LA COMUNICACIÓN NO VERBAL Y EL PROCESO TERAPÉUTICO GESTALT

Published by adriansalama on abril 21st, 2014

LA COMUNICACIÓN NO VERBAL Y EL PROCESO TERAPÉUTICO

Amparo Inestrillas es alumna de la Universidad Gestalt y está actualmente estudiando la maestría en psicoterapia gestalt.

Inteligenciaholística@gmail.com

La realidad se da en momentos de “buen contacto” y es una unidad de consciencia inmediata, de la respuesta motora y del sentimiento. La realidad y el valor surgen como resultado de la autorregulación, ya sea sana o neurótica. Esto se observa en el lenguaje verbal tanto como en el no verbal.

De acuerdo a Lowen, lo primero que debe hacer un terapeuta es observar la situación vital específica del paciente, es decir:

  • Sus molestias
  • Cómo se ve a sí mismo y al mundo (la relación de él con sus dificultades)
  • La relación de él y su cuerpo (qué consciencia tiene de sus tensiones corporales y sus dificultades)
  • Qué espera del tratamiento terapéutico

Este estudio inicial se concentra en la persona y su realidad y siempre acompaña al terapeuta y al paciente en el proceso de la terapia. Cada vez es más profunda pues van saliendo más aspectos de la vida del paciente que profundizan las sesiones.

Observando a la persona podemos ver qué tan vivo es el contacto o cómo apoya la acción; se observa la facilidad con la que se pone en movimiento, y qué tanto cuenta con el autoapoyo, de esta manera se observa la disrupción de la movilización.

Durante el proceso y el experimento en Gestalt, se debe prestar atención a la interferencia de la movilización a través del control de la respiración.

En cuanto a proceso corporal, que se busca hacer más flexible y permeable al contacto, debe poner atención a:

  • Rigidez postural y falta de flexibilidad en la capa corporal límite, para lo que se debe concientizar al paciente: de su rigidez y que ésta es una apariencia, algo que uno hace y no algo que sucede.  El “no entres” corporal, deberá convertirse en un “no te dejaré” verbal.
  • Hipersensibilidad al espacio límite. Conciencia de su necesidad de espacio y las consecuencias de relaciones interpersonales y el darse cuenta de las amenazas que perciben donde realmente no las hay.
  • Estilo de contacto del terapeuta.  La técnica terapéutica debe ser suave y respetuosa sobre todo al explorar la realidad en el límite.

Escuchar, es poner atención en una cosa a la vez. Sin embargo en cada intercambio de palabras hay una multitud de interpretaciones posibles e inevitables! Nos remite a recuerdos.

Escuchar es poner atención a lo dicho y a lo no dicho, a nivel no verbal.

Cada persona tiene su propio universo de asociación de palabras. Escuchar es también escucharnos, hacer caso a lo que el mensaje transmitido provoca en nosotros mismos, asociaciones recuerdos, sentimientos…

Debemos seguir atentos a lo que se nos dice y no perdernos en nuestras propias reacciones. Epochê. Escuchar es estar dispuestos a experimentar de nuevo lo que ya conocemos. Observar realmente con todos los sentidos.

Significa demostrar que hemos recibido el mensaje enviado por el otro, que hemos escuchado y observado su comunicación, que nos interesa! …a través de lenguaje verbal y no verbal.

Para alcanzar una escucha auténtica hay que saber oír a la persona no sólo en lo que nos interesa, sino también en lo que no. En lo que nos dice, y en lo que no. Llegar a una escucha desinteresada. Poner a un lado mis convicciones personales para mantener el vínculo.

Es importante poder tener la habilidad de “escuchar” al paciente. Con esto me refiero al lenguaje verbal y al no verbal. Qué nos comunica no verbalmente es más enriquecedor por el porcentaje que tiene de comunicación sobre el verbal, que además a veces se contrapone. Sin embargo, el contraponer la comunicación verbal con la no verbal y evaluar su congruencia, nos dará un mundo enorme de información sobre nuestro paciente.

Para lograr un buen Proceso Terapéutico, la comunicación con el paciente debe ser de cordialidad y honestidad. Es importante que el terapeuta maneje su lenguaje o comunicación no verbal en congruencia con su comunicación verbal.

Su postura, tono de voz, velocidad de habla y suavidad en la mirada, serán responsables de iniciar “con el pie derecho” la relación terapeuta-paciente.

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EL LENGUAJE DEL CUERPO “ensayo”

Published by adriansalama on abril 21st, 2014

EL LENGUAJE DEL CUERPO

Ensayo

Amparo inestrillas es alumna de la Universidad Gestalt y está actualmente estudiando la maestría en psicoterapia gestalt.

De acuerdo a Allan y Barbara Pease, la mayoría de las mujeres poseen la organización cerebral necesaria para superar en comunicación a cualquier hombre del planeta. Las resonancias magnéticas demuestran la capacitad de las para comunicarse y evaluar a la gente que la de ellos. El área que evalúa el comportamiento de otros es mayor.

La mujer puede pensar en varias cosas a la vez, por lo que los hombres por lo regular no pueden “seguirlas” mentalmente cuando se comunican y se expresan de ellas como “demasiado complicadas”.

Para poder interpretar asertivamente el lenguaje del cuerpo es necesario no enfocarse en un gesto solitario, sino ver el conjunto. Así como una palabra aislada no tiene sentido, pero entre más palabras entonces se logra comprenderla con el entorno y significado completo.

La observación de los grupos de gestos y la congruencia de los canales verbales y del lenguaje del cuerpo son la clave para interpretar con exactitud las actitudes a través del lenguaje del cuerpo.

Por ejemplo, cuando un adulto miente, es como si su cerebro ordenara su mano que se tocara la boca para intentara bloquear sus palabras.

Cuando alguien es honesto exhibe la palma de su mano. Estos movimientos usados intencionalmente son una herramienta para ganarse la confianza de otros. Guardar las manos en los bolsillos es señal de no querer participar en una conversación.

Se ha estudiado por ejemplo, que la sonrisa está controlada por dos conjuntos de músculos que corren por la parte lateral de la cara y conectan con la comisura de la boca y los que tiran de los ojos hacia atrás.

Cuando sentimos placer, el cerebro procesa las emociones y los músculos de la boca se mueven, las mejillas se elevan, los ojos se entrecierran y suben, las cejas se hunden levemente.

La ausencia de sonrisa se explica como que la persona no quiere parecer sumisa.

Existe en el cerebro una “neurona espejo” que desencadena el reconocimiento de expresiones provocando una reacción instantánea de espejo, copiamos las expresiones faciales que vemos. Como explica Greene en su libro, evolución es la aparición de la mente consciente y racional. Cuando los monos ven a otros realizar la misma acción sin ellos ejecutarla, se activan unas neuronas a las que se les llamó neuronas espejo. Experimentaban una sensación similar tanto al hacer como al observar el mismo acto, lo que les permitía ponerse en el lugar de otro. Podemos entrar en la mente de otros individuos e imaginar lo que piensan. Tenían la capacidad de pensar dentro de todo lo que les rodeaba. Este pensar dentro fue una versión preverbal de la inteligencia del tercer nivel. Desarrollaron esa facultad intuitiva antes de la invención del lenguaje. Tal inteligencia nos parece algo preverbal, un poder que escapa a nuestra capacidad para ponerlo en palabras.

Cuando nos damos tiempo para concentrarnos profundamente, cuando confiamos en un procedimiento que hemos seguido por mucho tiempo, llegamos a la maestría. Pasamos a niveles de inteligencia cada vez mas altos. Vemos con más hondura y realismo. Hacemos las cosas con habilidad. Somos capaces de manejar situaciones complejas sin sentirnos abrumados por ellas.

En la medida que creemos que podemos omitir pasos, eludir el procedimiento, actuamos contra esa naturaleza y anulamos nuestras facultades. Nos volvemos prisioneros de las opiniones y temores de los demás. En vez de que la mente nos vincule con la realidad, nos desconectamos de ella. El ser humano que dependía de su atención se vuelve ahora animal explorador distraído.

En el curso del tiempo, nuestros antepasados cazadores-recolectores se las arreglaron para dar al cerebro su forma actual, creando una cultura capaz de aprender, cambiar y adaptarse a las circunstancias, no presa de la marcha increíblemente lenta de la evolución natural. Como individuos modernos, nuestro cerebro tienen el mismo poder, esa misma plasticidad.

La mitad del córtex cerebral especializado en las expresiones faciales se encuentra en el hemisferio derecho y envía señales a la parte izquierda del cuerpo. Por ello una sonrisa auténtica es simétrica.

El lenguaje del cuerpo dice mucho, de modo que hay que evitar cruzar los brazos a menos que lo que quiera comunicarse es desacuerdo o que no queremos participar. Es una actitud defensiva y negativa que sugiere que la persona no se siente segura en donde se encuentra. Como psicoterapeutas, para romper este bloqueo podríamos entregar un libro o un vaso de agua al paciente para que despliegue los brazos.

La capacidad como terapeutas de leer el lenguaje del cuerpo permite observar una acción negativa antes de que se verbalice y así tener tiempo para tomar acción en un camino alternativo.

Una persona ansiosa o tímida está jugueteando constantemente con el anillo, la pulsera, el reloj etc.

El contacto físico es mucho más delicado. Se habla de tocar el codo para dar sensación de apoyo y seguridad, por un periodo no mayor de tres segundos, de lo contrario genera reacciones negativas.

Las diferencias culturales deben ser siempre tomadas en cuenta para lograr una relación de respeto y seguridad con el paciente.

Haciendo una reflexión sobre contacto:

Perls, Hefferline y Goodman (1951) definen el proceso de contacto como el trabajo que conduce a la asimilacio?n y crecimiento, es la formacio?n de una figura de intere?s contra un fondo o contexto del campo organismo/ambiente. El te?rmino asimilacio?n se refiere a la recepcio?n y elaboracio?n de elementos (hasta entonces ajenos) con miras al propio crecimiento. El te?rmino crecimiento por su parte, se refiere a la transformacio?n de lo ajeno (al organismo) en propio (del organismo). (Kris, 1990) Seri?a esta la definicio?n de base en el tratamiento del concepto de contacto en Terapia Gesta?ltica, el cual, como vemos, no necesariamente es un contacto físico.

El contacto físico ha sido controversial y se ha limitado muchas veces a estrechar la mano o a un abrazo. Se puede encontrar en algunos autores, un desarrollo de esta definicio?n. Por ejemplo:

“El contacto se refiere [....] a la naturaleza y la calidad de la forma en que nos ponemos en relacio?n directa con nosotros mismos, con nuestro ambiente y con los procesos que los relacionan [....] Hacer un buen contacto es comprometerse plenamente en ese estar en contacto de tal modo que nuestra compenetracio?n con aquello con lo que estamos en contacto, sea completa y satisfactoria” (Latner, 1994, pp. 65) .

El Psicoterapeuta debe comprender las limitantes del contacto con su paciente en base a su entorno, es decir, cultura y religión, lo cual es una predisposicón por parte del paciente o hasta del terapeuta, que se debe hablar y trabajar previo a cualquier contacto físico.

El uso del contacto se guía por la propia filosofía y visión del proceso humano. En la TG es una herramienta para desarrollar consciencia y aceptación del ser corporal del cliente, y la forma en la que éstos hacen contacto con su entorno. Es mi personal punto de vista que el contacto físico es muy peligroso en psicoterapia y debe ser manejado con prudencia.

La expresión con las manos, es muy subjetiva dependiendo de la cultura en la que se desarrolle la acción. En Japón por ejemplo mostrar la palma de las manos es un insulto. Cuando los pulgares asomando el bolsillo se trata de un gesto común en personas que se sienten superiores con respecto a los demás. Por lo regular desde hace años los pulgares simbolizan poder y autoridad m como lo vemos en tiempo de los romanos, cuando el pulgar arriba era vida y hacia abajo, muerte del gladiador. El llevarse los dedos a la boca, por lo regular indica una falta de confianza, necesidad interna de confianza.

La mentira es lo que permite tener relaciones sociales “amistosas”, en lo que conocemos como mentiras blancas. Las mentiras dañinas son las que se usan para sacar provecho de otra persona. Los gestos que la persona realiza automáticamente, son las principales señales para percibirla.

Fisiológicamente, al mentir se segrega más saliva. Al mentir, se produce una incongruencia entre los gestos del cuerpo y las señales faciales. Nuestras emociones se revelan en la cara. Aún por 1/10 de segundo se muestra en la cara cuando se oculta algo o se miente. Es por ello que el psicoterapeuta debe mantenerse muy alerta a los cambios en la facción de la persona, microexpresiones. Es posible para un mentiroso compulsivo, ocultar los gestos del cuerpo y la cara que los delaten, “la práctica hace al maestro”.

El lenguaje corporal es muy importante para un conferencista por ejemplo, que puede ver el auditorio está aburrido o inquieto, si tiene una opinión que se está guardando y debemos invitarlo a exponerla. También podemos ver el verdadero interés como cuando la mano se usa como apoyo a la cabeza. Al tomar decisiones, normalmente la gente se acaricia la barbilla seguida de un movimiento de inclinación hacia el frente.

Se debe analizar el gesto o los gestos que preceden estos actos con las manos. Por ejemplo el rascarse la nuca podría ser duda, engaño, incertidumbre o aprensión. Para definirlo debemos estar atentos a los detalles para no imponer nuestras deducciones, sino realmente usar la intuición desde el análisis de posibilidades.

La lectura de las señales oculares es especialmente importante para leer actitud y pensamiento de una persona. El tamaño de la pupila aumenta cuando la persona tiene algún estímulo. También se ha asociado a la euforia después de encontrar una solución.

Las personas autistas tienen dificultad de relacionarse debido a que carecen de la habilidad  para leer el lenguaje del cuerpo.

Michael Argyle, psicólogo social británico especialista en comunicación no verbal, dice que cuando hablamos, el contacto visual se mantiene en un 49 a 50% del tiempo, mientras al escuchar es de un 80%.  En una persona tímida el contacto visual disminuye a una tercera parte del promedio.

El no apartar la vista es una forma común de manifestar desacuerdo y desafío ante una opinión o punto de vista.

En general se habla de que el hombre tiene un campo visual menos al de la mujer, una visión tipo “Túnel” por lo que la mujer, con su visión periférica, se vuelve más perceptiva, capta más su entorno. Esto es también subjetivo pues se necesita de entrenamiento para poder liberar filtros que nos dirigen a lo “que queremos ver” y no a captar el entorno holísticamente.

Un cerebro intuitivo, y aquí difiero con el autor en que la mujer es más intuitiva, detecta cambios de voz, dilatación de pupilas y distintas señales que indican mentira.

Por lo regular al sentirnos agredidos, nos empequeñecemos, encogemos hombros, acercamos los brazos al cuerpo, se acerca la barbilla al pecho para proteger la garganta y se aparta la mirada. Estos gestos activan en el agresor cierta inactividad y sumisión que pueden culminar en la suspensión del ataque.

Escuchar bien no significa estar siempre de acuerdo. La escucha auténtica incluye principios éticos como la empatía, el respeto y la paciencia. Si no estamos de acuerdo en lo que dice el otro es a veces mejor, abstenernos de comentar algo si no se solicita nuestra opinión. En ocasiones el escuchar implica Callarnos.

Escuchar implica factores fisiológicos y neurológicos fuera de nuestro control. NO existe la escucha pura o “neutra”. Toda escucha pasa por una selección inconsciente.

Freud dijo que no solo desconocemos el contenido de lo que hemos reprimido. sino que ni siquiera nos damos cuenta de que lo hemos reprimido.

Sin los mecanismos de defensa no nos sobrepondríamos a las fatalidades y momentos duros de la vida. La principal defensa dicen unos es el miedo. Marina Castañeda dice que es la represión, que impide que lleguen al cerebro los sentimientos, deseos, impulsos o recuerdos que nos pueden causar ansiedad o dolor., Freud lo define como: ¨La esencia de la represión consiste exclusivamente en rechazar y mantener alejados   de lo consciente a determinados elementos”.

Un territorio es una zona o espacio que una persona reclama como propio, la amplitud de este espacio depende de la densidad poblacional alrededor. El espacio personal se ve determinado por la cultura. Podemos decir que se divide en:

Zona íntima: sólo pueden entrar a ella las personas emocionalmente más cercanas

Zona personal: en reuniones con amistades y de trabajo

Zona social: entre desconocidos

Zona pública: cuando nos enfrentamos a un grupo numeroso de gente.

Cuando la mente se cierra, el cuerpo le sigue. Esto es lo que sucede con brazos y piernas como ya lo mencioné anteriormente.

La posición de brazos y piernas puede denotar inseguridad, hostilidad, miedo o competitividad. Nuestros pies indican hacia dónde queremos ir, quién nos agrada y quién no. Es importante no asumir. Y cuando nos topemos con pacientes en estas posturas que manejan los Pease en su libro, es necesario aclararlo preguntando al paciente cómo se siente.

En todo caso por ejemplo, una señal de interés es asentir con la cabeza. Son herramientas que el psicoterapeuta puede agregar a su proceso terapéutico para aumentar la empatía. Cuidado, que asentir muy rápido puede dar a entender que es algo que ya hemos escuchado y queremos que termine ya.

El silencio como herramienta en psicoterapia puede ser apoyado con el asentimiento con la cabeza. Una vez que el paciente termine de hablar y se quede en silencio, siga asintiendo unas cinco veces, para la cuarta el oaciente se sentirá probablemente motivado a continuar.

La cabeza levantada indica una actitud neutral. La cabeza hacia abajo indica una actitud negativa, crítica y agresiva. La cabeza ladeada es interés sobre el tema.

El gesto de llevarse las manos a la cadera ayuda a conseguir presencia física de mayor tamaño y es un gesto universal para indicar que la persona está lista para una acción decisiva. Representa modernidad y decisión.

La ropa también nos da información sobre lo que queremos entender del paciente. Un abrigo abotonado es frustración, mientras que uno abierto y echado hacia atrás es agresivo. De nuevo indico la importancia de conocer el entorno y no pre-juzgar. Es importante no dar nada por sentado y analizar más de un detalle antes de sacra conclusiones.

Un ejemplo es por ejemplo la pierna sobre el brazo de la silla o el sofá. Normalmente se diría que indica informalidad, indiferencia y despreocupación; o una actitud informal y agresiva. Esta es una posición que frecuentemente tomo en el salón de clases. Uno, porque ya me siento más en confianza; dos porque tengo un problema en la cadera que me impide estar sentada por largo tiempo y menos aún con las rodillas juntas.

Lo mismo cuando me siento a horcajadas, que no significa dominar, controlar o proteger la parte delantera de mi cuerpo con el respaldo de la silla.

El estar sentados con el cuerpo hacia el frente, indica estar listos para la acción.

Recordando la neurona espejo, el imitar los ademanes de otro indica “soy igual que tú”. Los estudios del lenguaje del cuerpo sincronizado muestran que la gente se siente de inmediato en confianza. Es una técnica usada para generar rapport, generar confianza. Debe ser manejada con cautela para que se sienta como espontánea y no como una burla hacia el otro. Muchas veces cuando dos personas conviven mucho, empiezan a parecerse. La acción de reflejar, es nuestra firma de comunicar a los demás que estamos de acuerdo con sus ideas y actitudes. El efecto reflejo es una demostración de mutuo respeto y continuará mientras los dos sigan estando de acuerdo.

Esto aplica al tono y volumen en la voz. Es importante no hablar más rápido que nuestro interlocutor (paciente). La velocidad del habla es la velocidad del cerebro en su capacidad de analizar conscientemente la información.

El uso de gafas es también motivo de análisis. El usarlas en la cabeza indica jovialidad, relajamiento y sofisticación. El ver al otro por arriba de las gafas resulta intimidante. El limpiarlas constantemente se usa generalmente para tomar tiempo para pensar antes de hablar.

Es importante la posición con respecto al interlocutor. Estar más arriba que el que escucha, resulta intimidante, si el paciente está sentado, nos mantenemos en la misma posición. El acercarnos a él desde arriba, resulta intimidante y puede ser considerado agresivo. No intimidar a los demás es posible si, conscientemente, disminuimos nuestra altura en relación a ellos, aunque la altura y el poder son simples percepciones.

Es importante para tener un buen contacto con el paciente, que no haya objetos entre el y el terapeuta. Las sillas deben estar una frente a otra sin nada que se interponga, o ligeramente inclinadas en un ángulo de 45grados y una al lado de la otra, para relajar la situación.. Esto evita un ambiente defensivo y competitivo, y ayuda a un buen contacto visual y la oportunidad de realizar gestos de espejo. Se da la oportunidad de interactuar con facilidad.

El hacer esperar al paciente es también una actitud poco cordial y que se interpreta no verbalmente como juego de poder. Una sonrisa al recibirlo, es señal de cordialidad.

Es mi punto de vista, que el mejor terapeuta es intuitivo. Para que la intuición surja como parte del terapeuta, de forma instintiva, es necesario estar preparados. El conocimiento teórico llevado a la práctica es lo que da como resultante la experiencia. La experiencia es la base de la intuición, que proviene del proceso metacognitivo y es tan desarrollable en hombres como en mujeres.

En teoría el cerebro de la mujer tiene más conexiones cerebrales interhemisféricas, su cuerpo calloso es más ancho por lo que se permite mayor interacción entre ambos hemisferios.

Es mi creencia, que lo poco que se conoce de la mente y el funcionamiento hoy, ha limitado el crecimiento y aprendizaje en la población. Existen tabúes que impiden que un hombre aplique más su intuición que una mujer, “porque el hombre es más analítico y racional” por ejemplo.

En la medida que el terapeuta de libertad a sus pensamientos y emociones, en medida que aprenda a escucharse cuando llega un pensamiento a su mente y siga creciendo en aprendizaje, practicando y rodeándose de gente se la cual pueda aprender, tendremos estupendos psicoterapeutas, como tendríamos mejores médicos o maestros para nuestros hijos.

La intuición no solo ayuda a ser más empáticos sino también a ser más asertivos. Observar sin limitaciones, sin predisposiciones, será una de las herramientas más importantes para entender lo que el paciente dice “sin decirlo”.

Para poder tener un buen proceso terapéutico es necesario saber observar y saber escuchar. Ambas requieren de proceso similar y para poder tener una buena sesión terapéutica es necesario escuchar con todos nuestros sentidos, y a esto me refuero que escuchemos lo que el paciente nos quiere decir, ni solo con sus la,abras SINO CON TODO SU CUERPO. Dicen los Pease, que el  35% de la gente prefiere el canal de información visual, el  25% prefiere el auditivo.

  • Debemos entender que los demás son distintos a mí.
  • Toda categorización de las personas nos aleja de poder escuchar y apoyar al paciente.
  • Necesitamos de la curiosidad por lo diferente, por lo ajeno. Interés genuino.
  • No esperar ni frustrarse si en la conversación no hay nada nuevo. ¨si no tenemos nada nuevo que reportar, entonces no tenemos nada que decir.
  • Para poder entender debemos ponernos en el lugar del otro. Imaginar su mundo, su vida, sus problemas. No minimizar las vivencias ajenas con estereotipos preprogramados ¨ya sabes….Pedro como siempre está metido en sus cosas¨.
  • Para escuchar debemos ser congruentes entre nuestro lenguaje verbal y el no verbal
  • Para acercarnos a otros requiere un sacrificio a nuestra individualidad. La escucha al servicio del otro, de forma desinteresada.
  • Diferenciar entre la escucha solidaria y la escucha crítica. Estamos? o Enjuiciamos?
  • Escucha Antagónica, busca el punto débil del otro para criticar o reprochar (Pseudoescucha)
  • Una relación Respetuosa se mantiene interesante para ambos. Nos involucramoss emocionalmente.
  • Una sesión Indiferente es la más letal de todas, cuando preferiríamos estar en otra parte. Y como dice Bernard Shaw ¨El peor pecado hacia nuestros prójimos no es odiarnos, sino ser hacia ellos indiferente: es ésa la esencia de la humanidad¨
  • Los Tabús impiden comunicarnos.
  • La descalificación del género impide una buena escucha. La mujer en México empezó a votar en 1953 y 19971 en Suiza. Hasta hace poco no se consderaba de importancia el escuchar a una Mujer. Después de la II Guerra Mundial se escuchó la voz de las minorías étnicas, sociales y de género. Nos acostumbramos a ver las minorías y ellas a sí mismas como merecedoras de lástima, que es muy diferente al respeto.  La globalización nos enfrenta cada vez más con personas diferentes a nosotros, nos incumbe entenderlas y escucharlas con respeto

“La escucha plena es aquella que logra traspasar nuestras limitaciones naturales, que va más allá de nuestras defensas habituales, de nuestras espectativas y estereotipos, y de nuestros intereses propios; que logra sobreponerse al aburrimiento a través de un esfuerzo que incluye paciencia, curiosidad e imaginación” M. Castañeda

Castañeda, M. (2011) Escuchar(nos). Hacia la comprensión de los demás… Y de uno mismo. Ed Taurus.

Greene, R. (2013) Maestría. Ed. Oceano

Pease, A. y B. (2006)  El lenguaje del. Cuerpo. Cómo interpretar a los demás a través de sus gestos. Ed Amat

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COMUNICACIÓN NO VERBAL Y LA DANZA

Published by adriansalama on abril 21st, 2014

COMUNICACIÓN NO VERBAL Y LA DANZA

Rosa Isela Covarrubias Blanco es alumna de la Universidad Gestalt y está actualmente estudiando la maestría en psicoterapia gestalt.

rosa9215@yahoo.com.mx

La danza como lenguaje es una coordinación estética de movimientos corporales, ya que recoge los elementos plásticos, los gestos, las posturas corporales y los combina en una composición coherente y dinámica.

Los estudios realizados en torno a la danza han considerado a ésta como expresión lograda de grupos y pueblos culturalmente configurados.  En el análisis de las danzas rituales y autóctonas, incluso en lo que se refiere a sus manifestaciones más primitivas, se da por sentado que la danza era una actividad socialmente organizada, es decir, vinculada a actividades que apoyaban costumbres, acciones y hábitos, o bien actividad sistemática y paralela a las formas más o menos desarrolladas del trabajo del hombre.  El estudio y la interpretación de los especialistas en tono a las danzas primitivas se realizan a partir de la danza como expresión de formas de vida estructuradas.

Un punto a tomar en cuenta que fundamenta la danza como lenguaje, es el tiempo y el espacio, esto es, la relación del cuerpo con el tiempo y el espacio.

La danza ha existido desde tiempos muy remotos, danzas que imitan las fases lunares, danzas en honor al sol; danzas a la lluvia por mencionar algunas; actualmente, en tiempos presentes existe una variedad de danzas como lo son: el Ballet, Jazz, Contempóraneo, Hip Hop, Belly Dance, Hawaino, Bailes de Salón, etc, así como las derivadas de todas las anteriores, por mencionar algunas, cada una con su propia técnica.  La danza ha evolucionado con el pasar de los años, encontrando el bailarín cada vez más retos que vencer, el bailarín va alcanzando esas metas impuestas por él mismo y una vez alcanzadas la satisfacción que emerge no tiene precio, es estar conectado con algo superior, con algo divino.

En la misma naturaleza, existe la danza, donde el macho hace un ritual una pequeña danza a la hembra para poder conquistarla y conseguir aparearse, conseguir conservar la especie, entonces relacionaría que danzar es una forma de vivir, una forma de expresar las emociones, una forma de comunicación no verbal, en donde intervienen el cuerpo, las emociones, el espiritú, las gesticulaciones, la respiración, la mente, el tiempo y el espacio.

A través de la danza es posible expresar lo que no eres capaz de expresar con palabras, ya que el cuerpo habla también, se dice, que lo que tu boca calla, tu cuerpo lo expresa.

La meta es llegar a conectar y entrar en armonía cuerpo, mente y espíritu, cuando logras esta conección y la expresas por medio de danza, tu cuerpo fluye sin prejuicios, sin miedos, sin obstaculos, ya que no solo danzas por danzar sino que le estás dando un que, un para que y un como a tu forma corporal para comunicarte.  Trabajar para saber escuchar nuestro cuerpo, y darle un cause correcto a esa energía estancada, es un buen método para expresar nuestras emociones y libranos del dolor que provoca el contener la energía.

Cuando la energía permanece estancada se pudre y pudre lo que está alrededor de ella.

Bibliografía

Salazar, A. (1995). La Danza y el Ballet. México: Fondo de Cultura Económica.

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Notas sobre Carl Rogers

Published by administrador on abril 18th, 2014

NOTAS SOBRE “IDEAS PERSONALES SOBRE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE” Y SOBRE “EL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO EN LA PSICOTERAPIA Y EN LA EDUCACIÓN” DE CARL ROGERS.

Por: Dr. Erick Daniel Granados Monroy
(quien estudió el Doctorado en Filosofía Gestalt en la Universidad Gestalt)

Un punto extremadamente conspicuo en el concepto del Enfoque Centrado en la Persona Rogeriano, es la sinceridad, la congruencia que el contacto consigo mismo y con el Otro implica.

Cualquier instructor tiene sus puntos fuertes de influencia y referencia que en muchas ocasiones transforma en referentes dialógicos y teóricos fundamentales. Varios de mis maestros tenían sus respectivos dialogantes en Kant, Levinas, o Foucault, a su vez yo tuve los míos: Ian Anderson, Ken Hensley, David Byron y así, y al acercarme a las temáticas, al mundo del Desarrollo Humano, aparece otro: el Frege de la psicoterapia, el Giordano Bruno de la Psicología Humanista, ¿de quién hablo? Carl Rogers.

Me parece que fue una personalidad muy grande pero no por su producción bibliográfica ni por su capacidad teorética, sino por su calidez, por su personalidad y labor 100 % humanística.

Algo que me asombra mucho mucho, es esa capacidad que tuvieron ese tipo de Seres para ser sinceros con ellos mismos, y para hacer público ese sentir latente y visceral. Recordemos que eran personas con una enorme infraestructura bibliográfica tras de ellos, así, ¡qué gran valor!, congruencia, pero sobre todo cuanta humildad para reconocer ante la expectativa de una asamblea que: “no sabía que decirles”, y que simplemente expresaría: “Lo que sentía, con la seguridad de que si estaba equivocado, la discusión me ayudaría a corregirme.” Rogers; 2002; 241.

Y amén de humildad y sinceridad, Rogers denota un gran valor para expresar nociones que como él claramente marca, tendrían significados provisionales en su experiencia, hasta esa fecha específica; es decir, reconociendo lo amplio de la realidad, y lo mudable y problemático y particular de la Humanidad.

Inicia exponiendo sus dudas sobre la inútil labor de enseñar a otra persona “el cómo enseñar”, puesto que lo único que verdaderamente incorpora la persona a su conceptografía y que modifica su visión y comportamiento, son aquellas nociones que descubre e incorpora por él mismo. Y ya que este descubrimiento y auto-descubrimiento es personal, por tanto es intransferible por su particularidad e intimidad.   Simple y clara lógica.

Y si bien por el uso de esa herramienta codificadora a nivel público de nuestro sentir privado llamado lenguaje, puede el humano transmitir sus testimonios, a eso, presuntamente se le podría llamar “enseñanza”, pero no experiencia, y dudosamente Conocimiento.

Así, su postura se ubica fuera de toda normatividad e instruccionismo autoritario, pues a lo más que puede aspirar la persona es a sugerir vías de flexibilidad, reflexividad y auto-sondeo: en lugar de “enseñar”, acompañar.

No obstante, marca que este proceso -y de inicio la actitud de abrirse uno mismo- es extremadamente difícil pese a su sencillez, debido a la enorme resistencia que presentamos para abandonar nuestras actitudes rígidas y de defensa, para tratar de entender el mundo de la persona que se encuentra frente a nosotros, con una cosmovisión propia, con términos y sentires específicos.

De entre varias de las consecuencias de las propuestas nacidas de las opiniones de Rogers, algunas que consideramos sustanciales son:

-        El único aprendizaje que puede influir significativamente sobre la conducta, es el que el individuo descubre por sí mismo.

-        El aprendizaje basado en el propio descubrimiento, la verdad incorporada y asimilada personalmente en la experiencia, no puede comunicarse de manera directa al otro.

-        Dejar a un lado los exámenes y calificaciones por notas, ya que el registro o las nociones que quedan plasmadas en ellas, no son precisamente sustanciales ni significativas, sino que son originadas desde preposiciones ajenas a la propia experiencia y perspectiva de la persona; serán pues datos enormemente distanciados de los significados y necesidades que extrae la persona de su propia experiencia.

-        Su enunciado de que el aprendizaje no tiene fin, que el estudiante que en verdad lo es, lo será para siempre, porque el que aprende reconoce el proceso continuo e interminable del conocer. Cfr. Rogers; 2002; 243-244.

Una vez más, expresa en su disertación el prelómeno de que su punto de vista sobre los tópicos que expondrá serán provisionales y usados -jamás afirmados- no sin ciertas dudas, por crear muchas preguntas que él mismo aun no ha podido responder.

Rogers define Aprendizaje Significativo, como:

“Aquella manera de aprender que señala una diferencia (progresista) en la conducta del individuo, en sus actividades futuras, en sus actitudes y en su personalidad; es un aprendizaje penetrante, que no consiste en un simple aumento del caudal de conocimientos (que aquí creo que deberemos entender el termino como datos técnicos e información bibliográfica), sino que se entreteje con cada aspecto de su existencia.” Rogers; 2002; 247.

Con base a lo anterior, el Aprendizaje Significativo es el proceso que transforma distintas facetas del Ser y de la personalidad, manifestándose constructivamente en la senda y dinámica de la persona que es influida por él.

Así, al hacer el humano una plena inmersión en esa modalidad de aprendizaje, uno de los cambios que operarán a nivel óntico, será el cambio de imagen y valoraciones propias y externas, junto con percepciones más flexibles y menos acartonadas y estereotipadas, que junto con la aceptación de sus defectos y bondades, promueven que el Ser encuentre, reconozca y acepte sus sentires de una manera más plena y total.

Entonces, si Rogers habla de “conocimiento”, no lo entenderá como el equiparado al que posee una biblioteca ambulante, soberbia, autocomplaciente, abundante, egotista e inútil, sino a esos elementos que desde la trascendencia del Ser transforman el Saber y el Hacer, para uno y para el Otro. Un Saber que va de la abstracción a la praxis, de la elucidación a la pragmática, de la especulación a la acción, de la ontología a la humanística.

Y en ese proceso de devenir humano, una herramienta en el aprendizaje del Ser podrá encontrarse en la psicoterapia.

En ella primordialmente se requerirá de parte del terapeuta no enmascarar lo que es y lo que no es, la captación y comprensión del mundo epistémico y emocional del Otro, de aquellas construcciones con las que la persona se enfrenta al mundo, y requiriéndose una comunicación y transmisión de las dos partes, de los sentires que él (el terapeuta) tiene sobre él (la persona), y viceversa.  Un proceso que será verdaderamente vital cuanto más intersubjetivo sea. Una intersubjetividad valiosa en cuanto encuentro dialógico, reflexivo, emotivo y contrastante. Sentimientos, pensamientos y comportamientos expresados, asumidos, responsabilizados, examinados, cribados y transformados.

De acuerdo a Rogers, cuando vemos que el Otro -el que está frente a nosotros y que es un Tú alterno a nuestro Yo- no nos manda ni nos condiciona ni nos rechaza, existirá una apertura en nosotros para comunicarnos con él, y al empezar a expresar y manifestar nuestro mundo, éste mismo empezará a fluir y a correr, entrando en un proceso dinámico de re-estructuración y actualización, al ya no tener que rigidizarlo como coraza y ciudadela para defendernos y no caer ante el bombardeo de colores, emociones e ideas que considerábamos amenazante.   Así, levantaremos las tiendas, pues ya no esperaremos ninguna incursión, y proseguiremos la marcha hasta la siguiente base o (en caso de problemas) hasta el siguiente Rubicón.

Rogers expresa que propiamente él no hace nada por la vida de la persona: no sale a la calle y le consigue empleo o lo disculpa con su esposa, sino que apela a…, y moviliza lo que para él es la naturaleza ontológica de su concepción de humano (que es de hecho el punto medular de su propuesta), reconocida por mí como una teleología netamente positiva por constructiva y emancipatoria: su visión naturalista sobre las capacidades y cualidades inherentemente bondadosas en la persona.

Así, si esta lógica en base a las premisas utilizadas en la psicoterapia en la modalidad Rogeriana, es aplicada a la docencia -que es una actividad enormemente similar por referencial y reflexiva de la conducta, del sentimiento y del pensamiento-, se buscará que el docente reconozca sus sentimientos, sus ideas, sus inclinaciones, expectativas y aversiones, y los sentimientos e ideas, e inclinaciones-expectativas-aversiones de los alumnos, y respete unos y otros de una manera abierta y razonada.   Recordándose que imponer teorías, datos, técnicas, ideas u opiniones a cualquier otra persona, solo provocara en ésta, rechazo, miedo, inquietud y desilusión.

El proceso lineal-tradicional-esquemático-utilitario-autoritario producirá muchas cosas. Pero, desarrollo, expansión, complejización y profundización del Ser, nunca.

Según Rogers, la tarea más importante de la labor docente, no es enarbolar alguna operación aritmética o atragantar al salón con la vida y obra de Napoleón, sino observar y empatizar con los sentimientos y actitudes de los alumnos, ante y desde el mundo distinto y lejano que es él mismo.   Pues si aspiramos a que la persona aprenda algo significativo, no será castrándolo o encuadrándolo en la maquinaria fetichista-utilitarista-occidental-capitalista, sino promoviendo la verdad y la justicia, el pensamiento libre, la reflexión, la autonomía, la conciencia social y la propositividad.

Bibliografía.

Rogers, C. (2002). El Proceso de Convertirse en Persona. Mi Técnica Psicoterapéutica. Traducción: Liliana R. Wainberg. México, Paidós.


Crisis Relacionales

Published by administrador on abril 2nd, 2014

Por: Dr. Héctor Salama
Publicado el 30 de mayo 2003

En su desarrollo, el ser humano va pasando y superando crisis de crecimiento, así, el bebé, desde que nace, inicia su relación de sobrevivencia a través del pecho materno. Luego comienza a enderezar su cabeza, comienza a gatear y luego a caminar, todo ello utilizando un talento innato que es la curiosidad.

En la adolescencia, por la aparición de las hormonas, las cuales irrumpen en el torrente sanguíneo, aunado a la necesidad del joven de  separarse de los padres e incluirse en un grupo de pares, presenta una de las crisis más evidentes en su desarrollo.

Esto lo lleva a tener periodos de depresión, explosiones de ira ?injustificadas?, momentos de búsqueda interior y reflexión, culpas, miedos y auto agresiones.

Es  en esta etapa en la cual inicia a establecer la elección de pareja. Cualquier relación no es inmune a pasar por crisis periódicas por lo cual, éstas se convierten en algo muy importante de resolver para seguir creciendo.

Defino a la crisis relacional como un desequilibrio significativo en el decurso de una relación.

Ya observamos que todo ser humano tiene momentos de crisis y que éstas pueden superarse o no.

Para superar una crisis hay que resolver los siguientes puntos:
1.- Reconocer que existe.
2.- Analizar cómo se inició
3.- Expresar la molestia que se tiene
4.- Responsabilizarse cada quien por la parte que le corresponde
5.- Disculpar y recibir disculpas del otro
6.- Perdonar y perdonarse
7.- Aprender de la Experiencia

Si no se cumplen los puntos anteriores el resultado inevitable es el resentimiento y la separación.

Por último, recordar que en la CRISIS, CRECES.


Antecedentes del Método Fenomenológico

Published by administrador on abril 2nd, 2014

Por: Psic. Juan Carlos Martínez Bernal
Publicado el 28 de mayo del 2003

Nota: El presente artículo es un extracto del ensayo-tesina “La Teoría de la Personalidad de Carl Rogers” , con la cual este sustentante se tituló en 1998 en la Facultad de Psicología de la Universidad de Colima.

INTRODUCCIÓN

La corriente psicológica humanista-existencial, representada principalmente por Carl Rogers, Abraham Maslow y Fritz Perls se consolidó en la segunda mitad del siglo XX, sobre todo en Europa y Estados Unidos.

Por cierto, cabe recordar que la Psicología humanista asevera que nosotros mismos plasmamos la calidad de nuestra vida mediante nuestras elecciones conscientes, el ejercicio de la voluntad y visión del futuro. También, rechaza el hincapié del psicoanálisis en los aspectos inconscientes de la vida psíquica, y también, el énfasis del conductismo en las conductas aprendidas. Admitiría que tenemos motivos inconscientes y hábitos pero que nosotros los podemos cambiar.

Yáñez Velasco (1997) menciona que “el Personalismo y el Transpersonalismo son perspectivas nuevas que surgen del enfoque fenomenológico, superando a la Tercera Fuerza del humanismo de Rogers y Maslow, siendo posturas que incluyen un desarrollo espiritual y resignificación de los valores del ser humano”.

Este autor participó en el “Proyecto de Vida” (también llamado Círculo Mágico), aportando experiencias personales y aprendiendo de otros compañeros participantes. Sintiendo además un clima de confianza, respeto, comunicación y desahogo; asimismo hablando en primera persona, sin juzgar los relatos de los demás compañeros, pero sí intentando empatizar con ellos. Los temas eran relacionados con el amor, la sexualidad, la familia, la vida, etc.

Soy un expectador-lector de cuatro libros de Rogers, y de las referencias sobre su filosofía y su teoría, sobre todo de su enfoque y teoría de la Personalidad. Y también fui testigo del mencionado Proyecto de Vida, el cual fue un grupo centrado en la persona.

Las referencias bibliográficas, la bibliografía y la introducción se hicieron en base a los lineamientos de la Asociación Americana de Psicología (APA, con sus siglas en inglés). También, la estructura de este ensayo cumple con los lineamientos para la elaboración de trabajos de titulación de la Universidad de Colima expuestos por Sara Martínez y Carmen Santos, en 1993.

ANTECEDENTES DEL MÉTODO FENOMENOLÓGICO

“Está claro que -el psicólogo- rechaza la posibilidad de construir una ciencia como se han construido otras, es decir primero observando escrupulosamente la naturaleza y después elaborando planteamientos cada vez más refinados de los problemas”.
Carl Rogers1

“Para mí, la percepción es realidad por lo que al individuo se refiere. Ni siquiera sé si existe una realidad objetiva. Es probable que exista pero, nadie lo sabe realmente. Todo lo que conocemos es lo que percibimos, y eso intentamos probarlo de distintas maneras. Si se percibe del mismo modo desde varios aspectos diferentes consideramos que es real”.
Carl Rogers2

Los conductistas -que no son todos los psicólogos- creyeron que, por fin, habían descubierto la manera de hacer ciencia en la Psicología. ¿Cómo? Trasladando el método de las ciencias naturales hacia la Psicología.

De por sí, el grupo de todas las ciencias es heterogéneo. Algunas de las diferencias que existen entre ellas son que estudian clases distintas de fenómenos, que tienen propósitos disímbolos y aplican por tanto métodos de estudio diferentes4.

Hay que recordar que “los fines y los valores de la investigación científica no están fijos ni son inmutables” 5.

Y es que el objeto de estudio de la Psicología es el hombre mismo, es decir, la ciencia pretende hacer objetivo lo subjetivo.

“A pesar de que hay un acuerdo en que existe sólo una Psicología científica

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1 y 2 Rogers, C.R., en Evans, R.I. (1987). Los Artífices de la Psicología y el Psicoanálisis. Conversaciones con los Grandes Psicólogos Contemporáneos. México: FCE, pp. 267 y 254
4 Rosenblueth, A. (1985). Mente y Cerebro. México: siglo XXI
5 Olivé, L. (1991). Cómo Acercarse a la Filosofía. México: Limusa, p.11

y nadie niega que la Psicología deba basarse en hechos, existe un desacuerdo acerca de la naturaleza de los hechos, lo que representa y cómo se les debe interpretar” 6

Incluso, de manera rápida, podemos decir que, precisamente, la naturaleza, representación e interpretación de los hechos es la razón de que florezcan corrientes y escuelas en la Psicología que, hoy en día, tiene una pluralidad más rica que hace cien años.

La agridulce realidad es que en el ámbito de las ciencias humanas y sociales todavía no se ha llegado a obtener un consenso acerca de la fundamentación científica. Por esta razón no hay una epistemología ni desarrollada ni aceptada en estas ciencias, incluida la Psicología. Hay una pluralidad de respuestas que, Mardones y Ursua 7 ,simplifican en tres posturas: a) Postura Fenomenológica, Hermenéutica y Linguística; b) Postura Dialéctica o Crítico-hermenéutica; c) Postura empírico-analítica. Es decir que, “tras la teoría de la ciencia se lucha por diversos modelos de hombre y sociedad” 8. No es de extrañar por qué la Psicología es una ciencia joven y con mucho camino por delante.

Aunque hay diferencias en los resultados de la investigación científica y de la no científica, estas diferencias han sido exageradas por ambas partes por los científicos y por los humanistas, hasta el punto que se ha perdido quizá la visión del requisito fundamental común, o sea, en cualquier tipo de investigación lo que se necesita es el razonamiento crítico y riguroso; dependiendo de la naturaleza del problema en cuestión. De acuerdo a esto, la Psicología está entre estas dos actitudes (la científica y la humanista) pero, en cuanto ciencia, tiene que asumir una posición moralmente neutral frente a los problemas de la conducta9. Desgraciadamente, ambas posturas han pecado de dogmatismo; por eso y más ya han surgido alternativas a este binomio.

El modelo científico tradicional (empírico-analítico) está fundamentado en las corrientes neopositivista, realista y empirista. Su lógica analítica, mecanicista y de causa-efecto debería ser reemplazada o contrastada por una alternativa de lógica estructural sistemática y dialéctica que represente un nuevo modelo epistemológico por lo menos en Psicología.

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6 Mainou, V. (1980). Psicología Humanística. Bibliografía en castellano. CNEIP,6, No. 2 (12), 140-147
7 y 8 Mardones, J. M. Y Ursua, N. (1987). Filosofía de las Ciencias Humanas y Sociales. México: Fontamara, p. 35
9 Barrat, P.E.H. (1990). Fundamentos de los Métodos Psicológicos. México: Limusa

Es a partir de la década de los sesenta cuando el modelo cuantitativo empieza a ser replanteado, especialmente en Europa, con los seguidores de la Escuela de Frankfurt, así como en diversas universidades de América Latina, con una fuerte influencia marxista, siendo así el modelo contestatario por excelencia del expansionismo colonial norteamericano. Por lo mismo, no tiene muchos seguidores entre la comunidad científica, pues para muchos se asociaba con un movimiento ideológico de izquierda. Y es en la década de los ochenta y, a consecuencia de los diversos cambios internacionales, cuando en Estados Unidos se empieza a cuestionar la postura tradicional de la investigación, creciendo el interés en el uso de la metodología cualitativa en el ámbito de la investigación social; considerando que en esta metodología el escenario natural es su fuente de datos y que, de no aplicarse bien estos métodos cualitativos pueden generar mayor confusión que la que conlleva un método cuantitativo10.

Parece ser que cada vez son más los que ven los métodos cualitativos como un complemento de los métodos cuantitativos, para obtener más información.

Por otra parte, de una u otra forma, la Filosofía sigue cercana, aunque ya no como antes, no como un lastre, sino como una disciplina que nutre a las corrientes psicológicas con sus influencias a los psicólogos y a sus teoría. Es el caso de la epistemología, por ejemplo.

Merleau-Ponty, Jean Paul Sartre y Edmund Husserl aparecen como los filósofos que más han contribuido a restablecer entre las ciencias psicológicas y la Filosofía esos lazos que los primeros psicólogos querían romper definitivamente11.

En el peliagudo asunto del origen del conocimiento se hallan frente a frente con toda rudeza el racionalismo y el empirismo; en la cuestión de la esencia del conocimiento, el realismo y el idealismo. Pero tanto en este como en aquel problema se han hecho intentos para reconciliar a los dos adversarios. El más importante de estos intentos lo hizo Kant, quien propone el fenomenalismo como la teoría según la cual no conocemos las cosas como son en sí, sino como nos aparecen; el fenomenalismo coincide con el realismo en admitir cosas reales, pero coincide con el idealismo en limitar el conocimiento a la conciencia; por lo que no podemos conocer la esencia de las cosas, sólo el fenómeno12.

Varias decenas de años después de Kant, llegó Husserl, en la transición al siglo XX, para constituir las bases del método fenomenológico.
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10  López-Carrasco, M.A. (1997). Nuevas alternativas para la investigación en Psicología. CNEIP, 2, No. 1, 59-93
11  Mueller, F.L. (1965). La Psicología Contemporánea. México: FCE
12  Hessen, J. (1980). Teoría del Conocimiento. México: Porrúa
Husserl menciona que “al mismo tiempo que la fenomenología filosófica, pero sin distinguirse al principio de ella, surgió una nueva disciplina psicológica paralela a ella en cuanto al método y al contenido: la psicología apriórica pura o psicología fenomenológica, la cual, con un afán reformador pretende ser el fundamento metódico sobre el cual pueda por principio erigirse una Psicología empírica científicamente rigurosa”13.

Sin embargo, aunque Husserl le dio al método fenomenológico una orientación más bien intelectual y enfocada a la razón, Max Scheler le dio a este método una orientación hacia los sentimientos, los valores y el amor; afirmando que, más que un método es una actitud ante la vida14.

La fenomenología (humanista) tiene mucha relación con la filosofía existencialista contemporánea.

El método fenomenológico es usado por fenomenólogos, existencialistas, algunos metafísicos así como por diversas corrientes de psicoterapeutas gestaltistas y humanistas, principalmente.

Cabe mencionar que la filosofía existencialista contemporánea no diferencia el mundo externo del interno, porque ambos son percibidos y experimentados psicológicamente. Xirau, dice que todos los existencialistas podrían decir “Existo en primer lugar y luego pienso”15. Mientras que para la fenomenología parece ser que le interesa más la esencia que la existencia.

Aunque hay quienes ponen en un solo costal a los psicólogos humanistas y a los existencialistas, la realidad teórica es que existe una importante diferencia.

Mientras que los humanistas como Rogers y Maslow insistían en la cualidad satisfactoria que puede provenir de tomar su lugar en el mundo, los existencialistas recalcan que lograrlo puede ser difícil y doloroso. Por eso puede resultar complicado conciliar la calidez y optimismo de una postura con la angustia de la otra16.

Lo anterior hace brillar la ácida consideración crítica de Oroz, cuando en un artículo escribe que “podría pensarse que existen puntos de vinculación entre el existencialismo y el pensamiento de Rogers en los siguientes aspectos: a) Ambos utilizan el método fenomenológico, b) tiene un especial interés por la experiencia

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13  Husserl, E. (1992). Invitación a la Fenomenología. Barcelona: Paidós
14  Parent, J. (1983). Un Cuerpo Propiamente Dicho. México: Universidad Autónoma del Estado de México
15  Xirau, R. (1990). Introducción a la Historia de la Filosofía. México: UNAM
16  Carver, C.S y Sheier, M.F. (1997). Teorías de la Personalidad. México: Prentice-Hall
inmediata, c) en el existencialismo se habla de irracionalismo y Rogers enfatiza los aspectos emocionales y no intelectuales de la experiencia tendiendo al crecimiento. Lo anterior es erróneo e insostenible conceptualmente. Ni siquiera el hombre es un punto de referencia común”17.

Dándole cuerda al reloj de Oroz, nosotros podemos ampliar lo dicho por él diciendo que Rogers fue un psicólogo con una concepción filosófica conscientemente indefinida; utilizó y adaptó el método fenomenológico a la psicología humanista; y a pesar de que Rogers habla de irracionalismo también se preocupa por lo racional al hipotetizar él o sus seguidores sus observaciones fenomenológicas; mientras que el existencialismo es antihipotético.

Rogers menciona: “No sabría bautizar esta (mi) tendencia pero al pensar en ella la asocio con adjetivos y expresiones tales como fenomenológico, existencial, centrado en la persona: con conceptos como autorrealización, llegar a ser, crecimiento; con individuos (en Estados Unidos) como Allport, Maslow, Rollo May”18.

Para desacuerdo de algunos podemos citar que, para Dabdoud, la concepción filosófica de Rogers es fenomenológica y existencialista19.

Volviendo a la fenomenología, hay quien dice que la originalidad de ésta está en la manera de llenar la grieta entre la lógica y la psicología sin despegarse de la experiencia, por una intuición o visión de las esencias que permiten obtener un conocimiento que vale para todos. Por lo que la fenomenología se da como tarea una investigación científica, no de los hechos sino de las formas de la conciencia de los objetos, los que se definen por un acto de conciencia20.

Porque la fenomenología incluye una actitud prelógica (apriórica) que aprisiona las cosas tal como se presentan a la conciencia de la persona, vivenciando este fenómeno y, a través de la intuición, el especialista describirá estructuras comunes entre muchas vivencias y percepciones de esas personas para intentar llegar a la esencia del objeto.

Entonces, tenemos por un lado a las personas que viven un fenómeno y, por otro lado, al investigador o especialista que aplicará el método fenomenológico.

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17 Oroz, D. (1984). Psicología (humanista) fenomenología y existencialismo. CNEIP, 10, No. 2, 147-148
18 Rogers, C.R. (1991). Op. cit. p.11
19 Dabdoud, L. (1990).Síntesis de la Teoría de Carl Rogers. México: UNAM
20 Mueller, F.L. (1980).Historia de la Psicología. México. FCE

En pocas palabras, “la fenomenología enfoca la experiencia como un todo, no intenta analizar en partes, y considera el significado como central a ella”22.

Por cierto, Rogers, alguna vez comentó que la postura de él y la de Skinner no eran antagónicas sino complementarias, y que el antagonismo provenía de las concepciones filosóficas de ambos.

Y por cierto, ¿qué es un fenómeno?, un autor señala que “fenómeno es lo que se presenta al ser consciente, pudiendo ser considerado: 1) Como hecho exterior; por tanto, objeto de las ciencias de la naturaleza, 2) Como hecho interior; por tanto, objeto de la Psicología. 3)Como hecho condicionado a la vez a una realidad exterior, siendo objeto de la fenomenología y de la psicología fenomenológica”23. Es decir, en un fenómeno interviene la percepción, el intelecto y el sentimiento del sujeto.

A partir de la anterior clasificación sobre el fenómeno, se puede trasladar la atención hacia tres tipos de conocimiento: el objetivo, el subjetivo y el fenomenológico, respectivamente a los incisos anteriores.

Señala Rogers: “a mí me interesa más la Gestalt de lo que la persona percibe en su medio y en sí misma…en cada caso se da enseguida un significado a esa percepción, aunque pueda ser un significado erróneo…”24.

El método fenomenológico no es sinónimo del método introspectivo. La diferencia es que el segundo es subjetivo y basado en sensaciones, sentimientos, fantasías e imágenes; mientras que el primero está fundamentado en la intuición sobre el mundo exterior aunado al mundo interior. Por eso, se puede decir que el método fenomenológico es un puente entre las riberas objetiva y subjetiva.

Gálvez, escribe que “deben ser entendidos en su sentido correcto los términos intuición o intuitivo para hacer referencia a una captación intelectual inmediata; sin confundirlo con lo que llaman corazonada, presentimiento, inspiración, o algo instintivo”27.

Más que opuesta a la razón, la intuición es una alternativa “fotográfica” que permite a la mente un conocimiento rápido y claro; es una percepción donde sobran las razones y la lógica; o como un conocimiento a priori en el cual se confía y se estaría en vísperas de comprobar el acierto.
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22 Heather, N. (1978). Perspectivas Radicales en Psicología. México: Continental
23 González, A. (1990). Fenómeno. Fenomenología. Madrid: Santillana
24 Rogers, C.R., en Evans, R.I. (1987). Op. cit. p.28
27 Gálvez, C. (1986). Elementos de Lógica. México: UTEHA, P. 215
En la esfera teórica, toda intuición ha de legitimarse ante el tribunal de la razón. Pero la cosa es distinta en la esfera práctica; ya que como seres sentimos y queremos (emoción y volición), la intuición aquí es el verdadero órgano del conocimiento; tal como lo aplicaba Rogers en sus sesiones de terapia, al realizar aspectos de empatía, reflejo verbal y corporal, así como de intuición.

Child, es estricto para afirmar que, “por más que nos sintiéramos confiados en los mejores psicólogos humanistas que tienen un perfecto conocimiento intuitivo de la humanidad se precisaría no obstante que tal conocimiento se comprobara objetivamente, si se quisiera incrementar en el futuro el número de esos individuos altamente calificados. Se alegará que el conocimiento intuitivo de orden elevado no se puede conseguir  mediante conocimientos científicos abstractos, sino que requiere precisamente entrenamiento en las habilidades intuitivas o bien que siquiera exige entrenamiento alguno, mediante la debida investigación, qué tipos de entrenamiento adecuado perfeccionan el conocimiento intuitivo”29.

Recordando que el método fenomenológico confía, entre otras cosas, en observaciones sistemáticas, intuición y no en introspección; se puede decir, ampliando lo que mencionó Child líneas arriba, que la ciencia debería ser el siguiente paso a la intuición cuando esta cumple su función de cimiento para la ciencia empírica, tal como ocurre, por ejemplo, en la serendipity.

Se podría considerar que la fenomenología cae dentro de la acepción epistemológica de ideología, es decir, como práctica precientífica. Braunstein y cols. Citan a Piaget (1968), quien menciona que lo que para el fenomenólogo es verdadero porque es una intuición vivida y supuestamente directa y sin contradicciones ni contaminación de lo subjetivo, es en cambio desde un punto de vista lógico sólo un hecho (o mejor aún un dato)32. Y Jean Piaget es alguien que, en sus inicios, utilizó el método fenomenológico para realizar observaciones sobre el desarrollo cognoscitivo de sus hijos, explorando los fenómenos.

Para descongelar las sonrisas despectivas que genera en algunos la fenomenología, no estaría de más enlistar ocho principales malentendidos entre los psicólogos que Giorgi trata de corregir para alcanzar una buena comprensión del enfoque fenomenológico:

“1.-La fenomenología no es un retorno a la introspección , ya que trata con significados más que con hechos y describe el mundo, no supuestos contenidos internos.
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29  Child, I.L. (1975). Psicología Humanística y la Tradición Experimental. México: Limusa, p.31
32  Braunstein, N.A. y cols. (1991). Psicología Ideología y Ciencia. México: Siglo XXI
2.-La fenomenología no es meramente subjetiva sino que más bien desea entender lo objetivo en términos de los actos subjetivos en los cuales aparecen siempre lo objetivo, y por tanto, es relacional.

3.-La fenomenología no es sólo vivencia, sino que trata de entender el mundo y sus objetos como son experimentados internamente por las personas.

4.-La fenomenología no es un mero estudio de casos individuales sino que empieza con ejemplos concretos como base para el descubrimiento de lo que es esencial y generalizable.

5.-La fenomenología no es anticientífica, sino un modo de practicar una forma diferente de ciencia.

6.-La fenomenología no es especulativa, sino descriptiva y reflexiva.

7.-La fenomenología no se opone a los datos, aunque emplea la variación imaginativa de los datos descriptivos.

8.-La fenomenología no es antitradicional, aunque difiera en ciertos aspectos de la psicología tradicional” 33.

El método fenomenológico se utiliza para hacer referencia de algo que se percibe o que se vive, en relación a lo que se ha de considerar como fenómeno. La persona describe un fenómeno y no un hecho. Es por eso que se afirma que la existencia de un fenómeno no es sinónimo de que exista cierta cosa. Y es que las divergencias o lo rico de este método viene en la significación que el fenómeno tiene para cada persona.

Hay que tener en cuenta de que cualquier cosa o acontecimiento, por muy físico y real que sea, únicamente llegamos a conocerlo a través de nuestros sentidos y nuestro cerebro, donde cualquiera de los dos, en determinadas circunstancias, pueden distorsionar por completo la realidad, haciendo que tengamos una idea completamente falseada de los hechos.

El método fenomenológico implica sistematización, entrenamiento, conocimientos teóricos, capacidad de crítica y complementación -no oposición- con la ciencia. También implica un proceso antihipotético, estructural, dialéctico e integral.

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33 Martínez, M. (1989). Comportamiento Humano. Nuevos Métodos de Investigación. México: Trillas, p.170
Asimismo, no interesa medir el fenómeno, sino describir y estructurar dicho fenómeno fundamentándose en el significado y relacionarlo con el todo sistematizado. Este método no prejuzga, interpreta muy poco y no analiza aspectos lingüísticos ni hermenéuticos del contenido que nos comunica la persona, no analiza ni teoriza inmediatamente, no realiza experimentos ni utiliza matemáticas.

El principio fundamental de toda fenomenología es que existe una correlación entre la esencia del objeto y la esencia de la experiencia vivida intencional34.

Puede haber divergencias en quienes apliquen el método fenomenológico, por eso se busca la retroalimentación entre investigador y la persona, así como entre varios investigadores-observadores; siendo esto una de sus desventajas.

Como contexto histórico del Enfoque Centrado en la Persona (ECP) de Carl Rogers, de 1940 a 1945 el empirismo de este periodo del desarrollo de la teoría psicoterapéutica centrada en la persona sería responsable, desde entonces, de la apertura y la carencia de dogmatismo que caracterizarán a este sistema.

Al final del periodo de 1946 a 1953, con base en las hipótesis emanadas de la práctica clínica y las investigaciones realizadas hasta la fecha, Rogers formuló una teoría fenomenológica de la personalidad.

A partir de 1955 la práctica psicoterapéutica centrada en la persona, con el cúmulo de datos obtenidos de la práctica clínica y de la investigación, evolucionó hacia lo que actualmente se considera psicoterapia experiencial, una psicoterapia más amplia y consciente no sólo de los elementos que constituyen las experiencias de la persona que recibe ayuda y del psicoterapeuta , en un periodo determinado, sino también de los resultados de la interacción de estas experiencias, mediante un proceso de clarificación, enriquecimiento e integración.

Por otra parte, a mediados de 1966, el enfoque psicoterapéutico centrado en la persona no era completamente desconocido en México. Sin embargo, dicho sistema no se había puesto en práctica, y menos aún había generado programas de entrenamiento.

A partir de 1975, Juan Lafarga y José Gómez del Campo han trabajado intensamente en México basados en el ECP.

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34  Scheler, M. 1957, en Parent, J. (1983). Op. Cit.

El trabajo universitario más relevante ha sido la promoción -en varias ciudades de la República Mexicana- de grupos intensivos de encuentro en los que se han formado profesores y estudiantes como facilitadores y promotores del desarrollo humano36.

Nota: Los libros traducidos al español aparecen en este Ensayo señalados con el año de la edición en español consultada; de acuerdo a las reglas de la APA. Es el caso de los libros de Rogers, por ejemplo.

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36  Lafarga, J. y Gómez del Campo, J. (1989). Desarrollo del Potencial Humano, Vol. 3. México: Trillas


Un cerebro y dos modos de pensar

Published by administrador on abril 2nd, 2014

Hemisferio izquierdo-Hemisferio derecho
Por Psic. Fernando Romero Guzmán
Publicado el 8 de mayo 2003


Sabia por sí misma, la naturaleza ha recreado una realidad que es esencia de ella misma, inherente en su existencia y manifestación que al ser aprehendida: se vivencia y comprende como una y única en sí. Nosotros no estamos fuera de esta bienaventuranza, somos parte de la naturaleza y por lo mismo “somos naturaleza”.

El hombre moderno busca la deificación en el exterior y por lo mismo crea un sinnúmero de seres extraordinarios que poseen cualidades y características sobrenaturales, que al ser veneradas y venerados, uno adquiere parte de ellas o se llega a ser como él, alcanzando aquel paraíso perdido. Tenemos entonces: por un lado al Ser y por el otro, sus cualidades; pero ¿cómo podemos entrar en contacto con ambas?, ¿será cierto que sólo en el exterior podemos encontrar el camino? y por último, ¿si debemos mirar hacía nosotros cómo lo debemos hacer?.

Considero que nosotros mismos somos una deidad viviente, ya que poseemos la esencia natural y además tenemos cualidades y características tanto individuales como universales; somos integridad y totalidad: somos Uno. Sin embargo, lo hemos olvidado, ya no sabemos quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos; hemos perdido el camino teniéndolo enfrente, esporádicamente nos vemos como seres vivientes; estamos casi indefensos en un mundo que nos devora paso a paso; tan sólo nos queda la esperanza, un suspiro, un punto luminoso, una rendija de la gran puerta que espera ser abierta para siempre.

Ese gran monstruo que nos dice “no busques adentro, busca a fuera”, tiene que ser derrotado si queremos alcanzar la autorrealización, si queremos alcanzarnos y desarrollarnos completamente. En el pasado se brindaron los cristales a través de los cuales se creía poder conocer la realidad en su totalidad, y nos fueron de mucha utilidad; sólo que en la actualidad ya no son funcionales, posiblemente sí, porque es la dinámica del mundo, pero no del hombre, éste necesita de otra conducción, propia de sí mismo, que nos lleve a una integración totalizadora y holística, desde el percibir hasta la creación.

Es momento de reconstruir el paradigma y sus influencias, la forma en que vemos la realidad: percibir, entender y comprender. Si el paradigma implica una mirada al exterior y posteriormente su interiorización, el cambio de uno conllevará el cambio en el otro, y es aquí donde al hombre le corresponde adquirir plena Conciencia, de lo que le corresponde hacer, darse cuenta de su esencia natural y crear las condiciones que lo lleven hasta ella. Esto implica hablar a nivel humano de niveles de conciencia e inconciencia, como modos de percepción de la realidad. Anteriormente señalamos que si existen uno o muchos paradigmas; una o muchas realidades y uno o muchos hombres, por lo tanto, hay pues en cada hombre una realidad.

La problemática que se plantea es la siguiente: ¿a qué responde el proceso a través del cual se crea la realidad? Se puede suponer que la respuesta se encamina al hombre mismo, o en su caso, al mundo creado por él. Pero también se puede concluir que el proceso o bien puede responder a un paradigma de conocimiento objetivo o a uno subjetivo, de esta forma tenemos que en Occidente es una, y en Oriente y Mesoamérica es otra, así hemos visto que en el modo de pensar y ser de la humanidad existen dos vertientes; una con dirección de la objetividad y otra hacia la subjetividad.

Conocer y comprender la realidad tiene que ser de una manera integrada y humana, llena de sabiduría, por lo que no basta con pensar y usar la inteligencia, como se ha hecho en el occidente objetivo; también y recuperando las enseñanzas orientales y mesoamericanas, debemos aprender a sentirla y vivenciarla subjetivamente. El ser humano es un “Yo” individual -interno y externo-, integración de dos cualidades que Hudson refiere como dos “yoes”: la mente “objetiva” y la “mente subjetiva”; la primera se refiere al contacto con el mundo exterior; y la segunda se relaciona con el interior del hombre; en la actualidad, a estos dos “yoes” la fisiología moderna los considera como los hemisferios cerebrales izquierdo y derecho menciona Wilson (1986).

Aquí es de importancia hacer una aclaración pertinente, si bien en Occidente domina lo objetivo y en Oriente y Mesoamérica lo subjetivo, esto no quiere decir que no se dé la otra, sí existe la cualidad complementaria, sólo que predomina más el monopolio de una de las dos, dando como resultado las dos grandes separaciones en las formas de percibir y vivenciar la realidad y todo cuanto realiza el ser humano; el camino será entonces buscar la integración de ambas.

Bajo las premisas de conocimiento se determina cómo el hombre deberá ser y comportarse, incluso cómo desarrollarse y ser formado, por lo que tenemos que en Occidente se estimula más el desarrollo y uso del hemisferio izquierdo y en Oriente y Mesoamérica el desarrollo y uso del hemisferio derecho.

Expuestas algunas ideas se puede hacer la relación siguiente: para la visión occidental domina el pensamiento, la racionalización y la objetividad, principalmente la conciencia o en pocas palabras el hemisferio izquierdo que divide, clasifica las experiencias en buenas o malas, fáciles o difíciles, cuerdas o locas, reflexiona, se ubica sólo en los extremos. El mundo oriental balancea en mayor medida los extremos: la sensación, la intuición, la subjetividad y el inconsciente o hemisferio derecho. Como señalamos anteriormente, no queremos decir con ello, que todos los hombres de Occidente son racionales o por el contrario que en Oriente y Mesoamérica, todos son intuitivos. En ambos modos existe gente o más racional o más intuitiva, lo que esclarece que se comienza a dar que mientras occidente busca afanosamente en oriente, éste comienza a abrir los ojos a occidente -la desilusión sería que ambos se quedaran en lo nuevo y no apareciera la integración-.

El hombre es y por siempre, un ser integrado por dos polaridades; uno, el mundo interno y la otra, el mundo externo. Ambos pueden proporcionar al ser humano los recursos indispensables para satisfacer sus necesidades; es decir, el mundo externo representado por la conciencia y el mundo interno representado por el inconsciente, por medio de su integración darán equilibrio en su totalidad. Al considerar al hombre como una entidad polar, podemos determinar entonces, que hasta hoy ha dominado una parte de él y es el momento de dejar salir a la otra; a esa parte intuitiva, imaginativa, diseñadora, artística; aprehender a conocer con otros ojos, la misma realidad.

La realidad al ser una construcción personal y social compartida e interiorizada, nos lleva a actuar de determinada manera influyendo sobre el exterior. Hemos crecido regidos por una visión de realidad y con la seguridad de que es así, una sola forma de construir realidad; sin embargo, dentro de nosotros existen dos formas de construir la realidad, que derivan del distinto funcionamiento de nuestros dos cerebros (dualidad natural desintegrada en la actualidad).

El gran desacierto o acierto de la ciencia positivista es que para conocer el funcionamiento del cerebro aísla y separa de la integridad todo cuanto intenta conocer, de esta forma se dan dos posibilidades: la primera es que se pierde la posibilidad de comprender ampliamente su funcionamiento, y segundo, gracias a ésta división se conoce más específicamente de su funcionamiento. Señalamos nuevamente que la idea es integrar ambas, no que si se está de un lado ahora se tenga que pasar al otro, porque se iniciaría nuevamente un monopolio. Son dos modos de aprehender el mundo aquí y ahora e incluso dentro de una atemporalidad espacial, ya que se encuentran condicionados, por una cosmovisión muy particular, vemos entonces que lo exterior si influye en el desarrollo del hombre.

Según Robles (1990) la realidad es que tenemos dos universos peculiares, dos cerebros que a lo largo de la vida viven colaborando en el mismo cráneo: Gracias a la asimetría cerebral, la interacción entre los dos cerebros es en forma comunicada. Son dos formas de registro, de aprehender el mundo, en los cuales se cotejan distintos aspectos ante un mismo fenómeno. En neurofisiología, se clasifica al cerebro donde se producen los aspectos verbales más complejos, y que es el mismo que dirige la mano “más hábil”, como hemisferio o cerebro dominante, y al otro como menor o subdominante. Por lo regular se considera: cerebro izquierdo (lenguaje), dominante y cerebro derecho (tono emocional y matiz), menor o subdominante.

De acuerdo a Robles (1990), Abia (1993), Morales (1991), Gonzales (1991) y Moore (1986); estas son las actividades a través de las cuales cada cerebro dirige el proceso de conocer e interpretar la realidad. Aquí podemos ver que existen dos modos de pensar, representados por el hemisferio o cerebro izquierdo y el hemisferio o cerebro derecho; sin embargo, la ciencia, la medicina, la psicología, la educación y la sociedad moderna, tienden a desechar las funciones particulares del hemisferio derecho, por una unilateralidad glorificada por el cerebro izquierdo.

Por consiguiente el cerebro derecho maneja los aspectos emocionales, la atención difusa, el pensamiento totalizador, el procesamiento de información simultánea y todo ello dentro de una atemporalidad, es no verbal con lenguaje analógico; es decir, trabaja con analogía transmitiendo información con las siguientes manifestaciones: actitudes corporales, expresión de la cara, tono y matiz de la voz, sensaciones corporales e imágenes, emotividad y afecto (Robles, 1990).

Dentro de esta relación el cerebro derecho tiene dificultad para expresar en palabras las emociones, ante lo cual se encarga el izquierdo, y al cerebro izquierdo se le dificulta interpretar las emociones, y aquí surge el hemisferio derecho. Podemos ver así que y aunque cada hemisferio tiene funciones específicas, ambos trabajan conjunta e integralmente. Esta dinámica se ve reflejada particularmente en la niñez y la edad adulta, para el niño es más fácil imaginar y difícil intelectualizar; y por el contrario, el adulto intelectualiza continuamente, pero ha olvidado imaginar, así tenemos que: en la infancia predomina el cerebro derecho y en la adultez el cerebro izquierdo.

El hemisferio izquierdo al ser analítico, lineal y secuencial se especializa en reconocer las partes separándolas aún constituyendo un conjunto, es eficiente para procesar información verbal y para codificar y decodificar el habla. Por el contrario, El hemisferio derecho combina esas partes para crear un todo: se dedica a la síntesis. Se especializa en el proceso visual y espacial (imágenes) y en relaciones no lineales; por lo que parece que este hemisferio sea la fuente de la percepción creativa a través de imágenes interiores y metáforas (ver conexión entre dos cosas no semejantes). Con su capacidad para combinar partes en muchos conjuntos diferentes y reconocer partes y relaciones, parece idóneo para esta tarea.

De esta forma tenemos que: el hemisferio derecho no pasa de una característica a otra, sino que busca pautas y gestalts, integra partes componentes y las organiza en un todo, se interesa por las relaciones. Este método de procesar tiene plena eficiencia para la mayoría de las tareas visuales y espaciales y para reconocer melodías musicales, puesto que estas tareas requieren que la mente construya una sensación del todo al percibir una pauta en estímulos visuales o auditivos.

Ya he descrito las características de ambos hemisferio y señalado mi interés por las del hemisferio derecho; pero aparece la interrogante de ¿cómo poder desarrollar esas cualidades?; ¿Cómo podemos entrar en contacto con el hemisferio derecho?, Verlee (1986) proporciona las Técnicas de enseñanza para el hemisferio derecho. Estas técnicas representan maneras de procesar información que se relaciona con el hemisferio derecho:

1. Pensamiento visual. Equilibrar las técnicas verbales con las estrategias visuales, proporciona imágenes que reúnen e integran información, permitiendo la comprensión y no sólo el poder recordar. Es un camino adicional para expresar y explorar ideas. Concretamente es la capacidad para generar y manipular imágenes visuales.

2. Fantasía. Es otra forma de pensamiento visual, es la capacidad para generar y manipular la imaginería mental. Traduce en imágenes lo verbal haciendo más accesible y comprensible la información. Es un acceso a las imágenes (H. D.) fomentando la creatividad. La fantasía guiada es útil para fenómenos que uno no puede experimentar de primera mano.

3. Lenguaje evocador. El vocabulario del H. D. es característicamente connotador y asociativo (la rica imaginería asociativa de la poesía) y el H. I. es más preciso y denotador (el lenguaje preciso de la definición científica). Así el H.I. es objetivo y el H. D. es evocador. El objetivo, tiene como finalidad la precisión del significado, busca claridad y elimina la ambigüedad, es exacto.; el evocador por su parte, es rico en asociaciones, muy sensorial y mucho menos preciso, la palabra se emplea para evocar imágenes y asociaciones. Este lenguaje cultiva la ambigüedad, sugiriendo más que afirmando, y actuando sobre la experiencia subjetiva del oyente.

4. Metáfora. Coloca partes específicas en el contexto de un todo significativo. El pensamiento metafórico o analógico, es el proceso de reconocimiento de una conexión entre dos cosas aparentemente no relacionadas entre sí. No procede linealmente, sino que salta a través de categorías y clasificaciones para descubrir nuevas relaciones (parece probable que estas conexiones sean establecidas por el silencioso hemisferio derecho y transmitidas al izquierdo a través de una cierta forma de imaginería). Si bien la metáfora no crea experiencia, aporta el mecanismo necesario para establecer una conexión entre los nuevos conceptos y la experiencia previa. Las metáforas son un mecanismo para forjar conexiones.

5. Experiencia directa. Aprender por la experiencia es satisfacer la preferencia del hemisferio derecho por las pautas y las gestalts completas. La experiencia directa facilita una oportunidad de aproximarse e interactuar más holísticamente con el objeto, fenómeno, problema, etc. Se afronta con todos los sentidos, y se puede, simular o representar para crear experiencias.

6. Aprendizaje multisensorial. Tanto los sistemas sensoriales como los motores desempeñan un papel primordial en el aprendizaje. Además de los sentidos de la audición y la visión, los sentidos táctiles y cinestésicos (movimiento) proporcionan información y ayudan a recordarla.

7. Música. Facilita y acelera el aprendizaje.

Finalmente tenemos que: la manipulación y la fantasía no están separadas del pensamiento visual; la percepción visual y cinestésica y la imaginería son una parte importante de ambas técnicas. Las metáforas son importantes por la experiencia directa y se expresan a la conciencia verbal en forma visual y de otras imágenes sensoriales.

Todas estas técnicas otorgan una alternativa al enfoque analítico, verbal, que predomina. Permiten utilizar toda la gama de capacidades, aprendiendo de la manera más adecuada para el estilo de pensamiento y al descubrir y desarrollar capacidades que de otro modo podrían pasar desapercibidas. Las técnicas no pretenden reemplazar las técnicas verbales, su fin es complementar.

Nos encontramos aquí con la siguiente pregunta ¿en qué medida tiene el hombre adulto el compromiso personal de dejar salir a su niño interior y a su vez, recobrar las facultades de su hemisferio derecho?, ¿qué ambientación externa o interna se requiere para hacer surgir las cualidades del hemisferio derecho?, ¿qué tanto nos ayudará recuperar la metáfora, el trance o retrovisión interior, el mito, el rito, los cuentos, la música, el arte, el sueño y la imaginación; en ésta búsqueda interna y subjetiva?. Podemos ver así, que el cerebro izquierdo corresponde más a un predomino occidental y el derecho a uno oriental; por lo que se puede determinar que el hombre adulto está más inmerso en un pensar izquierdo y el niño en un pensar derecho.

Trascendiendo en busca del camino, Moore (1986) no se queda con la clasificación común de las funciones de los hemisferios cerebrales, señala refiriéndose a las cualidades izquierdas, que no sólo son masculinas, sino también femeninas, y las derechas, que se consideran propias de la mujer, corresponden de igual forma al hombre; donde podemos ver la dualidad y la dialéctica que existe no por plantearlo conceptualmente, sino porque la naturaleza bimodal de los cerebros no es monopolizadora, esta clasificación se puede prestar para pensar en una contradicción, pero si nos abrimos, veremos que no existe tal, por el contrario, es un ejemplo de apertura, de la existencia de una complementariedad:

Moore (1986) propone que los hemisferios representan respectivamente modos de funcionamiento femenino y masculino, operando ambos, tanto en el varón como en la hembra. Por lo que hay que tomar en cuenta lo espiritual, la subordinación a lo femenino y acceder a la integración funcional de ambos “hemisferios cerebrales”, “de ambos modos de pensar” o “de ambos Yo”, ya que es primordial para alcanzar el equilibrio, la autorrealización y la individuación, venciendo el desequilibrio causado por la sobrevaloración que hemos realizado sobre el hemisferio izquierdo.

Por su parte Gonzáles (1991) señala que la integración de ambos hemisferios abarca a la totalidad de la persona y redunda en un desarrollo integral del potencial humano, contemplando al individuo como un ser biopsicosocialespiritual; es decir, se busca traspasar la misma humanidad en búsqueda de los valores del ser o los valores más elevados. Se llega a la autorrealización a partir de la conjunción de los opuestos.

Sin embargo, muchos piensan que cambiando lo social cambiará lo individual, y otros piensan que cambiando lo individual cambiara lo social, y es aquí cuando entramos en una idea muchas veces escabrosa, ¿qué hacemos?; nosotros consideramos que siendo el ser humano el principal creador, es a éste a quien le corresponde emprender una revolución; pero nos encontramos nuevamente en otra disonancia: ¿cómo debemos verlo?, ¿qué concepto se deberá tener de él?, ¿qué es el ser humano y qué no lo es? y por último, ¿dónde inicia la armonía?. Debemos conocer al hombre individual tanto externa como internamente; ya hemos iniciado el camino por el lado externo, ahora le corresponde al nivel interno. La ciencia tendrá que reconocer las facultades del cerebro derecho, lo cual no precisa de demostración en los términos convencionales científicos. La perspectiva suena muy intrépida; y sin embargo, cuántos intrépidos no se han salido con la suya.

REFERENCIAS

Wilson, C. (1986). Carl G. Jung, Señor del mundo subterráneo, España, URANO.

Robles, T. (1990). Concierto para cuatro cerebros, México, Instituto Milton H. Erickson.

Abia, J. y Robles, T. (1993). Autohipnosis, México, Instituto Milton H. Erickson.

Moore, J. (1986). Sexualidad y Espiritualidad, Chile, Cuatro Vientos.

Morales, M. P. y Mora, de C. C. (1991). BIO-PSICO-SINTESIS, México, Enkidu.

Gonzales, G. A. M. (1991). El enfoque centrado en la persona, México, Trillas.

Verlee, W. L. (1986). Aprender con todo el cerebro, España, Martínez Roca.


Comunicación no verbal, sino vivencial, en la velación del fuego, 2da parte.

Published by adriansalama on marzo 31st, 2014

Comunicación no verbal, sino vivencial, en la velación del fuego, 2da parte.

Psic. Giuseppe Olav Ortiz Garcia.

giuseppeolav@live.com.mx

Giuseppe es alumno de la Universidad Gestalt y cursa la maestría en psicoterapia gestalt

Al pestañeo otro puro es encendido y comienza una oración, no apalabrada, sino gestionada a la izquierda soplando el humo del tabaco, a la derecha la misma acción, para atrás de la misma forma y para adelante otra vez. Arriba, abajo y al centro en el corazón se sopla el humo del tabaco, que se diluye entre la negrura de la madrugada en un segundo momento.

Y entonces dice:

“-Si esa presencia de ese resplandor no está en el centro de toda nuestra vida, entonces será muy fácil que todo eso que percibimos, se transforme continuamente en nuestra realidad. Donde ponemos la atención estamos creando, y ese resplandor nos sugiere, porque nunca ordena, nos señala: ¿te has dado cuenta que… estoy en el centro de todo?

Por eso nos sugiere ponerle su asiento. Un lugar donde se asienta la energía; y levantar ahí un bastón de oración o de atención, que naturalmente sea el eje a través del cual todo se mueva o se quede quieto.

Entonces somos portadores del fuego, somos portadores de una palabra, de un sonido, aunque no llevemos nada que represente eso, que simbolice eso, aunque estemos en silencio, porque es nuestra misma esencia apareciendo como tú quieres que aparezca.

Ahí asentado en la profundidad, en el corazón de cada percepción, en el corazón de cada ser, asentado un bastón de oración, un bastón de palabra creadora, resplandeciente y diciendo: aquí nacen todas las cosas y aquí vuelven.

Entonces encuentra tu pluma, encuentra tu palabra, encuentra el asiento de tu energía, y veras que eso nadie te lo puede arrebatar, veras que eso inclusive, nadie te lo vera.

Ser fiel a ti mismo, a esa esencia, ser fiel a esa oración, a esa palabra declarada.-”

El abuelo, como se refieren algunos al ancestro de todos los fuegos, permanece despierto en el aparente vacío cósmico. Aquí en el fuego que se encendió en esta velación, la madera seca se va sumando al copal, a la mirra, al tabaco y al pinole con el que lo alimentamos.

De vez en cuando alguien se le acerca muy cerquitas para ofrecerle palabra alimento y petición de transmutar todo aquello que ya no tiene lugar en nuestro organismo, en nuestra existencia, todo aquello “bionegativo” que se a-maza en una bolita de copal blanco para ofrendarse y sea transformado en aroma, y entonces… ¿Dónde está?

Los bostezos hacen de las suyas y otros ronquidos como de jaguar ya ambientan el lugar emanados de peregrinos que, cual osos polares, invernan en estas horas primaverales de la madrugada, y al chasquido un tercer momento que se enciende en otro puro que dice:

“-Estudiar eso más allá de lo que uno ya pretende saber, estudiar ahí, esperar en lo que uno no sabe, preguntar, preguntarse, y a través de eso ir tomando consejo, nosotros les decimos, la mayoría de ustedes son practicantes de algún tipo de terapia; nosotros siempre les decimos que, él [refiriéndose al señor que esta al centro de todo] es el mejor terapeuta, es el mejor médico, es el mejor chaman, es el mejor diseñador, en fin, es todo eso que buscamos por afuera; y confiamos más en alguien de fuera, que en el consejo que nos podemos dar a nosotros mismos, que se puede despertar en nosotros.

Confiar en llevar el fuego ahí adentro de cada uno. Sentir ese consejo contigo mismo, y sentir el llamado sin que alguien este presionando. De llevar lo que ese fuego y lo que la naturaleza nos trae.-“

Luego las sonajas acompañan a una melodía gutural muy sutil que se cuela por las cuerdas bucales del cantador. Y en la lejanía de pronto el canto de un guajolote que dice: Tao, tao… tao, tao…- de un gallo que en su quiquiriquí también anuncia la venida de la luz, que allá viene en la lejanía del horizonte aun sin verse su resplandor iridiscente.

Comunicación no verbal que habla el lenguaje de la naturaleza, que canta los ritmos del orden cósmico, que sin apuros, escoge las palabras exactas que no se pasan ni un minuto de gesto respecto a lo que desean expresar, que no mienten, que no demoran su respuesta.

Los Cardenales, los rui-Señores, las golondrinas, ya elevan sus trinos en señal de que algo se mueve en la lejanía sin sombra, se regocijan entre las ramas como en una fiesta que siempre es nueva y por primera vez, ven el mundo que nace con la luz que viene al pasito apoyándose en su bastón de oración.

El cielo clarea en el horizonte y de la nada se cuela como un sueño la pista de piano y la guitarra chirriante de aquella lección de vida contenida en la vieja canción de José Cruz, que dice por ahí: “los chamanes me enseñaron, la visión al interior, me dijeron que el desierto se camina con valor… que el guerrero llega lejos, [manque] sea con bastón…”

Y al pestañeo ya están en un cuarto momento levantando palabra de agradecimiento al tiempo en que lagañosamente me tallo los ojos al incorporarme para participar. Y entonces dice:

“-Es como si el abuelo nos estuviera sugiriendo por estas horas: ¿cómo me quieres, como me necesitas?

Y si aguzamos nuestra percepción, nuestros ojos, nuestros oídos, veremos que eso que necesitamos, en ese instante se está dando. Es como un relámpago, como un chispazo, en ese momento se está dando, pero la percepción condicionada de espacio-tiempo, de repente dice: aaaaah, necesito tiempo para que esto aparezca, para que yo lo vea cierto.

El bastón de oración asentado en lo atemporal, en ese momento está reflejando verdaderamente lo que necesitamos. Escuchemos…-“

Y el trinar de tantas aves inundan el firmamento de mis oídos, y el viento vela en-sueños y mira nuestro despertar mientras lo mece entre las ramas de los árboles que se estremecen unas con otras, y la naturaleza está viva en silencio, habla en un lenguaje no verbal, sino, vivencial que se expresa en la magnitud de su presencia, que vibra en cada una de sus manifestaciones.

Luego dice:

“-Corazón de tabaco, moldeador de la palabra de cada uno de tus hijos e hijas, nietos y nietas, de toda tu familia, que puedan percibir y puedas presentarte tal y como ellos te necesitan, muchas gracias.-“

Y comienza la fiesta de bienvenida a su morada telúrica de la persona más importante que ocupa un lugar central en el firmamento del cielo, y que ya se alza luminoso dándole forma al mundo, y que recibimos con sonido de lluvia en las sonajas, de viento a través de las flautas, de fuego en la piel del tambor, de tierra con las pisadas de nuestra danza y de misterio, con el sonido del latido de nuestros corazones.

La comunicación no verbal (y también verbal), con este viejo anciano incandescente, lleva teniendo lugar en esta superficie telúrica desde que el ser humano se domesticó a las formas y maneras de hablarle al misterio que se esconde sin ocultarse detrás de las apariencias superficiales, a través de todas ellas y entre las mismas.

Desde entonces se ha guardado la brasa original por quienes han consagrado su vida para tal propósito, vitales, pero no indispensables, mantuvieron prendido ese fuego en sus corazones ante vientos y mareas.

Se les ha llamado brujos, nahuales, hombres medecina, Don Nadies entre los que hallamos uno que otro Yoda y algún Obi-wan, algún Jesús, otro Matusalén, Carlos Castaneda’s y Don Panchito´s y Gandalf’s, en fin, el disfraz es lo de menos, la esencia es lo que importa.

Al intento de todas aquellas personas que preservan la llama viva, agradezco, y a esa llama de vida, referente de la luz perpetua, ofrendo este relato.

Bibliografía:

Aedo, Ángel, (2011) La dimensión más oscura de la existencia: Indagaciones en torno al Kieri de los Huicholes Mexico, D.F. UNAM.

Castillejos, Carlos Jesús, (1994) Los nuevos videntes. México, D.F. Siembra Olmeca.

Eliade, M. (2003). Chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis. México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Fagetti, A. (2010). Iniciaciones, trances, sueños… investigaciones sobre el chamanismo en México. México, D.F. Plaza y Valdés.

Ortega Pérez, Faustino. (2011) La maestría del encuentro: Apuntes para una psicoterapia chamanica. México D.F.

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Comunicación no verbal, sino vivencial, en la velación del fuego, 1era parte.

Published by adriansalama on marzo 31st, 2014

Comunicación no verbal, sino vivencial, en la velación del fuego, 1era parte.

Psic. Giuseppe Olav Ortiz Garcia.

giuseppeolav@live.com.mx

Giuseppe es alumno de la Universidad Gestalt y cursa la maestría en psicoterapia gestalt.

Así [más o menos] las cosas (guiño-guiño):

Érase una vez el atardecer de un día cualquiera. Con mochila al hombro iba llegando a donde pasaría aquella noche platicando con quien allí se diera cita, teniendo en mente lo que alguna vez me dijera aquel peregrino, que más vale llegar a tiempo, que ser invitado.

Ya sabía yo que aquello se desarrollaría en el marco de una comunicación no verbal, sino vivencial, y sin contratiempos, los asistentes fuimos ocupando lugar en torno al cuadro que contiene en su centro, el asiento en donde se disponen los maderos que recibirán la chispa que prenda el fuego de la velación.

-Esta noche vamos a platicar con el abuelo…- nos dijo – …es como si uno se acercara a leer un libro. En estos días se abre el capítulo de la primavera.-

Entiendo hasta entonces, que danzaremos estudiando al fuego como libro de libros que contiene la historia enterita de todo lo conocido y de lo desconocido también. En el inter, se levanta la palabra a través del humo de un puro, que purifica la chanupa orgánica que atraviesa por la garganta, para llevarse aquellas palabras cargadas de intento, hasta las regiones en donde los ensoñadores de esta realidad las materializan en bendiciones, jugando con la fantasía.

Permanecen atentos con sus oídos que están en todos lados a cuanta petición alcance sus moradas regiones, desde las cuatro esquinas sobre las que se sostiene el universo.

Cuando cae la noche, se apaga el mundo y desaparece toda forma.

Es entonces cuando, Don Jesús (que por puritita coincidencia nació en un pueblo al sur de México, de nombre Belén, un 25 de diciembre) con sonaja en mano, y la ayuda de dos hombres, encienden el fuego, que se levanta poco a poquito al ritmo del arrullo de una voz suave, y el sonido de las gotas de lluvia que salen de las sonajas, mientras los ocotes sudan resina.

Dependiendo del intento y la forma que se diversifica en muchas, los maderos se colocan como una punta de flecha (como una “V”) uno sobre el otro, apuntando al horizonte por donde saldrá el Sol, cuando amanezca, si amanece, y por esta noche.

Toda manera, toda forma, todo símbolo, todo gesto enmarcado en esta noche, es un lenguaje, no verbal, sino vivencial, que se juega en el desarrollo de la velación. Que si caminar en sentido contrario a las manecillas del reloj en torno al abuelo, como caminando la senda de regreso a casa, como recordando el origen yendo a su encuentro, como el espiral que regresa al centro.

Que si al tabaco con la izquierda como el lado del corazón, y espejeando a la muerte que inmutable te observa a un metro de distancia de ese lado por detrás. Que si atento a los cuatro rumbos, al cielo, a la tierra y al centro, por si las dudas. Que si en el silencio hallas lenguaje de misterio para recordar origen. En fin, que si el lenguaje no alcanza en palabras para expresar estos gestos con los que le hablamos, sin ellas, a las esencias del orden cósmico, natural por misterioso.

Este anciano tan joven y sabio, se sienta frente al otro abuelo, el mero bueno, para, como cada noche, platicar pacientemente en un dialogo silencioso entre el crujir de la madera en combustión y cuatro cantos que marcan momentos distintos del anochecer, la madrugada y el amanecer.

Entonces dice: “-Esos cuatro tiempos [como las cuatro estaciones] deben ser leídos con la lamparita que nos presta el abuelo, con la gran luz que nos presta ese resplandor, y nosotros seamos junto con la naturaleza, ese mismo libro que se va abriendo continuamente a través del cual se va entendiendo nuestro transitar por la vida. Es una manera sencilla de compartir también la medicina, y de acercar a otros a ese resplandor. Hay algunas formas tradicionales que para quienes no están metidos directamente en eso, les resultan muy confusas, o resulta como una inversión de demasiado tiempo [y energía] para encontrar un hilo claro a que se está refiriendo cuando se canta de ciertas maneras.

Forma parte entonces de esta responsabilidad o compromiso que brota de manera natural, nunca impuesto, de confiar en ese resplandor que encendemos al centro de todo, pero que es nuestro propio corazón, y que ahí hay una sabiduría que nadie más puede revelar, o que se revela únicamente, se despierta únicamente en cada ser a través de ese corazón vibrante, para compartir ya sea simplemente un intento común, compartir maneras de estudiar en ese fuego, de soñar en ese fuego, de rezar en ese fuego y de descubrir en ese fuego lo que posiblemente se nos había ocultado.-“ e inspira una larga bocanada que le llega a su corazón de tabaco y lo pasa compartiendo su medicina para que cada uno de los asistentes den también su palabra, y se escucha esta comunicación verbal.

Para entonces las llamas son como lenguas que salpican luz alimentándose de gasolina invisible que les sirve de combustión. Por su parte la madera es el asiento de su trono, su equipal en donde se dispone a consagrar el mundo. Al pasito sin prisas va avanzando consumiéndose en el tronco seco. Sin ir a ningún lado se desplaza a través del tiempo y del espacio en un primer momento, y dice:

“-El consejo del abuelo se puede revelar a través de una letra, a través de una línea a la cual no habíamos prestado atención, y a través de ella entonces, descubrir, y descubrirnos en esta energía luminosa como reflejo de uno mismo.

Un ser humano confundido y en la oscuridad, de repente tiene una percepción que puede ser instantánea de “ahora se me prendió el foco”, o puede ser un continuo de percepciones luminosas en donde la claridad solamente atraviesa esa maleza de confusión.

Al mismo tiempo esa visión abierta, pues trae un camino, un camino abierto, unas acciones, unas acciones que van de acuerdo a esa visión, se van trasformando de alguna forma y se van cosechando también, para finalmente compartir, para finalmente agradecer, estar descansando en esa confianza.”-

Y la madera cruje estruendosamente lanzando algunas chispas a su alrededor, al tiempo en que don Jesús toma su sonaja y comienza un cantito de primer momento, y al unísono, otras sonajas se le unen levantando el sonido.

Y pasa la noche del primer momento, y en silencio contemplamos al abuelo que juguetea entre las grietas iluminadas de un naranja radiante en el corazón de su casa, mil y un ojos despiertos habitan su plasma, desde donde percibe a todas luces, cuanto ocurre a su alrededor. La amargura dulce que acompaña al venado, se asienta en mi corazón desde donde imagino como sus pesuñas van desmenuzando los obstáculos que, en determinado instante, entorpecen el flujo de mi energía.

El fuego habla sin emitir palabra, en su fulgor incandescente expande mensaje a todos rumbos alzándose sobre las llamas más allá del tiempo y del espacio aparentes, aquí en el espacio, ahora en el tiempo, del silencio emanan suaves y a veces fuertes crujidos que dan cuenta de la combustión que sucede en el asiento de madera…

[Continuará]

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La comunicación no verbal y el estado de ánimo

Published by adriansalama on marzo 31st, 2014

La comunicación no verbal y el estado de ánimo

Pola Saadia es alumna de la Universidad Gestalt y cursa la maestría en psicoterapia gestalt.

polasaadiab@hotmail.com

A todos nos ha pasado alguna vez que nos sentimos tristes, sin ganas, desmotivados o angustiados, y a pesar de que tratamos de que eso pase desapercibido y ponemos nuestra mejor cara ante la sociedad, siempre habrá alguien que se dé cuenta de que algo extraño está pasando con nosotros.

Un amigo, un profesor, un compañero de trabajo o alguien en un restaurante podría darse cuenta de cómo te estás sintiendo, a pesar de que tu no se lo estés diciendo.

Esto es, porque tu lenguaje no verbal está actuando conforme a tu estado de ánimo, esa tristeza que sientes se puede ver reflejada en tu mirada, en tu postura corporal, en tus movimientos o en el tono de tu voz. Actitudes que son muy diferentes cuando te sientes contento, motivado, alegre o enojado

Nuestro cuerpo y nuestra mente están en constante comunicación, por ello no podemos separar lo que está sucediendo en una con lo que sucede en la otra. Entonces, si tenemos algún problema o hay un pensamiento negativo rondando en nuestra mente nuestro cuerpo lo siente y necesita expresarlo.

Y a pesar de que intentemos fingir una sonrisa, o tratemos de gritar de alegría ante una sorpresa que más bien nos está causando angustia, siempre habrá alguien que podrá leer nuestro lenguaje corporal y se dará cuenta de que es lo que realmente quisiéramos decir.

Vale la pena recordar que nuestro lenguaje no verbal nunca miente, que a pesar de todos nuestros esfuerzos no podemos controlarlo, porque de una manera u otra va a decir lo que quiere decir sin importar lo que nosotros estamos intentando demostrar.

Actualmente muchas personas de diferentes países leen libros especializados en el lenguaje del cuerpo, intentando comprender lo que otros están diciendo con su lenguaje no verbal. La mayoría de las personas que no saben acerca de esto creerían que es inútil hacerlo, y que hay que fijarse más en las palabras que usa la persona que en como las está diciendo, pero esto definitivamente no es verdad.

El lenguaje no verbal es un espejo de lo que estamos sintiendo, es el reflejo verdadero de nuestro estado de ánimo, del como nos sentimos, de las emociones que tenemos dentro y de todo lo que está pasando por nuestra mente en ese momento. Saber leer el lenguaje no verbal en otras personas nos puede servir para una infinidad de cosas, desde saber en que momento pedirle un permiso especial a tu jefe, hasta como dirigirte a personas que apenas conoces, y que tan simpático ser con tu pareja en ciertas ocasiones.

Hay que tener claro que “Los cuerpos hablan, el tono de voz expresa, la mirada rebela, la postura confiesa y los movimientos confirman todo aquello que las palabras intentan callar”. Definitivamente saber leer el lenguaje corporal implica conocer el estado de ánimo de la persona que tenemos enfrente, y eso nos puede dar herramientas mucho más poderosas para comunicarnos de manera sana con los demás.

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