Ansiedad y Gestalt

Jessica Fridman Geluda

La ansiedad

El término ansiedad, proviene del latín “anxietas”,  que significa congoja o aflicción. Consiste en un estado de malestar físico y psicológico caracterizado por una sensación de inquietud, intranquilidad o inseguridad ante lo que se vivencia como una amenaza inminente y de causa indefinida.

La ansiedad es una emoción normal que se experimenta en situaciones en que el sujeto se siente amenazado por un peligro externo o interno. Diferenciando entre miedo y ansiedad, en el miedo, el sujeto conoce el objeto externo y delimitado que le amenaza y se prepara para responder, en cambio con en la ansiedad, el sujeto desconoce el objeto, siendo la amenaza interna y existiendo una dificultad en la elaboración de la respuesta. Se  puede considerar a la ansiedad como anormal cuando es desproporcionada y demasiado prolongada para el estímulo desencadenante, lo que puede llegar a paralizar al individuo.

Ros (2006), menciona que la psicofisiología dice que el cerebro humano está diseñado para orientarnos hacia la acción; para ayudarnos a dar una respuesta adecuada a las dificultades del entorno. Cuando no somos capaces de distinguir lo real de lo imaginario, el cerebro empieza a asociar ideas de forma aleatoria y la relación entre partes de nuestro cerebro, se convierten en algo anárquico y desorganizado que nos lleva al delirio. Cuando me mantengo a distancia de la realidad sin perder el contacto con ella, mis pensamientos tienen relación con yo soy, yo siento. No soy víctima del mundo que veo, sino del mundo visto por mí.

La asociación psiquiátrica americana (1995) presenta un panorama estadístico de la ansiedad en México y América latina:

La organización mundial de la salud en 2001, situaba en aproximadamente 450 millones el número de personas aquejadas de algún tipo de trastorno mental en todo el mundo.

Los trastornos de ansiedad son considerados en la actualidad como el trastorno mental más común en los Estados Unidos y México. Se prevé que cerca del 25% de la población, en algún momento de sus vidas experimentará algún tipo de trastorno de ansiedad. Uno de cada ocho norteamericanos entre 18-54 años padece algún tipo de trastorno de ansiedad; representa a más de 19 millones de personas.

La ansiedad se puede manifestar de muchas formas. Moreno (2010), señala algunas de ellas:

Las personas ansiosas pueden sentir tensión muscular, palpitaciones, manos o pies fríos, oleadas de calor o escalofríos. También pueden sentir la necesidad de evitar a aquellas personas, lugares o situaciones que le causan ansiedad.

Otros síntomas frecuentes son la irritabilidad, las náuseas, los vértigos, los temblores, las dudas reiteradas, los mareos y las preocupaciones excesivas. Algunas personas pueden sentir crisis de ansiedad cuando se encuentran con determinadas personas, situaciones o animales.

Las repercusiones de padecer un trastorno de ansiedad pueden llegar a ser tan severas, porque además del malestar que ocasiona la ansiedad, ésta en ocasiones se complica con depresión, con abuso de medicamentos tranquilizantes o con el consumo excesivo de alcohol o drogas. También puede alterar nuestro desempeño laboral o académico, nuestras relaciones sociales e incluso impedirnos tener una pareja.

La gran noticia  es que hoy en día resulta posible superar la ansiedad sin medicamentos y con el pronóstico para una recuperación completa. Para esto existen diversos modelos psicoterapéuticos.

Las últimas investigaciones confirman que una persona puede vencer sus miedos sin medicamentos.

Burns (2009), refiere que él ha revisado toda la literatura científica mundial sobre la serotonina cerebral, y no ha encontrado el menor rastro de prueba fiable de que una falta de serotonina o ningún otro desequilibrio químico en el cerebro provocaran la depresión o la ansiedad. Agrega que muchos neurólogos ya no creen en la validez de la teoría del desequilibrio químico para explicar la ansiedad. En vez de ello realizan estudios sobre los circuitos neurológicos del cerebro, sin atender tanto a los equilibrios y desequilibrios químicos. Es un sistema sofisticado y enormemente complejo de procesamiento de información.

No se sabe cómo crea el cerebro la conciencia, ni mucho menos los estados anormales de la conciencia tales como la depresión, la ira o un ataque de pánico. Con independencia de la causa de la depresión y la ansiedad, la cuestión práctica es cómo vamos a combatir estos problemas. La mayoría de las personas opinan que el tratamiento más eficaz son los medicamentos, de hecho, ésta es la postura oficial de la American Psychiatric Association.

Estas son algunas de las teorías sobre las causas de la ansiedad:

El modelo cognitivo se basa en la idea de que los pensamientos negativos producen ansiedad. Cada vez que se siente angustiado o asustado es porque se está diciendo a sí mismo que va a suceder algo terrible. Por ejemplo, si le da miedo viajar en avión y éste entra en una zona de turbulencias, quizás usted sienta pánico porque piensa: “este avión se va a estrellar”. Después se imagina los gritos de los pasajeros, mientras el aparato se desploma envuelto en llamas. Su miedo no es consecuencia de las turbulencias, sino de los mensajes que se transmite a sí mismo. Cuando cambie su manera de pensar, podrá cambiar su manera de sentirse.

El modelo de la exposición Se basa en la idea de que la causa de toda ansiedad es la evitación, usted se siente angustiado porque evita las cosas que teme. Si siente tímido, lo más probable es que evite a la gente. Según esta teoría, vencerá sus miedos en cuanto deje de huir y haga frente a lo que le angustia.

El modelo de la emoción oculta se basa en la idea de que la causa de toda ansiedad es la amabilidad. Las personas con tendencia a tener ansiedad son casi siempre personas que quieren agradar a la gente, que temen los conflictos y sentimientos negativos, como la ira. Cuando usted se siente trastornado, esconde sus problemas, incluso en forma no consciente, después vuelven a salir, disfrazados en forma de ansiedad, de preocupaciones, de miedos o sentimientos de pánico. Es frecuente que su ansiedad desaparezca cuando usted saque a relucir sus sentimientos ocultos y resuelva el problema que le inquieta.

El modelo biológico se basa en la idea de que la ansiedad y la depresión son consecuencia de un desequilibrio químico del cerebro y de que usted que tendrá que tomarse una pastilla para corregirlo.

El modelo de terapia gestalt aborda la ansiedad desde el nivel de pensamientos. Bilbao Angie (2010), refiere lo siguiente respecto de este modelo: Es en la zona de la fantasía donde se encuentran ubicados los pensamientos, creencias, fantasías y situaciones hipotéticas. El objetivo es cambiar las creencias y expectativas que el paciente tiene a cerca de sí mismo, de los demás y del mundo, rastreando poco a apoco los pensamientos distorsionados que lo han llevado a fabricar una autoimagen negativa y a expectativas catastróficas de su futuro y de su mundo.

Abundando en este último modelo, Bilbao agrega con respecto a la autoimagen negativa, que la terapia gestalt busca las situaciones específicas de la vida de la persona que lo llevaron a fabricar estas creencias y que pueden ser experiencias del pasado o introyectos recibidos en su infancia y para ello cita un ejemplo de una paciente con fobia social a quien su madre le dijo en algún momento: “así como eres nunca nadie va a quererte”. Este introyecto hizo que la paciente creciera con la idea de que no podría tener una pareja que la quisiera como era y tampoco amigos o un grupo social sólido ya que nadie podría quererla por ser como era.

En la terapia gestalt hay tres tipos de sesiones: vivenciales, dialogales y mixtas. En pacientes con ansiedad, las terapias dialogales son las indicadas. Se trata que el paciente reconozca lo irracional de sus creencias. Para ello se utilizan algunos de los siguientes recursos:

El metamodelo. Se revisan las estructuras del lenguaje del paciente para corregir su manera de expresarse y así modificar su percepción de las situaciones, por ejemplo: “mi esposa hace que me moleste” dice el paciente, en tanto el terapeuta le plantea: ¿ella hace que tú te molestes?.

Bilbao señala otro recurso para evitar que el paciente invierta demasiado tiempo en sus pensamientos, que son básicamente el origen de la ansiedad, consiste en ayudarlo a retirar energía de la zona de la fantasía y se enfoque en el aquí y ahora. En gestalt se dice que “la angustia es un puente que se tiende entre el presente y el futuro” porque el origen de la mayoría de los pensamientos angustiosos está en pasar demasiado tiempo en el futuro y agrega, la estructura cerebral se puede modificar con la terapia para ello refiere a André (2005) en su libro “la psicología del miedo” nos dice: “Las psicoterapias más eficaces son aquellas en las que existe una activación emocional que permitirá una reconfiguración, un ajuste de las nuevas conexiones sinápticas. Tal es el caso de la terapia gestalt, en donde una vez que se reactiven los miedos se pueden desarrollar estrategias destinadas a neutralizarlos y desarticularlos”.

Así pues, tenemos diversas teorías y modelos que explican las causas y los tratamientos de la ansiedad. Según el modelo cognitivo, usted debería cambiar su manera de pensar, según el modelo de la exposición, debería dejar de huir y hacer frente a sus miedos, según el modelo de la emoción oculta, tendría que expresar sus sentimientos, según el modelo biológico, tendría que tomar medicamentos y según el modelo de terapia gestalt tendría que cambiar sus creencias y expectativas que tiene a cerca de sí mismo y de su entorno.

Todas las teorías son correctas, el modelo biológico es mucho más polémico. Burns (2009), señala que él prefiere en mucho los métodos que están libres de medicamentos, según su experiencia son mucho más eficaces, dan resultado mucho más rápido y también son superiores a largo plazo porque el paciente dispondrá durante toda su vida de las herramientas necesarias para superar los cambios de estado de ánimo dolorosos.

Referencias bibliográficas:

1. Bilbao, A. Gestalt para la ansiedad. México. Alfaomega. 2010.

2. Burns, D. Adiós, ansiedad. México. Paidós. 2009.

3. Moreno, P. Versión 1.0.2. Guía de la ansiedad, disponible en: de ansede.com

4.Ros, R. Stop a la ansiedad. España. Trace communication,S.L. 2006.

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