Al quererme te quiero

El Autorespeto: un pilar de la relación de pareja funcional y sana

Por: Lic. Martha Jessica López Pérez.

Las relaciones de pareja son uno de los ámbitos inherentes a la vida humana, pues por naturaleza tenemos la necesidad de dar y recibir afecto desde que nacemos. Salama, H. ( 2003) define  la pareja como “la unión de dos personas con intereses comunes y atracción física, que han decidido estar juntas cum­pliendo un objetivo común (proyecto común de vida), además de qué satisfaga las nece­sidades, tanto individuales como de la propia pareja, sin perder la individualidad de cada miembro”. Partiendo en la oración final de esta definición el autorespeto es fundamental en cualquier relación de pareja.

Dicaprio N. (2002) menciona que Abraham Maslow propone  la jerarquía de necesidades la cual comprende toda la gama de las necesidades humanas,  a continuación se explica en qué consiste cada necesidad relacionándola con el impacto que puede tener en una relación de pareja.

1)  Necesidades fisiológicas: comprenden la necesidad de alimento, agua, oxígeno, sueño y sexo. En cambio, cuando las necesidades biológicas no se cubren de manera adecuada, la persona dirige casi todas sus energías a satis­facerlas.

Este primer aspecto está totalmente relacionado con el cuerpo a este respecto Kepner (2000) dice que al hacer de la experiencia corporal un “eso” en vez de un “yo” hay fragmentación entre el cuerpo y la persona en sí misma, por ejemplo es diferente decir “yo noto tensión en mis hombros” (donde se fragmenta la tensión que es la sensación  y hombros que es la parte corporal) a “yo estoy tensando mis hombros” (donde asumo la responsabilidad de ser yo quien provoca que la sensación suceda). Las emociones, transformadas en sentimientos después de un tiempo, están relacionadas directamente con la expresión corporal, por ejemplo, los sentimientos de tristeza implican sensaciones de acalorada pesadez en el pecho, tensión en el diafragma, constricción de la garganta y ojos llorosos. Los sentimientos de excitación incluyen sensaciones de levantamiento del pecho, temblores en el estómago, y sensaciones de hormigueo y corrientes en brazos y piernas.

Cuando “yo respeto” mi cuerpo acepto mis sensaciones satisfaciéndolas, por ejemplo si siento hambre, aun cuando mi pareja me demande tiempo, satisfago mi necesidad, no me la aguanto con el fin de “satisfacer la necesidad de la pareja”, pues como menciono Pierrakos  E.(2006)  ¿Cómo vas a poder dar a los demás acerca de lo que no te atreves a reconocer en ti mismo?

Así mismo a veces son comunes las frases “tú me haces sentir mariposas en el estomago” responsabilizando a la otra persona de tener control sobre mi cuerpo, sería mejor respetarme a mí mismo diciendo “yo estoy sintiendo mariposas en el estómago al verte”.

Las siguientes necesidades son de índole  psicológicas a fin de preservar la salud mental y emocional.

2)  Por necesidades de seguridad Maslow alude al menester del individuo de un entorno relativamente estable, seguro y predecible para vivir. Todos tenemos ne­cesidades básicas de estructura, orden y límites. Las personas necesitan liberarse de temores, angustias y caos. Al igual que son las necesidades fisiológicas, la mayor parte de las personas requieren una sociedad estable; bien gobernada y que brinde protección.

Dentro del campo de la pareja Salama (2003), menciono “el control como una fase del noviazgo en la cual el interés principal es la Necesidad de dominar, en la que la base es la confianza. Y el temor es a perderse en el otro y a sentirse menos. En esta etapa le pareja lleva cierto tiempo conociéndose, por lo que trata de imponer su criterio sobre otro.”

A nivel personal Pierrakos (2006) dice que desde que somos bebes tenemos la necesidad de controlar pues el bebé pide que el mundo satisfaga sus deseos y conforme el niño crece y aprende a vivir va dándose cuenta de que el control omnipotente que desea no sólo le es negado, sino que el deseo en sí despierta reac­ciones adversas, a las que Maslow denomina como caos. Reprimiendo tal necesidad de forma obvia y esta represión conlleva dos reacciones básicas. Una es: “Tal vez si me vuelvo perfecto, tal como me lo pide el mundo que me rodea, obtendré tanta aproba­ción que con ella podré alcanzar mi meta.” la persona no lucha por la perfección con el fin de amar mejor y dar más, sino por un fin egoísta que le permitirá, mediante la perfección inmediata, el control omnipotente que desea. Lo cual, por supuesto, es completamente imposible. En una relación de pareja es común la manipulación, la cual es una de forma de control, por ejemplo  mediante  frases como “yo hice… por ti, así que ahora tú has…” o “yo deje… por ti, así que ahora tu deja….”  Cabe mencionar que el control hacia la pareja se manifiesta en lenguaje verbal y no verbal. Imponiendo así la forma de pensar y actuar personal a la pareja.

Aunque es cierto hay formas de pensar y actuar que son diferentes en la pareja el autorespeto se expresa al asumir la responsabilidad de reconocer que actos de mi persona están causando problemas en la relación de pareja, lo cual incluye ser flexible y realizar cambios, Salamá (2003) menciona que “es necesario llegar a esta acción por mutuo acuerdo, lo cual dependerá de su madurez emocional”. Sin embargo cuando solo una de las partes se responsabiliza, mientras que la otra culpa “por su infelicidad o por la falta de armonía en una interacción en particular” o se mueve bajo la idea “de que solo uno tiene la razón”, el autorespeto se evidencia al terminar la relación sobre la base de que para sí mismo es destructiva y dolorosa, al tomar esta decisión de forma responsable, consciente y clara pasa a ser crecimiento personal lo que ayudará a evitar establecer una nueva relación con corrientes e interacciones similares, teniendo también como resultado el establecimiento de límites con lo que se crea un sentimiento de seguridad en la relación de pareja sustentada por la responsabilidad que ambos asumen.

3)  Necesidades relacionadas con el sentido de pertenencia y el amor. A todos nos motiva la búsqueda de relaciones íntimas y de sentirnos parte de diversos grupos, como la familia y los compañeros. Estas necesidades, escribe Maslow, se ven cada vez más frustradas en una sociedad que, como la nuestra, privilegia la movilidad y el individualismo. Además, la frustración de estas nece­sidades suele ser una de las causas de la inadaptación psicológica.

En este punto es importante responder primeramente a esta pregunta ¿Cómo establecer un sentido de pertenencia y amor en una relación de pareje?

Pierrakos (2006) menciona que “la forma más elevada de relacionarse  entre los seres humanos es cuando la persona que se involucra a fon­do con los demás, que no tiene miedo de hacerlo, que no tiene ninguna cobertura pro­tectora en contra de las experiencias y los sen­timientos.”Por lo tanto aman y se permiten amar. Y agrega que “En última instancia la capacidad de amar siempre se resume en la voluntad interna y la disposición para hacerlo”. La gente que pertenece a esta categoría ama no sólo de manera abstracta y general, sino que ama personalmente y de manera concreta, independientemente de los riesgos. Esto significa que también tienen defectos, se equivocan a veces y tienen sentimientos ne­gativos, pero de manera global, aman, se rela­cionan y no temen involucrarse emocionalmente. Estas personas, a pesar de las decepciones ocasionales y de las experiencias que no resultan gratas, llevan una vida llena de relaciones fructíferas y plenas de significado. Es aquí donde el sentido de pertenencia y amor que habla Maslow cobra significado y es la forma de autorespeto pleno, en el ámbito de las relaciones de pareja específicamente es  la entrega completa a mí sentir y experimentar compartido con alguien.

Cuando una relación parece buena en la superficie, pero carece de profundidad y de significado interno es muy fácil engañarse a sí mismo diciendo: “¡Mira cuántos buenos amigos tengo! No hay nada problemático en mis rela­ciones, y sin embargo me siento infeliz, solo e insatisfecho.” (Pierrakos, 2006) Al ser cierto lo anterior no puede ser cierto que la relación de pareja sea sincera, o que realmente se esté deseando relacionarse, ya que si la manera en que la persona se relaciona sólo cumple con una función superficial, entonces puede ser placentero y distractora. Como no se muestra un ser verdadero en consecuen­cia hay insatisfacción, de esta forma se impi­de a los demás el relacionarse y no se le da lo que está buscando, ya sea que lo sepan o no. Esto se debe al miedo inconsciente a exponer­se, a dejar que la pareja conozca los conflictos internos. Mientras no estés dispuesto a resolverlos, no podrás tener relaciones autén­ticas y, por tanto, no te sentirás satisfecho. Las corrientes inconscientes afectan a las partes involucradas y si la relación de pareja se torna más cercana llegará el momento en el que causará problemas mientras que si la relación es superficial no pasará nada, aunque se puede decir que no se trata de un verdadero lazo. Las tenden­cias destructivas inconscientes sólo pueden di­solverse si al enfrentarlas.

El establecimiento de una relación y comu­nicación reales puede confundirse con la com­pulsión infantil de contarle todo a la pareja y eso no significa que hay una relación a fondo, sino más bien, al alcanzar la verdadera compren­sión de si mismo se sabe escoger a la persona indicada, las oportuni­dades verdaderas y las formas adecuadas.

Por tanto el autorespeto proviene al resolver conflictos internos para que, entre otras cosas, sea posible poder establecer una relación de pareja basada en auntoconocimiento dando como resultado amor propio con lo que entonces buscarás como pareja una persona con la cual relacionarte de forma sana en donde inevitablemente existirá un sentido de pertenencia propio que pueda ser compartido en pareja.

4)  Maslow  concibe dos tipos de necesidades de estima. Primero, tene­mos el deseo de competir y de sobresalir como individuos. Segundo, necesitamos el respeto de los demás: posición, fama, reconocimiento y apreciación de nues­tros méritos. Cuando estas necesidades no se satisfacen, el individuo se siente inferior, débil o desamparado. La sana autoestima proviene del esfuerzo personal, el cual da por resultado logros y d respeto de los demás.

Escrito lo anterior se hablará de autoestima, tema que está íntimamente relacionado con el autorespeto.

André, C. (2007) menciona que “la característica más fuerte de los sujetos con buena autoestima consiste en que son capaces de tolerar y aceptar sus imperfecciones porque han construido y asumi­do una buena imagen global de sí mismos”.

Ahora bien según este mismo autor ¿Qué es la autoestima?

La autoestima es:

a)  Lo que pienso de mí,

b)  Cómo me siento con esos pensamientos,

c)  Cómo aplico todo ello a mi vida…

Es la mezcla de opiniones y juicios que realizo respecto a mí mismo, porque ninguna mirada es neutra, especialmente la que dirigimos hacia nuestro ser. También es otra encrucijada: la del juicio respecto al yo y el juicio del yo bajo la mirada de los demás, ya que desde pequeños se nos enseña que la autoestima sólo tiene sentido en el ámbito de las relaciones sociales.

La autoestima se manifiesta a través de:

a)  Emociones: pues es bienestar interior, la tranquilidad e inquietud.

b)  Comportamientos: los arrebatos y los blo­queos también se ciñen a su influjo, tanto en nuestras relacio­nes sociales como en nuestros actos materiales.

c)  Pensamientos: la autoestima hace que nuestra mira­da tienda a orientarse hacia las carencias o amenazas, o que se muestre capaz de ver también el resto de las cosas.

Ahora bien para tener una buena autoestima hay que  “Aceptarse para quererse y aceptarse para cambiar”.

La aceptación es, sencillamente, decir “sí”. Sí a lo que exis­te, porque existe. El problema o mi miedo al problema también existen. Por lo tanto, es mejor aceptarlo y reconocerlo; en lugar de decir “no, no hay problema” o “no, no tengo miedo” o “no debo tener miedo”. Reconocer que, de momento, las cosas son como son, y no como querríamos que fueran.  Aceptar no es sólo tolerar. Tampoco implica resig­narse y abandonar la idea de actuar y cambiar, más bien conlleva una evaluación personal en donde exista la comprensión real de los hechos  pasados y presentes para entonces actuar y si es necesario modificar o reforzar patrones de conducta y pensamiento.

5)  Maslow explica que, aun cuando se satisfagan estas necesidades, las perso­nas siguen sintiéndose frustradas o incompletas a menos que experimenten la autorrealízación, es decir, que aprendan a explotar sus talentos y capacidades. La forma que adopta esta necesidad varía de una a otra persona. Todos tenemos di­ferentes motivaciones y capacidades. Para algunos  el alcanzar la excelencia como padre puede ser un objetivo prioritario, mientras que otros pueden sentirse impelidos a sobresalir como atletas, pintores o inventores.

Ahora bien en relación de pareja Salama (2003) alude que para tener éxito (autorrealización) en una relación es necesario que se cumplan dos condiciones:

“Que ambos miembros tengan un proyecto de vida en común y una noción de pareja se­mejante.”

El proyecto de vida en común “se refiere a todos los elementos que existen y concuerdan entre ambos, por ejemplo, si a uno le gusta vivir en el campo y tener cinco hijos y al otro le agrada vivir en la ciudad y sólo procrear dos hijos, va a haber problemas.”

La noción de pareja semejante se refiere “a que la ima­gen que queremos de nuestra pareja se ajuste a la persona con la que estamos intentando una relación.”

Ahora bien lo anterior no significa a que ambos tienen que ser iguales, más bien si existe complementariedad la relación goza de diferencias que unen y resultan satisfactorias.

El autorespeto implica  definir cuál es el tipo de pareja deseable, basándose en la opinión personal y no en elementos impuestos por alguien más, en este punto entra la inteligencia emocional que Navarro, A. (2007) dice que “nos capacita para tomar conciencia de las emociones y sentimientos tanto propios como aje­nos. Así, podremos distinguirlos y apreciarlos si conocemos su tipo y su intensidad. También aprovechamos esta sabiduría -este nivel de concien­cia emocional— para normar nuestros pensamientos y dirigir nuestras ac­ciones de manera más creativa y eficiente”

Se puede decir que el autorespeto en la relación de pareja se manifiesta de diversas formas, algunas de las cuales se analizaron en este ensayo, para llegar a desarrollar este respeto a uno mismo a veces es necesario valerse de la psicoterapia para resolver conflictos que pudieran estar limitando la mejora personal y por tanto repercutir en las relaciones establecidas de cualquier índole, así como también genera un impacto en el  desarrollo del potencial humano.

En la búsqueda de un amor, me encontré conmigo
y descubrí que para amar a alguien,
antes necesito amarme a m mismo”.
— Diego Salama

Referencias Bibliográficas.

  1. DiCaprio, N. (1997)  Teorías de la personalidad. 2da ed., México: Mc. Graw Hill.
  2. Salama, H. (2003) Ponle oreja a tu pareja. México: Diana.
  3. Pierrakos, E. & Saly, J. (2006) Del miedo al amor, el método Pathwork para transformar la relación de pareja. México: PAX.
  4. André, C. (2007) Psicoenergética. México: PAX.
  5. Kepner, J. (2000) Proceso corporal. México: Manual Moderno.

Comentarios

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One thought on “Al quererme te quiero

  1. Roxana Rodas

    Me parecio lo más especial. En una forma clara y concisa me dieron una buena clase sobre mí, y como debe ser mi actitud sobre mi pasada relación, que debo buscar y como debe ser mi comportamiento, para lograr una buena relación de pareja, no me queda más que agradecer.

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