción por su descripción verbal. Tal el comienzo del pensamiento propiamente dicho. Y mediante la socialización, puede compartir colectivamente conceptos y palabras con los demás.

En este periodo hay dos características importantes en el pensamiento infantil: el finalismo (la etapa del ¿POR QUÉ? La cual todos odiamos) y el animismo (los objetos cobran vida).

EL niño se maneja por interés, pues lo necesita y en los valores morales surge la idea de lo obligatorio. También en esta etapa el niño usará las mentiras por dos razones: Ocultar una mala acción de los adultos y exagerar para tener mayor atención.

La infancia de los siete a los doce años

En lo que refiere a la socialización el niño ya tiene una concentración individual y una colaboración afectiva cuando está en presencia de otros, esto es: Ya escucha a los demás. Con esto empieza a desaparecer el discurso espontáneo y el monólogo. También empieza a comprender y usar reglas en los juegos, donde todos deben de respetarlas. Se va abandonando el egocentrismo y van desapareciendo las conductas impulsivas; se habla de que el niño ya reflexiona muchas de sus actitudes, o simplemente piensa antes de actuar (cosa que a muchos se nos ha olvidado).

En pensamiento, el niño ya tiene una noción de lo que es la conservación de la sustancia, conoce los intervalos de tiempo y el espacio. En operaciones racionales, ya aprende a sumar y restar, logrando con esto, un avance en las ideas aritmético-lógicas.

Afectividad, surge el sentirse como otro, empatía, o sentirse inferior o superior. También surge el respeto mutuo y el sentimiento de justicia.

La adolescencia

Muchos autores dicen que éste es el peor periodo que existe, que el sujeto ya no aprende, que sólo se guía por el sexo (¿acaso no todos pasando la pubertad?) y que carece de esencia.
Piaget dice en sus teorías que el adolescente sigue evolucionando, que sólo es un momento el que tiene donde sufre del gran impulso sexual, pero eso no impide que éste siga en busca de su equilibrio. Él dice que el adolescente no es querido, porque deja de sentirse inferior al adulto y esto hace que los adultos sientan miedo (lo cual yo estoy 100% de acuerdo).

El pensamiento del adolescente ya construye teorías y sistemas que a menudo son abstractas, idealistas y muy revolucionarias. Pero todo esto es por su necesidad de atención, de cambiar al mundo para ellos ser recordados (es la necesidad de inmortalidad que todo ser humano busca, o acaso ¿no es por eso que hemos inventado a Dios?). Las reflexiones del adolescente se basan en lo que ven. En este mundo hecho pedazos, lo que ven no es muy bueno, y si no los guiamos, su manera de llamar la atención para ser reconocidos como adultos, será la de destruir o destruirse (de aquí que fumen y droguen para ser considerados adultos).

Renace el egocentrismo y la omnisciencia. Creen que el mundo es suyo y que lo abarcarán con sólo abrir los brazos (pensamiento mágico-filosófico). La personalidad ya es un producto social con el cual tendrán que cargar por muchos años.

Al querer dejar algo a la humanidad, sus pensamientos generalmente son altruistas, fervor místico, etc. Se terminan de aprender, aceptar y modificar, valores que por el resto de la vida llevaran sin tan fácil modificación.

Su necesidad de amor es tal, que buscan cualquier razón o forma para conseguirla. Y es aquí, donde la familia juega un papel tan importante. De no ser que la familia tome en cuenta esto, lograrán hacer que el adolescente vaya a donde sí lo aprecien y esto puede ser una pandilla, u otros lugares.

Su personalidad es muy frágil al igual que su ego. Si en la familia lo desprecian y agreden, este ser humano, puede sufrir grandes crisis, atentados contra él u otros.

Creo que esto es de lo más importante que hay. El hecho de cuidar lo que decimos desde que el niño tenga conciencia. El ser humano es un animal muy frágil, y más en los terrenos sentimentales, por eso mismo creo que el leer este tipo de libros, nos da una conciencia más elevada de cómo educar o cómo deseducar a las personas con las que tratamos; y así entenderlas.

Bibliografía
PIAGET, Jean. “Seis estudios de psicología.” Editorial Ariel, 1983. Barcelona, España.

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